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<title>El profesional de la información</title>
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<copyright>Copyright (c) 1999, Javier</copyright>
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<title><![CDATA[La informacion economica en Espa&ntilde;a. Una revision]]></title>
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<issued>1999-12-01T11:18:27Z</issued>
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<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Paloma Portela Resumen: Se ofrece una panor&aacute;mica del estado actual de la oferta de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial en Espa&ntilde;a, repasando los antecedentes, la estrecha relaci&oacute;n entre empresa e informaci&oacute;n y la importancia que tiene la tecnolog&iacute;a en la...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

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<![CDATA[<p>Por <strong> Paloma Portela</strong></p>

<div class="cuadro">
<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991226.gif" width="200" height="270" alt="Paloma Portela" title="Paloma Portela" /><strong>Resumen:<em> </em></strong><em>

Se ofrece una panor&aacute;mica del estado actual de la oferta de informaci&oacute;n
econ&oacute;mica y empresarial en Espa&ntilde;a, repasando los antecedentes,
la estrecha relaci&oacute;n entre empresa e informaci&oacute;n y la importancia
que tiene la tecnolog&iacute;a en la existencia de una industria de la informaci&oacute;n
econ&oacute;mica. Se hace un repaso del estado de la cuesti&oacute;n en cada
uno de los sectores de esta industria y, finalmente, se aportan unas conclusiones.</em></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Palabras clave:<em> </em></strong><em>Informaci&oacute;n
econ&oacute;mica, Informaci&oacute;n empresarial, Tecnolog&iacute;as, Globalizaci&oacute;n,
Competitividad, Industria de recursos de informaci&oacute;n.</em></p>

<p><em>&nbsp;</em></p>
<p><strong>Title:<em> </em></strong>Economic information in Spain:
an overview<strong><em></em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Abstract:<em> </em></strong><em>The article offers an overview
of the Spanish market for economic and business information, beginning with
a review of the past situation, followed by discussions of the close relationship
between business and information, the role played by it, the state of the
art in the information industry and finally conclusions are put forward.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Keywords:</strong><em> Economic information, Business
information, Technologies, Globalization, Competitivity, Information industry.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Portela</strong>, <strong>Paloma</strong>.<em> &ldquo;La informaci&oacute;n
econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a. Una revisi&oacute;n&rdquo;. En: El profesional de la informaci&oacute;n, 1999, diciembre, v. 8, n. 12, pp. 4-14.</em></p>
</div>

<p>Es ya un t&oacute;pico decir que la informaci&oacute;n es un bien que garantiza el correcto proceso de toma de decisiones de los agentes econ&oacute;micos. Esta afirmaci&oacute;n gusta hacerla especialmente a los profesionales de la informaci&oacute;n o a los gestores del conocimiento porque, al decirlo, creen exorcizar los viejos y nuevos demonios que amenazan con quitarles su posici&oacute;n de intermediarios entre la oferta y la demanda.</p>

<p>Pero, aunque sea algo trivial, tambi&eacute;n es verdad. Y cada vez m&aacute;s. Cientos y cientos de p&aacute;ginas dedicadas a hablar de la inteligencia competitiva, de la industria de los contenidos o del capital intelectual la confirman. Las empresas utilizan progresiva e intensivamente el recurso informaci&oacute;n como la variable estrat&eacute;gica fundamental para crear riqueza.</p>

<p><strong>«Las empresas espa&ntilde;olas han ido haci&eacute;ndose cada vez m&aacute;s transparentes, ofreciendo los datos sobre su actividad con mayor calidad y actualizaci&oacute;n»</strong></p>

<p>Eso es cierto en EUA, Gran Breta&ntilde;a y Alemania, pero ¿qu&eacute; pasa en Espa&ntilde;a? Este art&iacute;culo intenta ofrecer una panor&aacute;mica de la oferta actual de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial, ahora y aqu&iacute;, repasando de d&oacute;nde se parte, cu&aacute;l es la relaci&oacute;n que mantiene con la empresa, destacando la importancia crucial de la tecnolog&iacute;a en la existencia de este tipo de industria, haciendo un repaso del estado de la cuesti&oacute;n en cada uno de sus sectores y, finalmente, aportando unas conclusiones que, por supuesto, est&aacute;n desde ya sujetas a debate.</p>

<p><strong>Antecedentes</strong></p>

<p>
El profesor <strong>Maroto</strong> explica que entre 1960 y 1985 la informaci&oacute;n econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a era irrelevante e insuficiente por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica que impon&iacute;an unos mercados limitados y ajenos a la internacionalizaci&oacute;n. Las empresas no valoraban la que estaba disponible y, adem&aacute;s, restring&iacute;an el alcance p&uacute;blico de sus propios informes internos al considerarlos un bien privativo. La paradoja era que, por ejemplo, un centro de documentaci&oacute;n de un gran banco pod&iacute;a tener datos sobre cualquier empresa noruega, pero no de una espa&ntilde;ola.</p>

<p>
T&iacute;midamente, empujadas una veces por la regulaci&oacute;n de una administraci&oacute;n que se adecuaba a las reglas de la Comunidad Europea, otras movidas por los vientos de la competitividad, las empresas espa&ntilde;olas han ido haci&eacute;ndose cada vez m&aacute;s transparentes y ofreciendo, con mayor calidad y actualizaci&oacute;n, los datos sobre su actividad. En paralelo, una industria emergente, la de servicios de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial, ha surgido, crecido y est&aacute; consolid&aacute;ndose poco a poco.</p>

<p><strong>Econom&iacute;a, empresa e informaci&oacute;n</strong></p>

<p>Varios factores han facilitado el paso de una sociedad aut&aacute;rquica y opaca hacia una cultura econ&oacute;mica abierta y competitiva. Evidentemente el primero fue de car&aacute;cter pol&iacute;tico e institucional, al acabarse un sistema dictatorial y afianzarse las entidades democr&aacute;ticas. El segundo factor fue la total integraci&oacute;n en la uni&oacute;n econ&oacute;mica y monetaria europea en 1998. Sobre todo con la llegada de la zona euro, la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a (favorecida por la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica), el paso de la sociedad industrial a la de la informaci&oacute;n, la facilidad de transmisi&oacute;n de datos en tiempo real, etc. Todo ello est&aacute; obligando a las empresas a transformar sus modelos de gesti&oacute;n.</p>

<p>La implantaci&oacute;n de intranets, la aplicaci&oacute;n de sistemas de gesti&oacute;n del conocimiento, el control electr&oacute;nico de documentos, una mayor atenci&oacute;n a los datos de los mercados exteriores y, quiz&aacute; lo m&aacute;s importante: la incorporaci&oacute;n de los activos intangibles y el capital intelectual como elementos de la gesti&oacute;n empresarial— dando mucha m&aacute;s relevancia a los contenidos— est&aacute;n transformado el esqueleto corporativo espa&ntilde;ol y las pol&iacute;ticas de fomento de las distintas administraciones e impulsando el desarrollo de una industria espec&iacute;fica del sector de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>

<p>El tejido empresarial y los agentes financieros espa&ntilde;oles no tienen m&aacute;s remedio que renovarse en cuanto a transparencia informativa, sobre todo porque tanto los agentes como los sujetos de la econom&iacute;a se han convertido, a su vez, en demandantes de informaci&oacute;n. Las razones son:</p>

<ol>
<li class="num">A las empresas se les obliga a facilitar datos a los registros mercantiles sobre sus actividades.</li>
<li class="num">Los directivos est&aacute;n asumiendo que la informaci&oacute;n (interna y externa) es un elemento estrat&eacute;gico en la gesti&oacute;n empresarial.</li>
<li class="num">El peso que los medios de comunicaci&oacute;n tienen en la actividad de un pa&iacute;s presiona muy fuerte para que la informaci&oacute;n econ&oacute;mica fluya sin cortapisas.</li>
<li class="num">El precio de las tecnolog&iacute;as est&aacute; bajando tanto que ya no hay excusas para negarse a compartir la informaci&oacute;n.</li>
<li class="num">Como dec&iacute;a <strong>Manuel</strong> <strong>Portela </strong>en las jornadas organizadas por <em>Sedic </em>en Madrid en 19942, hay un grado distinto de informaci&oacute;n seg&uacute;n si la consulta es realizada por los accionistas, los proveedores, los empleados, los financiadores o los clientes. El crecimiento econ&oacute;mico genera una mayor demanda de bienes y servicios obligando a un aumento de la informaci&oacute;n empresarial que es costosa, pero cuya difusi&oacute;n suele ser gratuita porque as&iacute; lo exigen los mercados, a trav&eacute;s de la legislaci&oacute;n correspondiente, para poder crear competencia. De esa forma se genera una informaci&oacute;n abundante que ayuda a eliminar la incertidumbre pero que, a la vez, es compleja, muy extensa y ramificada, abarcando varias disciplinas vivas en constante evoluci&oacute;n.</li>
</ol>

<p><strong>«Cada d&oacute;lar destinado a investigaci&oacute;n genera un valor de mercado de entre 1,25 y 2 d&oacute;lares»</p>

<p></strong>As&iacute; que no es f&aacute;cil encontrar sistemas accesibles y normalizados que permitan acceder al cien por cien de los recursos existentes. Se encuentran tambi&eacute;n las dificultades propias de una estructura empresarial formada mayoritariamente por pymes (peque&ntilde;as y medianas empresas) con escasos recursos y poca visibilidad.</p>

<p><strong>Desarrollo tecnol&oacute;gico</strong></p>

<p>Seg&uacute;n varios analistas de la coyuntura econ&oacute;mica internacional, la principal causa del crecimiento mundial de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os est&aacute; en la inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. No s&oacute;lo por el papel que &eacute;sta juega en la mejora de la competitividad y el abaratamiento de la producci&oacute;n, sino porque los formatos digitales, las redes cada vez m&aacute;s veloces, los sistemas online y los precios que bajan est&aacute;n cambiando la manera en que se hacen los negocios as&iacute; como la forma en la que los pa&iacute;ses y sus ciudadanos generan riqueza.</p>

<p>Por ejemplo, en EUA un 25% del crecimiento del PIB<em> </em>es atribuible a las nuevas tecnolog&iacute;as. Seg&uacute;n el <em>Wall Street Journal</em> hay consenso en que la revoluci&oacute;n en el &aacute;rea de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n ha sido uno de los factores que est&aacute;n influyendo en el progreso de la econom&iacute;a del pa&iacute;s y en la enorme subida alcanzada por su bolsa. Las empresas est&aacute;n gastando grandes cantidades de dinero en activos intangibles, en I+D, en formaci&oacute;n y en nuevos desarrollos tecnol&oacute;gicos que alimentan los beneficios futuros tanto como lo har&iacute;an los tangibles.</p>

<p>La inversi&oacute;n de la industria en I+D ha pasado del 1,3% en los a&ntilde;os 50 al 2,9% en la d&eacute;cada de los 90. Cada d&oacute;lar destinado a investigaci&oacute;n genera un valor de mercado de entre 1,25 y 2 d&oacute;lares, mientras que cada d&oacute;lar invertido en equipamiento genera s&oacute;lo otro m&aacute;s. Como elemento de comparaci&oacute;n: en tanto que la UE dedic&oacute; en 1998 el 1,83% del PIB<em> </em>a I+D, EUA asign&oacute; un 2,79% y Jap&oacute;n el 2,92%.</p>

<p>¿Qu&eacute; pasa en Espa&ntilde;a? Pues que es el pa&iacute;s que menos invierte, dedicando menos del 1% del PIB, seg&uacute;n la <em>Ocde</em>. Sin embargo, a pesar de este dato negativo, los distintos indicadores de desarrollo tecnol&oacute;gico en Espa&ntilde;a evidencian un proceso de transformaci&oacute;n de una sociedad tradicional a otra que se encamina hacia una cultura de la informaci&oacute;n:</p>

<ul>
<li>En 1994 hab&iacute;a 5.392 l&iacute;neas telef&oacute;nicas digitales. En 1998 pasaron a ser 341.500.</li>
<li>En 1994 estaban en funcionamiento 375.456 tel&eacute;fonos m&oacute;viles. A mediados de 1999 se alcanz&oacute; la cifra de 11 millones de usuarios.</li>
<li>En ese mismo a&ntilde;o hab&iacute;a 1.890.000 PCs, en 1998 ya eran 4.980.000.</li>
<li>Si en 1996 acced&iacute;an a internet 976.000 personas, dos a&ntilde;os despu&eacute;s llegaban a ser 2.200.000.</li>
<li>El <em>Estudio general de medios </em>dice que en 1996 usaba habitualmente el ordenador un 13,9% de la poblaci&oacute;n, frente al 19,5% de 1999.</li>
<li>En el 2002 habr&aacute; en Europa m&aacute;s de 80 millones de consumidores de nuevas tecnolog&iacute;as (seg&uacute;n un estudio de <em>Gemini Consulting </em>para la <em>Comisi&oacute;n Europea</em>). Los factores cr&iacute;ticos ser&aacute;n el comercio electr&oacute;nico (m&aacute;s entre empresas que entre &eacute;stas y el usuario final) y la distribuci&oacute;n digital de bienes y servicios (banca al detalle, viajes, etc.). Seg&uacute;n <em>Microsoft</em>, en ese a&ntilde;o la facturaci&oacute;n entre empresas v&iacute;a comercio electr&oacute;nico ser&aacute; de 45 B PTA.</li>
</ul>

<p><strong>Situaci&oacute;n actual</strong></p>

<p>Hacer un balance del estado de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial en Espa&ntilde;a no es f&aacute;cil. Los datos est&aacute;n dispersos y muchas veces poco actualizados. Se echan de menos an&aacute;lisis e informes peri&oacute;dicos sobre su desarrollo, tan frecuentes en EUA u otros pa&iacute;ses europeos. Adem&aacute;s se observa una cierta opacidad en las industrias del sector sobre cifras de venta, n&uacute;mero y clase de clientes, etc. Tampoco los balances que las administraciones p&uacute;blicas hacen sobre las pol&iacute;ticas culturales o de I+D proporcionan un estudio y datos suficientes como para poder tener un panorama completo y fiable del estado de la cuesti&oacute;n. Se habla y se escribe poco de la sociedad de la informaci&oacute;n y de las medidas que unos y otros est&aacute;n tomando para adaptarse a los cambios que se est&aacute;n imponiendo.</p>

<p>De todas maneras, y aunque sea s&oacute;lo sobre una parte de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial, se han podido extraer algunos datos significativos del <em>MSStudy II</em>3 (<em>Member states study</em> sobre la situaci&oacute;n de los mercados de informaci&oacute;n electr&oacute;nica en los pa&iacute;ses del &aacute;rea econ&oacute;mica europea), cuya parte espa&ntilde;ola ha sido llevada a cabo por el <em>Institut d´Estadistica de</em> <em>Catalunya</em> en colaboraci&oacute;n con <em>Asedie</em> (<em>Asociaci&oacute;n Multisectorial de la Informaci&oacute;n</em>) y el <em>Cindoc (Centro de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n Cient&iacute;fica)</em>. El trabajo se ha basado en una encuesta dirigida a un panel de expertos en cada pa&iacute;s y tiene puntos de inter&eacute;s comunes con este art&iacute;culo porque un porcentaje muy importante de la oferta de informaci&oacute;n electr&oacute;nica en Espa&ntilde;a es de contenido econ&oacute;mico, empresarial o de temas que afectan de forma importante a esas actividades, como puede ser aquella de tipo legal o las fuentes de prensa y otros medios de comunicaci&oacute;n.</p>

<p><em>http://www.asedie.es</p>

<p>http://www.cindoc.csic.es</em></p>

<p>Las cifras m&aacute;s elocuentes son:</p>

<ul>
<li>El crecimiento de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica para uso profesional en Espa&ntilde;a entre 1995 y 1997 ha sido del 8% anual. Si se compara con el mercado brit&aacute;nico, la tasa de crecimiento anual desde 1995 ha sido del 10% (datos proporcionados por la oficina en Espa&ntilde;a de <em>The</em> <em>Dialog Corporation</em>).<br /><br />
<strong>«Los directivos est&aacute;n asumiendo que la informaci&oacute;n interna y externa son elementos estrat&eacute;gicos en la gesti&oacute;n empresarial»</strong></li>
<li>En 1997 el reparto del mercado era el siguiente: un 63% de la cuota se lo llevaban los servicios online en tiempo real, el 20% el de car&aacute;cter retrospectivo y un 17% lo que se conoce como offline (cd-rom).</li>
<li>La previsi&oacute;n para el per&iacute;odo 1998-2003 indica que la oferta de informaci&oacute;n electr&oacute;nica aumentar&aacute; en un 11,96%.</li>
<li>Mientras que en 1997 el volumen de ventas de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica para empresas era del 60%, la cuota dirigida al gran p&uacute;blico ir&aacute; creciendo de forma que en el 2003 ser&aacute; del 50%, con una tendencia bastante marcada a subir muy deprisa.</li>
<li>Este crecimiento ha dado lugar a una mayor competitividad entre productores y distribuidores de la informaci&oacute;n profesional y, como consecuencia, se ha producido un abaratamiento en los precios y una modificaci&oacute;n en los sistemas de tarificaci&oacute;n que han beneficiado a los clientes.</li>
</ul>

<p>Una opini&oacute;n extendida entre los especialistas a los que se remiti&oacute; la encuesta era que, a pesar de las cifras positivas, quedaba mucho camino por recorrer en relaci&oacute;n con los mercados europeos y sobre todo con los americanos. Otros expertos apuntaban a un cierto estancamiento manifestado en la escasa aparici&oacute;n de nuevos productos. Finalmente alguno de los encuestados opinaba que la industria de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica hab&iacute;a alcanzado el umbral de la madurez y, por tanto, ya no podr&iacute;a crecer mucho m&aacute;s.</p>

<p>Otros autores al margen del informe antes citado, como <strong>Alfons</strong> <strong>Cornella</strong>, llevan tiempo insistiendo en que el volumen de la industria de la informaci&oacute;n financiera es menor que el que le corresponde al desarrollo econ&oacute;mico espa&ntilde;ol y que la posible causa de una demanda estrecha puede ser la escasa oferta de un sector que, todav&iacute;a, tiene rasgos de ser emergente y estar escasamente consolidado.</p>

<p><strong>«Las pymes consideran que la clave para alcanzar una mayor innovaci&oacute;n en su proceso de producci&oacute;n es la informaci&oacute;n»</p>

<p></strong>No cabe duda de la enorme potencialidad que la estructura empresarial espa&ntilde;ola tiene para un mercado potente de informaci&oacute;n econ&oacute;mica. Pero no hay que olvidar que m&aacute;s de un 80% son peque&ntilde;as y medianas compa&ntilde;&iacute;as, seg&uacute;n la definici&oacute;n establecida por la <em>Comisi&oacute;n Europea</em>. Un estudio publicado en 1998 por la <em>Red de Fundaciones Universidad-Empresa </em>y basado en una encuesta a 21.000 sociedades, destaca que las pymes<em> </em>consideran que la clave para alcanzar una mayor innovaci&oacute;n en su proceso de producci&oacute;n es la informaci&oacute;n. En concreto son muy sensibles hacia la relacionada con sus actividades comerciales, de producci&oacute;n y de aplicaciones tecnol&oacute;gicas. Sobre todo se necesitan datos sobre clientes, empresas del sector y an&aacute;lisis de mercados. Como detalle curioso, creen que las fuentes menos fiables son las de patentes, las universidades y los centros de investigaci&oacute;n.</p>

<p>115.317 pymes<em> </em>son el mercado potencial de la industria de la informaci&oacute;n. Hasta el momento s&oacute;lo el 14% usan internet y el correo electr&oacute;nico. Sin embargo un estudio de <em>Grant Thornton International </em>sobre pymes europeas indica que est&aacute;n empezando a invertir considerablemente en intangibles: formaci&oacute;n, I+D y publicidad, elementos que hasta ahora s&oacute;lo las grandes compa&ntilde;&iacute;as ten&iacute;an en cuenta en sus pol&iacute;ticas de inversi&oacute;n. Otras fuentes se&ntilde;alan que se est&aacute; desarrollando un crecimiento espectacular en el uso de internet en Europa y que, en Espa&ntilde;a, un 39% de estas empresas ha manifestado su intenci&oacute;n de tener una p&aacute;gina web a lo largo de 1999.</p>

<p>Se puede discutir sobre la abundancia y calidad de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial o sobre la profundidad o velocidad con la que este sector se consolida. Pero parece indudable que en la &uacute;ltima d&eacute;cada se ha producido un claro despegue, al menos en algunas de sus especialidades. Una muestra se encuentra en la evoluci&oacute;n del consumo de un conjunto de bases de datos significativo, como el n&uacute;mero de accesos a las bases de datos del <em>Icex</em>:</p>

<ul>
<li>1996: 96.358</li>
<li>1997: 127.203</li>
<li>1998: 127.856</li>
<li>Primer semestre de 1999: 90.345</li>
</ul>

<p>Otro indicador son las ventas, cuyos datos han sido tomados de los balances respectivos de algunas de las compa&ntilde;&iacute;as distribuidoras de informaci&oacute;n comercial de empresa:</p>

<ul>
<li><em>Informa</em> <em>S. A</em>. declar&oacute; en el a&ntilde;o 1997 una cifra de ventas de 1.300 M PTA, un 24,07% m&aacute;s en relaci&oacute;n con 1996. Un a&ntilde;o despu&eacute;s se alcanzaron los 1.526, lo que significa un aumento del 17,415%.</li>
<li><em>Dun &amp; Bradstreet </em>informa que su cifra en 1997 era de 2.912 M PTA.</li>
<li><em>Infotel </em>tuvo en 1997 unas ventas de 83 M PTA, que pasaron a ser de 240 al a&ntilde;o siguiente, con un crecimiento del 189,41%.</li>
<li><em>Equifax Ib&eacute;rica </em>realiz&oacute; en 1997 1.743 M PTA en ventas, un 42,54% m&aacute;s en relaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior.</li>
</ul>

<p><strong>Oferta y demanda. Productores, distribuidores y usuarios</strong></p>

<p>Antes de describir la situaci&oacute;n del mercado en Espa&ntilde;a, habr&iacute;a que se&ntilde;alar dos fen&oacute;menos interesantes que afectan, cada uno en su caso, al mapa de la oferta de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica. En primer lugar la existencia de una fuerte competitividad y estrategias de concentraci&oacute;n empresarial, especialmente en los medios y en la industria editorial, que est&aacute; agrupando en un pu&ntilde;ado de grandes corporaciones el control de prensa, televisi&oacute;n y difusi&oacute;n editorial. Como ejemplos se pueden citar la actuaci&oacute;n de <em>Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola </em>con el grupo <em>Pearson</em> — con <em>Recoletos </em>como su bandera espa&ntilde;ola— que est&aacute;n creando una fort&iacute;sima industria de contenidos y medios de informaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>

<p>Sin ir m&aacute;s lejos, <em>Telef&oacute;nica </em>tiene importantes participaciones en una cadena de televisi&oacute;n (<em>Antena 3 TV</em>), una plataforma digital (V<em>&iacute;a Digital</em>), una empresa de cable (<em>Telef&oacute;nica Cable</em>), cuatro emisoras de radio (<em>Onda Cero</em>, <em>Radio Voz</em>, <em>Europa FM </em>y <em>Radio Espa&ntilde;a</em>) as&iacute; como varios peri&oacute;dicos (<em>Expansi&oacute;n</em>, <em>Marca</em>, <em>El mundo</em> y <em>Actualidad econ&oacute;mica</em>).<strong> </strong>Tambi&eacute;n cabe destacar el acuerdo entre <em>Televisa </em>(M&eacute;xico) y <em>Recoletos </em>para crear un canal de televisi&oacute;n econ&oacute;mico para Am&eacute;rica Latina o la compra de <em>Servicom </em>por <em>Retevisi&oacute;n</em>.</p>

<p>Otro fen&oacute;meno a tener en cuenta— porque marca una etapa importante para su consolidaci&oacute;n como fuerza econ&oacute;mica— es la presencia cada vez m&aacute;s activa de <em>Asedie</em>, que agrupa a casi un centenar de empresas y organismos p&uacute;blicos cuya actividad es el uso y distribuci&oacute;n de informaci&oacute;n burs&aacute;til. En 1998 sumaban una facturaci&oacute;n conjunta en torno a los 16.000 M PTA, dando empleo a 1.300 personas. Est&aacute; organizada en cinco sectores: informaci&oacute;n comercial, electr&oacute;nica, investigaci&oacute;n mercantil y gesti&oacute;n de cobros, informaci&oacute;n general y publicaciones sectoriales.</p>

<p>Entre sus miembros cabe citar por el sector p&uacute;blico: el <em>BOE</em>, el <em>Csic-Cindoc</em>, la <em>Direcci&oacute;n General de Pol&iacute;ticas de la Pyme</em> (<em>DGPyme</em>), el <em>Icex</em>, el <em>Igape</em>, el <em>INE </em>o la <em>Oficina Espa&ntilde;ola de Patentes y Marcas</em>. Como representantes del mundo privado destacar a la editorial <em>Aranzadi</em>, <em>Ard&aacute;n</em>, <em>Camerdata</em>, <em>Csi-The Dialog Corporation</em>, <em>Greendata</em>, <em>Infoline</em>, <em>Micronet</em>, <em>My News</em>, <em>Taric </em>o <em>Infoline Brokers de Informaci&oacute;n</em>.</p>

<p>Podemos obtener una aproximaci&oacute;n bastante tradicional al conocimiento de la situaci&oacute;n por medio de una descripci&oacute;n de las fuentes de informaci&oacute;n disponibles. Se podr&iacute;a partir de tres compilaciones bastante completas y fiables:</p>

<ul>
<li>El <em>Directorio de fuentes de informaci&oacute;n para el estudio de las empresas espa&ntilde;olas</em> realizado por el <em>Departamento de Estudios de Empresa</em> de la <em>Fundaci&oacute;n de las Cajas de Ahorro</em>, bajo la direcci&oacute;n de <strong>Juan Antonio Maroto </strong>en 1998.</li>
<li>La informaci&oacute;n distribuida a trav&eacute;s del web <em>Gu&iacute;ame!</em>, de <em>Esade</em>, que gestiona <strong>Alfons Cornella</strong>.<br /><br />
<em>http://www.guiame.net</em></li>
<li>El <em>Directorio de fuentes de informaci&oacute;n de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</em>4 realizado por un equipo de expertos en informaci&oacute;n econ&oacute;mica.</li>
</ul>

<p>En el primero se recogen 250 fuentes, en el segundo 1.658 y en el &uacute;ltimo 1.585. En su conjunto, y complement&aacute;ndose unos a otros, permiten hacerse una idea bastante completa de la oferta informativa econ&oacute;mica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</p>

<p>El seguimiento de la coyuntura econ&oacute;mica y de sus indicadores b&aacute;sicos en Espa&ntilde;a se puede hacer, desde hace mucho tiempo, a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n que proporcionan regularmente el <em>Banco de Espa&ntilde;a </em>y la <em>Subdirecci&oacute;n General de Previsi&oacute;n y Coyuntura </em>del <em>Ministerio de Econom&iacute;a y Hacienda</em>. La novedad es que los soportes en los que aparece se han multiplicado pudiendo obtenerse en formato electr&oacute;nico y a trav&eacute;s de internet.</p>

<p>Pero tambi&eacute;n un buen n&uacute;mero de bancos, cajas, analistas econ&oacute;micos y centros de investigaci&oacute;n ofrecen sus propios an&aacute;lisis y previsiones. Destacan las publicaciones de la <em>Fundaci&oacute;n BBV</em>, la de la <em>Ceca </em>(<em>Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Cajas de Ahorro</em>)<em>,</em> <em>Argentaria</em>, <em>Analistas Financieros Internacionales </em>(<em>AFI</em>) o el <em>Instituto Lawrence Klein </em>de la <em>Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.</em></p>

<p><strong>Anuarios y directorios. </strong>Los distintos repertorios  anteriormente citados ofrecen un inventario en torno a 138 t&iacute;tulos distintos disponibles en el mercado, desde los de car&aacute;cter general —como los publicados tradicionalmente por los peri&oacute;dicos de alcance nacional (<em>El pa&iacute;s</em>, <em>El mundo</em>, <em>Actualidad econ&oacute;mica</em>,<em> </em>etc.)— hasta los directorios especializados en proporcionar datos b&aacute;sicos sobre empresas —como los editados por <em>Camerdata</em>, <em>Dicodi</em>, la <em>DGPyme</em> a trav&eacute;s de su base de datos <em>SIE</em>, <em>Duns 30.000</em>, <em>Fomento de la producci&oacute;n</em>, <em>Seric</em>, <em>Icex</em> y <em>Ard&aacute;n</em>— que han realizado un esfuerzo importante en el &aacute;mbito auton&oacute;mico y regional.</p>

<p><strong>«Seg&uacute;n varios analistas, la principal causa del crecimiento mundial de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os est&aacute; en la inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n»</p>

<p>Informaci&oacute;n de y sobre la empresa</strong>. Es quiz&aacute; el &aacute;rea que ofrece un mayor volumen y que m&aacute;s crecimiento ha experimentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En primer lugar se encuentran los recursos sobre empresas, cuya fuente primaria m&aacute;s importante est&aacute;, sin duda, en los registros mercantiles. En ellos, desde 1992, es obligatorio el dep&oacute;sito de la informaci&oacute;n societaria y de las cuentas anuales de todas las sociedades espa&ntilde;olas y, desde que se deposita, es p&uacute;blica. Para darse cuenta de su extensi&oacute;n hay que decir que cada a&ntilde;o se registran las cuentas de 550.000 compa&ntilde;&iacute;as — entre el 75% y el 80% de las que est&aacute;n obligadas—. En 1997 se inscribieron unas 97.000 nuevas y un a&ntilde;o despu&eacute;s depositaron cuentas 142.110 sociedades an&oacute;nimas, as&iacute; como 502.435 limitadas.</p>

<p>Cabe achacar todav&iacute;a importantes defectos en el servicio de los registros mercantiles como: la lentitud de algunos de ellos, falta de calidad en la reproducci&oacute;n de los documentos y la tardanza en la informatizaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n. De cualquier forma hay que aceptar que se han producido cambios notables, como su acceso por internet, el plan masivo de escaneo o la regulaci&oacute;n que permitir&aacute;, a partir del 2000, la recepci&oacute;n de las cuentas anuales en disquete, lo que agilizar&aacute; enormemente el acceso v&iacute;a electr&oacute;nica no s&oacute;lo a los datos registrales sino al texto completo.</p>

<p>Otra fuente importante es la <em>Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores </em>(<em>Cnmv</em>). Esta agencia p&uacute;blica independiente tiene atribuido, entre otras funciones, el mantenimiento y difusi&oacute;n de importantes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n de y sobre sociedades que cotizan en bolsa y otros mercados financieros. Bien a trav&eacute;s de su web, en las pantallas de consulta en su sala p&uacute;blica, o mediante otros medios de difusi&oacute;n, ofrece datos completos y actualizados de la gesti&oacute;n, actividades y resultados econ&oacute;micos de m&aacute;s de 600 empresas an&oacute;nimas, 2.000 fondos y compa&ntilde;&iacute;as de servicios de inversi&oacute;n que act&uacute;an como intermediarios financieros en Espa&ntilde;a.</p>

<p>La central de balances del <em>Banco de Espa&ntilde;a </em>es una de las grandes opciones para el acercamiento a datos agregados y globales sobre el tejido empresarial espa&ntilde;ol. Aunque el acceso p&uacute;blico s&oacute;lo permite conocer los agregados, las empresas que participan en la alimentaci&oacute;n de datos pueden disponer de toda la informaci&oacute;n correspondiente a su actividad. Tambi&eacute;n el <em>INE </em>ofrece un <em>Directorio central de empresas </em>(<em>Dirce</em>), muy completo y con datos tanto estatales como auton&oacute;micos.</p>

<p>Las c&aacute;maras de comercio, especialmente la de Madrid y, sobre todo, <em>Camerdata</em>,<em> </em>ofrecen bases de datos de comercio internacional, directorios de empresas import-export, organismos espa&ntilde;oles en el extranjero y empresas de las distintas ccaa. El <em>Instituto de Estudios Fiscales </em>publica regularmente (la &uacute;ltima edici&oacute;n es de 1997) un magn&iacute;fico an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n de las sociedades espa&ntilde;olas a trav&eacute;s de los datos proporcionados por las fuentes tributarias. <em>La DGPyme </em>tiene una serie de bases de datos en su web, de gran utilidad sobre todo para estas sociedades: <em>SIE</em>, directorio de empresas, etc.</p>

<p>Finalmente hay que resaltar el esfuerzo que han hecho, en mayor o menor medida, las ccaa tanto de organizar sistemas de recogida de datos como para ofrecer medios para su difusi&oacute;n, lo que est&aacute; permitiendo que se conozca con mucho detalle la evoluci&oacute;n de los grandes indicadores econ&oacute;micos auton&oacute;micos, pero tambi&eacute;n el entramado industrial, la producci&oacute;n, la financiaci&oacute;n, etc.</p>

<p><strong>Informaci&oacute;n empresarial y comercial. </strong>Es, quiz&aacute;, unos de los sectores m&aacute;s din&aacute;micos y de mayor vitalidad. Seg&uacute;n <em>Asedie</em> existen 16 empresas dedicadas a proporcionar informaci&oacute;n obtenida a partir del <em>Borme</em> (<em>Bolet&iacute;n Oficial del Registro Mercantil</em>) de m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de compa&ntilde;&iacute;as espa&ntilde;olas e internacionales, con una facturaci&oacute;n de unos 10.000 M PTA y dando empleo directo a 3.000 personas. Las m&aacute;s importantes son <em>Informa</em>, <em>D&amp;B</em>, <em>Equifax</em>, <em>Iliberis</em> o <em>Ard&aacute;n,</em> dando todas ellas servicio a trav&eacute;s de internet.</p>

<p><em>http://www.informasa.es/</p>

<p>http://www.dun.es</p>

<p>http://www.asnefequifax.es/</p>

<p>http://www.infotel.es/ilibhome.htm</p>

<p>http://www.ardan.es</em></p>

<p>La prensa se ha dado cuenta de la potencialidad de estos productos y muchos diarios han establecido acuerdos con dichas empresas de informes. As&iacute; <em>Expansi&oacute;n </em>difunde en su web datos procedentes de <em>Asnef-Equifax</em>. Lo mismo ocurre en <em>El pa&iacute;s digital</em>, <em>Infotel, D&amp;B</em> y <em>Banesto.</em></p>

<p><strong>Informaci&oacute;n sobre cr&eacute;ditos y morosidad. </strong>Estas empresas son conocidas a veces como c<em>r&eacute;dito bureaux</em> y gestionan las bases de datos de las entidades financieras para intercambiar informaci&oacute;n de morosidad de sus clientes. Mueven unos 2.000 M PTA anuales. En 1997 creci&oacute; un 21,89% y al a&ntilde;o siguiente otro 19,78%, seg&uacute;n datos de <em>Asnef-Equifax</em>. Ésta ultima, junto a <em>Transunion Espa&ntilde;a </em>(que es una fusi&oacute;n de <em>Trans Union Corporation</em>, <em>D&amp;B</em> e <em>Interpress</em>), es la grande del sector.</p>

<p><strong>Medios de comunicaci&oacute;n</strong></p>

<ol>
<li class="num">Prensa econ&oacute;mica. Diversifica su presencia en el mercado ya que ha salido con fuerza en internet, hasta ahora con car&aacute;cter gratuito. Las webs no s&oacute;lo presentan el peri&oacute;dico digital sino tambi&eacute;n una amplia oferta con acceso a informes de empresas, gr&aacute;ficos de bolsa, mercados de divisas, tipos de inter&eacute;s, etc. Se publican en Espa&ntilde;a tres peri&oacute;dicos de esta naturaleza: <em>Expansi&oacute;n</em>, <em>Cinco d&iacute;as </em>y la <em>Gaceta de los negocios</em>. Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta las secciones de econom&iacute;a de los diarios generales o las p&aacute;ginas salm&oacute;n que suelen incluir los domingos.<br /><br />
<strong>«El Instituto de Estudios Fiscales publica regularmente un magn&iacute;fico an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n de las sociedades espa&ntilde;olas»<br /><br />
</strong>Es interesante dar algunos datos difundidos por la <em>OJD </em>(<em>Oficina de Justificaci&oacute;n de la Difusi&oacute;n</em>) para calibrar el peso relativo de este sector especializado. En 1998 s&oacute;lo un 36,9% de ciudadanos eran lectores de prensa, de los cuales el 7,1% le&iacute;a <em>Marca</em> frente al 0,4% de <em>Expansi&oacute;n.</em> La informaci&oacute;n econ&oacute;mica representaba un 2,1% del total de t&iacute;tulos en la calle. En 1998 los tres peri&oacute;dicos aludidos vend&iacute;an 213.283 ejemplares diarios en contraste a los 450.176 de <em>El pa&iacute;s </em>o los 417.456 del peri&oacute;dico deportivo <em>Marca</em>. Parece que la utilizaci&oacute;n de medios electr&oacute;nicos est&aacute; teniendo a una cierta aceptaci&oacute;n pues, de nuevo con datos de dicha oficina, la versi&oacute;n digital de <em>Cinco d&iacute;as</em> recib&iacute;a 330.239 visitas en julio de 1999 y la de <em>Expansi&oacute;n </em>318.990. De cualquier forma, para relativizar habr&iacute;a que decir que <em>El pa&iacute;s digital</em> fue visitado 2.011.936 veces.<br /><br />
<em>http://www.ojd.es</em><br /><br />
De todas maneras, como reconoce la presidenta de <em>Apie </em>(<em>Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Periodistas Econ&oacute;micos) </em>“el negocio de la prensa econ&oacute;mica no se justifica por la difusi&oacute;n, sino por la publicidad. La prensa econ&oacute;mica espa&ntilde;ola es una prensa de fuerte soporte comercial, como lo demuestra la gran cantidad de promociones comerciales, suplementos especiales y publirreportajes encubiertos que ha soportado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de crisis econ&oacute;mica (1992-1995) para compensar sus bajos ingresos por ventas”5.</li>
<li class="num">Medios audiovisuales. Hay ofertas interesantes de informaci&oacute;n econ&oacute;mica a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, como la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol de la <em>CNN </em>o la cadena <em>Expansi&oacute;n Digital</em>, del grupo <em>Recoletos </em>y tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la radio con <em>Intereconom&iacute;a</em>.</li>
<li class="num">Bases de datos. Hay una serie de empresas que suministran servicios de recortes de prensa, res&uacute;menes y b&uacute;squedas retrospectivas, entre ellas: <em>Microdoc</em>, <em>Baratz</em>, <em>Sarenet</em>, <em>EFE</em> y <em>My News.</em></li>
</ol>

<p>Las noticias espa&ntilde;olas est&aacute;n siendo cubiertas cada vez con m&aacute;s inter&eacute;s por grandes difusores: <em>Reuters</em> dispone de una p&aacute;gina con informaci&oacute;n de Espa&ntilde;a y acaba de firmar un acuerdo de intercambio con <em>Dow Jones; </em>tambi&eacute;n destaca la oferta de <em>The Dialog Corporation,</em> cuya cobertura de prensa espa&ntilde;ola se comenta brevemente a continuaci&oacute;n.</p>

<p><strong>«Las noticias espa&ntilde;olas est&aacute;n siendo cubiertas cada vez con m&aacute;s inter&eacute;s por grandes difusores»</p>

<p>Bases de datos. </strong>Seg&uacute;n los diversos directorios de fuentes anteriormente citados, hay censadas unas 125 que abarcan una amplia variedad de campos: sobre empresas (<em>Informa</em>, <em>Camerdata</em>, etc.), de noticias de prensa (<em>Baratz</em>, <em>EFE</em>, <em>Microdoc</em>, etc.), de legislaci&oacute;n y jurisprudencia (<em>Boe,</em> <em>Aranzadi</em>, etc.) y con art&iacute;culos de revistas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas (<em>Cindoc</em>). En este &uacute;ltimo caso, se ha hecho un gran esfuerzo desde 1976 por crear y mantener una base de datos de art&iacute;culos, informes y tesis publicados en Espa&ntilde;a sobre temas econ&oacute;micos. Es la &uacute;nica con vocaci&oacute;n global sobre la producci&oacute;n de an&aacute;lisis econ&oacute;micos y, por ello, ser&iacute;a deseable que se hiciese un trabajo de difusi&oacute;n por darla m&aacute;s a conocer y, adem&aacute;s, para incorporar textos completos a este interesante servicio.</p>

<p>Tambi&eacute;n destacan los hosts tradicionales que est&aacute;n migrando sus bases de datos a internet. Cabe insistir en el caso de <em>The Dialog Corporation</em> con una sustancial informaci&oacute;n de los mercados espa&ntilde;oles, tanto en ingl&eacute;s como en castellano. Adem&aacute;s, ofrece res&uacute;menes de noticias de varios peri&oacute;dicos espa&ntilde;oles, algunos a texto completo (<em>El pa&iacute;s </em>y <em>Cinco d&iacute;as</em>). Su implantaci&oacute;n en Espa&ntilde;a es bastante fuerte y sus propias fuentes aseguran tener una cartera de m&aacute;s de 700 clientes, l&oacute;gicamente la mayor parte corporativos. Tambi&eacute;n <em>Dow Jones</em>, <em>Reuters </em>y <em>Sarenet </em>ofrecen una informaci&oacute;n econ&oacute;mica actualizada y variada.</p>

<p><strong>Datos estad&iacute;sticos.</strong> Hay una producci&oacute;n muy importante, con m&aacute;s de 300 recursos de distinta procedencia y alcance. Especialmente se ha notado la aparici&oacute;n de aquellos creados y mantenidos por las ccaa<em> </em>y por organizaciones sectoriales. De cualquier manera, el punto de referencia por excelencia es el <em>INE</em>, con mucha informaci&oacute;n disponible en su web. Tambi&eacute;n el <em>Icex </em>tiene una oferta muy completa en el campo del comercio exterior. En materia financiera hay que nombrar el <em>Banco de Espa&ntilde;a</em>, aunque todav&iacute;a se resiste a migrar sus bases estad&iacute;sticas a la Red. Una iniciativa privada y muy reciente es la de la <em>Fundaci&oacute;n BBV</em>, que acaba de lanzar <em>Sophinet </em>a internet, con datos sobre la renta nacional y su distribuci&oacute;n provincial, el stock de capital y diversas variables e indicadores.</p>

<p><strong>Estudios de mercado e informaci&oacute;n industrial y sectorial. </strong>Existe un n&uacute;mero considerable de estos informes publicados en Espa&ntilde;a (en torno a los 700) y de empresas especializadas como<strong> </strong><em>DBK</em>, con un cat&aacute;logo bastante completo. Sin embargo, la mayor&iacute;a todav&iacute;a est&aacute;n editados en formatos tradicionales y no es posible su adquisici&oacute;n en l&iacute;nea. Como ejemplo de un esfuerzo realizado desde un sistema de informaci&oacute;n y documentaci&oacute;n est&aacute;n los flashes sectoriales de <em>Gu&iacute;ame!</em> Otra fuente interesante que ha hecho un acercamiento al mundo electr&oacute;nico ha sido, por ejemplo, <em>Alimarket</em>.</p>

<p><em>http://www.dbk.es/</em></p>

<p>A pesar de que en Espa&ntilde;a existen m&aacute;s de 5.700 organizaciones empresariales6, la informaci&oacute;n sectorial est&aacute; dispersa, no se encuentra en l&iacute;nea, cuenta con p&eacute;simos canales de comercializaci&oacute;n y, adem&aacute;s, estas asociaciones, salvo excepciones, son bastante opacas. As&iacute; mismo, hay una gran desigualdad porque algunos grupos tienen sobreabundancia de informaci&oacute;n mientras otros presentan grandes lagunas.<strong> </strong>Por ejemplo: hay un claro desequilibrio en el volumen del sector energ&iacute;a o qu&iacute;mico frente a otros con una oferta muy escasa, como los bienes de equipo o el material el&eacute;ctrico.</p>

<p><strong>Sector p&uacute;blico y administraci&oacute;n. </strong>Se dice habitualmente que es la mayor fuente de informaci&oacute;n en general y sobre todo de la econom&iacute;a en particular. Sin tener cifras exactas que avalen esa afirmaci&oacute;n, s&iacute; es cierto que los cat&aacute;logos de publicaciones de las distintas administraciones (estatal, ccaa, provincial y local) son voluminosos y que se est&aacute; observando un proceso de modernizaci&oacute;n y transparencia importantes. Los ministerios de <em>Econom&iacute;a y Hacienda</em>, <em>Fomento</em>, <em>Agricultura</em>, <em>Industria</em>, las distintas agencias estatales de car&aacute;cter econ&oacute;mico y las consejer&iacute;as econ&oacute;micas de las ccaa, presentan una oferta en permanente crecimiento de mucho valor para los analistas de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola.</p>

<p>En internet hay cerca de 300 webs alimentadas por entes p&uacute;blicos y no hay que olvidar que esa informaci&oacute;n es, en muchos casos, un recurso clave para los ciudadanos. Seg&uacute;n el <em>Libro verde sobre la informaci&oacute;n en el sector p&uacute;blico</em>, editado por la <em>Comisi&oacute;n Europea </em>en 1998, en Espa&ntilde;a s&oacute;lo un 34% de la informaci&oacute;n generada por los entes p&uacute;blicos es accesible para los ciudadanos. Tambi&eacute;n se&ntilde;ala que mientras hay muestras numerosas de cooperaci&oacute;n en el &aacute;mbito p&uacute;blico y el privado para facilitar su acceso, no existe ning&uacute;n ejemplo de colaboraci&oacute;n en el &aacute;mbito de la informaci&oacute;n empresarial y en los datos estad&iacute;sticos.</p>

<p><strong>Legislaci&oacute;n y jurisprudencia. </strong>Las actividades econ&oacute;micas y empresariales est&aacute;n soportadas por el derecho, tanto por el econ&oacute;mico, como el financiero o el mercantil, que son herramientas imprescindibles para una correcta gesti&oacute;n empresarial. Un reflejo de esta evidencia es el crecimiento que este subsector ha alcanzado en Espa&ntilde;a. En especial publicaciones de prestigio como las editadas por <em>Civitas</em>, <em>Aranzadi </em>o la <em>Revista de derecho bancario y burs&aacute;til.</em></p>

<p>Tras revisar cat&aacute;logos, directorios, bases de datos especializadas y diversas webs se han encontrado en estos momentos m&aacute;s de 200 fuentes de derecho econ&oacute;mico, tanto p&uacute;blicas (<em>Iberlex</em>, boletines de ccaa) como privadas. Hay una gran oferta en cd-rom y, como en otros casos, se ha producido una masiva migraci&oacute;n al mundo internet.</p>

<p><strong>Informaci&oacute;n financiera. </strong>Entre los m&aacute;s de 200 recursos censados en los directorios ya rese&ntilde;ados, los tradicionales siguen siendo el <em>Banco de Espa&ntilde;a</em>, con una amplia oferta de datos macroecon&oacute;micos, indicadores burs&aacute;tiles e informaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n del sistema financiero. La <em>AEB </em>(<em>Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Banca Privada</em>), la <em>Ceca</em>, las cajas rurales y la <em>Direcci&oacute;n General de Seguros </em>son otras fuentes indiscutibles aunque estas instituciones todav&iacute;a son t&iacute;midas a la hora de ofrecer toda la informaci&oacute;n posible en internet.</p>

<p>En relaci&oacute;n con los mercados financieros y de valores, la organizaci&oacute;n clave es la <em>Cnmv</em>, que dispone en su web, en su sala p&uacute;blica y en su cat&aacute;logo de publicaciones, de un importante volumen de informaci&oacute;n sobre las empresas que cotizan en bolsa, tanto de tipo societario como financiero. Tambi&eacute;n ofrece a texto completo informes de auditor&iacute;a, informaci&oacute;n econ&oacute;mica peri&oacute;dica, documentaci&oacute;n sobre fondos y empresas de inversi&oacute;n que act&uacute;an en los mercados espa&ntilde;oles.</p>

<p>Igualmente, las bolsas, los mercados de renta fija o los de derivados han publicado mucha informaci&oacute;n en sus respectivas webs, adem&aacute;s de mantener las cl&aacute;sicas publicaciones en papel. Cabe destacar la de la <em>Bolsa de Madrid</em>, as&iacute; como el <em>SIB </em>(<em>Sistema de informaci&oacute;n burs&aacute;til</em>) como lugares en continua mejora y con mucha informaci&oacute;n de calidad.</p>

<p><em>http://www.bolsamadrid.es</p>

<p>http://www.bolsamadrid.es/websdib/esp/servinfo/sib.htm</em></p>

<p>Un recurso interesante es el de los analistas financieros que publican estudios, <em>research </em>y opiniones muy valorados en el mercado. Ejemplos como los de <em>AFI</em>, <em>Intermoney</em>, <em>Funca </em>(<em>Fundaci&oacute;n de las Cajas de Ahorro</em>) con su prestigiosa revista <em>Perspectivas del sistema financiero</em>, o los muchos boletines de las sociedades y agencias espa&ntilde;olas o extranjeras.</p>

<p>Un elemento novedoso en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la oferta que bancos y cajas hacen a sus clientes para que utilicen sistemas de informaci&oacute;n online sobre sus propias operaciones as&iacute; como facilit&aacute;ndoles un abanico de informaci&oacute;n econ&oacute;mica, burs&aacute;til, de gesti&oacute;n de carteras, etc.</p>

<p>Un mundo especial es el de la informaci&oacute;n en tiempo real, verdaderamente sensible en este campo de actividad. Este mercado internacional de datos financieros podr&iacute;a crecer hasta los 9.000 M de libras en el 2002, frente a los 7.000 de 1998. Tambi&eacute;n en este subsector se observa una fuerte competencia entre las grandes compa&ntilde;&iacute;as de informaci&oacute;n: <em>Reuters</em>, <em>Bloomberg </em>(acaba de lanzar un web en espa&ntilde;ol, con datos financieros actualizados) y <em>Bridge</em> (antes <em>Knight Ridder</em>), o la aparici&oacute;n de empresas muy peque&ntilde;as pero m&aacute;s baratas.</p>

<p><em>http://www.bloomberg.com/esp/index.html</p>

<p>http://www.reuters.com</p>

<p>http://www.bridge.com</em></p>

<p>Otra tendencia que se est&aacute; generalizando es la de los brokers virtuales que permiten, desde un PC, ver la informaci&oacute;n burs&aacute;til en tiempo real y tomar decisiones de inversi&oacute;n en segundos. Adem&aacute;s ofrecen estudios de mercado, an&aacute;lisis de las sociedades cotizadas y asesoramiento. Compa&ntilde;&iacute;as, agencias de valores y bancos est&aacute;n ofreciendo este servicio a precios muy competitivos. En el &aacute;mbito europeo, seg&uacute;n datos de <em>J. P. Morgan</em>, los 20 brokers virtuales mayores ten&iacute;an en conjunto casi un mill&oacute;n de clientes en mayo de 1999. Tambi&eacute;n prev&eacute; 2,5 millones de usuarios en Europa a finales del 2000, superando los 8 en el 2002. Lo &uacute;ltimo es el portal de <em>BNP-Paribas</em>, que permite invertir en tiempo real en nueve mercados de valores europeos y EUA. En Espa&ntilde;a est&aacute;n actuando, entre otros: <em>Infobolsa</em>, <em>Bankinter</em>, <em>Bsch</em>, <em>Argentaria</em>, <em>Ciberbroker</em> e <em>Ibersecurities.</em> Por su parte, el <em>BBV </em>ha anunciado su pr&oacute;xima salida.</p>

<p>Aunque menos interesantes, tambi&eacute;n hay productos de informaci&oacute;n financiera y burs&aacute;til v&iacute;a telef&oacute;nica: los servicios a trav&eacute;s del m&oacute;vil de <em>Noticias Antena 3 M&oacute;viles </em>y <em>A. B. Asesores</em>, por ejemplo.</p>

<p><strong>Revistas t&eacute;cnicas y profesionales. </strong>Seg&uacute;n la <em>OJD</em>, se comercializan unas 240 publicaciones peri&oacute;dicas de todas las especialidades: sobre agricultura y alimentaci&oacute;n hay 12, con una venta total en 1998 de 32.000 ejemplares; de la construcci&oacute;n existen 8, con tiradas de 100.000 copias; de econom&iacute;a y empresa en general hay 15, de las que 10 son gratuitas.</p>

<p>Hay muy pocas revistas de actualidad: <em>Actualidad econ&oacute;mica</em> o <em>Dinero e inversi&oacute;n</em>, que vendieron en 1998 52.753 ejemplares entre todas (seg&uacute;n datos de la <em>OJD</em>). Mientras tanto, entre los magazines generales, <em>Intervi&uacute; </em>vend&iacute;a 130.000 y <em>Hola </em>600.000. Un esfuerzo notable del grupo <em>Recoletos</em>, las <em>Newsletters </em>(dedicadas al sector energ&eacute;tico y a telecomunicaciones), fue abandonado en 1998.</p>

<p>Editados por universidades, organismos p&uacute;blicos, entidades financieras o fundaciones hay unos 30 t&iacute;tulos dedicados al an&aacute;lisis econ&oacute;mico. De entre ellos cabe se&ntilde;alar la colecci&oacute;n <em>Papeles de econom&iacute;a</em> editada por <em>Funca</em>. En este terreno es destacable la escasa iniciativa privada y el mantenimiento del acceso, casi &uacute;nico, en papel y en los circuitos comerciales tradicionales.</p>

<p>Respecto a la literatura gris, hay que dirigirse al <em>Banco de Espa&ntilde;a</em>, al <em>Cemfi </em>(<em>Centro de Estudios Monetarios y Financieros</em>), <em>Ministerio de Econom&iacute;a</em>, <em>Direcci&oacute;n general de planificaci&oacute;n</em>, fundaciones e institutos p&uacute;blicos de investigaci&oacute;n. Ninguno de ellos cuenta con acceso f&aacute;cil.</p>

<p><strong>Edici&oacute;n electr&oacute;nica. </strong>El informe anteriormente rese&ntilde;ado, el <em>MSStudy</em>, aporta algunos datos de producci&oacute;n y uso de informaci&oacute;n en formato electr&oacute;nico y su evoluci&oacute;n previsible para el periodo 1997-2003:</p>

<ul>
<li>Los servicios online en tiempo real ten&iacute;an una cuota de mercado en 1997 del 63%, mientras que en el 2003 el porcentaje habr&aacute; subido al 70%.</li>
<li>El online retrospectivo, que en 1997 ten&iacute;a un 20%, bajar&aacute; en el 2003 hasta el 19%.</li>
<li>En cuanto a los cd-roms y disquetes, que ocupaban en 1997 el 17% del mercado, s&oacute;lo tendr&aacute;n un 11% seis a&ntilde;os despu&eacute;s. Parece que las razones est&aacute;n en la facilidad de pirateo, las servidumbres ocasionadas por los sistemas de suscripci&oacute;n y la lentitud de acceso. De todas maneras, este soporte<em> </em>ha encontrado una nueva v&iacute;a de supervivencia: las empresas est&aacute;n us&aacute;ndolo como v&iacute;a de difusi&oacute;n de sus memorias, cat&aacute;logos de productos, presentaciones, etc.</li>
<li>El online gana posiciones debido al abaratamiento que est&aacute; provocando la liberalizaci&oacute;n (el fen&oacute;meno de las ofertas gratuitas de acceso a internet por parte de las operadoras) y por el mayor ancho de banda.</li>
<li>Una cuarta parte de los editores espa&ntilde;oles lo hacen en otros soportes adem&aacute;s del papel y aunque los comercializan, no es de forma separada sino como un complemento.</li>
</ul>

<p><strong>Internet. </strong>El director general de <em>Microsoft Ib&eacute;rica </em>hac&iacute;a recientemente unas declaraciones en las que daba unos datos verdaderamente significativos sobre el ritmo de incorporaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as: la energ&iacute;a el&eacute;ctrica tard&oacute; 100 a&ntilde;os en incorporarse al 80% de los hogares, la radio tuvo que esperar 38 a&ntilde;os para alcanzar los 50 millones de usuarios, la televisi&oacute;n tard&oacute; 13 a&ntilde;os y, sin embargo, internet lleg&oacute; a esa cifra en s&oacute;lo 4 a&ntilde;os.</p>

<p>Para evaluar el estado de la cuesti&oacute;n de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a, hay que referirse sin duda a la Red. Puede que los an&aacute;lisis comparados den todav&iacute;a un atraso relativo respecto a otros pa&iacute;ses europeos: en el Reino Unido el mercado de informaci&oacute;n econ&oacute;mica en internet ha crecido un 108% en 1998, mientras que el uso del online tradicional ha bajado, as&iacute; como las ventas de soportes en cd-rom y se espera que sea la v&iacute;a m&aacute;s utilizada a finales de 1999. De cualquier manera, no cabe duda que el mundo empresarial, los agentes econ&oacute;micos y las autoridades p&uacute;blicas est&aacute;n apostando por ese canal de comunicaci&oacute;n y de transferencia de datos.</p>

<p>Ejemplos p&uacute;blicos ser&iacute;an el ya citado <em>Icex</em>, la <em>DGPyme</em>, el <em>Ministerio de Industria</em>, el <em>Ministerio de Fomento</em>, el <em>Ministerio de Econom&iacute;a y Hacienda</em>, las consejer&iacute;as de econom&iacute;a de las ccaa o las agencias de desarrollo (<em>Imade</em>, <em>Impiva</em>, etc.). Se han incorporado masivamente a internet las empresas consultoras, las escuelas de negocios, las universidades, las mayores empresas cotizadas y las multinacionales.</p>

<p>Esos son los datos cuantitativos. Siguiendo con informaci&oacute;n de <em>Gu&iacute;ame!</em> y de la <em>Bolsa de Madrid</em>, hay 250 sitios web de las principales empresas espa&ntilde;olas, muchas de las cuales con escasa informaci&oacute;n y, adem&aacute;s, de baja calidad. Pocas se han preocupado de incorporar datos hist&oacute;ricos. Estas afirmaciones se ven apoyadas por una reciente encuesta de la consultora <em>Look &amp; Enter</em> realizada entre 120 directivos de 50 grandes compa&ntilde;&iacute;as: s&oacute;lo el 25% contaba con una p&aacute;gina web, aunque un 76% de las que no la ten&iacute;an hab&iacute;a previsto desarrollar una en los pr&oacute;ximos meses. El 71% la tiene s&oacute;lo por cuesti&oacute;n de imagen, y muy pocas intentan vender sus productos a trav&eacute;s de ella, &uacute;nicamente el 37%.</p>

<p><em>http://www.lookenter.com</em></p>

<p>Tampoco est&aacute; tan claro que su intenci&oacute;n sea transmitir informaci&oacute;n corporativa, ya que casi la mitad considera que no es su objetivo. El 100% piensa que su compa&ntilde;&iacute;a no est&aacute; preparada para afrontar los cambios que implica internet, aunque opina que va a cambiar la manera de hacer negocios y tambi&eacute;n va a transformar las reglas del juego empresarial. Un dato m&aacute;s: s&oacute;lo un 14% de las pymes<em> </em>espa&ntilde;olas hace uso de internet y del correo electr&oacute;nico. Cifras m&aacute;s positivas de la <em>OJD </em>hablan de 2.500.000 internautas hasta noviembre de 1998, un 66% m&aacute;s que en 1997, y que en el 2000 el n&uacute;mero crecer&aacute; hasta los 4,5 millones.</p>

<p>Algunos productos a destacar ser&iacute;an la ya citada web de <em>Gu&iacute;ame!</em> de <em>Esade</em>, en especial sus flashes sectoriales, y el acceso a memorias de empresas desde las p&aacute;ginas corporativas, aunque se echa en falta una mayor actualizaci&oacute;n, por ejemplo, en los datos macroecon&oacute;micos que ofrece. Tambi&eacute;n es destacable <em>Economyweb</em>, que proporciona noticias, &iacute;ndices burs&aacute;tiles, divisas, informes de empresas y legislaci&oacute;n, aunque a veces lo hace de forma incompleta. Por ejemplo: en bolsa y mercados, informes anuales y memorias, s&oacute;lo est&aacute;n presentes el <em>Banco de Espa&ntilde;a </em>y el <em>Banco Central Europeo</em>.</p>

<p><em>http://www.economyweb.com</em></p>

<p>Respecto a los hosts tradicionales, una vez superada la necesidad de un acceso exclusivo a m&uacute;ltiples bases de datos, internet se va a convertir no ya en uno de los veh&iacute;culos para la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n econ&oacute;mica sino que, en muchos casos, ser&aacute; el &uacute;nico mecanismo utilizado por los proveedores. Adem&aacute;s, &eacute;stos llevan a cabo un abandono progresivo de las cl&aacute;sicas interfaces de interrogaci&oacute;n online que normalmente utilizaban los profesionales y est&aacute;n adoptando modos de acceso dise&ntilde;ados para el usuario final.</p>

<p><strong>Usuarios. </strong>Se ha intentado localizar datos desde el lado de la demanda, para saber qu&eacute; segmentos de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola utiliza informaci&oacute;n econ&oacute;mica y empresarial. Hay que decir que ha sido bastante complicado: los hosts, proveedores de informaci&oacute;n registral y distribuidores de bases de datos guardan celosamente el volumen y los nombres de sus carteras de clientes, no se sabe si porque son muy importantes o porque son menos de los que ser&iacute;a deseable.</p>

<p>En todo caso, por todo lo detectado, parece que el n&uacute;cleo de sus consumidores hay que buscarlo en grandes empresas y multinacionales, banca y compa&ntilde;&iacute;as de servicios de inversi&oacute;n, empresas consultoras, despachos de abogados, medios de comunicaci&oacute;n y sociedades extranjeras con intereses en Espa&ntilde;a. O sea, el mismo cliente que ya ten&iacute;an hace cinco a&ntilde;os. El pez gordo, que ser&iacute;a el conjunto de las pymes, sigue sin acercarse a la Red. Es cierto que &eacute;stas buscan informaci&oacute;n sobre clientes, distribuidores, morosidad, fuentes de financiaci&oacute;n, an&aacute;lisis sobre su sector, etc., pero hasta ahora hacen un uso muy escaso de la oferta existente.</p>

<p><strong>Conclusiones y previsiones</strong></p>

<p>¿De d&oacute;nde se parte? A pesar del despegue econ&oacute;mico y de la aplicaci&oacute;n intensiva de recursos tecnol&oacute;gicos en algunos sectores punta, Espa&ntilde;a sigue estando en los puestos de cola europeos. El primer pa&iacute;s productor y consumidor de servicios de informaci&oacute;n financiera es Gran Breta&ntilde;a, seguido de Francia, Alemania, Pa&iacute;ses N&oacute;rdicos e Italia.</p>

<p>Los elementos que est&aacute;n haciendo posible la transformaci&oacute;n de esos pa&iacute;ses en sociedades de la informaci&oacute;n son tambi&eacute;n visibles en Espa&ntilde;a: la explosi&oacute;n de los contenidos se est&aacute; dando en el contexto p&uacute;blico, en universidades e investigaci&oacute;n, en grandes empresas, en la industria editorial, en el campo del derecho, etc. Las variables de crecimiento se&ntilde;alan que se est&aacute; produciendo un esfuerzo de las organizaciones gubernamentales y las ccaa y que las grandes empresas apuestan por una mayor transparencia. <em>Telef&oacute;nica</em>, <em>Repsol</em> y las el&eacute;ctricas por las redes y los contenidos. Los hosts<em> </em>internacionales compran y difunden informaci&oacute;n espa&ntilde;ola (<em>The Dialog Corporation</em>, <em>Reuters</em>, <em>Dow Jones</em>).</p>

<p>¿D&oacute;nde se encuentra entonces la diferencia? Puede ser que a&uacute;n habiendo informaci&oacute;n (incluso saturaci&oacute;n en algunas &aacute;reas) se est&aacute; ofreciendo en bruto, sin an&aacute;lisis, depuraci&oacute;n o tratamiento que le a&ntilde;ada valor. Pero, aunque esto fuera suficiente, la situaci&oacute;n deber&iacute;a mejorar: mayor agilidad en su publicaci&oacute;n, adopci&oacute;n decidida de soportes electr&oacute;nicos, avanzar desde simples datos referenciales hasta el documento completo, etc.</p>

<p>Sin embargo, los avances que a&ntilde;aden calidad, lo que permite dar saltos aut&eacute;nticamente transformadores es la creaci&oacute;n de un valor a&ntilde;adido en el dise&ntilde;o, difusi&oacute;n y comercializaci&oacute;n de productos que capturen un mercado extenso y aprovechar los a&ntilde;os de crecimiento econ&oacute;mico que est&aacute;n favoreciendo llegar a un nivel de madurez. Adem&aacute;s, las pymes<em> </em>son cada vez m&aacute;s sensibles al uso de la informaci&oacute;n: seg&uacute;n un estudio de la <em>Red de Fundaciones Universidad-Empresa</em> una de las claves para innovar es la informaci&oacute;n. Detr&aacute;s de esa afirmaci&oacute;n, hay 115.317 peque&ntilde;as compa&ntilde;&iacute;as que piden datos sobre clientes, sociedades y an&aacute;lisis de mercados.</p>

<p>Se han dado pasos verdaderamente sin vuelta atr&aacute;s y se est&aacute; avanzando desde la opacidad a la transparencia en n&uacute;cleos productores tan importantes como el sector p&uacute;blico y el empresarial. Hay que trabajar en la mejora de la calidad de los productos, presionando para una mayor actualizaci&oacute;n, para que se reduzca el desequilibrio de las ofertas presentadas entre diversas especialidades y buscar una mayor homogeneidad en los est&aacute;ndares.</p>

<p>Hoy el punto cr&iacute;tico no est&aacute; tanto en los vol&uacute;menes de informaci&oacute;n, como en su calidad. Hay ya una suficiente, aunque mejorable, cantidad de bases de datos, pero ¿todas ellas tienen el nivel &oacute;ptimo de presentaci&oacute;n, actualizaci&oacute;n, pertinencia, que podr&iacute;an tener si se midieran con variables de calidad?</p>

<p>Por lo tanto, una posible l&iacute;nea de trabajo ser&iacute;a el est&iacute;mulo de la elaboraci&oacute;n de productos de categor&iacute;a, con valor a&ntilde;adido, competitivos y atractivos que equilibre la demanda con la oferta. Son bastante acertadas la previsiones de <strong>Concha Álvaro,</strong> recogidas en el ya mencionado <em>MSStudy</em>, que pronostican un aumento en la consulta sobre informaci&oacute;n estrat&eacute;gica o de planificaci&oacute;n (documentaci&oacute;n legal, marketing, datos estad&iacute;sticos, prensa, etc.) o que apuestan por una mayor presencia de las empresas con informaci&oacute;n en l&iacute;nea para sus clientes. En ambos casos, buenos productos: tecnolog&iacute;a push, indizaci&oacute;n, textos completos, etc.</p>

<p>Otra posible v&iacute;a de crecimiento vendr&aacute; dada, seguramente, a trav&eacute;s de los procesos de concentraci&oacute;n de empresas productoras o difusoras de informaci&oacute;n. La salida al mercado de supermercados de la informaci&oacute;n, en los que son accionistas la banca internacional, los grandes distribuidores, las editoriales multinacionales y los operadores de telecomunicaciones van a estimular la competitividad, abaratando los precios e, incluso, extendiendo su gratuidad a trav&eacute;s de internet.</p>

<p>Un elemento a considerar es la cada vez m&aacute;s evidente presencia de los directivos como usuarios finales. Sus usos y h&aacute;bitos est&aacute;n cambiando, bien porque se est&aacute; produciendo un relevo generacional, con personas m&aacute;s tecnol&oacute;gicas o porque la globalizaci&oacute;n obliga al cambio de comportamientos. Para el sector &eacute;sta es una buena noticia, porque esa transformaci&oacute;n de la mentalidad es posiblemente la &uacute;nica forma para que la empresa invierta en informaci&oacute;n. En el horizonte de la globalizaci&oacute;n un aspecto que conviene no olvidar es el impacto de la industria de la informaci&oacute;n econ&oacute;mica espa&ntilde;ola en Am&eacute;rica Latina y EUA. Los portales en castellano y especializados en el &aacute;rea latinoamericana son lugares de influencia para nuestras fuentes de informaci&oacute;n y nuevos mercados que explorar.</p>

<p>Pero todo lo anterior son recetas de menor cuant&iacute;a. Lo verdaderamente trascendental es que la <em>Comisi&oacute;n Europea </em>estima que en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os m&aacute;s de 80 millones de europeos llegar&aacute;n a ser usuarios habituales de las redes. Seg&uacute;n el informe <em>Condrinet </em>&eacute;ste es el comienzo de una transformaci&oacute;n, comparable en sus efectos a la revoluci&oacute;n industrial, que est&aacute; transfiriendo cantidades significativas de actividades sociales y comerciales desde un mundo f&iacute;sico a un mundo digital.</p>

<p>Siguiendo con dicho informe, en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os algunas industrias, editoriales y servicios financieros se ver&aacute;n profundamente alterados. M&aacute;s de 100.000 empleos est&aacute;n ahora directamente relacionados con la econom&iacute;a de las redes, y se estima que en el 2002 se habr&aacute;n creado unos 500.000 puestos de trabajo. La viabilidad de muchas empresas podr&aacute; estar condicionada por las estrategias que adopten en relaci&oacute;n con este fen&oacute;meno, por su capacidad en adecuar sus infraestructuras y su gesti&oacute;n para aprovechar las oportunidades inherentes a esta econom&iacute;a emergente.</p>

<p>La privatizaci&oacute;n, la desregulaci&oacute;n y la liberalizaci&oacute;n est&aacute;n permitiendo que las telecomunicaciones y los mercados de los media bajen sus precios movidos por las reglas de la competitividad. Las compa&ntilde;&iacute;as tienen que afrontar reestructuraciones y reorganizaciones que mejoren su productividad y generen valor si es que est&aacute;n dispuestas a sobrevivir en un mercado global.</p>

<p>¿Estar&aacute;n la industria de la informaci&oacute;n espa&ntilde;ola, las administraciones p&uacute;blicas, las empresas y los diversos agentes econ&oacute;micos preparados para afrontar ese nuevo reto?</p>

<p><strong>Notas</strong></p>

<p><p>1. <strong>Maroto, Juan Antonio</strong>. <em>Directorio de fuentes de informaci&oacute;n para el estudio de las empresas espa&ntilde;olas</em>. Madrid: Fundaci&oacute;n</p>
]]>


</content>
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<title>Uso de informacion en laboratorios farmaceuticos</title>
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<modified>2007-01-02T10:46:25Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:17:56Z</issued>
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<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Tom&agrave;s Baiget Resumen: Resultados de un estudio llevado a cabo por el Institut d&rsquo;Estad&iacute;stica de Catalunya y la Asociaci&oacute;n Multisectorial de la Informaci&oacute;n sobre las caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas del uso de la informaci&oacute;n en los laboratorios farmac&eacute;uticos espa&ntilde;oles. El...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

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<![CDATA[<p>Por <strong> Tom&agrave;s Baiget</strong></p>

<div class="cuadro">
<p><strong>Resumen</strong>:<em> Resultados
de un estudio llevado a cabo por el Institut d&rsquo;Estad&iacute;stica de
Catalunya y la Asociaci&oacute;n Multisectorial de la Informaci&oacute;n
sobre las caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas del uso de la informaci&oacute;n
en los laboratorios farmac&eacute;uticos espa&ntilde;oles. El mismo ha constituido
un estudio de caso del proyecto MSStudy II realizado para la DGXIII de la
Comisi&oacute;n Europea. Se analizan algunos h&aacute;bitos en el uso de
la informaci&oacute;n, penetraci&oacute;n de internet y de las tecnolog&iacute;as
de la informaci&oacute;n, fuentes m&aacute;s usadas, relaci&oacute;n entre
profesionales y usuarios, aspectos econ&oacute;micos, nuevas tareas, tendencias,
titulaciones, ambiente laboral, etc., en los laboratorios farmac&eacute;uticos.</em></p>

<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Palabras clave</strong>:<em> Laboratorios farmac&eacute;uticos,
Espa&ntilde;a, Aspectos laborales, Bases de datos, Roles, Tareas, H&aacute;bitos,
Aspectos econ&oacute;micos.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Title</strong>:<em> </em>Information usage in pharmaceutical
laboratories</p>
<p>&nbsp;</p>

<p><strong>Abstract:<em> </em></strong><em>Results of a survey carried
out by the Institut d&rsquo;Estad&iacute;stica de Catalunya and the Asociaci&oacute;n
Multisectorial de la Informaci&oacute;n on the main patterns of information
usage in Spanish pharmaceutical laboratories. These results have constituted
a case study within the MSStudy II project under the auspices of the DGXIII
of the European Commission. Areas analysed include: information usage habits,
internet and information technologies penetration, most used information
sources, relations between professionals and end-users, economic aspects,
new roles, trends, careers, labour environment, etc., at pharmaceutical laboratories.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Keywords</strong>:<em> Pharmaceutical laboratories, Spain,
Labour aspects, Databases, Roles, Tasks, Habits, Economic aspects.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Baiget</strong>, <strong>Tom&agrave;s</strong>.<em> &ldquo;Uso
de informaci&oacute;n en laboratorios farmac&eacute;uticos&rdquo;. En: El
profesional de la informaci&oacute;n, 1999, diciembre, v. 8, n. 12, pp.15-21.</em></p>
</div>

<p>El <em>Msstudy II</em> (segundo <em>Member states study </em>sobre la situaci&oacute;n de los mercados de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica en los pa&iacute;ses del &aacute;rea econ&oacute;mica europea) es un proyecto subvencionado por la <em>Comisi&oacute;n Europea</em> para evaluar su estado actual en 16 naciones. En Espa&ntilde;a lo han financiado y llevado a cabo el <em>Institut d’Estad&iacute;stica de Catalunya</em> (<em>Idescat</em>) y la <em>Asociaci&oacute;n Multisectorial de la Informaci&oacute;n</em> (<em>Asedie</em>).</p>

<p>Consta de cuatro partes:</p>

<ul>
<li>Estudio de la oferta mediante encuestas a los proveedores y distribuidores de informaci&oacute;n electr&oacute;nica online, en cd-rom, etc.</li>
<li>An&aacute;lisis de la demanda a trav&eacute;s de 1.600 entrevistas telef&oacute;nicas a hogares.</li>
<li>Observaci&oacute;n de las tendencias mediante encuentros con expertos del sector.</li>
<li>Estudio de un caso pr&aacute;ctico o aspecto concreto.</li>
</ul>

<p>Para esta &uacute;ltima parte, en Espa&ntilde;a se escogi&oacute; investigar las actuales peculiaridades y tendencias en el uso de informaci&oacute;n en los laboratorios farmac&eacute;uticos, puesto que son una de las industrias que m&aacute;s la utiliza y porque constituyen un conjunto de compa&ntilde;&iacute;as relativamente homog&eacute;neo, lo cual facilita su estudio y comparaci&oacute;n.</p>

<p>
Con este an&aacute;lisis se han querido corroborar algunas de las caracter&iacute;sticas detectadas en otras secciones del <em>MSStudy</em>, pues a pesar de tratarse de un grupo de usuarios muy espec&iacute;fico, es quiz&aacute;, como se ha dicho, el mayor consumidor de informaci&oacute;n y uno de los m&aacute;s avanzados— es frecuente encontrar documentalistas de laboratorios farmac&eacute;uticos en los principales eventos profesionales internacionales—. Su situaci&oacute;n y su evoluci&oacute;n pueden servir de referencia para imaginar qu&eacute; sucede en otros sectores industriales.</p>

<p>
<strong>«Es frecuente encontrar documentalistas de laboratorios farmac&eacute;uticos en los principales eventos profesionales internacionales»</p>

<p></strong>En concreto se ha querido evaluar el grado de penetraci&oacute;n de la informaci&oacute;n en soporte electr&oacute;nico, los gastos que genera (aunque la respuesta sobre los aspectos econ&oacute;micos ha sido baja), posibles cambios de h&aacute;bito, papel actual del profesional, uso de internet, principales bases de datos, etc.</p>

<p><strong>Metodolog&iacute;a</strong></p>

<p>En enero de 1999 se dise&ntilde;&oacute; un cuestionario que, una vez revisado y mejorado por 6 bibliotecarios-documentalistas que trabajan en empresas farmac&eacute;uticas, fue enviado el mes siguiente a los 138 laboratorios que operan en Espa&ntilde;a seg&uacute;n constan en el <em>Vademecum </em>de especialidades farmac&eacute;uticas (publicado por <em>Medimedia-Medicom</em>). Este directorio puede considerarse exhaustivo y plenamente representativo de todo el sector. La respuesta espont&aacute;nea a los cuestionarios fue muy baja y result&oacute; necesario realizar unas 250 llamadas telef&oacute;nicas para reclamarlos. As&iacute;, hubo que reenviar otros 45 por correo y 63 por fax.</p>

<p><strong>«Cada profesional de la informaci&oacute;n puede potencialmente servir las necesidades de hasta 167 empleados»</p>

<p>Nivel de respuesta. </strong>Esta industria experimenta actualmente una ola de fusiones y adquisiciones que, frecuentemente, ha causado la reducci&oacute;n o el cierre de algunos de sus servicios de informaci&oacute;n. De las 193 entradas del <em>Vademecum</em> 55 corresponden a laboratorios que han sido adquiridos recientemente y a los cuales ya no se envi&oacute; cuestionario alguno. De los 138 restantes (que fue el <em>mailing </em>realizado) result&oacute; que 8 se hab&iacute;an fusionado en los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os. El universo qued&oacute;, pues, reducido a 130. Se obtuvieron 36 respuestas v&aacute;lidas (cerca de un 28%), aunque la mitad de ellas ten&iacute;an los datos econ&oacute;micos incompletos.</p>

<p><strong>Descripci&oacute;n de la muestra. </strong>El patr&oacute;n obtenido es bastante representativo del sector, pues incluye 6 grandes laboratorios (cuyo volumen de ventas anual se encuentra entre 20.000 y 154.000 M PTA), 23 de tama&ntilde;o medio (1.000 y 20.000 M PTA) y 7 peque&ntilde;os (menos de 1.000 M PTA). Sin embargo, parece que se ha producido un sesgo hacia las grandes compa&ntilde;&iacute;as porque, al no tener las otras centros de informaci&oacute;n bien establecidos como tales, en ellas nadie trabaja s&oacute;lo con informaci&oacute;n ni se considera un profesional dedicado a ello exclusivamente. La gran mayor&iacute;a de estas empresas no contestaron el cuestionario.</p>

<p><strong>«El departamento de informaci&oacute;n tiende a sufrir alg&uacute;n aislamiento y separaci&oacute;n del resto de la compa&ntilde;&iacute;a»</p>

<p>Situaci&oacute;n geogr&aacute;fica</strong>. Los laboratorios que contestaron [de Barcelona (18), Madrid (17) y Valencia (1)], ten&iacute;an sus correspondientes casas matrices en:</p>

<ul>
<li>Espa&ntilde;a: 11</li>
<li>Alemania: 6</li>
<li>Francia: 5</li>
<li>Estados Unidos: 5</li>
<li>Italia: 3</li>
<li>Holanda: 2</li>
<li>Reino Unido: 2</li>
<li>Suecia: 1</li>
<li>Suiza: 1</li>
</ul>

<p><strong>Qui&eacute;n contesta el cuestionario. </strong>Fueron rellenados desde diferentes departamentos por la persona responsable de los servicios de informaci&oacute;n, en la tabla 1 se indican &eacute;stos y las titulaciones de los informantes.</p>

<p>
&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991208.gif" width="400" height="224" alt="Tabla 1" title="Tabla 1" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Tabla 1</center></p>

<p></em><strong>Organizaci&oacute;n de los servicios de informaci&oacute;n</strong></p>

<p>28 laboratorios (78%) tienen una biblioteca-centro de documentaci&oacute;n responsable de las principales tareas de informaci&oacute;n, aunque s&oacute;lo 14 de ellos (39%) constituyen una unidad independiente. 18 (50%) tienen, al mismo tiempo, peque&ntilde;os servicios de informaci&oacute;n en varios departamentos (tabla 2).</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991209.gif" width="250" height="153" alt="Tabla 2" title="Tabla 2" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Tabla 2</center></p>

<p></em>18 de los 25 centros de documentaci&oacute;n de los laboratorios tienen alguna vinculaci&oacute;n con unidades centrales en la casa matriz, de las cuales reciben apoyo. El porcentaje de b&uacute;squedas solicitadas a ellos var&iacute;a entre 1% y 80%: no se aprecia una correlaci&oacute;n con otros factores como n&uacute;mero de trabajadores, volumen de ventas, etc.</p>

<p>
<strong>1. Profesionales de la informaci&oacute;n. </strong>Como promedio, su n&uacute;mero en los laboratorios es de 2,46 oscilando entre 0,1 y 15 personas. Parad&oacute;jicamente no hay una relaci&oacute;n entre el personal de informaci&oacute;n y el n&uacute;mero de trabajadores en la empresa ni el volumen de ventas, excepto para los casos extremos:</p>

<ul>
<li>Los laboratorios muy grandes tienden a tener un poco m&aacute;s de personal que la media.</li>
<li>Los m&aacute;s peque&ntilde;os tienen s&oacute;lo empleados a tiempo parcial.</li>
</ul>

<p>Como promedio en el conjunto de laboratorios, los documentalistas constituyen el 0,6% del personal. En otros t&eacute;rminos: cada profesional de la informaci&oacute;n puede potencialmente servir las necesidades de hasta 167 empleados (tomando el total de trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a). Esta cifra es interesante como referencia, pero en la pr&aacute;ctica el n&uacute;mero real de estos servicios es mucho menor: seg&uacute;n las respuestas recibidas, cada profesional sirve a 25,3 usuarios (que lo solicitan, al menos, una vez al mes).</p>

<p>Adem&aacute;s de la anterior demanda interna, los encargados del servicio deben realizar tambi&eacute;n b&uacute;squedas para clientes externos (principalmente m&eacute;dicos): 112 consultas/mes como promedio. Las titulaciones del total de poblaci&oacute;n de profesionales de la informaci&oacute;n que trabaja en los laboratorios pueden verse en la tabla 3.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991210.gif" width="300" height="147" alt="Tabla 3" title="Tabla 3" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Tabla 3</center></p>

<p></em><strong>2. Presupuesto. </strong>La media anual para la biblioteca-centro de documentaci&oacute;n, excluyendo los costes de personal, es de 4.612.000 PTA (Euro 27.583) y se gasta seg&uacute;n las siguientes partidas (ver adem&aacute;s figura 1):</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991224.gif" width="400" height="337" alt="Figura 1" title="Figura 1" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Figura 1</center></p>

<ul>
</em><li>Revistas: 36,13%</li>
<li>Fotocopias de art&iacute;culos y documentos impresos: 20,76%</li>
<li>Libros: 11,80%</li>
<li>Bases de datos online: 11,06%</li>
<li>Cd-roms: 6,80%</li>
<li>Internet (incluyendo servicios online accedidos a trav&eacute;s de este medio): 5,46%</li>
<li>Correo-e (incluidos costes de documentos recibidos por este medio): 4,16%</li>
<li>Microfilm o microficha: 0,16%</li>
<li>Otros: 3,66%</li>
</ul>

<p>A la mayor&iacute;a de los que contestaron les fue imposible aportar cifras sobre los gastos en informaci&oacute;n de los otros departamentos o del total de la compa&ntilde;&iacute;a. Como consecuencia no es posible obtener conclusiones generales a partir de los cuestionarios, excepto que los mayores presupuestos para informaci&oacute;n son, con mucha diferencia, para las secciones de ventas-marketing. Dos proporciones que pueden deducirse, como promedio, son las siguientes:</p>

<ul>
<li>Total de los gastos de informaci&oacute;n, incluyendo salarios/volumen de ventas: 0,8%.</li>
<li>Total de los gastos de informaci&oacute;n, incluyendo salarios/presupuesto de I+D: 3,2%.</li>
</ul>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991211.gif" width="200" height="237" alt="Tabla 4" title="Tabla 4" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Tabla 4</center></p>

<p>*Ver tambi&eacute;n las referencias espec&iacute;ficas a IME (Índice M&eacute;dico Espa&ntilde;ol) en la tabla 5.</p>

<p>Otros proveedores nacionales citados: Camerdata (puntuaci&oacute;n total=5), Eurostat-DataShop (4), Greendata (4), Icex (4), Informa (3), DGPyme (3), EFE (2) y P&aacute;ginas Amarillas (2).</p>

<p></em><strong>3. Proveedores de informaci&oacute;n. </strong>A los laboratorios se les pregunt&oacute; cu&aacute;les eran sus principales fuentes de informaci&oacute;n electr&oacute;nica, pidi&eacute;ndoles que indicaran la intensidad de uso: 5=alto, 4=medio, 3=poco, 2=raramente o 1=password sin usar o copia vieja del cd-rom.</p>

<p>En la tabla 4 se muestran los rankings de hosts online y suministradores de cd-rom para proveedores internacionales y nacionales respectivamente. Las cifras se han obtenido sumando todas las puntuaciones otorgadas (p5+q4+r3+s2+t1).</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991225.gif" width="400" height="203" alt="Figura 2" title="Figura 2" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Figura 2</center></p>

<p></em><strong>4. Bases de datos. </strong>La tabla 5— y su correspondiente gr&aacute;fico mostrado en la figura 2— incluye las que son citadas dos o m&aacute;s veces por los que contestaron. Tradici&oacute;n y calidad, pero especialmente tarifas bajas (o gratis), son decisivas para hacer de <em>Medline</em> la principal fuente de informaci&oacute;n (27% del uso total). Es la acentuaci&oacute;n de una tendencia que se remonta unos 15-20 a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando la <em>National Library of Medicine</em> de los EUA (su productora) empez&oacute; a subvencionarla, lo cual fue en detrimento de la competidora europea <em>Excerpta Medica</em> (conocida ahora por <em>Embase</em>) producida en Holanda por <em>Elsevier</em>. El asunto tiene otras implicaciones que, aunque ahora no vienen al caso, son muy importantes, como la posici&oacute;n privilegiada de las revistas americanas, que en <em>Medline</em> reciben un trato de favor.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991212.gif" width="200" height="243" alt="Tabla 5" title="Tabla 5" /></center></p>

<p style="font-size:0.70em;"><center>Tabla 5</center></p>

<p></em><strong>Entorno profesional</strong></p>

<p>Aunque evidentemente muchas cosas podr&iacute;an ser mejoradas (status, valoraci&oacute;n por parte de la empresa y los compa&ntilde;eros, sueldo, presupuesto del departamento, recursos, etc.) la impresi&oacute;n general es que las condiciones de trabajo de los profesionales de la informaci&oacute;n en laboratorios son bastante buenas. Tal y como se coment&oacute; en el punto dedicado al nivel de respuesta, posiblemente el entorno laboral de los que no contestaron es algo m&aacute;s pesimista.</p>

<p>Se observa que, por lo com&uacute;n, en laboratorios farmac&eacute;uticos trabajan intensamente bajo una importante situaci&oacute;n de estr&eacute;s y en una atm&oacute;sfera un poco opresiva. En muchos casos son muy reacios a dar informaci&oacute;n alegando razones de confidencialidad y, especialmente, porque con las estrictas reglas impuestas tienen miedo de hablar sin la autorizaci&oacute;n de sus superiores. Esto explica en parte el bajo nivel de respuesta y, adem&aacute;s, que las recibidas reflejen una posici&oacute;n m&aacute;s optimista y positiva que la percibida cuando se reclamaron los cuestionarios por tel&eacute;fono.</p>

<p>El uso de las nuevas tecnolog&iacute;as y de internet es uno de los aspectos m&aacute;s positivos destacados por los que contestaron. En general, la utilizaci&oacute;n de informaci&oacute;n electr&oacute;nica est&aacute; bien aceptada, la mayor&iacute;a de empleados tiene acceso a la Red y muchos de ellos llevan a cabo sus propias b&uacute;squedas. El nuevo entorno de informaci&oacute;n electr&oacute;nica parece ser un incentivo importante para la mayor&iacute;a de los bibliotecarios y especialistas del sector.</p>

<p><strong>Correo-e. </strong>El 97% de los laboratorios ten&iacute;a este servicio disponible. Algunos de los que contestaron estaban muy satisfechos con el mismo y comentaron que “est&aacute; comenzando a reemplazar al fax”. Entre otras ventajas, permite obtener los documentos de forma muy r&aacute;pida, as&iacute; como participar en redes de profesionales de todo el mundo para compartir informaci&oacute;n y experiencias.</p>

<p><strong>Web. </strong>El 75% de los laboratorios tiene una p&aacute;gina de la empresa en Espa&ntilde;a o est&aacute; significativamente representado en la de su casa matriz. Otro 8% la tiene hospedada en &eacute;sta, pero su contenido apenas tiene relaci&oacute;n con la sucursal espa&ntilde;ola.</p>

<p><strong>Intranet. </strong>Un 69,4% de los que contestaron cuenta con una intranet en su laboratorio. La participaci&oacute;n de los profesionales de la informaci&oacute;n en ella es:</p>

<ul>
<li>Alta: 16%</li>
<li>Media: 48%</li>
<li>Baja: 20%</li>
<li>Cero: 16%</li>
</ul>

<p><strong>Base de datos interna. </strong>Un 69,5% de los encuestados produce o colabora en su producci&oacute;n y el software utilizado es normalmente el siguiente:</p>

<ul>
<li><em>Access</em>: 8</li>
<li><em>Knosys</em>: 8</li>
<li><em>Reference Manager</em>: 4</li>
<li><em>Lotus Notes</em>: 3</li>
<li><em>Glas</em>: 2</li>
<li><em>InMagic</em>: 2</li>
<li>Texto <em>Windows</em>: 2</li>
</ol>
<p>Otros sistemas citados: <em>Basis+</em>, <em>Claris Works</em>, <em>Clarity</em>, <em>Docubridge</em>, <em>Isis MDL</em>, <em>IBM 400 </em>para <em>As-400</em>, <em>Mac-Shop Pro</em>, <em>ProBase</em>, <em>Trip</em>, <em>WinSpirs</em>.</p>
<p><strong>Grado de satisfacci&oacute;n usando internet para buscar informaci&oacute;n. </strong>Esta pregunta fue respondida por el 100% de los encuestados, es decir, todos ellos tienen acceso al www. El grado de satisfacci&oacute;n “medio+alto” es apreciable: 89%.</p>
<ul>
<li>Alto: 33%.</li>
<li>Medio: 56%.</li>
<li>Bajo: 11%.</li>
<li>Ninguno: 0%.</li>
</ul>

<p>Se va incrementando su uso, especialmente para encontrar legislaci&oacute;n y normativa farmac&eacute;utica internacional, m&aacute;s que para acceder a bases de datos comerciales.</p>

<p><strong>Otras tareas adem&aacute;s del servicio de informaci&oacute;n. </strong>Aunque cabe preguntarse cu&aacute;les son sus funciones, propias o no —especialmente en esta &eacute;poca en que la profesi&oacute;n se plantea asumir nuevos roles—, los encuestados manifestaron compartir frecuentemente su tiempo de trabajo entre las actividades informativas y otras que no lo son. En la mayor&iacute;a de casos es la ocupaci&oacute;n principal, aunque en los peque&ntilde;os laboratorios es secundaria.</p>

<p>Evidentemente, las respuestas tuvieron que ajustarse necesariamente a la terminolog&iacute;a de los cuestionarios, en los que se hab&iacute;a asumido que las tareas eran las cl&aacute;sicas o tradicionales de los documentalistas: intermediaci&oacute;n, b&uacute;squedas, adquisici&oacute;n de libros y documentos, elaboraci&oacute;n de bases de datos internas, creaci&oacute;n de bolet&iacute;n de sumarios, servicio interno de perfiles <em>DSI</em>, circulaci&oacute;n de revistas, archivo, etc.</p>

<p>Los que contestaron estimaron la cantidad de tiempo dedicado a otras distintas de las citadas. En la siguiente lista se indican los porcentajes de dedicaci&oacute;n a las actividades calificadas como no tradicionales. En total suma 100.</p>

<ul>
<li>Redacci&oacute;n de informes: 26%.</li>
<li>Investigaci&oacute;n en el laboratorio: 25%.</li>
<li>Registros: 14%.</li>
<li>Formaci&oacute;n de usuarios: 9%.</li>
<li>Dise&ntilde;o de intranet: 7%.</li>
<li>Inform&aacute;tica: 5%.</li>
<li>Marketing, presentaciones: 4%.</li>
<li>Web de la empresa: 1%.</li>
<li>Otras: 9%.</li>
</ul>

<p>Un peque&ntilde;o n&uacute;mero de encuestados a&ntilde;adi&oacute; <em>gesti&oacute;n de documentos-archivo</em> a esta serie, indicando una dedicaci&oacute;n total del 5%. No figuraba en el cuestionario ni se ha tenido en cuenta ahora en el c&oacute;mputo por considerarla una actividad t&iacute;picamente documental.</p>

<p><strong>Gesti&oacute;n del conocimiento (<em>knowledge management</em>). </strong>Otra de las cuestiones planteadas era si actuaban, o pensaban actuar, como gestores del conocimiento en sus compa&ntilde;&iacute;as. Las respuestas fueron:</p>

<ul>
<li>S&iacute;: 14%.</li>
<li>Quiz&aacute;: 39%.</li>
<li>No: 41%.</li>
<li>No responde: 6%.</li>
</ul>

<p>Los profesionales de la informaci&oacute;n est&aacute;n bastante involucrados en proveerla a trav&eacute;s de la intranet —se obtuvo un 64% de participaci&oacute;n media-alta (ver secci&oacute;n dedicada a este punto)—. Pero seg&uacute;n el resultado anterior y los diferentes comentarios recibidos parece que, usualmente, su capacidad para influenciar las decisiones de la empresa es limitada.</p>

<p><strong>Tendencias. </strong>En las encuestas se pidi&oacute; que se calificara el grado de acuerdo con cuatro propuestas, seg&uacute;n se ajustara m&aacute;s o menos a la situaci&oacute;n en cada laboratorio. He aqu&iacute; dichas proposiciones y la adhesi&oacute;n que recibieron:</p>

<ul>
<li>Los usuarios finales cada vez realizan m&aacute;s b&uacute;squedas de informaci&oacute;n por su cuenta: 68%.</li>
<li>El papel de los profesionales de la informaci&oacute;n cada vez es mayor en mi empresa: 66%.</li>
<li>En mi compa&ntilde;&iacute;a se percibe una transici&oacute;n de las fuentes de informaci&oacute;n externa impresas a las electr&oacute;nicas: 72%.</li>
<li>La adquisici&oacute;n de documentos impresos (libros, revistas) sigue aumentando: 65%.</li>
</ul>

<p>En general, los comentarios corroboran las cuatro propuestas en relaci&oacute;n a una mayor aceptaci&oacute;n del uso de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica y una lenta transici&oacute;n desde el papel, aunque la utilizaci&oacute;n de las fuentes en este soporte sigue a&uacute;n vigorosa. Los profesionales de la informaci&oacute;n est&aacute;n bastante preparados para el cambio, pero los usuarios finales todav&iacute;a demandan documentos impresos.</p>

<p><strong>Balance general. </strong>Seg&uacute;n las respuestas recibidas, a lo largo de los pasados 3 a&ntilde;os su entorno de trabajo hab&iacute;a:</p>

<ul>
<li>Mejorado: 64%.</li>
<li>Seguido m&aacute;s o menos igual: 30%.</li>
<li>Empeorado: 6%.</li>
</ul>

<p>Tambi&eacute;n se les invit&oacute; a calificar su grado de satisfacci&oacute;n laboral/profesional general: el resultado medio fue 6,7 (en una escala de 1 a 10). Seg&uacute;n comentarios recibidos aparte parece que, en algunos casos, estas calificaciones podr&iacute;an estar sesgadas hacia valores altos porque las respuestas eran vistas, o pod&iacute;an serlo, por directivos de los laboratorios.</p>

<p><strong>Otras tendencias observadas. </strong>Al final del cuestionario hab&iacute;a una pregunta abierta para que se describiera libremente el ambiente de trabajo, y se han agrupado las contestaciones integrando todos los comentarios. En esta secci&oacute;n no es posible indicar cifras. Se han transcrito las frases m&aacute;s frecuentes y a&ntilde;adido las propias estimaciones e interpretaciones despu&eacute;s de haber le&iacute;do a fondo los cuestionarios y haber llamado por tel&eacute;fono a algunos de los encuestados.</p>

<ol>
<li class="num">Los directivos no aprecian la importancia de la informaci&oacute;n.<strong> </strong>En opini&oacute;n de los que contestaron, en varias compa&ntilde;&iacute;as “es bastante evidente que la alta direcci&oacute;n no entiende claramente la importancia estrat&eacute;gica de tener informaci&oacute;n buena y actualizada”. Aunque en casi el 70% de las empresas se ha montado una intranet, “los altos cargos todav&iacute;a se resisten al cambio y a implementar un flujo de informaci&oacute;n m&aacute;s transparente, as&iacute; como estructuras de gesti&oacute;n m&aacute;s modernas”. En general no existe sensibilidad para valorar la necesidad vital de trabajar con los datos apropiados. Los superiores no conocen lo que hacen los profesionales de la informaci&oacute;n y, en consecuencia, &eacute;stos se ven obligados a luchar si quieren conseguir el apoyo corporativo para sus actividades (incrementos de presupuesto, m&aacute;s personal, formaci&oacute;n profesional, etc.). En varias compa&ntilde;&iacute;as falta una buena infraestructura y organizaci&oacute;n, los objetivos corporativos son difusos o las responsabilidades est&aacute;n mal definidas.</li>
<li class="num">Cierta marginaci&oacute;n y falta de recursos. Da la impresi&oacute;n de que est&aacute;n peor pagados y tienen menos categor&iacute;a que otros trabajadores con el mismo nivel universitario. Tambi&eacute;n, el departamento de informaci&oacute;n tiende a sufrir alg&uacute;n aislamiento y separaci&oacute;n del resto de la compa&ntilde;&iacute;a, aunque la situaci&oacute;n parece mejorar un poco (como balance general se ha visto anteriormente que el 64% de los que contestaron piensa que su situaci&oacute;n ha mejorado).<br /><br />
Los puestos de informaci&oacute;n se han ido reduciendo en fuerte contraste con el crecimiento experimentado por otros departamentos. Evidentemente, los que respondieron piensan que el personal de informaci&oacute;n deber&iacute;a crecer de forma proporcional al resto. Tal y como se dijo, algunos laboratorios est&aacute;n en un proceso de fusi&oacute;n y ciertos trabajadores ten&iacute;an miedo de perder su puesto. Adem&aacute;s, en la mayor&iacute;a se hab&iacute;an producido recortes en el presupuesto para informaci&oacute;n durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</li>
<li class="num">Formaci&oacute;n. Se expresaron varias quejas relacionadas con la falta de formaci&oacute;n apropiada en nuevas tecnolog&iacute;as, y manifestaron el haber tenido que aprender por su cuenta. Otros estaban preocupados porque la recibida era muy espec&iacute;fica y s&oacute;lo &uacute;til para su trabajo en la compa&ntilde;&iacute;a. </li>
<li class="num">Uso de informaci&oacute;n y herramientas electr&oacute;nicas.<strong> </strong>Se produjeron diferentes quejas por tener que trabajar con hardware y software obsoletos, pero es posible que estos datos haya que tomarlos en t&eacute;rminos relativos. Aunque probablemente algunos no puedan usar las &uacute;ltimas versiones de hard o soft, de las respuestas se puede deducir que todos est&aacute;n bastante familiarizados con las actuales tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.<br /><br />
En muchos laboratorios los usuarios finales realizan m&aacute;s b&uacute;squedas por s&iacute; mismos que hace pocos a&ntilde;os. Esto es positivo, pero existe el peligro de que piensen que la informaci&oacute;n que encuentran, frecuentemente bastante pobre, es la &uacute;nica que hay.<br /><br />
Se est&aacute; desarrollando un proceso hacia el medio electr&oacute;nico aunque su transici&oacute;n real se percibe claramente s&oacute;lo en obras de referencia: cat&aacute;logos, directorios, farmacopeas, etc. Las revistas electr&oacute;nicas no se usan mucho todav&iacute;a porque no todas est&aacute;n a&uacute;n disponibles online y porque no todo el personal tiene acceso a internet. En algunas compa&ntilde;&iacute;as la direcci&oacute;n no ha previsto acceso generalizado a la Red porque piensa que puede ser un estorbo para el trabajo.<br />
<br />
La mayor&iacute;a opina estar satisfecha con el continuo desarrollo de los nuevos sistemas de informaci&oacute;n y herramientas de las que puede disfrutar desde su puesto: “nuestras tareas son ahora mucho m&aacute;s din&aacute;micas”. Esto les permite ofrecer un amplio abanico de servicios de informaci&oacute;n, no s&oacute;lo de ciencia, t&eacute;cnica y medicina (<em>STM</em>) sino tambi&eacute;n de negocios (otros informan sobre el uso de caras bases de datos internacionales de negocios con alto valor a&ntilde;adido).<br /><br />
En la muestra no se han dado quejas sobre eventuales dificultades teniendo que afrontar y dominar la actual gran variedad de nuevos recursos de informaci&oacute;n, incluyendo internet. Otros indican estar entusiasmados con su intranet porque “es muy &uacute;til y permite (permitir&aacute;) compartir informaci&oacute;n entre departamentos”. Por el contrario, un esc&eacute;ptico declara: “la informaci&oacute;n es poder y creo que nunca ser&aacute; compartida en su totalidad en la empresa”.</li>
<li class="num">Usuarios finales. Seg&uacute;n se dijo anteriormente, parece que en la mayor&iacute;a de laboratorios, son quienes llevan a cabo sus b&uacute;squedas (ver el apartado sobre el entorno profesional dedicado a las tendencias): “empezaron pensando que internet era una panacea y creyeron que ser&iacute;an auto-suficientes. Eventualmente descubrieron que buscar y encontrar informaci&oacute;n es bastante dif&iacute;cil y requiere demasiado tiempo, con lo que muchos han vuelto al centro de informaci&oacute;n para pedir de nuevo sus servicios”. En algunas otras compa&ntilde;&iacute;as los usuarios finales est&aacute;n tan ocupados que nunca han llegado a realizar sus propias consultas.</li>
</ol>

<p>Estas personas tienen ideas err&oacute;neas sobre las revistas electr&oacute;nicas (disponibilidad, licencias, etc.) y se les deber&iacute;a formar en varias materias, aunque &eacute;sta no parece ser una actividad demasiado frecuente en laboratorios: s&oacute;lo un 8% del tiempo dedicado a otras tareas que no son de informaci&oacute;n. En general, todos los profesionales indican tener “buenas/interesantes relaciones con los usuarios, los cuales muestran estar satisfechos con los servicios de informaci&oacute;n”.</p>

<p><strong>Conclusiones</strong></p>

<p><strong>Entorno profesional. </strong>Los laboratorios farmac&eacute;uticos son un tipo de empresa que tradicionalmente ha gastado mucho dinero en informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica y comercial y que, en gran medida, empleaba el modelo cl&aacute;sico de biblioteca-centro de documentaci&oacute;n centralizado. La encuesta ha constatado que la situaci&oacute;n todav&iacute;a es as&iacute;, aunque en el sector se acusan algunas restricciones econ&oacute;micas y una tendencia a la disminuci&oacute;n en el n&uacute;mero de profesionales que trabajan en informaci&oacute;n, cuya cifra no guarda proporci&oacute;n con el total de empleados.</p>

<p>La serie de fusiones y adquisiciones que vive la industria es causa de inquietud para muchos profesionales, puesto que, en no pocos casos, una de las consecuencias de esas operaciones ha sido el cierre del centro de documentaci&oacute;n.</p>

<p>Los titulados bibliotecarios-documentalistas est&aacute;n representados s&oacute;lo en un 14,2%, siendo predominantes los farmac&eacute;uticos con un 27,2%. La cantidad relativamente reducida de encuestas recibidas no ha permitido llevar a cabo un an&aacute;lisis m&aacute;s a fondo para comprender la realidad de estos laboratorios. Hubiera sido deseable, por ejemplo, deducir una relaci&oacute;n entre la organizaci&oacute;n de los servicios y las actividades de informaci&oacute;n, o establecer hip&oacute;tesis sobre el porqu&eacute; de la situaci&oacute;n actual.</p>

<p>La explicaci&oacute;n de algunos de los hechos rese&ntilde;ados hay que buscarla en un contexto m&aacute;s general. As&iacute;, los recortes presupuestarios para los servicios de informaci&oacute;n (incluyendo algunas reducciones de personal) forman parte de una tendencia general de todas las empresas a eliminar costes indirectos con el fin de obtener m&aacute;s beneficios a corto plazo.</p>

<p>Por supuesto reducir gastos de informaci&oacute;n es una opci&oacute;n equivocada, pero no deja de ser el reflejo de una realidad: ni estos servicios ni los documentalistas est&aacute;n todav&iacute;a suficientemente reconocidos en toda la sociedad. Y es as&iacute; incluso en un entorno supuestamente sensible a esta actividad como es el de la industria farmac&eacute;utica. Sin embargo hay que considerar de qu&eacute; situaci&oacute;n se parti&oacute; en los laboratorios pues, sin duda, su nivel es todav&iacute;a alto comparado con otros sectores. Otros aspectos descritos en el informe hay que interpretarlos, tambi&eacute;n, en t&eacute;rminos relativos: tal y como se ha dicho, parece que muchos de los profesionales trabajan con cierta presi&oacute;n, lo que no obsta para que, gracias a diversas compensaciones (sueldo, medios), puedan encontrar su trabajo satisfactorio.</p>

<p><strong>Fuentes y sistemas de informaci&oacute;n. </strong>Se valora muy positivamente el uso de internet en el trabajo (89%) y, en general, se percibe una actitud optimista para usar todas las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n: correo-e (97%), bases de datos internas (69,5%), intranet, etc. Se est&aacute; produciendo una moderada transici&oacute;n a las fuentes electr&oacute;nicas (cuyo coste en 1998 represent&oacute; el 27,5% del presupuesto de informaci&oacute;n). Dentro de este cap&iacute;tulo, el mayor gasto correspondi&oacute; a los servicios online cl&aacute;sicos (11%).</p>

<p>Los proveedores de informaci&oacute;n electr&oacute;nica (online y cd-rom) m&aacute;s usados son, entre los internacionales: <em>The Dialog Corporation</em>, <em>SilverPlatter</em>, <em>STN</em>, <em>IMS</em> y <em>Dimdi</em>; y dentro de los nacionales: <em>BOE</em>, <em>Cindoc-Csic</em>, <em>Doc6</em>, <em>Oepm</em> y <em>Prous</em>. Las bases de datos m&aacute;s consultadas son: <em>Medline</em> (a una gran distancia), <em>Embase</em>, <em>Cancerlit</em>, <em>Chemical Abstracts</em> e <em>IME</em>. Ha sido muy interesante constatar la preponderancia adquirida por <em>Medline</em> sobre <em>Embase</em> gracias a su menor precio, en un grupo que siempre ha sido el m&aacute;ximo usuario de la segunda por su mejor cobertura de los aspectos farmacol&oacute;gicos de la medicina.</p>

<p>El soporte papel se resiste a ceder, aunque algunos bibliotecarios-documentalistas empiezan a considerar la migraci&oacute;n parcial a las revistas electr&oacute;nicas: aquellas que se editan impresas representan actualmente m&aacute;s del 36% de los gastos de informaci&oacute;n.</p>

<p>En definitiva, todo hace pensar que los servicios de documentaci&oacute;n en los laboratorios farmac&eacute;uticos siguen estando en la punta de lanza de la profesi&oacute;n, a pesar de que se resienten de la crisis de la competitividad y de la reducci&oacute;n de los m&aacute;rgenes comerciales de sus compa&ntilde;&iacute;as. Los profesionales, con nuevas tecnolog&iacute;as a su alcance, han asumido nuevas tareas (por ejemplo la alimentaci&oacute;n de las intranets) pero, por el momento, no vislumbran cambios m&aacute;s sustanciales como podr&iacute;a ser la realizaci&oacute;n del rol de gestor del conocimiento o gozar de una m&aacute;s amplia aceptaci&oacute;n de su estrat&eacute;gica funci&oacute;n dentro de la empresa.</p>

<p><strong>Bibliograf&iacute;a</strong></p>

<p><strong>Gasull, Jordi</strong>. “Fuentes de informaci&oacute;n para la inteligencia competitiva en el sector bio-farmac&eacute;utico”. En: <em>El profesional de la informaci&oacute;n</em>, 1999, mayo, <a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/mayo/index.html">v. 8, n. 5</a>, pp. 18-25.</p>

<p>Grupo de investigaci&oacute;n en bibliotecas de ciencias de la salud. <em>Las bibliotecas de ciencias de la salud en Espa&ntilde;a: situaci&oacute;n actual y propuesta de futuro</em>. Madrid: Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Sanidad y Consumo, 1998. 245 pp.</p>

<p><em>Vademecum internacional.</em> Madrid: Medimedia-Medicom S. A., 1998.</p>

<p><strong><em>Tomàs Baiget. </em></strong><em>Institut d’Estad&iacute;stica de Catalunya. V&iacute;a Laietana, 58, 08003 Barcelona.</p>

<p>Tel.: +34-934 120 088; fax: 934 123 145</p>

<p>baiget ARROBA sarenet.es</em></p>
]]>


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<title>Informa: datos para la empresa</title>
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<issued>1999-12-01T11:17:36Z</issued>
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<summary type="text/plain"><![CDATA[Informa Informaci&oacute;n Econ&oacute;mica, S. A., constituida en 1992, fue la primera empresa en Europa en ofrecer servicios de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y financiera a trav&eacute;s de internet (empez&oacute; el 15 de septiembre de 1996). Actualmente recibe 92.000 consultas diarias. Su base...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991223.gif" width="200" height="281" alt="Juan Mª Sainz, consejero delegado de Informa" title="Juan Mª Sainz, consejero delegado de Informa" />Informa Informaci&oacute;n Econ&oacute;mica, S. A., constituida en 1992, fue la primera empresa en Europa en ofrecer servicios
de informaci&oacute;n econ&oacute;mica y financiera a trav&eacute;s de internet
(empez&oacute; el 15 de septiembre de 1996). Actualmente recibe 92.000 consultas diarias.</p>

<p>Su base de datos, con m&aacute;s de 6.000.000 agentes
econ&oacute;micos, se actualiza diariamente con una media de 80.000 datos
que obtiene tanto de fuentes p&uacute;blicas (<em>Bolet&iacute;n Oficial del
Registro Mercantil</em> &mdash;<em>Borme</em>&mdash;, boletines oficiales de
las provincias, <em>Bolet&iacute;n Oficial del Estado</em> &mdash;<em>BOE</em>
&mdash;), como privadas (dep&oacute;sitos de cuentas, prensa...).</p>

<p>Cuenta con dos accionistas de excepci&oacute;n: <em>
Cesce</em> (<em>Compa&ntilde;&iacute;a Espa&ntilde;ola de Seguros de Cr&eacute;dito
a la Exportaci&oacute;n</em>) con un 60% y <em>OR T&eacute;l&eacute;matique</em>
 con un 40%. Su capital social es de 300 M PTA y sus fondos propios ascend&iacute;an
recientemente a 827 M PTA.</p>

<p><em>Cesce</em> fue creada en 1970 y en su accionariado
participan <em>Patrimonio del Estado</em>, 25 bancos espa&ntilde;oles y 18
compa&ntilde;&iacute;as de seguros de nuestro pa&iacute;s.</p>

<p><em>ORT</em> es uno de los primeros distribuidores europeos
de informaci&oacute;n sobre empresas, tanto con bases de datos propias como
del <em>Registro Nacional de Comercio Franc&eacute;s</em>, del <em>Bodacc</em>

 (<em>Bulletin officiel des annonces civiles et commerciales</em>, el equivalente
al <em>Borme</em>), y de las c&aacute;maras de comercio.</p>

<p>A su vez <em>Informa</em> participa con un 100% en <em>
CTI</em> (<em>C&aacute;lculo y Tratamiento de la Informaci&oacute;n</em>) y
con un 45% en <em>Experian Bureau de Cr&eacute;dito</em>, formando entre las
tres el <em>Grupo Informa</em>.</p>

<p><em>Informa</em> es miembro de <em>Eurogate</em> (la mayor
red de informaci&oacute;n comercial de empresas y empresarios europeos),
de <em>Infoalliance</em> y de <em>Febis</em> (<em>European Federation of Business
Information Services</em>).</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991221.gif" width="400" height="300" alt="P&aacute;gina principal" title="P&aacute;gina principal" /></center></p>

<p><strong>Productos de <em>Informa</em></strong></p>

<p><em>Informa</em> ha conseguido censar pr&aacute;cticamente
todos los agentes econ&oacute;micos espa&ntilde;oles, 2 millones de los cuales
se ofrecen con <em>rating</em> de informaci&oacute;n comercial, econ&oacute;mica
y financiera. Este <em>rating</em>, una calificaci&oacute;n de solvencia de
las empresas sobre una escala de 0 a 20, permite minimizar el riesgo en las
transacciones de compra, venta, contratos, etc.</p>

<p><strong>&laquo;Aunque internet se percibe
como &lsquo;el medio&rsquo;, todav&iacute;a es necesario un equipo de ventas
humano para establecer relaciones duraderas&raquo; (Carlos Fern&aacute;ndez)</strong></p>

<p>La informaci&oacute;n comercial y financiera que ofrece
<em>Informa</em> se usa, pues, fundamentalmente para tomar decisiones sobre
cr&eacute;dito, estudiar el nivel de riesgo de empresas, evaluar proveedores,
analizar competidores y para prospecciones comerciales.</p>

<p>Los productos informativos est&aacute;n divididos
en 2 grandes &aacute;reas:</p>

<p>* Marketing y comercial: bases de datos a medida,
ampliaci&oacute;n de datos (informes a medida), segmentaciones espec&iacute;ficas,
clasificaci&oacute;n de cartera de clientes y servicios relacionados.</p>

<p>* Informes financieros: informes est&aacute;ndar empaquetados
para mayor comodidad de consulta y con un grado de detalle en funci&oacute;n
de las necesidades de los clientes:</p>

<ul>
<li>Informe comercial abreviado</li>
<li>Informe comercial</li>
<li>Informe financiero</li>
<li>Y tambi&eacute;n se pueden extraer productos modulares
concretos para poder obtener la informaci&oacute;n que se necesite m&aacute;s
en detalle:
<ul>
<li><em>Borme</em></li>
<li>Incidencias judiciales</li>
<li>Administradores y directivos</li>
</ul></li>
<li>Prensa</li>
<li>Accionistas y participaciones</li>
<li>Balances y an&aacute;lisis financieros</li>
</ul>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991222.gif" width="400" height="300" alt="Ejemplo de informe comercial" title="Ejemplo de informe comercial" /></center></p>

<p>Recomendamos al lector que para mayor claridad acceda
a una demostraci&oacute;n gratuita de los diferentes tipos de informes disponible
en la p&aacute;gina web de <em>Informa</em> (URL al final).</p>

<p><strong><em>Sabe</em></strong></p>

<p>El cd-rom <em>Sabe</em> (<em>Sistema de an&aacute;lisis
de balances espa&ntilde;oles</em>) contiene 192.000 empresas con 900.000 balances.
Una aplicaci&oacute;n inform&aacute;tica integrada en el disco permite realizar
una gran variedad de consultas y segmentaciones (p. ej., es posible hacer
rankings de empresas seg&uacute;n su volumen de ventas o el n&uacute;mero
de empleados). La b&uacute;squeda puede hacerse por n&uacute;mero de identificaci&oacute;n
fiscal (NIF), nombre de empresa, direcci&oacute;n y c&oacute;digo de actividad.</p>

<p><strong><em>Informa</em> en internet</strong></p>

<p><em>Informa</em> empez&oacute; ofreciendo servicios
online ascii en octubre de 1993 y est&aacute; presente en el web desde septiembre
de 1996. Preguntamos a <strong>Carlos Fern&aacute;ndez</strong>, director de inform&aacute;tica,
su opini&oacute;n sobre la transici&oacute;n a la Red:</p>

<p>&mdash;Creo que el sector de la informaci&oacute;n
econ&oacute;mica percibe internet fundamentalmente como &ldquo;el medio&rdquo;
de distribuci&oacute;n de sus productos. Sin embargo, a pesar de que existen
en el mercado ejemplos de uso de internet como &uacute;nico medio de comercializaci&oacute;n,
todav&iacute;a es necesaria la fuerza de ventas humana como m&eacute;todo
b&aacute;sico para el establecimiento de relaciones duraderas entre las empresas
clientes.</p>

<p><strong>&iquest;Cu&aacute;l es el siguiente paso?</strong></p>

<p>&mdash;Nosotros invertimos trabajo y dinero d&iacute;a
a d&iacute;a en nuestro sistema para mejorarlo con las &uacute;ltimas tecnolog&iacute;as.
El primer uso que se hizo de internet era una mera traslaci&oacute;n de medios,
resultando un servicio de caracter&iacute;sticas similares al obtenido con
los terminales de tipo texto. Ahora hay ya una segunda generaci&oacute;n
de productos con mayor valor a&ntilde;adido, como la integraci&oacute;n con
sistemas propios de los clientes, y mayor interactividad con el usuario.
XML, la distribuci&oacute;n de objetos y la entrega autom&aacute;tica de
mensajes marcar&aacute;n las pautas futuras.</p>

<p><strong>&iquest;El acceso a la informaci&oacute;n a trav&eacute;s
de internet significa su abaratamiento?</strong></p>

<p>&mdash;El uso de la Red no supone <em>per se</em> un
abaratamiento de la informaci&oacute;n sino del coste asociado al acceso
a la misma. A menudo se ofrece informaci&oacute;n gratuita, no necesariamente
de peor calidad, pero en general se trata de una informaci&oacute;n b&aacute;sica
o limitada que sirve de enganche a la informaci&oacute;n completa, por la
que naturalmente s&iacute; hay que pagar.</p>

<p><em>Informa</em> dispone de once delegaciones en Espa&ntilde;a:
Bilbao, Barcelona, Las Palmas, Madrid, Murcia, Pamplona, Sevilla, Valencia,
Valladolid, Vigo y Zaragoza.</p>

<p><em>Informa</em>. <em>Av. de la Industria, 32. 28018
Alcobendas (Madrid).</em></p>

<p><em>Tel.: +34-916 617 119; fax: 916 618 946</em></p>

<p><em>http://www.informasa.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>El futuro de los sistemas integrados de gestion bibliotecaria: entrevista con Jerry Kline</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/el_futuro_de_los_sistemas_integrados_de_gestion_bibliotecaria_entrevista_con_jerry_kline.html" />
<modified>2006-05-10T11:17:33Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:17:06Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2702</id>
<created>1999-12-01T11:17:06Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Innovative Interfaces es uno de los fabricantes de sistemas inform&aacute;ticos para la gesti&oacute;n de bibliotecas que m&aacute;s atenci&oacute;n ha acaparado en los mediosdurante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Con una larga trayectoria al servicio del mundo bibliotecario, la adopci&oacute;n de las nuevas...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p><em>Innovative Interfaces</em> es uno de los fabricantes de sistemas inform&aacute;ticos para la gesti&oacute;n
de bibliotecas que m&aacute;s atenci&oacute;n ha acaparado en los mediosdurante
los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</p>

<p>Con una larga trayectoria al servicio del mundo bibliotecario,
la adopci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as, el compromiso con la
innovaci&oacute;n, la calidad y el servicio al cliente, ha situado sus productos
en una posici&oacute;n privilegiada dentro del mercado de aplicaciones inform&aacute;ticas
para la gesti&oacute;n de bibliotecaria.</p>

<p>Esta empresa se forma en 1978 y desde entonces haafianzado
su situaci&oacute;n en el mercado. En la actualidad cuenta conm&aacute;s
de 800 instalaciones y en el &uacute;ltimo a&ntilde;o fiscal alcanz&oacute;
unos beneficios pr&oacute;ximos a los 65 M US$.</p>

<p><strong>&laquo;En Espa&ntilde;a han adoptado
<em>Millenium</em> la <em>Universidad Complutense de Madrid</em>, la <em>Universidad
de Navarra</em> y la <em>Biblioteca Valenciana</em>&raquo;</strong></p>

<p>La redacci&oacute;n de EPI tuvo ocasi&oacute;n deentrevistar
a <strong>Jerry Kline</strong>, presidente de <em>Innovative Interfaces.</em>La posibilidad
de compartir el tiempo del fundador de la compa&ntilde;&iacute;a<strong> </strong>nos
permiti&oacute; conocer su punto de vista sobre los sistemas integradosde
gesti&oacute;n bibliotecaria, las perspectivas y los retos que se presentan
en un futuro pr&oacute;ximo para las bibliotecas as&iacute; como la necesidad
de volver a definir los requerimientos que deben satisfacer las aplicaciones
inform&aacute;ticas para adaptarse al nuevo entorno de trabajo y colaboraci&oacute;n
propiciado por internet.</p>

<p><strong>Perfil de la compa&ntilde;&iacute;a</strong></p>

<p>En el citado a&ntilde;o 1978, <strong>Jerry Kline</strong>,junto
a <strong>Steve Silberstein</strong>,<strong> </strong>dise&ntilde;&oacute; una interfazentre
el sistema de catalogaci&oacute;n de la <em>Oclc (Online Computer LibraryCenter)
</em>y el programa de circulaci&oacute;n<em> Clsi</em>. Este programapermit&iacute;a
a las bibliotecas descargar fichas catalogr&aacute;ficasen formato Marc del
cat&aacute;logo de la <em>Oclc</em> e integrarlas en unsistema para el control
de la circulaci&oacute;n y del pr&eacute;stamo.</p>

<p><strong>&laquo;Cada d&iacute;a es mayor
el n&uacute;mero de bibliotecas p&uacute;blicas, jur&iacute;dicas y m&eacute;dicas
que est&aacute;n utilizando la soluci&oacute;n <em>Innopac</em> para gestionar
sus recursos documentales y bibliogr&aacute;ficos&raquo;</strong></p>

<p>Progresivamente se a&ntilde;adieron nuevos m&oacute;dulos
que configuraron el programa <em>Innovacq</em>, predecesor del actual <em>Innopac
Millenium</em>. La primera entrega de <em>Millenium </em>se lanz&oacute; en1996.
La versi&oacute;n <em>2000</em>, &uacute;ltima disponible hasta la fecha,se
anunci&oacute; en septiembre de 1999. Con ella se consolidan los distintos
m&oacute;dulos realizados por <em>Innovative</em> para complementar la funcionalidad
de las versiones anteriores y aumentar su rendimiento, escalabilidad y facilidad
de uso.</p>

<p>El perfil del cliente de <em>Innovative </em>se corresponde,
en la mayor&iacute;a de los casos, con bibliotecas universitarias, aunque
cada d&iacute;a es mayor el n&uacute;mero de bibliotecas p&uacute;blicasy
especializadas (especialmente jur&iacute;dicas y m&eacute;dicas) que est&aacute;n
adoptando sus programas para gestionar los recursos documentales y bibliogr&aacute;ficos.</p>

<p>Como ejemplo de este compromiso global con todos los
segmentos bibliotecarios, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o <em>Innovative</em>

 particip&oacute; en la informatizaci&oacute;n de bibliotecas escolares y
centros de segunda ense&ntilde;anza. Al mismo tiempo, ha realizado importantes
estudios sobre las posibilidades de uso de las interfaces de usuario dirigidas
a ni&ntilde;os, como resultado de los cuales se public&oacute; la interfaz
basada en web <em>KidsOnLine</em>, dirigida a bibliotecas infantiles. No en
vano, uno de los hechos del que se siente especialmente orgulloso <strong>Jerry
Kline </strong>es el de poder participar en la mejora continua de las bibliotecas
escolares.</p>

<p>Entre los principales clientes de la compa&ntilde;&iacute;a
se encuentra la <em>New York Public Library</em>, la red <em>Ohio Link</em> &mdash;que
re&uacute;ne a sesenta bibliotecas universitarias entre las que se incluye
la <em>Ohio State University</em>&mdash;, los cinco campus de la <em>Universidad
de California</em>, la <em>University of Washington</em>, el <em>European University
Institute </em>de Florencia o la <em>Glasgow University</em>. <em>Innovative</em>

 tambi&eacute;n tiene una presencia realmente significativa en pa&iacute;ses
como Australia, y en los continentes asi&aacute;tico y africano.</p>

<p><strong>&laquo;El nivel de calidad y de
posibilidades de uso del producto se basa en el contacto permanente que las
distintas sucursales nacionales de <em>Innovative</em> mantienen con sus clientes
y con la sede central de la empresa en California&raquo;</strong></p>

<p>En Espa&ntilde;a cuenta con clientes como la <em>Universidad
Complutense de Madrid</em>, la <em>Universidad de Navarra</em> y <em>la Biblioteca
Valenciana</em>. A esta lista tendremos que a&ntilde;adir, en un futuro no
muy lejano, muchas de las bibliotecas que actualmente est&aacute;n trabajando
con el sistema <em>Libertas</em> y que se est&eacute;n planteando la renovaci&oacute;n
de sus sistemas inform&aacute;ticos.</p>

<p><strong>Aproximaci&oacute;n a <em>Millenium</em></strong></p>

<p><em>Innopac Millenium</em> es el resultado de m&aacute;s
de veinte a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y servicio con el sector bibliotecario.
En buena l&oacute;gica, nos encontramos con una aplicaci&oacute;n tecnol&oacute;gicamente
muy avanzada, que ofrece una soluci&oacute;n global a las distintas tareas
y servicios que debe ofrecer un centro bibliogr&aacute;fico a sus usuarios.</p>

<p><strong><em>&laquo;Innovative</em>

 fue la primera empresa de desarrollo de software para bibliotecas que ofreci&oacute;
una aplicaci&oacute;n programada en Java&raquo;</strong></p>

<p><em>Millenium</em> incluye,
adem&aacute;s de los m&oacute;dulos habituales de catalogaci&oacute;n, opac
basado en web, control de publicaciones seriadas, reserva de materiales,pr&eacute;stamo
interbibliotecario o acceso Z39.50, m&oacute;dulos menosfrecuentes. Entre
ellos destacan:</p>

<p>&mdash;<em>TNS (telephone notification system</em>)para
el env&iacute;o de notificaciones autom&aacute;ticas por tel&eacute;fonoa
los usuarios.</p>

<p>&mdash;<em>Web Access Management</em>, para dotar alos
usuarios de un punto de acceso com&uacute;n a los recursos bibliogr&aacute;ficos
internos y a bases de datos referenciales externas utilizando un navegador.</p>

<p>&mdash;<em>Millenium Electronic Reserves</em>, sistema
que permite acceder a colecciones de documentos digitalizados a trav&eacute;s
del opac de la biblioteca, con la posibilidad de facturar a cuentas de usuarios
a partir de las acciones que &eacute;stos realizan con los documentos (lectura,
impresi&oacute;n, descarga, etc.) y control del copyright.</p>

<p>&mdash;<em>Telephone Renewal</em>, para la solicitud
de renovaciones del pr&eacute;stamo por tel&eacute;fono.</p>

<p>&mdash;<em>Millenium Reports</em>, una sofisticada herramienta
para la generaci&oacute;n de informes.</p>

<p>&mdash;El ya citado <em>KidsOnline</em>.</p>

<p>Un m&oacute;dulo que merece una menci&oacute;n especial
es <em>Inn-Reach</em>. Consiste en un cat&aacute;logo distribuido a trav&eacute;s
del cual se pueden gestionar peticiones de pr&eacute;stamo interbibliotecario,
con informaci&oacute;n en tiempo real sobre el estado y la disponibilidad
de los materiales que se solicitan.</p>

<p><strong><em>Millenium</em>: ventajas competitivas</strong></p>

<p>Frente a la visi&oacute;n est&aacute;tica que se suele
tener de los sistemas de gesti&oacute;n bibliotecaria, <em>Innovative</em>propone
nuevos modelos de gesti&oacute;n y acceso a la informaci&oacute;ny ampl&iacute;a
el alcance de los sistemas de gesti&oacute;n bibliotecaria&mdash;tradicionalmente
limitado al tratamiento de registros bibliogr&aacute;ficos&mdash;,para incluir
la gesti&oacute;n de documentos y adaptarlos a las nuevas tecnolog&iacute;as

<em><strong>Java</em> e internet</strong></p>

<p>Este compromiso con la tecnolog&iacute;a hace quenos
sorprendamos al escuchar la respuesta de <strong>Jerry Kline</strong> a la pregunta
de cu&aacute;l es el motivo del &eacute;xito alcanzado por <em>Innovative</em>
 y <em>Millenium</em>: &ldquo;la facilidad para utilizar el programa&rdquo;.

