Innovación y nuevos modelos de distribución

José Manuel Anta, Victoire Chevalier, Joaquín Sabaté y Lluís Pastor

En el pasado Liber (30ª Feria Internacional del Libro), Barcelona, 3-5 de octubre de 2012, tuvo lugar una mesa redonda con Lluís Pastor, director general de Editorial UOC, y director de los Estudios de Ciencias de la Información y la Comunicación de la UOC;  Victoire Chevalier, directora de e-Libro España (empresa con la que EPI ha firmado la distribución de EPI y Anuario ThinkEPI), y Joaquín Sabaté, director de Amabook. Moderó José Manuel Anta, director general de Fande (Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones).

Lluís Pastor
Estamos en un sector al que le cuesta mucho cambiar. Cuando empecé como director de la Editorial UOC hace 8 años me pareció que la distribución no estaba muy al día. Pregunté a nuestro distribuidor cuántos años llevaba ejerciendo y a la respuesta de 20 años imaginé que debía ser «1 año 20 veces».

España es el país de Europa con los dos extremos: el que tiene más plataformas de distribución de libros-e (muchas de las cuales van a tener que desaparecer irremisiblemente) y el que tiene menos contenidos para distribuir.

Los editores españoles están muy a la defensiva, con un gran miedo a perder ante unas nuevas reglas que todavía no están claras. Intentan reproducir en digital lo que hacían en impreso sin darse cuenta de que ahora es el lector quien manda y pide nuevos formatos (por ej., la compra por capítulos, o la edición «empobrecida» más barata).

Los editores son muy distintos entre sí, y cada uno tiene que tener su propia estrategia digital. Por otra parte, yo pediría a los distribuidores que se involucraran más en el proceso y ayudaran a los editores.

Victoire Chevalier
Las editoriales no valoran las ventajas de usar un distribuidor especializado. Creen que les basta con su mercado basado en el libro impreso, que venderán igual sus e-books, pero no es así.

Algunas editoriales pretenden distribuir ellas mismas sus libros-e, pero deberían dedicarse sólo a lo suyo: publicar. Si además quieren distribuir se están metiendo en un fregado muy complicado tecnológicamente, que requiere una inversión de millones para hacerlo mínimamente bien. Además las bibliotecas no quieren tener que comprar a cada editorial: prefieren un único distribuidor-agregador.

Los distribuidores hacemos una labor pedagógica. Con los años hemos ayudado a mentalizar a los editores, muchos de los cuales al principio no querían ni recibirme. En cambio los bibliotecarios han sido pioneros: son los que siempre han tenido claras las ventajas de lo digital.

En España los editores empezaron a cambiar su mentalidad a partir de 2008, cuando llegó la competencia de Amazon, Apple, etc., y cuando bajaron sus ventas en papel, pero siempre con una actitud pasiva, aceptando la «fatalidad» de «tener que ir» a lo digital.

Joaquín Sabaté
Es lógico que los editores quieran ensayar formas de distribución. Lo malo es que ninguno se ha trazado una estrategia digital, su evolución ha sido mínima y además forzada por las circunstancias: disminución de ventas de libros impresos y ver que el resto del mundo va a lo digital.

El distribuidor puede ejercer un papel de coaching del editor, aconsejándole sobre las diferentes plataformas, contratos, precios, etc.

PRECIOS
Una de las cuestiones debatidas fue la de los precios de venta al público.

Lluís Pastor
Algunos criterios para establecer los precios serían:

  • Siguiendo una percepción general del público, el precio de una versión digital debe ser menor que la impresa en papel.
  • A más demanda de un libro, menor precio.
  • El autor debe ganar lo mismo con ambas versiones.
  • «El medio es el mensaje»: una versión electrónica es «distinta» de la de papel. El medio modifica las características del contenido, y es lógico que haya precios distintos según el canal.

Es una lástima cómo las empresas informáticas, ajenas al mundo editorial, se están llevando todo el negocio con relativamente poco esfuerzo. Esos retailers mandan en los precios y en elegir qué obras distribuyen, con lo cual a la larga incluso pueden forzar a que se produzcan determinados tipos de obras en detrimento de otras. La oferta se modificará para adaptarse a sus preferencias.

Lamentó el coste del formato ePub, aunque prevé que va a disminuir, pues ahora mismo está siendo una business opportunity para las empresas que lo implementan.

Victoire Chevalier
Piensa que hay que ir haciendo camino al andar, y que dentro de 4 ó 5 años el mercado se irá estabilizando. En los EUA los precios de las versiones digitales son iguales que las de papel, en cambio en España son más caras.

El problema de distintos PVP según las plataformas se irá solucionando con los datos de Dilve y del ISBN: no podrán mantenerse las diferencias.

Las bibliotecas se encuentran con el problema de que los editores no les quieren vender libros con acceso indefinido. Insisto en lo de la pedagogía: editores y bibliotecarios no se conocen.

Comentó que en muchos casos las bibliotecas universitarias han comprado los dispositivos de lectura y luego no han encontrado contenidos para llenarlos.

Tomàs Baiget

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *