La revista “El profesional de la información” se distingue de la mayorÃa de revistas por dedicar un gran número de horas (no menos de 10 ó 12 por artÃculo) a mejorar la legibilidad de los textos:
- añadiendo notas y recuadros explicativos
- desglosando siglas
- rehaciendo párrafos
…y en la mayorÃa de las ocasiones eliminando texto introductorio (algunos autores se remontan sistemáticamente a Paul Otlet o a Gutenberg), repetitivo (“…desarrollos desarrollados para desarrollar…”), barrocos (“…en aquellos aspectos concernientes o relacionados en los que se diera el caso de que hubieren o hubiesen tipologÃas de herramientas que involucraran los conceptos más avanzados de las metodologÃas tecnológicas…”), o simple y miserable paja.
Es un trabajazo enorme de machete, cuchillo, tijeras y lima, pero pensamos que vale la pena. Bueno, los lectores dicen que se nota.
En consonancia con esto, EPI se ha hecho socio de la Asociación Lectura Fácil
http://www.lecturafacil.net/content-management-es/
Esa Asociación trabaja para ayudar a producir textos comprensibles a todos los niveles, y EPI la apoya porque pensamos que la Ciencia tampoco está reñida con la legibilidad y comprensión de los artÃculos, muy al contrario.
A su vez hemos abierto la sección Churriguerismos en nuestra web, en la que iremos recogiendo los ejemplos más gloriosos de redacciones crÃpticas y churriguerescas de la BiblioteconomÃa, la Documentación y la Comunicación.
Estamos pensando si en el futuro poner debajo el nombre de sus autores…
Aunque en EPI conservamos algunos, os animamos a que nos enviéis ejemplos de malditos párrafos enrevesados a:
epi@elprofesionaldelainformacion.com