<strong>Kline</strong> apostilla esta frase se&ntilde;alando la dificultad que implica
hacer un programa f&aacute;cil de utilizar, y resalta la inversi&oacute;n
y el esfuerzo que dedican los equipos de desarrollo y de calidad para garantizar
los niveles &oacute;ptimos de trabajo de sus aplicaciones.</p>

<p>Este modelo de desarrollo se basa en el contacto permanente
que las distintas sucursales nacionales de la compa&ntilde;&iacute;a mantienen
con sus clientes y con la sede central de la empresa en California, con el
prop&oacute;sito de comprender los requerimientos y los niveles de calidad
exigidos por los usuarios. Seg&uacute;n <strong>Kline</strong>, &ldquo;la calidad y
el uso no se entienden igual en todas partes, y es necesario trabajar y colaborar
con los clientes para comprender su percepci&oacute;n de calidad y enfocar
la experiencia adquirida en los procesos de dise&ntilde;o y producci&oacute;n
del programa hacia la mejora continua&rdquo;.</p>

<p><strong>Java y los sistemas abiertos</strong></p>

<p>En 1997 <em>Innovative</em> decidi&oacute; dar un importante
salto cualitativo con la adopci&oacute;n de <em>Java</em> y un compromiso en
firme con las tecnolog&iacute;as abiertas.</p>

<p>Tiene especial importancia el uso de <em>Java</em> en
distintos m&oacute;dulos (circulaci&oacute;n, control de publicaciones seriadas
y adquisiciones) as&iacute; como la adopci&oacute;n, en 1999, de la basede
datos relacional <em>Oracle</em> y del motor de indexaci&oacute;n <em>Altavista</em>

 como alternativas a sus sistemas propietarios para la gesti&oacute;n debases
de datos y la recuperaci&oacute;n textual.</p>

<p><strong>Jerry Kline</strong> siempre ha considerado al lenguaje
<em>Java</em> como una oportunidad estrat&eacute;gica. De hecho, <em>Innovative</em>
 fue la primera empresa de desarrollo de software para bibliotecas que ofreci&oacute;

una aplicaci&oacute;n programada en este entorno.</p>

<p><strong><em>&laquo;Innovative SLS</em>
 va a complementar el soporte a los usuarios de <em>Libertas</em> con un importante
esfuerzo para darles a conocer las ventajas que pueden obtener con <em>Millenium&raquo;</em></strong></p>

<p>El cliente <em>Java</em> de <em>Millenium </em>no s&oacute;lo
ofrece las funciones t&iacute;picas de b&uacute;squeda y recuperaci&oacute;n
de registros, sino que est&aacute;n concebidas para soportar la pr&aacute;ctica
totalidad de los procesos de gesti&oacute;n caracter&iacute;sticos de una
biblioteca: control de la circulaci&oacute;n, control de publicaciones seriadas,
gesti&oacute;n de adquisiciones y administraci&oacute;n.</p>

<p>Entre las principales ventajas que ofrece <em>Java</em>
, <strong>Kline</strong> se&ntilde;ala:</p>

<p>&mdash;los menores costes de administraci&oacute;n
y mantenimiento (frente a los clientes pesados basados en <em>Windows</em>)</p>

<p>&mdash;la posibilidad de acceder a los fondos de la
biblioteca y ejecutar procesos de trabajo desde dispositivos distintos al
ordenador, y</p>

<p>&mdash;la portabilidad entre plataformas, con lo que
se puede reducir en gran medida el tiempo necesario para lanzar al mercado
nuevos m&oacute;dulos o mejoras funcionales que pasar&aacute;n a estar disponibles
de forma autom&aacute;tica para todos los usuarios de <em>Innopac</em>.</p>

<p><strong>&laquo;Innopac permite utilizar
el motor de recuperaci&oacute;n textual <em>Altavista Search Engine</em> como
sustituto o complemento a su motor de indexaci&oacute;n&raquo;</strong></p>

<p>Este &uacute;ltimo punto es muy importante ya que<em>
Innovative</em> actualmente soporta versiones de su programa para <em>Windows
NT</em> y las principales variantes de <em>Unix</em> (<em>IBM</em>, <em>HP-UX</em>

, <em>Sun Solaris</em>, <em>DEC</em>, etc.).</p>

<p><strong>Jerry Kline </strong>se&ntilde;ala que &ldquo;hace un
a&ntilde;o <em>Java</em> era un lenguaje de desarrollo al que le pod&iacute;a
faltar madurez. En la actualidad se ha convertido en un lenguaje excelente,
estable, que puede utilizarse con totales garant&iacute;as en la producci&oacute;n
de software. <em>Innovative</em> comprendi&oacute; las ventajas que ofrec&iacute;a
el nuevo sistema para los usuarios de sistemas integrados de gesti&oacute;n
bibliotecaria y adopt&oacute; un compromiso en el momento adecuado para convertirse
en el primer suministrador que ofrece un soporte global en <em>Java</em> alos
principales procesos de gesti&oacute;n caracter&iacute;sticos de unabiblioteca&rdquo;.</p>

<p><strong>La comunidad de usuarios <em>Innopac</em></strong></p>

<p>Como hemos se&ntilde;alado anteriormente, una gran
parte de los desarrollos de <em>Innovative</em> tiene su base en las opiniones
y mejoras propuestas por los usuarios. Organizados en grupos tienen un gran
protagonismo en las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n de la empresa. Se re&uacute;nen
una vez al a&ntilde;o &mdash;tanto el mundial como el grupo europeo&mdash;
en torno a intereses comunes (bibliotecas jur&iacute;dicas, de m&uacute;sica,
etc.). <strong>Kline</strong> confiesa su deseo de ver en marcha dentro de poco tiempo
el grupo de usuarios de Espa&ntilde;a.</p>

<p><strong>Evoluci&oacute;n del mercado</strong></p>

<p><em>Innovative Interfaces</em> cuenta con una situaci&oacute;n
consolidada en el mercado de suministradores de sistemas integrados de gesti&oacute;n
bibliotecaria. Al preguntar a <strong>Jerry Kline</strong> sobre la posibilidad deque
se reduzca el n&uacute;mero de suministradores en detrimento de otrosque
disfrutan de una menor cuota de mercado, <strong>Kline</strong> se&ntilde;ala lasdificultades
y la falta de conveniencia de que esta consolidaci&oacute;nse produzca. En
su opini&oacute;n, siempre se mantendr&aacute; un elevadon&uacute;mero de
suministradores, lo que favorece tanto a los usuarios &mdash;quedispondr&aacute;n
de un mayor n&uacute;mero de alternativas para elegir laopci&oacute;n que
mejor se adapte a sus necesidades&mdash;, como para losfabricantes &mdash;que
se sentir&aacute;n obligados a invertir m&aacute;sesfuerzos en investigaci&oacute;n,
en el desarrollo de nuevos productos yen la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as&mdash;.</p>

<p>Confirm&oacute; esta frase se&ntilde;alando el principal
objetivo de su empresa: &ldquo;tratar de entender al mercado para que <em>
Innopac</em> ofrezca un buen servicio, y no vender todo lo que podr&iacute;an
llegar a vender&rdquo;.</p>

<p><em>Innopac</em> y <em>SLS</em></p>

<p><em>Libertas</em>, uno de los sistemas inform&aacute;ticos
para la gesti&oacute;n bibliotecaria con mayor prestigio y presencia en el
mercado, fue adquirido por <em>Innovative </em>en abril de 1997. Desde esafecha
se ha especulado mucho sobre el futuro de los usuarios de <em>Libertas</em>
 y sus posibilidades de seguir empleando este sistema.</p>

<p>Como se&ntilde;ala <strong>Jerry Kline</strong>, <em>Innovative</em>

 ofrece a los clientes de <em>Libertas</em> la oportunidad de migrar a <em>Millenium</em>
, aunque esto no debe entenderse como una obligaci&oacute;n de cambiar un
sistema por otro: <em>Innovative SLS</em> continuar&aacute; ofreciendo soporte
t&eacute;cnico a los usuarios de <em>Libertas</em>, si bien este soporte se
va a complementar con un importante esfuerzo para dar a conocer a los usuarios
de <em>Libertas</em> las ventajas que pueden obtener trabajando con <em>Innopac
Millenium</em>.</p>

<p><strong>Mirando al futuro: &iquest;portales o bibliotecas?</strong></p>

<p>Las bibliotecas utilizan informaci&oacute;n procedente
de distintos servicios y proveedores. Un sistema bibliotecario integradodebe
ofrecer la posibilidad de gestionar de forma unificada y c&oacute;modapara
el bibliotecario todos los recursos informativos utilizados por el centro.</p>

<p>Con el prop&oacute;sito de adaptarse a este nuevomarco
de trabajo, <em>Innopac</em> dispone de distintos m&oacute;dulos parala gesti&oacute;n
de recursos documentales en formato digital, y &mdash;comoya se mencion&oacute;

anteriormente&mdash; la posibilidad de utilizar elmotor de recuperaci&oacute;n
textual <em>Altavista Search Engine</em> comosustituto o complemento del motor
de indexaci&oacute;n que incorpora <em>InnopacMillenium</em>. El objetivo:
facilitar la gesti&oacute;n y el acceso a cualquiertipo de documento y no
s&oacute;lo a los registros bibliogr&aacute;ficos.</p>

<p><strong>Jerry Kline</strong> aconseja considerar la complejidad
del entorno informacional que caracteriza a cualquier instituci&oacute;n.
En el caso de las universidades, las distintas bibliotecas, departamentos,
etc., pueden disponer de sus sistemas para gestionar la documentaci&oacute;n
interna. En este sentido los sistemas bibliotecarios deben permitir a labiblioteca
actuar de dos formas:</p>

<p>&mdash;como un centro integrador de los distintossubsistemas
documentales en torno a la biblioteca que act&uacute;a como instituci&oacute;n
principal</p>

<p>&mdash;ofreciendo la posibilidad de integrar a labiblioteca
como una pieza m&aacute;s del entramado de sistemas informativosde la organizaci&oacute;n.</p>

<p>Cualquiera que sea la postura que se adopte, la conclusi&oacute;n
es clara: no se puede seguir manteniendo el distanciamiento entre la biblioteca
y los sistemas de informaci&oacute;n disponibles en la organizaci&oacute;n.</p>

<p><em>Innovative Interfaces - SLS. Plaza Bas&iacute;lica,
19, 9 A, 28020 Madrid.</em></p>

<p><em>Tel.: +34-915 559 021; fax: 915 557 111</em></p>

<p><em>http://www.iii.com</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Acceso a prepublicaciones sobre economia: RePEc</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/acceso_a_prepublicaciones_sobre_economia_repec.html" />
<modified>2006-05-10T11:34:21Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:16:09Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2701</id>
<created>1999-12-01T11:16:09Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Jos&eacute; Manuel Barrueco y Thomas Krichel La generalizaci&oacute;n del uso de las redes est&aacute; transformando dr&aacute;sticamente los m&eacute;todos y medios a trav&eacute;s de los cuales los cient&iacute;ficos e investigadores comunican los resultados de sus trabajos. Este cambio abarca a...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong> Jos&eacute; Manuel Barrueco y Thomas Krichel</strong></p>

<p>La generalizaci&oacute;n del uso de las redes est&aacute;
transformando dr&aacute;sticamente los m&eacute;todos y medios a trav&eacute;s
de los cuales los cient&iacute;ficos e investigadores comunican los resultados
de sus trabajos. Este cambio abarca a los canales formales (con la aparici&oacute;n
de las revistas electr&oacute;nicas), pero sobre todo se hace patente en
los informales (aquellos en los que no existe un control de calidad en los
contenidos que se transmiten).</p>

<p>Es en este campo, y m&aacute;s concretamente en el
&aacute;rea de las prepublicaciones, donde los autores han descubierto antes
que nadie las novedades que puede aportar la teleinform&aacute;tica y que
se podr&iacute;an resumir en una mayor libertad para llegar a los lectores.
La comunicaci&oacute;n a trav&eacute;s de redes permite prescindir (hasta
cierto punto) de los intermediarios tradicionales en el sistema de publicaci&oacute;n
de la ciencia como son, por ejemplo, los editores y los bibliotecarios.</p>

<p>Con esta idea han nacido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os
proyectos como:</p>

<p>&mdash;<em>XXX.</em> Creado por <strong>Paul Ginsparg </strong>

en 1991, varios a&ntilde;os antes del nacimiento del web, para cubrir el
campo de la f&iacute;sica de altas energ&iacute;as. Actualmente su cobertura
tem&aacute;tica se extiende tambi&eacute;n a otras ciencias relacionadas
como, por ejemplo, las matem&aacute;ticas. Este servicio &mdash;con m&aacute;s
de 21.000 documentos en texto completo distribuidos de forma gratuita el
pasado a&ntilde;o, 70.000 consultas por d&iacute;a, m&aacute;s de 35.000
usuarios habituales y mirrors en 16 pa&iacute;ses&mdash;, constituye un caso
excepcional en la distribuci&oacute;n electr&oacute;nica de prepublicaciones.</p>

<p><em>http://xxx.lanl.gov</em></p>

<p>&mdash;<em>CogPrints</em>. El impresionante &eacute;xito
del modelo de <strong>Ginsparg </strong>ha llevado a su exportaci&oacute;n a otras
disciplinas como servidor de <strong>Stevan Harnad</strong>. Fue creado en 1997 y est&aacute;
financiado por el <em>eLib </em>(<em>Electronic libraries programme</em>) en
el Reino Unido. Su cobertura tem&aacute;tica es muy amplia, abarcando psicolog&iacute;a,
filosof&iacute;a, biolog&iacute;a, ling&uuml;&iacute;stica, etc.</p>

<p><em>http://cogprints.soton.ac.uk/</em></p>

<p>&mdash;<em>Ncstrl</em> (<em>Networked computer science
technical reference library</em>). Al igual que las anteriores, es una colecci&oacute;n
internacional de informes de investigaci&oacute;n y documentos de trabajo
en campos relacionados con la inform&aacute;tica.</p>

<p><em>http://www.ncstrl.org</em></p>

<p>En el presente trabajo se estudia una iniciativa semejante
aplicada al &aacute;rea de la econom&iacute;a: <em>RePEc </em>(<em>Research
papers in economics</em>). Se realizar&aacute; una breve historia del proyecto,
una descripci&oacute;n de su modelo de funcionamiento y, finalmente, una
evaluaci&oacute;n de su estado actual atendiendo a cuestiones como la cantidad
de documentos distribuidos, n&uacute;mero de consultas, etc.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/RePEc</em></p>

<p>Descripci&oacute;n de <em>RePec</em></p>

<p>B&aacute;sicamente es un conjunto de herramientas
conceptuales, protocolos, normas y software cuyo objetivo es la distribuci&oacute;n
electr&oacute;nica y descripci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de los documentos
cient&iacute;ficos producidos por una disciplina acad&eacute;mica, en concreto
la econom&iacute;a. Antes de pasar a describirlo es conveniente trazar una
breve historia de su evoluci&oacute;n que puede ayudar a aclarar los conceptos
definidos a continuaci&oacute;n.</p>

<p>Sus or&iacute;genes se remontan a 1993 en el proyecto
<em>Wopec </em>(<em>Working papers in economics</em>) financiado en el Reino
Unido por <em>eLib</em>. Ten&iacute;a como finalidad inicial la creaci&oacute;n
de una base de datos de prepublicaciones o documentos de trabajo en formato
electr&oacute;nico y accesibles gratuitamente en internet. Todo ello para
facilitar la comunicaci&oacute;n entre cient&iacute;ficos por medios alternativos
a los canales comerciales tradicionales.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/WoPEc.html</em></p>

<p>El aumento espectacular en el n&uacute;mero de este
tipo de documentos que se produjo en los a&ntilde;os 95-96 puso de manifiesto
la dificultad de elaborar este proyecto desde una perspectiva centralizada:
una &uacute;nica instituci&oacute;n recopilando informaci&oacute;n, en la
l&iacute;nea de las bibliotecas tradicionales. Se busc&oacute; la colaboraci&oacute;n
de aquellos departamentos que produc&iacute;an <em>working papers</em>, solicit&aacute;ndoles
que remitieran sus referencias cada vez que publicaran nuevos documentos.
Muy pronto respondieron a esta llamada al constatar las ventajas publicitarias
que les reportaba figurar en una base de datos que, por entonces, ya era
l&iacute;der mundial en su disciplina.</p>

<p><strong>&laquo;El objetivo era que cada
departamento catalogara sus propios documentos para intercambiar esas descripciones
bibliogr&aacute;ficas con el resto a trav&eacute;s de la Red&raquo;</strong></p>

<p>Pero el problema no termina aqu&iacute;. &iquest;Qu&eacute;
pasar&iacute;a cuando la financiaci&oacute;n de <em>eLib </em>acabara? La magnitud
que estaba alcanzando el proyecto hac&iacute;a imposible su continuidad sin
esta garant&iacute;a. Dado que el objetivo era permanecer al margen del mercado
comercial, proporcionando un producto gratuito, hab&iacute;a que buscar soluciones
sostenibles de futuro y que pasaban por la descentralizaci&oacute;n. Como
la propia filosof&iacute;a de internet, era necesario que el sistema continuara
funcionando aunque alguno de sus elementos desapareciera.</p>

<p><strong>&laquo;El Protocolo de Guildford
establece las normas de colaboraci&oacute;n entre las instituciones participantes&raquo;</strong></p>

<p>Para ello se pens&oacute; en una desconcentraci&oacute;n
total, en la que el objetivo era que cada departamento catalogara sus propios
documentos para intercambiar despu&eacute;s esas descripciones bibliogr&aacute;ficas
con el resto a trav&eacute;s de la Red. Se generar&iacute;a as&iacute; una
masa de datos de dominio p&uacute;blico que cada secci&oacute;n o instituci&oacute;n
podr&iacute;a utilizar en la forma que quisiera. Adem&aacute;s no habr&iacute;a
ning&uacute;n <em>big brother<strong> </strong></em>que controlara el sistema ya que
cada departamento ser&iacute;a due&ntilde;o exclusivamente de sus propios
datos.</p>

<p>Con esta idea como tel&oacute;n de fondo, en mayo
de 1997 se convoc&oacute; una reuni&oacute;n de colaboradores en Guildford
(Reino Unido) a la que asistieron representantes de Suecia y los Pa&iacute;ses
Bajos. Su convocatoria fue clave, ya que en ella naci&oacute; el concepto
de <em>RePEc </em>y se sentaron sus bases, pues se perfilaron las dos normas
que forman su n&uacute;cleo: el <em>Protocolo de Guildford </em>&mdash;que
establece las normas de colaboraci&oacute;n entre las instituciones participantes&mdash;
y <em>ReDIF </em>(<em>research documents information format</em>), que define
un formato para la descripci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de documentos
electr&oacute;nicos.</p>

<p>Desde entonces <em>RePEc, </em>ha crecido de forma espectacular
hasta alcanzar actualmente casi cien departamentos colaboradores habituales.
Entre ellos est&aacute;n los principales productores de <em>working papers
</em>a nivel internacional: el <em>Nber </em>(<em>National Bureau of Economic
Research</em>) de Estados Unidos, as&iacute; como importantes instituciones
en el &aacute;mbito de la econom&iacute;a como son los <em>Bancos Federales
de Estados Unidos </em>(<em>FedinPrint</em>) o el <em>Cepr </em>(<em>Center for
Economic Policy Research</em>) del Reino Unido.</p>

<p>Su objetivo b&aacute;sico es crear un sistema de intercambio
de informaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica y documentos electr&oacute;nicos
entre los organismos participantes, con el fin de facilitar el acceso a los
&uacute;ltimos resultados de investigaciones en las diferentes &aacute;reas
de la econom&iacute;a. Si bien el n&uacute;cleo principal son los documentos
de trabajo &mdash;pues es donde primero se recogen sus conclusiones&mdash;,
con el tiempo ha evolucionado para englobar tambi&eacute;n art&iacute;culos
aparecidos en revistas y software gratuito.</p>

<p><strong>&laquo;ReDIF<em> </em>define un
formato para la descripci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de documentos&raquo;</strong></p>

<p>Mientras que la distribuci&oacute;n de informaci&oacute;n
bibliogr&aacute;fica se hace gratis, en el caso de los textos completos los
departamentos o instituciones editoras pueden optar entre hacerlo gratuitamente
o cobrar por ello. As&iacute; se encuentran, por ejemplo, los art&iacute;culos
publicados en revistas de la editorial <em>Springer</em>. Aqu&iacute; la informaci&oacute;n
bibliogr&aacute;fica, hasta donde lo permiten las limitaciones de copyright,
es libre pero el acceso al documento completo est&aacute; restringido a suscriptores
del servicio <em>Link</em>.</p>

<p><strong>Introducci&oacute;n del modelo <em>RePEc</em></strong></p>

<p>Como se ha dicho, el funcionamiento se estructura
en torno a dos normas: <em>ReDIF</em> y el <em>Protocolo de Guildford</em>. Aunque
ambas fueron creadas desde la perspectiva de la econom&iacute;a, son totalmente
independientes de la disciplina y pueden ser f&aacute;cilmente adaptadas
a otros campos. Igualmente, aunque el objeto inicial es la distribuci&oacute;n
de documentos, tambi&eacute;n puede servir para otro tipo de informaci&oacute;n,
como datos sobre investigadores, instituciones, etc.</p>

<p><strong><em>ReDIF</em></strong>. Es un formato de datos simple
basado en la estructura campo:valor, e inspirado en los <em>templates Iafa</em>

 (<em>internet anonymous ftp archives</em>). En este sentido, <em>RePEc </em>
no sigue un est&aacute;ndar existente o emergente en cuanto a las descripciones
bibliogr&aacute;ficas sino que se decidi&oacute; crear uno nuevo por razones
que se ver&aacute;n m&aacute;s adelante. La ventaja es que es mucho m&aacute;s
flexible que otro cualquiera y puede ser f&aacute;cilmente modificado a medida
que vayan surgiendo nuevas necesidades.</p>

<p>Por otro lado es lo suficientemente simple como para
que pueda ser utilizado por personal no especializado, por ejemplo el de
administraci&oacute;n de los departamentos, que en muchas ocasiones son los
encargados de actualizar las listas de documentos publicados.</p>

<p><strong><em>Protocolo de Guildford.</em></strong> Proporciona
un conjunto de reglas para la publicaci&oacute;n e intercambio de documentos
y metadados en la Red y puede ser implementado tanto individualmente como
en grupos. Establece dos niveles para la participaci&oacute;n de los departamentos:
el de archivo (de car&aacute;cter pasivo pues simplemente proporciona informaci&oacute;n)
y el de servicio (activo), ya que la extrae de los anteriores y construye
un &ldquo;servicio&rdquo; de utilidad para los usuarios finales. Gr&aacute;ficamente,
este modelo puede verse representado en la figura 1.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991219.gif" width="400" height="388" alt="Figura 1" title="Figura 1" /></center></p>

<p>El esquema <em>RePEc </em>est&aacute; compuesto b&aacute;sicamente
por:</p>

<p>&mdash;<em>Core site:</em> recoge y suministra a los
archivos y servicios informaci&oacute;n b&aacute;sica sobre la localizaci&oacute;n
del resto de participantes.</p>

<p>&mdash;Los archivos: encargados de almacenar los datos
bibliogr&aacute;ficos y, en algunos casos, los documentos propiamente dichos.</p>

<p>&mdash;Los servicios: extraen los datos de los anteriores
y crean su presentaci&oacute;n para los destinatarios finales.</p>

<p>&mdash;Los propios usuarios: dependiendo de cada caso,
acceden al sistema a trav&eacute;s de los servicios con ayuda de un navegador
web, un cliente de correo, etc.</p>

<p><strong>Elementos que integran el sistema</strong></p>

<p>Como ya se ha comentado, las instituciones pueden
participar en el proyecto de formas diferentes, seg&uacute;n si proporcionan
datos o documentos (archivos) o si ofrecen servicios finales a los usuarios
(servicios).</p>

<p>1. <strong>Archivos. </strong>Son los departamentos o centros
de investigaci&oacute;n que suministran informaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica
de dominio p&uacute;blico sobre los documentos publicados y accesibles gratuitamente
en la Red. Puede ser copiada y/o distribuida para prop&oacute;sitos de investigaci&oacute;n
por cualquier persona, relacionada o no con <em>RePEc</em>. Por supuesto puede
ser tambi&eacute;n utilizada con fines comerciales si el vendedor encuentra
clientes dispuestos a pagar por algo que puede conseguir gratis, claro est&aacute;.
El texto completo de los documentos tambi&eacute;n ser&aacute; distribuido
junto con las referencias si el departamento as&iacute; lo desea.</p>

<p>Desde un punto de vista t&eacute;cnico, es simplemente
una estructura de directorios y subdirectorios en un servidor ftp o http,
donde se almacenan ficheros en formato <em>ascii</em> con los datos bibliogr&aacute;ficos
y, en ocasiones, ficheros <em>pdf</em>, <em>ps</em>, etc., junto con su texto
completo. Esta estructura debe seguir unas reglas fijas definidas en el protocolo,
con objeto de permitir a los robots el acceso a los datos. Una explicaci&oacute;n
m&aacute;s detallada de la estructura de un archivo puede verse en el apartado
dedicado a este punto.</p>

<p><strong>&laquo;En el caso de los textos
completos, los departamentos o instituciones editoras pueden optar entre
hacerlo gratuitamente o cobrar por ello&raquo;</strong></p>

<p>2. <strong>Core site. </strong>Aunque el objetivo de <em>RePEc

</em>es mantener una descentralizaci&oacute;n m&aacute;xima, es obvia la necesidad
de un cierto control interior. As&iacute;, la coordinaci&oacute;n del sistema
la gestiona este archivo central cuyas funciones son:</p>

<p>&mdash;Mantener actualizada su documentaci&oacute;n,
principalmente las definiciones del protocolo y la especificaci&oacute;n
<em>ReDIF</em>. Adem&aacute;s, se encarga de las p&aacute;ginas del servidor
web de <em>RePEc, </em>donde se ofrecen gu&iacute;as con informaci&oacute;n,
por ejemplo, para entrar a participar en el proyecto y documentaci&oacute;n
del software distribuido por el sistema.</p>

<p>&mdash;Regulaci&oacute;n de la toma de decisiones
entre los miembros del grupo. La comunicaci&oacute;n entre los distintos
participantes se realiza a trav&eacute;s de una lista de discusi&oacute;n.</p>

<p><em>RePEc-Admin ARROBA mailbase.ac.uk</em></p>

<p>&mdash;Incluir y, cuando sea necesario, retirar archivos
del sistema.</p>

<p>&mdash;Asignar c&oacute;digos de identificaci&oacute;n
a cada nuevo archivo. A cualquier departamento que desea colaborar se le
asigna uno compuesto de tres letras. Este punto es clave para el desarrollo
de <em>RePEc</em> y sobre ello se volver&aacute; m&aacute;s adelante.</p>

<p>&mdash;Distribuci&oacute;n de software para el funcionamiento
de los archivos y servicios. B&aacute;sicamente incluye programas para controlar
la sintaxis de las descripciones bibliogr&aacute;ficas, realizar la copia
o <em>mirror </em>de informaci&oacute;n desde los archivos a los servicios
y crear presentaciones a trav&eacute;s del web utilizando las referencias.</p>

<p>Todo el software es mantenido y actualizado por el
archivo central, de forma que cualquier departamento, aunque carezca de personal
inform&aacute;tico, pueda crear un archivo o servicio. El lenguaje de programaci&oacute;n
utilizado es <em>Perl</em>, y los programas han sido dise&ntilde;ados inicialmente
para funcionar en m&aacute;quinas <em>Unix</em>, aunque existe una preocupaci&oacute;n
creciente por crear versiones en otros sistemas operativos, como por ejemplo

<em>Windows NT</em>.</p>

<p><em>ftp://netec.mcc.ac.uk/pub/NetEc/<br />
RePEc/all</em></p>

<p>3. <strong>Los servicios. </strong>Los datos ofrecidos en formato
<em>ReDIF </em>son de poca o ninguna utilidad para los usuarios finales tal
cual est&aacute;n en los servidores. Es necesario que algunos departamentos,
que har&iacute;an las funciones de intermediarios, los recojan e incorporen
una determinada cualidad para hacerlos accesibles a los usuarios: son los
denominados servicios.</p>

<p>Este valor a&ntilde;adido puede adoptar distintas
formas: la m&aacute;s simple ser&iacute;a convertir las descripciones bibliogr&aacute;ficas
del formato <em>ReDIF </em>original a otro legible por una persona como, por
ejemplo, html. Tambi&eacute;n puede consistir en crear un &iacute;ndice de
los datos que permita realizar b&uacute;squedas. Otra opci&oacute;n ser&iacute;a
realizar una selecci&oacute;n, comentario y presentaci&oacute;n de determinados
documentos existentes en el sistema.</p>

<p><strong>&laquo;Todo archivo debe ser identificado
por un c&oacute;digo &uacute;nico asignado por el core site y compuesto por
tres letras&raquo;</strong></p>

<p>En general, cualquier archivo puede crear su propio
servicio utilizando datos propios y/o procedentes del resto. As&iacute; se
encuentran algunos departamentos que ofrecen:</p>

<p>&mdash;Los propios archivos (&eacute;ste es el caso
m&aacute;s frecuente).</p>

<p>&mdash;Servicios.</p>

<p>&mdash;Ambas cosas a la vez.</p>

<p>En resumen, consiste en una colaboraci&oacute;n descentralizada,
con multitud de servidores de informaci&oacute;n, que comparten sus datos
con los dem&aacute;s de forma que cualquier miembro del grupo puede utilizarlos
para crear un servicio final al usuario. Entre todos ellos, los m&aacute;s
conocidos son <em>WoPEc</em>, <em>BibEc </em>y <em>Nep</em>.</p>

<p>Los dos primeros son los m&aacute;s antiguos: dos
bases de datos que ofrecen informaci&oacute;n sobre documentos de trabajo
en formato electr&oacute;nico e impreso respectivamente. Ambos pueden utilizarse
de dos formas: ojeando las p&aacute;ginas html est&aacute;ticas que contienen
las distintas series de los archivos participantes y su clasificaci&oacute;n
<em>JEL </em>(<em>Journal of economic literature</em>) o bien usando alguno de
los motores de b&uacute;squeda ofrecidos.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/WoPEc.html</em></p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/BibEc.html</em></p>

<p>Actualmente se puede elegir entre tres bases de datos:
la m&aacute;s antigua utilizando <em>Wais</em>; otra usando un sistema <em>SQL
</em>(<em>MySQL</em>) y una tercera a trav&eacute;s del software <em>Roads</em>. En cuanto a n&uacute;mero de referencias, <em>WoPEc </em>ofrece informaci&oacute;n
sobre m&aacute;s de 14.000 <em>working papers </em>en texto completo y <em>BibEc

</em>proporciona datos bibliogr&aacute;ficos sobre m&aacute;s de 45.000 documentos
impresos, con informaci&oacute;n detallada sobre las formas de obtener copias
de los mismos.</p>

<p><em>NEP<strong> </strong>(New electronic papers)</em> es un servicio
de alerta a trav&eacute;s de m&aacute;s de 30 listas de distribuci&oacute;n
especializadas en &aacute;reas concretas de la econom&iacute;a donde se anuncian
semanalmente las novedades aparecidas en <em>RePEc</em>. Puede verse una peque&ntilde;a
selecci&oacute;n en la tabla 1.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/NEP</em></p>

<p>Cada una est&aacute; gestionada por un investigador
de prestigio en el tema tratado. Su funcionamiento es el siguiente: semanalmente
se extraen las novedades del sistema y se env&iacute;an a los moderadores
de cada lista. Por el momento s&oacute;lo incluyen <em>working papers </em>
cuyo texto completo est&eacute; accesible electr&oacute;nicamente, y el resto
de tipos documentales son excluidos. Los editores se encargan de seleccionar
los que se ajustan al objeto de su lista y distribuirlos entre los subscriptores.</p>

<p>&iquest;C&oacute;mo se regulan las relaciones entre archivos y servicios?</p>

<p>Como ya se coment&oacute; anteriormente, se realiza
a trav&eacute;s de dos normas.</p>

<p>1. <strong><em>Protocolo de Guildford</em>.</strong> No aceptarlo
har&iacute;a imposible la comunicaci&oacute;n entre las distintas m&aacute;quinas.
Si t&eacute;cnicamente se define un archivo como un conjunto de directorios
y subdirectorios accesibles en un servidor ftp o http, l&oacute;gicamente
la parte m&aacute;s importante del protocolo es aquella donde se describe
tal estructura.</p>

<p>A grandes rasgos establece que todo archivo debe ser
identificado en el sistema por un c&oacute;digo &uacute;nico (<em>archivo_id</em>
), que es asignado por el <em>core site </em>y compuesto por tres letras. Puede
afirmarse que esto constituye el elemento ra&iacute;z de la estructura. Los
archivos, a su vez, determinar&aacute;n las distintas colecciones o series
de documentos que publiquen con otro, esta vez de seis letras (<em>series_id</em>
). Cada serie dispondr&aacute; de un subdirectorio donde se almacenar&aacute;n
las descripciones bibliogr&aacute;ficas. Dentro del archivo todos los ficheros
con extensi&oacute;n <em>.rdf </em>(no hay que confundir con el sistema de
metadatos <em>RDF</em> &mdash;<em>resource description format</em>&mdash;) contendr&aacute;n
datos en formato <em>ReDIF</em>.</p>

<p>Un ejemplo puede verse con <em>Nber</em> que proporciona
un archivo <em>RePEc</em>, con c&oacute;digo <em>nbr.</em></p>

<p><em>http://nberws.nber.org/RePEc/nbr</em>.</p>

<p>En &eacute;l se ofrece informaci&oacute;n sobre la
colecci&oacute;n <em>Nber working papers</em>, cuyo c&oacute;digo en el subdirectorio
es <em>nberwo<strong> </strong></em>y contiene una serie de ficheros ascii<em> </em>con
datos bibliogr&aacute;ficos sobre los documentos.</p>

<p><em>http://nberws.nber.org/RePEc/nbr/nberwo</em></p>

<p>2. <strong><em>ReDIF</em>. </strong>La primera pregunta que se
presenta es: &iquest;por qu&eacute; un nuevo formato de descripci&oacute;n
de documentos?, &iquest;por qu&eacute; no utilizar alguno de los ya existentes
como <em>Marc</em> o <em>Dublin core</em>? Existen varias razones para ello:</p>

<p>&mdash;La sencillez. Normalmente las descripciones
bibliogr&aacute;ficas son creadas por personal no especializado y, por ello,
debe ser un formato f&aacute;cil de utilizar, con lo que se descartan otros
como el <em>Marc</em>, dif&iacute;cil de entender incluso por los bibliotecarios.</p>

<p>&mdash;Car&aacute;cter interdisciplinar, que no sea
propiedad de un determinado grupo de usuarios, como es el caso del <em>BibTeX
</em>entre la comunidad de f&iacute;sicos y matem&aacute;ticos.</p>

<p>&mdash;F&aacute;cilmente actualizable para adaptarlo
a nuevas necesidades y din&aacute;mico, donde no haya que esperar la decisi&oacute;n
de varios comit&eacute;s para incluir una modificaci&oacute;n.</p>

<p>&mdash;Finalmente existen tambi&eacute;n razones hist&oacute;ricas.
Como ya se ha dicho, <em>RePEc</em> surgi&oacute; a partir de <em>WoPEc</em>,<em>
 </em>que desde el a&ntilde;o 1995 utilizaba el formato <em>Iafa </em>de la
<em>Ietf</em> (<em>Internet engineering task force</em>), pensado inicialmente
para la descripci&oacute;n de recursos accesibles a trav&eacute;s de servidores
ftp y cont&oacute; con un amplio apoyo durante los a&ntilde;os 1995 a 1997,
cuando comenz&oacute; a cobrar fuerza el <em>Dublin core</em>.</p>

<p>Al no encontrar entre los formatos existentes de descripci&oacute;n
de recursos alguno que se adaptara a las necesidades mencionadas, se decidi&oacute;
construir uno propio que siguiera las l&iacute;neas b&aacute;sicas del <em>
Iafa</em>. De hecho, <em>ReDIF </em>es su evoluci&oacute;n o interpretaci&oacute;n
y, en gran parte, compatible con &eacute;l. Ambos casos se basan en una sintaxis
sumamente sencilla de <em>campo: contenido </em>y ofrecen distintos tipos de
registros dependiendo del documento que se est&eacute; describiendo, tal
y como se puede comprobar en la tabla 2.</p>

<p>En un &uacute;nico fichero pueden almacenarse varios
registros del mismo tipo, y cada uno debe ocupar un p&aacute;rrafo de texto,
es decir, no est&aacute;n permitidas l&iacute;neas en blanco en su interior.
Deben comenzar con un campo obligatorio <em>Template-type</em> cuyo contenido
es alguno de los tipos enunciados en dicha tabla. En el resto de los campos
no importa el orden en que aparezcan. Ahora bien, <em>ReDIF </em>utiliza el
concepto de clusters, por lo que los datos referidos a un mismo objeto deben
aparecer juntos en la descripci&oacute;n y pueden ser definidos de la siguiente
forma: existe una serie de datos que son comunes en varios casos. Por ejemplo,
cada persona mencionada en un registro puede tener un nombre, un n&uacute;mero
de tel&eacute;fono, una direcci&oacute;n postal, etc. De igual forma, cada
organizaci&oacute;n tendr&aacute; tambi&eacute;n informaci&oacute;n concreta
para cada una de esas categor&iacute;as. A ese conjunto de elementos, los
que son comunes a ambos, es a lo que se llama cluster. As&iacute;, ser&iacute;a
un grupo de campos enlazados l&oacute;gicamente en un registro y que se refieren
a un objeto determinado y que deben aparecer seguidos dentro del registro.</p>

<p><em>ReDIF </em>diferencia tres clases: <em>person</em>
, <em>organization</em> y <em>file</em>. Seguidamente se presenta un caso correspondiente
a <em>person</em>:</p>

<p><em>Author-name: Joe Smith</em><br />
<em>Author-email:</em><br />
<em>JoeSmith ARROBA some.uni.edu</em><br />
<em>Author-postal: PO Box 123, Smith street, somewhere in the universe, 987654.</em><br />
<em>Author-phone: +99 456-321123</em><br />
<em>Author-homepage:</em><br />
<em>http://www.some.where.edu/~JoeSmith</em></p>

<p>Estos datos se completan, adem&aacute;s, con campos simples como, por ejemplo, <em>Title</em>, <em>Abstract</em>, <em>Creation-date</em>, <em>Classification</em>, <em>Keywords</em> y <em>Handle</em>.</p>

<p>Menci&oacute;n especial merece este &uacute;ltimo,
ya que es obligatorio y su contenido es un c&oacute;digo que identifica un&iacute;vocamente
a cada objeto descrito en <em>RePEc</em>. Es la caracter&iacute;stica m&aacute;s
importante del formato <em>ReDIF</em>, ya que una simple cadena de caracteres
proporciona informaci&oacute;n sobre el archivo, la serie y el n&uacute;mero
de un objeto determinado.</p>

<p>Por otro lado, a trav&eacute;s de este campo se puede
crear una estructura relacional que enlace los distintos elementos que forman
la descripci&oacute;n de un documento. <em>Handle</em> se compone de: la cadena
<em>RePEc </em>+ &ldquo;:&rdquo; + c&oacute;digo del archivo al que pertenece
el objeto + &ldquo;:&rdquo; + c&oacute;digo de la serie donde se ha publicado + &ldquo;:&rdquo; + n&uacute;mero de orden asignado por el archivo. Por ejemplo:</p>

<p><em>Handle: RePEc:bon:bonnsf:a452</em><br />
<em>Handle: RePEc:die:calsdi:9338</em></p>

<p>Finalmente, un registro <em>ReDIF </em>completo quedar&iacute;a como sigue:</p>

<p><em>Template-type: ReDIF-paper 1.0.</em><br />
<em>Title: A discussion of the reliability of results obtained with long-run identifying restrictions.</em><br />
<em>Author-name: St-Amant, P.</em><br />
<em>Author-email: St-Amant ARROBA uv.es</em><br />
<em>Keywords: Central banks; Monetary policy; Macroeconomics.</em><br />
<em>Length: 14 pages.</em><br />
<em>Classification-JEL: C1 ; E27</em><br />
<em>Creation-date: 1998.</em><br />
<em>File-URL:</em><br />
<em>http://www.nber.org/papers/w6490.pdf</em><br />
<em>File-format: application/pdf</em><br />
<em>File-restriction: Access to the full text is restricted.
Look up http://www.nber.org/wwpfaq.html for details, or write to feenberg ARROBA nber.org.
If you have no access to the full text you will be shown an abstract page
instead. Anyone browsing the Nber working paper database from a site with
a TLD in a non-Oecd, non-Opec country will be offered full text downloads
for any paper for which the full text is available online, but only if their
DNS does reverse name lookup.</em><br />
<em>Handle: RePEc:nbr:nberwo:6490</em><br />
<em>Price: $5.00 per paper (plus $10.00 postage for orders outside U.S.).</em></p>

<p>Este registro ilustra c&oacute;mo la colecci&oacute;n
no est&aacute; necesariamente limitada a documentos gratuitos. Las condiciones
de acceso se describen en el campo <em>File-restriction</em>.</p>

<p>Evaluaci&oacute;n</p>

<p>En esta secci&oacute;n se estudiar&aacute;n algunos
indicadores que permitir&aacute;n conocer el estado de <em>RePEc</em>, tanto
en lo referido a los archivos como a los servicios.</p>

<p>1. <strong>Archivos</strong>. El primer aspecto a estudiar es
su n&uacute;mero. Desde su nacimiento, en mayo de 1997, se ha ido incrementando
de forma constante hasta llegar a m&aacute;s de cien en la actualidad. La
evoluci&oacute;n durante el pasado a&ntilde;o, de abril de 1998 a agosto
de 1999 concretamente, se puede seguir en la figura 2.</p>

<p><em>&nbsp;</em></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991214.gif" width="250" height="175" alt="Figura 2" title="Figura 2" /></center></p>

<p><center><em>Figura 2</em></center></p>

<p>Si el estudio se centra en los documentos de texto
completo distribuidos por los archivos, en la figura 3 se ve la evoluci&oacute;n
del n&uacute;mero de los mismos por tipo documental: de trabajo (Pre) y art&iacute;culos
publicados en revistas (Art). Aqu&iacute; se puede comprobar claramente c&oacute;mo
el objeto de <em>RePEc </em>son las prepublicaciones, mientras que el resto
tiene una presencia casi testimonial.</p>

<p><em>&nbsp;</em></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991215.gif" width="300" height="211" alt="Figura 3" title="Figura 3" /></center></p>

<p><center><em>Figura3</em></center></p>

<p>En ambos casos el n&uacute;mero de documentos mantiene
una tendencia creciente constante: si bien la cantidad de art&iacute;culos
se ha mantenido pr&aacute;cticamente invariable (en torno a los 1.500), el
de <em>working papers </em>ha crecido de forma sustancial, pasando de los 7.500
iniciales a los casi 14.500 de la actualidad. De continuar esta evoluci&oacute;n
se piensa que el total se duplicar&aacute; en menos de un a&ntilde;o, lo
que demuestra, una vez m&aacute;s, el auge que est&aacute; experimentando
esta tipolog&iacute;a documental.</p>

<p>La distribuci&oacute;n de documentos por archivo,
sin distinguir texto completo de informaci&oacute;n referencial, se puede
observar en la figura 4 (por motivos de espacio solamente se incluyen los
diez archivos m&aacute;s grandes). Destaca a primera vista el tama&ntilde;o
de <em>fth</em>, que supera en m&aacute;s del doble al segundo de la lista.
Lo elabora la biblioteca del <em>Departamento de econom&iacute;a </em>de la
<em>Universidad de Montreal </em>en Canad&aacute;, que alberga una de las colecciones
de <em>working papers </em>impresos m&aacute;s grandes del mundo.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991216.gif" width="300" height="209" alt="Figura 4" title="Figura 4" /></center></p>

<p><center><em>Figura 4</em></center></p>

<p>Le siguen en importancia <em>fip<strong> </strong></em>y <em>nbr,</em>
 de los <em>Bancos Federales </em>de los EUA y del <em>Nber </em>respectivamente.
Como ya se coment&oacute;, son los dos mayores productores de preprints a
nivel mundial. A diferencia del primero, &eacute;stos contienen exclusivamente
informaci&oacute;n de documentos, tanto art&iacute;culos como preprints,
publicados por las instituciones a las que pertenecen. Gran parte de ellos
se encuentran a texto completo.</p>

<p>En cuarto lugar est&aacute; <em>wop</em>, que se puede
considerar como el origen de <em>RePEc</em>,<em> </em>pues contiene los fondos
recopilados por el antiguo proyecto <em>WoPEc</em>. Son documentos de trabajo
cuyo texto completo est&aacute; disponible en forma electr&oacute;nica a
trav&eacute;s de internet.</p>

<p>Del resto de archivos cabe destacar <em>wpa</em>, del <em>Economics working papers archive</em> creado por <strong>Bob Parks </strong>en 1993
en la <em>Washington University at Saint Louis </em>(EUA), con el objetivo
de exportar a la econom&iacute;a el modelo de distribuci&oacute;n centralizada
de prepublicaciones que ya triunfaba en f&iacute;sica. Durante mucho tiempo
fue un competidor directo de <em>WoPEc </em>al intentar imponer un dise&ntilde;o
diferente. Su objetivo no se ha cumplido y en la actualidad pasa por momentos
dif&iacute;ciles debido a problemas de infraestructura y del limitado n&uacute;mero
de documentos que recibe.</p>

<p>Otro de los fundadores es <em>dgr</em> creado por el
proyecto <em>Degree </em>en los Pa&iacute;ses Bajos y recoge el texto completo
de todos los documentos de trabajo publicados por las universidades y centros
de investigaci&oacute;n de este pa&iacute;s. El resto, en su mayor parte
son peque&ntilde;os archivos que simplemente distribuyen los documentos publicados
por un departamento en concreto y la media por archivo se sit&uacute;a entorno
a los cincuenta.</p>

<p><strong>&laquo;ReDIF utiliza el concepto
de clusters: los datos referidos a un mismo objeto deben aparecer juntos
en la descripci&oacute;n&raquo;</strong></p>

<p>Finalmente en la figura 5 se ve su distribuci&oacute;n
por pa&iacute;ses de procedencia. El lugar m&aacute;s destacado lo ocupa
el Reino Unido con 33 archivos. Esta predominancia es l&oacute;gica si se
tiene en cuenta que es aqu&iacute; donde naci&oacute; <em>RePEc</em> y de donde
procede la &uacute;nica financiaci&oacute;n de la que dispone hasta el momento,
con la condici&oacute;n de potenciar el uso y participaci&oacute;n de departamentos
brit&aacute;nicos en el proyecto. Le siguen EUA y Canad&aacute; con 21 y
13 respectivamente, Alemania con ocho y Espa&ntilde;a con cinco: <em>Universidad
de Valencia</em>, <em>Universidad Pompeu Fabra</em>, <em>Universidad Complutense
de Madrid</em>, <em>Universidad P&uacute;blica de Navarra </em>y <em>Fedea</em>.</p>

<p><em>&nbsp;</em></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991217.gif" width="400" height="283" alt="Figura 5" title="Figura 5" /></center></p>

<p><center><em>Figura 5</em></center></p>

<p>Para finalizar el an&aacute;lisis de los archivos
se puede concluir que el n&uacute;mero de instituciones interesadas en unirse
a <em>RePEc </em>mantiene un crecimiento permanente y que proceden principalmente
del Reino Unido, EUA y Canad&aacute;. La misma tendencia se observa en la
cantidad de documentos. En este aspecto, el objeto de <em>RePEc </em>son los
de trabajo, mientras que los art&iacute;culos de revistas mantienen una presencia
testimonial.</p>

<p>2. <strong>Servicios</strong>. De entre todos los existentes,
se ha elegido <em>WoPEc </em>para la evaluaci&oacute;n, que recoge exclusivamente
documentos de trabajo y art&iacute;culos de revista cuyo texto completo est&eacute;

disponible electr&oacute;nicamente a trav&eacute;s de internet. Se estudiar&aacute;n
la evoluci&oacute;n del n&uacute;mero de consultas realizadas al sistema
y la cantidad de documentos descargados.</p>

<p>En la figura 6 se aprecia la evoluci&oacute;n de su
uso en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os y medio (desde enero de 1997 a
junio de 1999). El crecimiento en cuanto a consultas ha sido casi constante,
exceptuando dos peque&ntilde;os baches a finales de 1997 y mediados de 1998,
y ha pasado de unas 75.000 p&aacute;ginas descargadas mensualmente a comienzos
de 1997, a m&aacute;s de 350.000 durante el mes de abril, es decir, se ha
multiplicado por cuatro el n&uacute;mero de peticiones. En el &aacute;mbito
de este trabajo se entiende por consulta el n&uacute;mero de p&aacute;ginas
html descargadas del servidor. Es decir, un usuario en la misma sesi&oacute;n
puede descargar cuatro, cinco o veinte p&aacute;ginas.</p>

<p><em>&nbsp;</em></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991218.gif" width="400" height="283" alt="Figura 6" title="Figura 6" /></center></p>

<p><center><em>Figura 6</em></center></p>

<p>L&oacute;gicamente estos datos no ofrecen una visi&oacute;n
objetiva del servicio. Haciendo un s&iacute;mil con la biblioteca tradicional,
si bien es interesante saber cu&aacute;nta gente la visita, (o al menos viene
a ver las instalaciones), mucho m&aacute;s lo es saber cu&aacute;ntas personas
hacen un uso efectivo de ella, utiliza el servicio de pr&eacute;stamo, de
referencia, etc.</p>

<p>En el caso de <em>WoPEc </em>el aspecto m&aacute;s importante
a estudiar es el n&uacute;mero de documentos bajados desde el servidor, es
decir, aquellos que el usuario, adem&aacute;s de leer la descripci&oacute;n
bibliogr&aacute;fica, se ha tomado la molestia de descargar su texto completo.
Un paso adelante m&aacute;s para medir la calidad de sus contenidos ser&iacute;a
analizar cu&aacute;ntos de ellos han respondido a las necesidades reales
del investigador, pero eso queda fuera del alcance de este trabajo.</p>

<p>Para estudiarlos se han analizado las estad&iacute;sticas
del servidor durante un periodo de 30 d&iacute;as (del 1 al 30 de septiembre
de 1999) y que fueron un total de 35.396, con una media diaria de 1.179 documentos.
12.899 m&aacute;quinas diferentes han usado el servicio, lo que da una media
de 2,7 documentos descargados por cada una. En la Tabla 3 se relacionan las
m&aacute;quinas que lo han hecho con m&aacute;s de 100 documentos.</p>

<p><strong>Conclusiones</strong></p>

<p>A lo largo de este trabajo se ha descrito y evaluado
el sistema de distribuci&oacute;n por medios electr&oacute;nicos de datos,
tanto bibliogr&aacute;ficos como documentales, que est&aacute; siendo utilizado
actualmente en econom&iacute;a.</p>

<p>Como conclusi&oacute;n resaltar, en primer lugar,
la novedad que representa <em>RePEc </em>en relaci&oacute;n con otros proyectos
similares, que se refiere no s&oacute;lo al m&aacute;ximo grado de descentralizaci&oacute;n
de todas las actividades, sino tambi&eacute;n a su propio objetivo. Mientras
la finalidad de bases de datos como <em>XXX </em>es el documento en s&iacute;,
(tratan de almacenarlo y distribuirlo), en <em>RePEc </em>el objeto de intercambio
son sus descripciones bibliogr&aacute;ficas, permaneciendo sus textos completos
en las instituciones que los han generado.</p>

<p>En definitiva, el autor sigue manteniendo la propiedad
de su obra, no se ve obligado a remitirla a terceras partes. &Eacute;sta
es una diferencia de gran importancia cuando se tratan cuestiones como los
derechos de copia, que quedan fuera del alcance de este trabajo.</p>

<p>Por otro lado, y a pesar de lo que pueda desprenderse
de la documentaci&oacute;n, <em>RePEc </em>es un sistema muy f&aacute;cil de
implementar y, sobre todo, de mantener. Un indicador que permite confirmar
esta afirmaci&oacute;n es el elevado n&uacute;mero de departamentos que se
est&aacute;n sumando al sistema.</p>

<p>Finalmente, el n&uacute;mero creciente de consultas
que reciben los servicios (como se demostr&oacute; con <em>WoPEc</em>, que
ha triplicado la cantidad de accesos en dos a&ntilde;os) le augura un buen
futuro. La buena acogida que est&aacute; teniendo entre los usuarios se ver&aacute;

incrementada, a corto plazo, con una inclusi&oacute;n masiva de art&iacute;culos
de revistas y, a medio, con la introducci&oacute;n de nuevas tipolog&iacute;as
documentales como las series estad&iacute;sticas, directorios de economistas,
etc.</p>

<p><strong>Bibliograf&iacute;a</strong></p>

<p><em>Guildford Protocol</em>. <em>RePEc</em>: London, 1997.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/RePEc/GuilP.html</em></p>

<p><strong>Lim</strong>, <strong>David</strong>. &ldquo;Preprint servers:
a new model for scholarly publishing?&rdquo;. En: <em>Australian academic
and research libraries </em>(<em>Aarl</em>), 1996, marzo, v. 27, n. 1, pp. 21-30.</p>

<p><em>Research documents information format (ReDIF).
RePEc</em> : London, 1997.</p>

<p><em>http://netec.mcc.ac.uk/RePEc/ReDIF.html</em></p>

<p><strong>Taubes</strong>, <strong>Gary</strong>. &ldquo;Electronic preprints
point the way to &ldquo;author empowerment&rdquo;. En: <em>Science</em>, 1996,
febrero, v. 271, n. 5250, p. 767.</p>

<p><strong>Youngen</strong>, <strong>Gregory K</strong>. &ldquo;Citation
patterns of traditional and electronic preprints in the published literature<em>
&rdquo;. </em>En: <em>College and research libraries</em>, 1998, agosto.</p>

<p><strong>Halpern</strong>, <strong>Joseph Y</strong>.; <strong>Lagoze</strong>, <strong>
Carl</strong>. <em>The computing research repository: promoting the rapid dissemination
and archiving of computer science research.</em></p>

<p><em>http://www.ncstrl.org</em></p>

<p><em><strong>Jos&eacute; Manuel Barrueco. </strong>Ayudante de
bibliotecas,</em> <em>Biblioteca Gregori Maians, Universidad de Valencia</em>

.</p>

<p><em>jose.barrueco ARROBA uv.es</em></p>

<p><em><strong>Thomas Krichel.</strong></em> <em>Lecturer in economics,
University of Surrey, Department of Economics, Guildford. United Kingdom.</em></p>

<p><em>t.krichel ARROBA surrey.ac.uk</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>ROM y ROL: retorno del conocimiento</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/rom_y_rol_retorno_del_conocimiento.html" />
<modified>2006-05-10T11:16:07Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:15:48Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2700</id>
<created>1999-12-01T11:15:48Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[En econom&iacute;a, finanzas y ciencias empresariales es frecuente utilizar ratios para medir el retorno de una inversi&oacute;n (ROI). En general sirven para calcular alg&uacute;n tipo de rendimiento de impacto del esfuerzo realizado. Recientemente ha aparecido un nuevo tipo de ratio...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>En econom&iacute;a, finanzas y ciencias empresariales
es frecuente utilizar ratios para medir el retorno de una inversi&oacute;n
(ROI). En general sirven para calcular alg&uacute;n tipo de rendimiento de
impacto del esfuerzo realizado.</p>

<p>Recientemente ha aparecido un nuevo tipo de ratio
m&aacute;s cualitativo que cuantitativo pero no por ello menos &uacute;til;
es el concepto <em>ROM</em> (<em>Return on Management</em>). &Eacute;ste medir&iacute;a
hasta qu&eacute; punto el esfuerzo de los directivos se traduce en resultados
para la organizaci&oacute;n que trabajan. En otras palabras, &iquest;la inversi&oacute;n
en &ldquo;tiempo y atenci&oacute;n&rdquo; de los directivos se traduce en

&ldquo;energ&iacute;a organizacional productiva&rdquo;?</p>

<p><strong>&laquo;Cada vez que se propone
una nueva actividad debemos medir si nos aporta alg&uacute;n conocimiento
nuevo, o si s&oacute;lo extrae el que ya ten&iacute;amos&raquo;</strong></p>

<p>Obviamente, este cociente (resultado/esfuerzo de los
directivos) no ofrece una medida cuantitativa sino cualitativa: nos dice
si el <em>ROM</em> es alto, medio o bajo. En algunas empresas los trabajadores
se pierden en multitud de proyectos, no concentran sus esfuerzos, van simplemente
a lo urgente, dedican mucho tiempo al papeleo, y al final el retorno en sus
compa&ntilde;&iacute;as es baj&iacute;simo. En otras con una visi&oacute;n
m&aacute;s clara de los objetivos y con instrumentos de medida del rendimiento,
o con papeleo s&oacute;lo en los casos que aporta valor a los procesos, el <em>ROM</em> es alto.</p>

<p><strong>Definir una pol&iacute;tica interna para mejorar el <em>ROM</em></strong></p>

<p>Una simple idea, c&oacute;mo conseguir que en una
organizaci&oacute;n se limite el tiempo dedicado a reuniones triviales y
se aumente el destinado a la planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica, puede
tener efectos muy importantes. Llegar al pacto, t&aacute;cito o formal, de
que toda reuni&oacute;n se desarrolle por la tarde y los directivos se dediquen
por la ma&ntilde;ana a otras actividades resultar&iacute;a m&aacute;s &uacute;til
de lo que parece y puede tener un efecto muy considerable en el <em>ROM</em> de la empresa.</p>

<p><strong>Intentando aplicar otra ratio: el <em>ROL</em></strong></p>

<p>Hace unas semanas se me ocurri&oacute; otra ratio
que intento aplicar personalmente, no sin ciertas dificultades, y que me
resulta de utilidad: el <em>ROL</em> (<em>Return on Learning</em>). Cada vez
que se propone una nueva actividad debemos medir si nos aporta alg&uacute;n
conocimiento nuevo, o si s&oacute;lo extrae el que ya ten&iacute;amos. Filtrar
los distintos trabajos que nos plantean no es f&aacute;cil, entre otras cosas
porque no siempre podemos escoger lo que queremos.</p>

<p><strong>&laquo;En t&eacute;rminos de <em>
ROL</em>, escribir sobre un tema que no ayude a aprender algo interesante
no merece la pena&raquo;</strong></p>

<p>Nuestra capacidad de elecci&oacute;n de la cantidad
de <em>ROL</em> que somos capaces de generar es limitada, al menos a t&iacute;tulo
individual, pero no ocurre lo mismo en una organizaci&oacute;n. Se puede
establecer alg&uacute;n tipo de pol&iacute;tica o direcci&oacute;n estrat&eacute;gica
que prime las actividades que generan conocimiento (<em>ROL</em> alto) frente
a las que s&oacute;lo lo consumen (<em>ROL</em> bajo). &iquest;No es justamente
esto lo que hacen las empresas innovadoras que invierten en investigaci&oacute;n
y desarrollo y hacen de la gesti&oacute;n del conocimiento una fuente de
competitividad?</p>

<p>Esta idea puede ser &uacute;til pero hay que definirla
mejor. Con un poco de focalizaci&oacute;n en los temas cada peque&ntilde;o
esfuerzo tiene un resultado mayor, como consecuencia de la sinergia que se
produce entre las distintas actividades. Vamos construyendo pieza a pieza,
pero cada una sujeta otra m&aacute;s, por encima y por los lados.</p>

<p><strong>&laquo;En algunas empresas los
trabajadores se pierden en multitud de proyectos, no focalizan sus esfuerzos,
van simplemente a lo urgente, dedican mucho tiempo al papeleo, y al final
el retorno en sus compa&ntilde;&iacute;as es baj&iacute;simo&raquo;</strong></p>

<p>En t&eacute;rminos de <em>ROL</em>, escribir sobre un
tema que no ayude a aprender algo interesante no merece la pena.</p>

<p><strong>Robert Simons</strong>, <strong>Antonio Davila</strong>. &ldquo;How
high is your return on management?&rdquo;. En: <em>Harvard Business Review</em>, 1998, enero-febrero, v. 76, pp. 70-80.</p>

<p><strong><em>Alfons Cornella</em></strong></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Psicodoc: psicologia en el nuevo milenio</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/psicodoc_psicologia_en_el_nuevo_milenio.html" />
<modified>2006-05-10T11:15:46Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:15:27Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2699</id>
<created>1999-12-01T11:15:27Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[La publicaci&oacute;n de los trabajos cient&iacute;ficos constituye un paso esencial no s&oacute;lo de cualquier investigaci&oacute;n, sino de todo el desarrollo de una disciplina: s&oacute;lo as&iacute; es posible someterlos a un riguroso proceso de evaluaci&oacute;n, por el cual pueden ser confirmados...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991229.gif" width="200" height="263" alt="Consuelo Gallardo" title="Consuelo Gallardo" />La publicaci&oacute;n de los trabajos cient&iacute;ficos
constituye un paso esencial no s&oacute;lo de cualquier investigaci&oacute;n,
sino de todo el desarrollo de una disciplina: s&oacute;lo as&iacute; es posible
someterlos a un riguroso proceso de evaluaci&oacute;n, por el cual pueden
ser confirmados y mejorados o, por el contrario, criticados y refutados.</p>

<p>En la actualidad, la informatizaci&oacute;n y creaci&oacute;n
de redes de comunicaci&oacute;n e informaci&oacute;n cada vez m&aacute;s
globales, pueden hacer cierto que lo que no se incluye en ninguna base de
datos y/o repertorio bibliogr&aacute;fico no existe.</p>

<p>La psicolog&iacute;a en Espa&ntilde;a y en Am&eacute;rica
Latina tiene una escasa presencia en las grandes bases de datos internacionales
como <em>PsycInfo</em>, <em>Psyclit</em> o <em>Social Science Citation Index</em>. Esto no quiere decir que sus trabajos e investigaciones no sean valiosos
sino que factores econ&oacute;micos y socio-culturales est&aacute;n limitando
sus posibilidades de difundir su producci&oacute;n cient&iacute;fica.</p>

<p>Este hecho contrasta con la vitalidad cient&iacute;fica
y profesional de la psicolog&iacute;a iberoamericana. As&iacute;, por ejemplo,
de los 64 miembros de la <em>International Union of Psychological Science</em>
 (<em>Iupsys</em>), entidad supranacional consultora de la <em>Unesco</em>, 12
son pa&iacute;ses latinoamericanos (Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Rep&uacute;blica
Dominicana, M&eacute;xico, Nicaragua, Panam&aacute;, Portugal, Espa&ntilde;a,
Uruguay, Venezuela).</p>

<p>Para subsanar esta situaci&oacute;n, el <em>Colegio
Oficial de Psic&oacute;logos de Madrid</em> (<em>Copm</em>) comenz&oacute; a
editar <em>Psicodoc</em>, que tiene como principal objetivo dotar a la psicolog&iacute;a
hispano-portuguesa y latinoamericana con un soporte que permita:</p>

<ol>
<li class="num">La difusi&oacute;n de los trabajos publicados en dichas &aacute;reas sobre psicolog&iacute;a,</li>
<li class="num">El intercambio y comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica entre los autores y grupos de trabajo iberoamericanos, y entre &eacute;stos y los existentes en otros &aacute;mbitos geogr&aacute;ficos e idiom&aacute;ticos,</li>
<li class="num">El acceso a una fuente de informaci&oacute;n cient&iacute;fica especializada, exhaustiva y rigurosa a los psic&oacute;logos y profesionales afines que trabajan en Espa&ntilde;a y en Am&eacute;rica Latina.</li>
</ol>

<p><em>Psicodoc</em> es una base de datos bibliogr&aacute;fica
sobre psicolog&iacute;a y disciplinas relacionadas, realizada por el <em>Copm</em>

 en colaboraci&oacute;n con la <em>Biblioteca</em> de la <em>Universidad Complutense
de Madrid</em>. Actualmente est&aacute; bajo los auspicios de la <em>Iupsys</em>
.</p>

<p>En <em>Psicodoc</em> se incluyen los trabajos publicados
en revistas cient&iacute;ficas, congresos y libros compilados sobre psicolog&iacute;a
y disciplinas afines procedentes de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina.
Tiene m&aacute;s de 45.000 referencias bibliogr&aacute;ficas con res&uacute;menes,
desde 1975 hasta la actualidad. El acceso al documento primario puede realizarse
a trav&eacute;s del <em>Copm</em>.</p>

<p>Cada referencia bibliogr&aacute;fica contiene: T&iacute;tulo,
T&iacute;tulo Traducido, Autores, Afiliaci&oacute;n, Direcci&oacute;n Autor,
Publicaci&oacute;n, A&ntilde;o de publicaci&oacute;n, Tipo de documento,
Idioma, Clasificaci&oacute;n tem&aacute;tica y num&eacute;rica, Descriptores,
Frase clave, Resumen en espa&ntilde;ol, Resumen en ingl&eacute;s, N&uacute;mero
de referencias, Fecha de entrada, Notas, C&oacute;digo de publicaci&oacute;n,
C&oacute;digo de indizador y C&oacute;digo identificador.</p>

<p><strong>Ficha T&eacute;cnica</strong></p>

<p><strong>Volumen</strong>: m&aacute;s de 45.000 referencias bibliogr&aacute;ficas
con resumen.</p>

<p><strong>Crecimiento anual</strong>: 7.000 registros.</p>

<p><strong>Cobertura publicaciones</strong>: art&iacute;culos de
300 revistas, actas de 250 congresos y cap&iacute;tulos de libros.</p>

<p><strong>A&ntilde;os</strong>: 1975-1999</p>

<p><strong>Periodicidad</strong>: semestral.</p>

<p><strong>Idiomas</strong>: espa&ntilde;ol y lenguas auton&oacute;micas
espa&ntilde;olas; portugu&eacute;s.</p>

<p><strong>Cobertura geogr&aacute;fica</strong>: Espa&ntilde;a
y Am&eacute;rica Latina.</p>

<p><strong>Soporte</strong>: cd-rom.</p>

<p><strong>Software</strong>: <em>Dbsearch Works</em> / <em>Inmagic,
Inc.</em></p>

<p><strong>Desarrollo</strong>: <em>Doc6</em></p>

<p><strong>Distribuci&oacute;n</strong>: <em>Sistemas Documentales
S. L.</em></p>

<p>En la edici&oacute;n 1999 de <em>Psicodoc</em> se ha
incluido, adem&aacute;s de la base de datos bibliogr&aacute;fica, la versi&oacute;n
electr&oacute;nica de cinco revistas: <em>Anuario de Psicolog&iacute;a Jur&iacute;dica</em>

, <em>Cl&iacute;nica y Salud</em>, <em>Intervenci&oacute;n Psicosocial</em>,
<em>Psicolog&iacute;a Educativa</em> y <em>Revista de Psicolog&iacute;a del
Trabajo y de las Organizaciones</em>, as&iacute; como <em>Mente</em>, base de
datos historiogr&aacute;fica de autores y obras para una historia de la psicolog&iacute;a
en Espa&ntilde;a.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991228.gif" width="400" height="397" alt="Psicodoc 99" title="Psicodoc 99" /></center></p>

<p>Se comercializa por subscripciones anuales de enero
a diciembre tanto a profesionales particulares como a instituciones, en versiones
monopuesto y red.</p>

<p>El equipo de trabajo cuenta con documentalistas especializados
en psicolog&iacute;a, que est&aacute; en permanente contacto con las consultas
directas de los usuarios del servicio de documentaci&oacute;n del <em>Copm</em>
. La direcci&oacute;n y coordinaci&oacute;n se encuentra a cargo de <strong>Consuelo
Gallardo</strong> y el an&aacute;lisis documental lo realizan <strong>Ana Vargas</strong>

, <strong>Inmaculada Garc&iacute;a</strong>, <strong>Luz de Diego</strong> y <strong>Mercedes Silva</strong>
. Adem&aacute;s, hay que destacar la citada colaboraci&oacute;n de la biblioteca
de la <em>Facultad de Psicolog&iacute;a</em> de la <em>UCM</em>.</p>

<p><strong><em>Consuelo Gallardo</em></strong><em>. Colegio Oficial de Psic&oacute;logos de Madrid.</em><br />
<em>Tel.: +34-915 417 009; fax: 915 472 284</em><br />
<em>cgallardo ARROBA correo.cop.es</em><br />
<em>http://www.cop.es</em><br />
<em><strong>Luis Aparicio</strong>. Sistemas Documentales S. L., Valencia.</em><br />
<em>Tel.: +34-963 375 471 / 472; fax: 963 375 474</em><br />
<em>sisdoc ARROBA sisdoc.es</em><br />
<em>clientes ARROBA sisdoc.es</em><br />
<em>http://www.sisdoc.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>VIII Jornadas de informacion y documentacion en ciencias de la salud</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/viii_jornadas_de_informacion_y_documentacion_en_ciencias_de_la_salud.html" />
<modified>2006-05-10T11:15:25Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:15:04Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2698</id>
<created>1999-12-01T11:15:04Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Se celebraron los d&iacute;as 4, 5 y 6 de noviembre de 1999 en la Facultad de Medicina de la Univ. de Santiago de Compostela, organizadas por el grupo de trabajo Bibliotecas en ciencias de la salud de la Sociedad Espa&ntilde;ola...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Se celebraron los d&iacute;as 4, 5 y 6 de noviembre de 1999 en la <em>Facultad de Medicina</em> de la <em>Univ. de Santiago de Compostela</em>, organizadas por el grupo de trabajo <em>Bibliotecas en ciencias de la salud</em>
 de la <em>Sociedad Espa&ntilde;ola de Documentaci&oacute;n Cient&iacute;fica</em>
 (<em>Sedic</em>) bajo el lema: &ldquo;La informaci&oacute;n al servicio de
la sanidad: nuevos desaf&iacute;os&rdquo;.</p>

<p>Las <em>Jornadas</em> recogen el testigo de las celebradas
en Granada hace dos a&ntilde;os. Esta octava edici&oacute;n ha tenido como
objetivo general &ldquo;crear conciencia de la necesidad de producir y difundir
informaci&oacute;n con valor a&ntilde;adido, asumiendo un papel activo como
parte fundamental de los sistemas de informaci&oacute;n en ciencias de la
salud&rdquo;.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991201.gif" width="400" height="264" alt="Azucena Blanco, Ana Calvo y Ux&iacute;a Guti&eacute;rrez" title="Azucena Blanco, Ana Calvo y Ux&iacute;a Guti&eacute;rrez" /></center></p>

<p>Los temas de las mesas redondas alrededor de los que se ha centrado la reuni&oacute;n han sido:</p>

<ol>
<li class="num">Est&aacute;ndares para bibliotecas de ciencias de la salud<br /><br />
Objetivos: sentar las bases para la elaboraci&oacute;n
de un documento marco para estas bibliotecas, y conseguir un instrumento
de ayuda a la mejora continua de la calidad en los centros de documentaci&oacute;n.</li>
<li class="num">Perspectivas de la informaci&oacute;n en ciencias de la salud<br /><br />
Objetivo: analizar los puntos de vista de los distintos
profesionales que trabajan en este &aacute;rea y profundizar sobre el futuro
profesional y laboral.</li>
<li class="num">Estrategias de informaci&oacute;n de los sistemas de salud.<br /><br />
Objetivo: integraci&oacute;n real de las bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n en los sistemas de informaci&oacute;n de salud.</li>
</ol>

<p>La conferencia inaugural fue a cargo de <strong>Abel Packer</strong>, director de <em>Bireme</em> (<em>Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci&oacute;n
en Ciencias de la Salud</em>)</p>

<p><em>http://www.bireme.br/</em></p>

<p>quien present&oacute; la <em>Biblioteca Virtual de
Salud</em></p>

<p><em>http://www.bireme.br/bvs/E/<br />
eprojet.htm</em></p>

<p>y <em>Scielo</em> (<em>Scientific electronic library
online</em>)</p>

<p><em>http://www.scielo.br/</em></p>

<p>Este proyecto funciona regularmente desde junio de
1998, constituyendo un modelo de publicaci&oacute;n de revistas cient&iacute;ficas
electr&oacute;nicas, inicialmente para Brasil y posteriormente para Am&eacute;rica
Latina y el Caribe. En estos momentos funcionan los sitios <em>Scielo</em>

de Brasil y de Chile</p>

<p><em>http://www.scielo.cl/</em></p>

<p>con una colecci&oacute;n de revistas cient&iacute;ficas
de diferentes &aacute;reas, ofreciendo acceso universal a textos completos
de art&iacute;culos, b&uacute;squedas en sus bases de datos e informes de
uso e impacto.</p>

<p>Tambi&eacute;n destacar la asistencia de <strong>Jorge
Veiga</strong>, director de la <em>Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud</em></p>

<p><em>http://www.isciii.es/unidad/ens/<br />
bnc-ens/introduccionmaster.htm</em></p>

<p>que present&oacute; el <em>&Iacute;ndice bibliogr&aacute;fico
de publicaciones de ciencias de la salud</em> (<em>Ibcse</em>), un sistema de
informaci&oacute;n que recoge la producci&oacute;n cient&iacute;fica con
especial &eacute;nfasis en la espa&ntilde;ola publicada en revistas. Utiliza
la metodolog&iacute;a de <em>Bireme</em>, por lo que ambas instituciones han
suscrito un convenio de colaboraci&oacute;n.</p>

<p>La conferencia de clausura, sobre gesti&oacute;n del
conocimiento, corri&oacute; a cargo de <strong>Gerardo Rodr&iacute;guez Seoane</strong>
, de <em>T&eacute;cnicas de Formaci&oacute;n S. A.</em></p>

<p>Conclusiones</p>

<p>Las conclusiones y l&iacute;neas de acci&oacute;n
de las <em>Jornadas</em> fueron:</p>

<p>&mdash;Sentar las bases de un documento marco, permanentemente
sometido a revisi&oacute;n, que dote al sistema de bibliotecas de ciencias
de la salud de unos est&aacute;ndares elaborados por profesionales cualificados
y reconocidos desde los organismos oficiales competentes.</p>

<p>&mdash;Consolidar al documentalista como base fundamental
en la organizaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n.</p>

<p>&mdash;Reclamar la creaci&oacute;n de consorcios integradores
de todas las organizaciones implicadas en el &aacute;rea de ciencias de la
salud (universidades, instituciones sanitarias e industria farmac&eacute;utica)
que faciliten la cooperaci&oacute;n y la utilizaci&oacute;n racional de los
recursos econ&oacute;micos, t&eacute;cnicos y humanos.</p>

<p>&mdash;Participar activamente en los medios de comunicaci&oacute;n
de los usuarios: congresos, prensa especializada y listas m&eacute;dicas.</p>

<p>&mdash;Dinamizar el grupo de trabajo de bibliotecas
de ciencias de la salud para que aglutine a todos los profesionales, garantice
la continuidad de las <em>Jornadas</em>, la formaci&oacute;n permanente, la
potenciaci&oacute;n de los profesionales, establezca l&iacute;neas de trabajo
que permitan profundizar en lo anteriormente expuesto y sirva de representaci&oacute;n
del colectivo en otros foros y ante los responsables pol&iacute;ticos.</p>

<p>Algunas estad&iacute;sticas de las
<em>VIII Jornadas</em></p>

<p>Asistieron 163 delegados representando a 15 hospitales,
12 organismos e instituciones, 9 universidades y 1 laboratorio.</p>

<p>Los lugares de procedencia con mayor n&uacute;mero
de asistentes fueron: Madrid (44), Galicia (26), Andaluc&iacute;a y Catalu&ntilde;a
(20 c/u), Castilla-Le&oacute;n (7) y Asturias, Navarra y Valencia (6 c/u).</p>

<p>Selecci&oacute;n de prensa</p>

<p>Coincidiendo con las <em>Jornadas</em> han aparecido
estas noticias en <em>Diario M&eacute;dico</em> (de distribuci&oacute;n gratuita
en todos los centros sanitarios del pa&iacute;s):</p>

<p>&mdash;&ldquo;Bibliotecas que ayudan a tomar decisiones&rdquo;,
en:</p>

<p><em>http://www.diariomedico.com/gestion/ges081199combis.html</em></p>

<p>&mdash;&ldquo;La biblioteca &lsquo;sin paredes&rsquo;
exige cooperar&rdquo;, en:</p>

<p><em>http://www.diariomedico.com/gestion/ges091199comtris.html</em></p>

<p>&mdash;&ldquo;Una intranet del <em>SVS</em> une sus
bibliotecas&rdquo;, en:</p>

<p><em>http://www.diariomedico.com/gestion/ges111199comtris.html</em></p>

<p>Contacto entre<br />
los profesionales</p>

<p>&mdash;Grupo de trabajo <em>Bibliotecas en ciencias
de salud</em></p>

<p>Funciona dentro de <em>Sedic</em>:</p>

<p><em>http://www.sedic.es</em></p>

<p>y est&aacute; representado por un vocal de la junta
directiva (actualmente <strong>Concha Mu&ntilde;oz Tinoco</strong>, <br />

<em>cmunoz ARROBA hrc.insalud.es</em>) y un coordinador general (actualmente <strong>Pilar
Barredo Sobrino</strong>, <br />
<em>pilar.barredo ARROBA uam.es</em>).</p>

<p>Entre sus actividades previstas se cuentan: continuidad
de las <em>Jornadas</em>, normas de acreditaci&oacute;n o est&aacute;ndares,
cat&aacute;logo biom&eacute;dico <em>C17</em> y pr&eacute;stamo interbibliotecario,
disponer en la web de <em>Sedic</em> de revistas electr&oacute;nicas gratuitas
a texto completo, preparar proyectos y solicitar ayudas, formaci&oacute;n
permanente, formaci&oacute;n a distancia y colaboraciones diversas entre
bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n, incluidos los de los laboratorios
farmac&eacute;uticos.</p>

<p>&mdash;Foro electr&oacute;nico de discusi&oacute;n
<em>Bib-Med</em>:</p>

<p>Se destac&oacute; la importancia de mantener el contacto
entre los profesionales a trav&eacute;s de esta lista, cuya direcci&oacute;n
es:</p>

<p><em>http://www.rediris.es/list/info/bib-med.html</em></p>

<p><em>Bib-Med</em> est&aacute; moderada por <strong>Marta Jord&agrave;</strong> <br />
(<em>mjorda ARROBA retemail.es</em>).</p>

<p>En los archivos de este foro pueden consultarse, p.
ej., las directrices del citado <em>Grupo de trabajo en ciencias de salud</em>
 para el per&iacute;odo 1999-2001.</p>

<p>Reportaje enviado a nuestra redacci&oacute;n por:</p>

<p><strong><em>Ana Elvira Calvo Ferrer</em></strong><em>, Servicio
Gallego de Salud (Sergas)</em></p>

<p><em>ana.calvo.ferrer ARROBA mail.xunta.es</em></p>

<p><em><strong>Ux&iacute;a Guti&eacute;rrez Couto</strong>, Hospital
Arquitecto Marcide</em></p>

<p><em>uxiagc ARROBA teleline.es</em></p>

<p><em><strong>Azucena Blanco P&eacute;rez</strong>, Hospital Juan
Canalejo</em></p>

<p><em>azblanco ARROBA retemail.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title><![CDATA[II Jornadas Andaluzas de Documentacion (Jadoc&rsquo;99)]]></title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/ii_jornadas_andaluzas_de_documentacion_jadoc99.html" />
<modified>2006-05-10T11:14:41Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:13:55Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2696</id>
<created>1999-12-01T11:13:55Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Benjam&iacute;n Vargas-Quesada Los d&iacute;as 11, 12 y 13 del pasado mes de noviembre de 1999 fueron los elegidos para la celebraci&oacute;n en el Palacio de Congresos de Granada de las II Jornadas Andaluzas de Documentaci&oacute;n (Jadoc&rsquo;99), organizadas por la...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong> Benjam&iacute;n Vargas-Quesada</strong><p>

<p>Los d&iacute;as 11, 12 y 13 del pasado mes de noviembre de 1999 fueron los elegidos para la celebraci&oacute;n en el <em>Palacio de
Congresos</em> de Granada de las <em>II Jornadas Andaluzas de Documentaci&oacute;n</em> (<em>Jadoc&rsquo;99</em>), organizadas por la <em>Asociaci&oacute;n Andaluza
de Documentalistas</em>, bajo el lema &ldquo;Nuevos mercados, nuevos usuarios&rdquo;.</p>

<p>En general podemos decir que  fueron un &eacute;xito.
Las actividades se desarrollaron seg&uacute;n lo previsto, sin ning&uacute;n
tipo de incidencia que merezca la pena resaltar. La organizaci&oacute;n,
apoyada por los omnipresentes voluntarios, todos ellos estudiantes de la
<em>Facultad de Biblioteconom&iacute;a y Documentaci&oacute;n </em>de<em> </em> Granada, consigui&oacute; un desarrollo ejemplar de las <em>Jornadas</em>.</p>

<p><strong>Asistentes</strong></p>

<p>El n&uacute;mero de participantes fue de unos 400.
Un n&uacute;mero considerable para una reuni&oacute;n de car&aacute;cter
regional, y meritorio si se tiene en cuenta que fueron organizadas por una
asociaci&oacute;n constituida en Sevilla hace s&oacute;lo seis a&ntilde;os,
pero que actualmente representa a toda la comunidad andaluza. Meritorio tambi&eacute;n
por la disgregaci&oacute;n asociativa que se da en Andaluc&iacute;a, ya que
en esta Comunidad existen fundamentalmente tres asociaciones de profesionales
de la informaci&oacute;n: <em>Asociaci&oacute;n Andaluza de Documentalistas </em>(<em>AAD</em>), <em>Asociaci&oacute;n Andaluza de Bibliotecarios </em>(<em>
AAB</em>) y <em>Asociaci&oacute;n Andaluza de Archiveros</em> (<em>AAA</em>).
Resulta curiosa esta situaci&oacute;n cuando corren aires de fusi&oacute;n
en las asociaciones de profesionales de la informaci&oacute;n como <em>Socadi </em>y <em>Col.legi, </em>o la <em>Library Association </em>y el<em> Institute
of Information Scientists</em> del Reino Unido.</p>

<p><strong>Ponencias, comunicaciones y mesas redondas</strong></p>

<p>A destacar la actitud de los comit&eacute;s cient&iacute;fico
y organizador en cuanto a la admisi&oacute;n y aceptaci&oacute;n de comunicaciones.
Creo que es la primera vez que en un congreso de nuestra profesi&oacute;n,
al menos en Espa&ntilde;a, se aplica un sistema muy pr&oacute;ximo al &ldquo;peer
review&rdquo;. Es decir, los autores enviaron sus comunicaciones completas
y no res&uacute;menes, fueron evaluadas por el comit&eacute; cient&iacute;fico,
y las aceptadas se acompa&ntilde;aron de comentarios y sugerencias para mejorarlas.
De esta forma y durante un mes los ponentes pudieron beneficiarse de un feedback
continuo entre autores y evaluadores mediante un sistema &ldquo;doble ciego&rdquo;,
en el que ni unos ni otros conoc&iacute;an la identidad de sus interlocutores,
pues hab&iacute;a un coordinador encargado de cruzar los mensajes, casi siempre
por correo electr&oacute;nico.</p>

<p><strong>&laquo;Se recogieron m&aacute;s
de 200 firmas para  poner en marcha un colegio profesional&raquo;</strong></p>

<p>Buena parte del inter&eacute;s de las <em>Jornadas</em>
 estuvo centrado en la ponencia de <strong>Nuria Am&eacute;rigo</strong>, <em>Internet,
intranet y empresa: los nuevos retos del profesional de la informaci&oacute;n</em>
, que fue muy comentada por los pasillos durante ese d&iacute;a y el siguiente;
en la de <strong>Isidro Aguillo</strong>, <em>Cibermetr&iacute;a: nuevas t&eacute;cnicas
y retos de la documentaci&oacute;n cuantitativa</em>, cuyo n&uacute;mero de
asistentes fue casi desbordante &mdash;quiz&aacute; porque esta ponencia
no fue recogida en las actas y la &uacute;nica forma de enterarse de lo que

<strong>Isidro</strong><em> </em>hablaba era estando all&iacute;&mdash;, y en la de <strong>
Concha Fern&aacute;ndez de la Puente</strong>, <em>Presentaci&oacute;n del Programa
IST y de la convocatoria de ayudas</em>, m&aacute;s que nada por ver c&oacute;mo
se reparten los fondos europeos. No obstante en algunas comunicaciones se
ech&oacute; en falta una mayor calidad cient&iacute;fica e incluso alg&uacute;n
ponente extranjero, pero no debemos olvidar que este tipo de jornadas y congresos
son fundamentalmente un foro de encuentro y de intercambio de ideas, por
lo que las mesas redondas se convirtieron muy a menudo en las actuaciones
estelares.</p>

<p>Tal y como <strong>Nuria Am&eacute;rigo</strong> nos coment&oacute;
posteriormente en una entrevista, la situaci&oacute;n de la documentaci&oacute;n
en Andaluc&iacute;a est&aacute; mejorando, y las expectativas de los profesionales
de la informaci&oacute;n comienzan a ser similares a las de otras Comunidades.
&ldquo;La empresa privada ahora es m&aacute;s permeable a la hora de invertir
en modernizar sus sistemas de informaci&oacute;n. Hace unos a&ntilde;os era
muy reacia. Primero han invertido en tecnolog&iacute;a y ahora est&aacute;n
invirtiendo en informaci&oacute;n. No es para echar las campanas al vuelo,
pero bueno, ahora hay muchas m&aacute;s expectativas de trabajo que a principios
de los noventa, en los que el panorama en Andaluc&iacute;a era desolador.
Como consecuencia de esto las oportunidades que tenemos los profesionales
de la informaci&oacute;n se van aproximando a las que hay en Madrid o Barcelona.
Lo que ocurre es que muchas veces no se aprovechan&rdquo;. &ldquo;Creo que
si los documentalistas actuamos con m&aacute;s iniciativa, nos introducimos
en los foros apropiados y nos damos a conocer, con el tiempo dejaremos de
ser una profesi&oacute;n ignorada. Pero antes, como colectivo, necesitamos
plantear una estrategia com&uacute;n para que nos conozcan en la mayor cantera
de trabajo que tenemos: la empresa privada&rdquo;.</p>

<p>No nos mostramos tan optimistas despu&eacute;s de
entrevistarnos con <strong>Concha Fern&aacute;ndez de la Puente</strong> y preguntarle
por la consecuci&oacute;n de proyectos financiados por la <em>Comisi&oacute;n
Europea</em> en Espa&ntilde;a, y en concreto en Andaluc&iacute;a, &ldquo;En
este aspecto tengo que decir que Espa&ntilde;a est&aacute; en un t&eacute;rmino
medio bastante bueno. Pero tambi&eacute;n hay que decir que cuando digo Espa&ntilde;a
me estoy refiriendo en este caso a Madrid y Catalu&ntilde;a con algunas peque&ntilde;as
excepciones en la zona norte del pa&iacute;s. En el &aacute;mbito andaluz
a&uacute;n no se ha conseguido la aprobaci&oacute;n de ning&uacute;n proyecto,
sobre todo porque se han presentado muy pocos. En concreto ahora recuerdo
uno que ten&iacute;a s&oacute;lo como asociado (participante asociado a un
socio que dirige la gesti&oacute;n) a la <em>Biblioteca P&uacute;blica</em>

 de Granada. Pero hasta ahora no ha habido ning&uacute;n proyecto liderado
por una empresa u organizaci&oacute;n andaluza... Esto se puede deber a la
falta de contactos internacionales, desinter&eacute;s por parte del profesional
andaluz en investigar sobre los campos que la <em>Comisi&oacute;n</em> propone,
y quiz&aacute; el m&aacute;s importante sea el del idioma, pues estos proyectos
se gestionan siempre en ingl&eacute;s&rdquo;.</p>

<p><strong>Exposici&oacute;n t&eacute;cnico/comercial</strong></p>

<p>En la feria comercial de productos y servicios dirigidos
al sector se pudo observar cierta falta de aforo, a pesar de que las empresas
all&iacute; representadas eran de las m&aacute;s importantes, tanto a nivel
nacional como internacional. Ante ello nos podr&iacute;amos plantear si la
causa es un suficiente conocimiento por parte de los profesionales de todos
los productos que oferta el mercado; la repetici&oacute;n de los mismos expositores
en todos los congresos con productos ya conocidos; o el desinter&eacute;s
ante las novedades t&eacute;cnicas del sector.</p>

<p>Se deber&iacute;a hacer un estudio profundo y detallado,
partiendo de la encuesta que se le entreg&oacute; a cada participante y en
la que se preguntaba por aspectos relacionados con este tema, que permitiese
conocer la utilidad de los stands, y si &eacute;stos podr&iacute;an adecuar
su oferta a las necesidades o demandas de los asistentes.</p>

<p>Comentarios de pasillo</p>

<p>El m&aacute;s insistente durante los dos d&iacute;as
que duraron las <em>Jornadas</em>, y provocado por la ponencia de <strong>Nuria
Am&eacute;rigo</strong>, fue el de las distintas formas de suministrar los servicios
de informaci&oacute;n. Por una parte est&aacute;n las grandes compa&ntilde;&iacute;as
como <em>Dialog </em>que suministran mucha informaci&oacute;n pero cara y muy
buena. Por otro lado est&aacute; internet, que ofrece informaci&oacute;n
buena y mala, pero gratuita, y entre los dos extremos apareci&oacute; una
empresa granadina llamada <em>Infotel</em>, que se caracteriza por distribuir
informaci&oacute;n a trav&eacute;s de la Red y cobrar poco dinero por poca
informaci&oacute;n, lo que podr&iacute;amos llamar &ldquo;microcobros&rdquo;.
Esta peque&ntilde;a empresa utiliza las mismas fuentes de informaci&oacute;n
que las grandes, pero en lugar de cobrar cantidades elevadas por grandes
expedientes cobra en funci&oacute;n del tipo de informaci&oacute;n servida,
es decir, desde 25 PTA por la b&uacute;squeda de una sociedad, hasta 6.500
por el informe ampliado de una sociedad nacional. <em>Infotel</em> factur&oacute;

83 M PTA en 1997, y 240 en 1998. Como suele ocurrir en internet con las peque&ntilde;as
empresas que tienen grandes ideas, est&aacute; siendo absorbida por el gran
capital, que en Espa&ntilde;a equivale a decir la banca.</p>

<p><strong>Asociaciones y colegio</strong></p>

<p>Por en&eacute;sima vez surge en Andaluc&iacute;a un
nuevo intento para constituir un colegio profesional. Con el recelo correspondiente
de los dirigentes de las asociaciones all&iacute; representadas, se hizo
una mesa redonda en la que se trat&oacute; el tema y se recogieron m&aacute;s
de 200 firmas para ponerlo en marcha, y como siempre se acab&oacute; hablando
del intrusismo profesional y de lo dif&iacute;cil que es encontrar trabajo
en nuestra profesi&oacute;n. No obstante, durante los dos d&iacute;as de
las <em>Jornadas</em> se pudo ver a reconocidos profesionales sondeando a otros
colegas y a estudiantes sobre su opini&oacute;n y posibilidades de implicaci&oacute;n
en el proyecto. Desde aqu&iacute; mi total apoyo, y a ver si esta vez se
consigue.</p>

<p>El &laquo;temporal de fusiones&raquo; que afecta a
Europa y norte de Espa&ntilde;a parece que est&aacute; llegando a Andaluc&iacute;a.
Se comenta que la <em>Asociaci&oacute;n Andaluza de Documentalistas </em>y
la<em> Asociaci&oacute;n Andaluza de Bibliotecarios</em> tienen muy avanzadas
las conversaciones para una pr&oacute;xima fusi&oacute;n, aunque de momento
s&oacute;lo existe un acuerdo verbal y un pacto de buenas intenciones, pero
quiz&aacute; pronto empezaremos a ver los hechos... Ahora s&oacute;lo falta
esperar qu&eacute; ocurrir&aacute; con la <em>Asociaci&oacute;n Andaluza de
Archiveros,</em> aunque, seg&uacute;n muchos opinan, aqu&iacute; se choca
con el eterno problema de distinguir entre archiveros y el resto de profesionales
de la documentaci&oacute;n.</p>

<p><strong><em>Benjam&iacute;n Vargas-Quesada</em></strong><em>,<br />
Universidad de Granada.</em></p>

<p><em>bvargas ARROBA ugr.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>VII Jornades Catalanes de Documentacio</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/vii_jornades_catalanes_de_documentacio.html" />
<modified>2006-05-10T11:36:54Z</modified>
<issued>1999-12-01T11:13:53Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2697</id>
<created>1999-12-01T11:13:53Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Josep Cobars&iacute; Tuvieron lugar en Barcelona los d&iacute;as 4, 5 y 6 de noviembre con unos 600 asistentes, organizadas por el Col.legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya (Cobdc). Simult&aacute;neamente al desarrollo de las conferencias, la feria Expodoc cont&oacute; con...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong>Josep Cobars&iacute;</strong></p>

<p>Tuvieron lugar en Barcelona los d&iacute;as 4, 5 y 6 de noviembre con unos 600 asistentes, organizadas por el <em>Col.legi
Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya</em> (<em>Cobdc</em>).
Simult&aacute;neamente al desarrollo de las conferencias, la feria <em>Expodoc</em> cont&oacute; con los stands de 32 empresas e instituciones.</p>

<p>En los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os, como indicaba
la presidenta del <em>Cobdc</em> <strong>Carme Mayol</strong>, ha habido cambios esperanzadores
en el panorama de la profesi&oacute;n en Catalu&ntilde;a:</p>

<p>&mdash;Mayor receptividad de pol&iacute;ticos y gestores
respecto al valor de la informaci&oacute;n (si bien varios decepcionaron
al declinar su asistencia a pesar de que sus nombres constaban en el programa).</p>

<p>&mdash;Integraci&oacute;n de las 2 asociaciones profesionales
existentes hasta el momento en una sola instituci&oacute;n, el <em>Cobdc</em> 1.</p>

<p>&mdash;Oferta de licenciaturas universitarias (<em>
Univ. de Barcelona</em>, <em>Univ. Oberta de Catalunya</em> y, pr&oacute;ximamente,
<em>Univ. Aut&ograve;noma de Barcelona</em>)2.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991202.gif" width="400" height="222" alt="Ponentes de una de las mesas redondas de las 7JCD" title="Ponentes de una de las mesas redondas de las 7JCD" /></center></p>

<p><strong>Palabras clave</strong></p>

<p>Todo el mundo parece estar de acuerdo en que estamos
en &eacute;poca de <strong>cambios</strong>. No es la primera vez que ello sucede:
se se&ntilde;ala que la creaci&oacute;n de los sistemas p&uacute;blicos de
bibliotecas del siglo pasado respondi&oacute; a las necesidades planteadas
por los inicios de la sociedad industrial. Bueno, de hecho, como una de las
intervenciones apuntaba, estamos en &eacute;poca de cambios desde que Ad&aacute;n
y Eva salieron del para&iacute;so. Pero aqu&iacute; y ahora hay muchos m&aacute;s
cambios y mucho menos acuerdo respecto a la interpretaci&oacute;n de los
mismos y a las reformas que deben realizarse para hacerles frente. Por ejemplo,
en cuestiones tales como la forma de dar acceso a los recursos electr&oacute;nicos
desde el web de una biblioteca3.</p>

<p>S&iacute; parece haber unanimidad en que la edici&oacute;n
electr&oacute;nica no va a sustituir universalmente al papel (al menos, no
antes de las siguientes <em>Jornades</em>), si bien ciertos tipos de documentaci&oacute;n
est&aacute;n siendo publicados ya exclusivamente en formato digital.</p>

<p>Una de las preocupaciones expresadas alud&iacute;a
a la escasez de <strong>contenidos</strong> hisp&aacute;nicos en formato electr&oacute;nico,
aunque se est&aacute; avanzando al respecto.</p>

<p>Un ejemplo de ello son los proyectos de <strong>digitalizaci&oacute;n</strong>
 de fondos documentales antiguos llevados a cabo por diversas universidades
catalanas4.</p>

<p>Otra l&iacute;nea de creaci&oacute;n de contenidos
son las <strong>intranets de docencia</strong> de algunas universidades. Las bibliotecas
tienen un importante papel no s&oacute;lo en la indexaci&oacute;n, sino incluso
en la edici&oacute;n de este tipo de fondos de nueva creaci&oacute;n5.</p>

<p>De inter&eacute;s tambi&eacute;n la trayectoria de
muchas <strong>revistas profesionales</strong> espa&ntilde;olas: la versi&oacute;n
electr&oacute;nica ha evolucionado hasta el punto de convertirse en punto
de referencia de informaci&oacute;n especializada en su correspondiente sector
de actividad, con contenidos y formatos muy distintos ya respecto a la versi&oacute;n
en papel.</p>

<p>Se anuncia la pr&oacute;xima generalizaci&oacute;n
de la conexi&oacute;n a <strong>internet sin hilos</strong> (<em>wireless access protocol</em>

)6 a trav&eacute;s de diversos dispositivos port&aacute;tiles de cada vez
menor tama&ntilde;o. M&aacute;s all&aacute; de un nuevo <em>gadget</em> tecnol&oacute;gico,
ello posibilitar&iacute;a el uso y disfrute de una biblioteca personal recargable
a disposici&oacute;n del usuario. Y supondr&iacute;a el reto de adaptar la
presentaci&oacute;n y la distribuci&oacute;n de la informaci&oacute;n a estos
dispositivos.</p>

<p><strong>&laquo;Parece respirarse un ambiente
que podr&iacute;amos calificar de &lsquo;esperanzado escepticismo&rsquo;
respecto a las oportunidades que pueden abrirse para nuestra profesi&oacute;n&raquo;</strong></p>

<p>Se apunta la posibilidad de que, en un futuro pr&oacute;ximo,
el terreno de juego de los profesionales de la informaci&oacute;n sean cada
vez m&aacute;s <strong>empresas</strong> e <strong>instituciones</strong> de muy diverso tipo.
Y que sus responsabilidades en la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n para
el conjunto de la instituci&oacute;n sean cada vez m&aacute;s amplias y variadas.</p>

<p>Incluso los m&aacute;s entusiastas advierten que esta
posibilidad necesitar&aacute;, para llegar a generalizarse, de grandes dosis
de esfuerzo e imaginaci&oacute;n por parte de los profesionales interesados.
Y de la adquisici&oacute;n de nuevos conocimientos en &aacute;reas tales
como visualizaci&oacute;n o auditor&iacute;a de la informaci&oacute;n. Algo
de ello habr&aacute; cuando empresas como <em>Yahoo</em> y <em>Microsoft</em>
 tienen en plantilla a bibliotecarios con salarios interesantes.</p>

<p>La <strong>evaluaci&oacute;n</strong> de servicios bibliotecarios
ha llegado a las universidades catalanas en el marco del <em>Plan Nacional
de Evaluaci&oacute;n</em> del <em>Consejo de Universidades</em> (gestionado
en esta comunidad aut&oacute;noma por la <em>Ag&egrave;ncia per la Qualitat
del Sistema Universitari de Catalunya</em>, y con la participaci&oacute;n
en este caso del <em>Consorci de Biblioteques Universit&agrave;ries de Catalunya</em>).</p>

<p>El primer paso fue la elaboraci&oacute;n de una Gu&iacute;a,
abarcando tanto aspectos cuantitativos (indicadores) como cualitativos (reflexi&oacute;n
colectiva enfocada a mejoras). En la actualidad el proceso contin&uacute;a
en cada una de las universidades7.</p>

<p>Se constata el peligro de que la implantaci&oacute;n
de la sociedad de la informaci&oacute;n contribuya a incrementar las desigualdades.
Frente a dicho temor, la conveniencia de <strong>garantizar el acceso</strong> a la
informaci&oacute;n (tambi&eacute;n en formato digital) y la necesidad de
dar un nuevo impulso al papel de las <strong>bibliotecas p&uacute;blicas</strong> como
instrumentos de cohesi&oacute;n social a nivel local.</p>

<p>Se espera m&aacute;s de las <strong>administraciones p&uacute;blicas</strong>
 por lo que respecta a proporcionar a los ciudadanos acceso a la informaci&oacute;n
de que disponen y posibilidad de realizar tr&aacute;mites v&iacute;a web.
Algunos ejemplos de trabajo en esta l&iacute;nea son operativos en la web
del <em>Ajuntament de Barcelona</em>8. Hay en marcha un proyecto al respecto
por parte del <em>Comissionat per a la Societat de la Informaci</em>&oacute;9.</p>

<p>Tambi&eacute;n se espera m&aacute;s respecto a dotaciones
presupuestarias para la adquisici&oacute;n de fondos bibliogr&aacute;ficos
(en papel y en digital). Las bibliotecas del siglo XXI podr&aacute;n ser
m&aacute;s o menos virtuales, pero las necesidades de recursos son m&aacute;s
reales que nunca.</p>

<p>Otro apunte interesante respecto a la importancia
del trabajo de las administraciones p&uacute;blicas es la exposici&oacute;n
del caso de Irlanda10. M&aacute;s all&aacute; de las circunstancias concretas
de dicho pa&iacute;s (de entrada nada favorables, por cierto) y de las medidas
tomadas, llama la atenci&oacute;n hasta qu&eacute; punto una actuaci&oacute;n
p&uacute;blica decidida y acertada puede conseguir poco menos que milagros
en poco tiempo.</p>

<p>Y, como se&ntilde;alaba el <em>Comisionado para la
Sociedad de la Informaci&oacute;n</em> de la <em>Generalitat</em>, constituye
tambi&eacute;n una advertencia para naciones m&aacute;s avanzadas seg&uacute;n
los par&aacute;metros de la sociedad industrial: de la misma forma que ning&uacute;n
territorio tiene nada perdido de antemano ante el reto de la sociedad de
la informaci&oacute;n, tampoco nadie tiene nada ganado a priori.</p>

<p>Finalmente, dar fe de la celebraci&oacute;n de una
sesi&oacute;n sobre propiedad intelectual11 (organizada por el grupo <em>Bibliotecas
y Propiedad Intelectual</em> de <em>Fesabid</em> y el <em>Cobdc</em>), donde se
examin&oacute; y debati&oacute; el estado actual de la cuesti&oacute;n en
relaci&oacute;n a la directiva que est&aacute; elaborando la Uni&oacute;n
Europea al respecto. La consiguiente repercusi&oacute;n en las leyes de los
estados miembros est&aacute; prevista para el a&ntilde;o 2002.</p>

<p>Por parte de las bibliotecas se expres&oacute; la
necesidad de mantener l&iacute;mites a los derechos de autor, as&iacute;
como la conveniencia de regular el uso del material en formato electr&oacute;nico
en intranets. Tambi&eacute;n se subray&oacute; que los convenios para reprograf&iacute;a
(podr&iacute;amos decir que las fotocopias fueron el caballo de batalla de
la sesi&oacute;n) deben tener en cuenta la realidad de cada biblioteca: fondo,
usuarios, etc.</p>

<p>La representaci&oacute;n de <em>Cedro</em>12 insiste
en que las excepciones a los derechos de autor, por el hecho de serlo en
nuestro ordenamiento jur&iacute;dico, deben tener una interpretaci&oacute;n
restrictiva.</p>

<p><strong>Consideraciones finales</strong></p>

<p>Parece respirarse un ambiente que podr&iacute;amos
calificar de &ldquo;esperanzado escepticismo&rdquo; respecto a las oportunidades
que pueden abrirse para nuestra profesi&oacute;n. Se es consciente de la
exigencia de esfuerzo y la necesidad de tomar decisiones r&aacute;pidas y
adecuadas para afrontar los retos planteados, que en todo caso son apasionantes.</p>

<p>Un comentario frecuente en los pasillos era la conveniencia
de realizar algunos ajustes para que todos (asistentes y sus respectivas
organizaciones, patrocinadores, etc.) puedan sacar el m&aacute;ximo partido
de las interesantes informaciones difundidas en eventos de este tipo. Aunque
casi nadie llegaba a plantear medidas concretas al respecto.</p>

<p>Aprovechando las <em>Jornades</em>, el <em>Cobdc</em>

public&oacute; la declaraci&oacute;n &ldquo;De c&oacute;mo las bibliotecas
pueden ayudar a Catalunya a entrar con &eacute;xito en la sociedad de la
informaci&oacute;n&rdquo; que contiene un dec&aacute;logo de propuestas de
actuaciones en materia de bibliotecas.</p>

<p><strong>Notas</strong></p>

<p>1. <em>http://www.cobdc.org</em> (el web de <em>Socadi</em>

 ha dejado de existir tras la integraci&oacute;n de esta sociedad en el <em>
Cobdc</em>).</p>

<p>2.<em>http://www.ub.es</em>, <br />
<em>http://www.uoc.es</em>, <br />
<em>http://www.uab.es</em></p>

<p>3. Ver nota de A. Estivill en este mismo n&uacute;mero.</p>

<p>4. <em>http://bib.ub.es</em></p>

<p>5.<em>http://www.uoc.es</em>,  <em>http://www.upf.es</em></p>

<p>6. <em>http://www.wapforum.com</em></p>

<p>7. Universidades con p&aacute;gina web sobre el tema:<br />
UB: http://bib.ub.es/bub/avalua/avalua.htm <br />
<em>UPF</em>: <em>http://www.upf.es/bib/coneixer/index.htm</em><br />
<em>UdG</em>: <em>http://biblioteca.udg.es/avaluacio.htm</em><br />
<em>UdL</em>: <em>http://www.bib.udl.es/avaluacio/avaluacio2.htm</em></p>

<p>8. <em>Ayuntamiento de Barcelona</em>:</p>

<p><em>http://www.bcn.es</em></p>

<p>9. <em>Comisionado para la Sociedad de la Informaci&oacute;n</em>:</p>

<p><em>http://www.gencat.es/csi/csi.htm</em></p>

<p>10. M&aacute;s sobre el caso irland&eacute;s en:</p>

<p><em>http://ireland.iol.ie/~libcounc</em></p>

<p>11. <em>Grupo de bibliotecas y propiedad intelectual</em>
 (<em>BPI</em>):</p>

<p><em>http://www.upf.es/bib/bpi/gbpi.htm</em></p>

<p>12. <em>Centro Espa&ntilde;ol de Derechos Reprogr&aacute;ficos</em>

 (<em>Cedro</em>):</p>

<p><em>http://www.cedro.org</em></p>

<p><strong><em>Josep Cobars&iacute;</em></strong><em>, Univ. de Girona.</em></p>

<p><em>jcobarsi ARROBA pas.udg.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Evaluacion de sistemas de recuperacion de informacion: aproximaciones y nuevas tendencias</title>
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<modified>2006-04-29T20:13:14Z</modified>
<issued>1999-11-01T20:12:41Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2695</id>
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<summary type="text/plain"><![CDATA[Por M&ordf; Dolores Olvera Lobo Resumen: Las principales tendencias de investigaci&oacute;n en el &aacute;mbito de la evaluaci&oacute;n de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n (RI) se resumen en dos: la aproximaci&oacute;n tradicional o algor&iacute;tmica -cuyos referentes principales son el proyecto Cranfield y...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong>M&ordf; Dolores Olvera Lobo</strong></p>

<div class="cuadro">
<p><strong>Resumen:<em> </em></strong><em>

Las principales tendencias de investigaci&oacute;n en el &aacute;mbito de
la evaluaci&oacute;n de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n (RI)
se resumen en dos: la aproximaci&oacute;n tradicional o algor&iacute;tmica
-cuyos referentes principales son el proyecto Cranfield y la m&aacute;s
reciente conferencia Trec- frente al modelo cognitivo -centrado
en las estructuras cognitivas del individuo-. Estas corrientes de investigaci&oacute;n,
no obstante, se complementan, por lo que una aproximaci&oacute;n integradora
deber&iacute;a presentar una nueva propuesta metodol&oacute;gica v&aacute;lida
que contase con un sustento te&oacute;rico sincr&eacute;tico, pero no ecl&eacute;ctico.</em></p>

<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Palabras clave</strong>:<em> Evaluaci&oacute;n de la
recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, Aproximaci&oacute;n tradicional,
Aproximaci&oacute;n algor&iacute;tmica, Aproximaci&oacute;n cognitiva, Modelo
cognitivo, Aproximaci&oacute;n integradora.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Title:<em> </em></strong>Evaluation of information retrieval:
approaches and new trends<em></em></p>

<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Abstract</strong>:<em> Research on the evaluation of
information retrieval (IR) can be classified into two main streams: a) the
traditional or algorithmic approach, whose main referents are the Cranfield
project and, more recently, the Trec conference, and b) the cognitive model,
which focuses on the cognitive structures of individual users. These tendencies,
however, are complementary. Thus, both of them should be integrated in a
new syncretistic, but not eclectic, theoretical model.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Keywords</strong><em>: Evaluation of information retrieval,
Traditional approach, Algorithmic approach, Cognitive approach, Cognitive
model, Syncretistic approach.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Olvera Lobo, M&ordf; Dolores. </strong>&ldquo;Evaluaci&oacute;n
de sistemas de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n: aproximaciones
y nuevas tendencias&rdquo;. En: <em>El profesional de la informaci&oacute;n</em>, 1999, noviembre, <a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/noviembre/index.html">v. 8, n. 11</a>, pp. 4-14.</p>
</div>

<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991109.gif" width="200" height="277" alt="Mª Dolores Olvera Lobo" title="Mª Dolores Olvera Lobo" />La evaluación de sistemas de recuperación de información (SRI) se encuentra en un momento crucial en el que se suceden los cambios, se realizan constantes aportaciones y se emprenden rigurosas investigaciones. Sus antecedentes, los nuevos proyectos, prototipos y experimentos de evaluación que actualmente se llevan a cabo, se remontan a las décadas de los años 50 y 60, lo que Lesk (1995) denomina la infancia y la edad escolar, respectivamente, de las siete edades de la recuperación de la información. Desde entonces se pueden detectar varias aproximaciones al problema.</p>

<p>Dervin</strong> y <strong>Nilan</strong> (1986) plantearon las tendencias de investigación existentes como la centrada en sistemas frente a la orientada a usuarios provocando un creciente interés por incorporar a éstos en el proceso de evaluación. Por su parte, varios años después, <strong>Ingwersen</strong> (1992) sintetiza las líneas de estudio en tres corrientes: la clásica o algorítmica, la orientada a usuarios (<em>user-oriented</em>) y la cognitiva, que pueden resumirse en dos: la aproximación tradicional frente al modelo cognitivo (<strong>Harter</strong> y<strong> Hert</strong>, 1997).</p>

<p>
La primera se centra en los algoritmos y estructuras de datos necesarios para optimizar la eficacia de las búsquedas que pueden realizarse en bases de datos textuales. Mientras, la segunda analiza el papel del usuario y de las fuentes de conocimiento implicadas en la recuperación de información (RI) (<strong>Ingwersen </strong>y<strong> Willett</strong>, 1995). No obstante, estas corrientes de investigación no son incompatibles entre sí (<strong>Ingwersen</strong>, 1992) sino que, por el contrario, pueden (y deberían) complementarse.</p>

<p>
La aproximación tradicional o algorítmica</p>

<p>
La evaluación de SRI resulta de la máxima importancia para garantizar su adecuado funcionamiento, es decir, la recuperación de información pertinente y una correcta adaptación a las necesidades de los usuarios: facilidad de uso, respuestas rápidas, coste razonable, etc. (<strong>Salton </strong>y <strong>McGill</strong>, 1983). Casi todos los problemas detectados en este proceso se derivan de la falta de acuerdo sobre las características de la recuperación misma (<strong>Tague</strong>, 1992; 1996).</p>

<p>
En sentido genérico, se habla de un sistema como una colección de componentes interrelacionados que interactúan en la realización de una función específica con un propósito concreto, por lo que casi cualquier entidad puede considerarse como tal (<strong>Pao</strong>, 1989).</p>

<p>
Un SRI, sin embargo, en su forma más simple, puede verse como una “caja negra” que acepta <em>inputs</em> y produce <em>outputs</em> (<strong>Harter </strong>y<strong> Hert</strong>, 1997). Durante este proceso realiza actividades que incluyen: el reconocimiento de la estrategia de búsqueda planteada, la aplicación de diferentes algoritmos de recuperación y de ordenación de los resultados según su relevancia o utilidad probable para el usuario, la selección de items de información (documentos o su representación), etc. Intentan localizarlos y recuperarlos tan veloz y económicamente como sea posible, por lo que su valor depende de su capacidad para identificar rápida y correctamente la información útil, de su facilidad para rechazar los items extraños o irrelevantes y de la versatilidad de los métodos que emplea (<strong>Salton</strong> y <strong>McGill</strong>, 1983).</p>

<p>
<strong>«Las críticas a la aproximación algorítmica se centran en la ausencia de los usuarios y en que no se consideran sus estructuras cognitivas»</p>

<p>
</strong>Algunos precedentes de la aproximación clásica a la evaluación de SRI<em> </em>se sitúan en 1953 cuando se desarrollan simultáneamente el test <em>Astia-Uniterm</em>, en la <em>Armed Services Technical Information Agency</em> de los Estados Unidos, y el test <em>Uniterm </em>del <em>College of Aeronautics</em>, Cranfield, en el Reino Unido. Sin embargo, en sentido estricto, esta tendencia se inaugura con el proyecto <em>Cranfield </em>(<strong>Cleverdon</strong>, 1997), dirigido por <strong>Cyril Cleverdon </strong>a partir de 1957, con la colaboración de la estadounidense <em>Fundación Nacional de la Ciencia </em>(<em>NSF</em>) y de la <em>Asociación Británica de Bibliotecas Especializadas y Gabinetes de Información </em>(<em>Aslib</em>). Fue desarrollado en dos etapas (<em>Cranfield I</em> y <em>II</em>) y, más que a sus resultados, su trascendencia y repercusión se deben a que creó un modelo, una metodología y unas pautas para la evaluación de los modelos aún vigentes.</p>

<p>
<em>Cranfield I</em> (1957-1962) comparó el funcionamiento de cuatro sistemas de indización: la <em>Clasificación decimal universal</em>, una lista alfabética de materias, un sistema de ordenación facetado y el modelo <em>Uniterm</em>. En este proyecto ya se comienzan a perfilar las herramientas que se utilizarían en años posteriores para la evaluación:</p>

<ul>
<li>Una colección de documentos (fuente) de los que se obtuvieron las preguntas que se le plantearían al sistema.</li>
<li>Una serie de juicios de relevancia de los documentos recuperados y expresados en tres niveles: muy útil, útil, nada útil.</li>
<li>El uso de las medidas de exhaustividad y precisión para analizar los resultados.</li>
</ul>

<p>Este estudio dio paso a una segunda serie de pruebas que permitieron la consolidación de los denominados “instrumentos de <em>Cranfield</em>” antes mencionados. Así, <em>Cranfield II </em>(1963-1966) evaluó treinta y tres tipos de lenguajes de indización, diferenciados en terminología y estructura. En este caso, la colección de documentos y el número de preguntas era mucho mayor. Éstas se obtuvieron pidiendo a los autores de los artículos seleccionados (documentos base) que reconstruyeran las búsquedas que habían planteado originalmente al recopilar información para escribir sus trabajos.</p>

<p>Las consultas se realizaron usando estrategias basadas en diferentes niveles de coordinación de los términos. En estos estudios, centrados en la eficacia de esos lenguajes de indización, los autores determinaron la relevancia de los documentos en relación con las preguntas formuladas. Para ello se aplicó una escala de varios niveles, de uno a cuatro, y no un sistema de relevancia binaria (relevante-no relevante) (<strong>Cleverdon</strong>, 1997).</p>

<p>Este modelo tradicional implica que:</p>

<ol>
<li class="num">El usuario reconoce una necesidad de información.</li>
<li class="num">Dirige a un SRI una consulta basada en ella.</li>
<li class="num">El sistema la compara con las representaciones de los documentos de su base de datos.</li>
<li class="num">Presenta al usuario el texto o textos que pueden interesarle.</li>
<li class="num">El usuario los examina y juzga su relevancia.</li>
</ol>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991122.gif" width="400" height="301" alt="Evaluación de los resultados en consultas realizadas en internet a través de Excite o Infoseek" title="Evaluación de los resultados en consultas realizadas en internet a través de Excite o Infoseek" /></center></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991123.gif" width="400" height="301" alt="Proceso de RI en el contexto de la aproximación cognitiva" title="Proceso de RI en el contexto de la aproximación cognitiva" /></center></p>

<p>La intención es que algunos o todos los documentos recuperados satisfagan total o parcialmente su necesidad de información.</p>

<p>Tanto <em>Cranfield I </em>como <em>II </em>fueron objeto de críticas (<strong>Harter </strong>y<strong> Hert</strong>, 1971; <strong>Swanson</strong>, 1965 y 1971) aunque, pese a todo, los componentes principales utilizados en los experimentos —una colección de documentos para la evaluación, un grupo de preguntas, una serie de juicios de relevancia y el uso de las medidas de exhaustividad y precisión— sentaron las bases del diseño de evaluaciones posteriores. Ésta parece ser la primera aparición de la relevancia como criterio de funcionamiento para la evaluación de la RI<em> </em>(<strong>Ellis</strong>, 1996).</p>

<p>
<strong>«Con las pruebas de Cranfield se pasa de una aproximación especulativa en los diseños de los SRI a una concepción empírica y experimental»</p>

<p>
</strong>Estos instrumentos siguieron utilizándose en gran parte de los estudios posteriores hasta nuestros días y, tras su incorporación a importantes proyectos como la renombrada <em>Trec</em> (<em>Text Retrieval Conference</em>) (<strong>Harman</strong>, 1993, 1995, 1997 y 1998), han cobrado nuevo impulso en este tipo de investigaciones. A este respecto, las pruebas de <em>Cranfield </em>constituyeron una aportación fundamental en el campo de la evaluación, ya que se pasa de una aproximación especulativa en los diseños de los SRI a una concepción empírica y experimental. Por otra parte, ofrecieron un marco teórico a partir del cual se desarrolló esta subdisciplina dentro las ciencias de la información, y los procedimientos adoptados en estas pruebas constituyeron la primera piedra de una tradición en la investigación de su diseño y su evaluación.</p>

<p>
Esta aproximación algorítmica se utilizó en otros muchos estudios relacionados con teorías de clasificación, de indización y de cuestiones vinculadas a los lenguajes controlados y con la representación del lenguaje natural, así como para analizar métodos alternativos a la recuperación booleana, como la búsqueda <em>best-match</em> o por proximidad, la ordenación de resultados por relevancia, los sistemas probabilísticos o vectoriales de recuperación, etc.</p>

<p>
Entre los primeros estudios cabe señalar el de <em>Medlars </em>(<em>Medical Literature Analysis and Retrieval System</em>), y el <em>Stairs </em>(<em>Storage and Retrieval System</em>). En los años 1966 y 1967 se llevó a cabo en la <em>Biblioteca Nacional de Medicina </em>(<em>NLM</em>) de los Estados Unidos un programa dirigido por <strong>F</strong>. <strong>Wilfrid</strong> <strong>Lancaster </strong>para evaluar el funcionamiento del primero. Fue diseñado para establecer las necesidades del usuario y determinar las capacidades de <em>Medlars</em> respecto a factores como: cobertura, exhaustividad, precisión, tiempo de respuesta, formato de los resultados y cantidad de esfuerzo del usuario. Concretamente, se pretendía identificar las principales causas de los fallos en las búsquedas para mejorar su rendimiento (<strong>Lancaster</strong>, 1997).</p>

<p>
<strong>«Muchos conceptos relativos a la RI son difíciles de definir, tanto operativa como conceptualmente»</strong></p>

<p>
En este proyecto se consideraron los motivos de los resultados insatisfactorios y se estudiaron todos los factores que incidían en éstos: el lenguaje documental utilizado, la indización efectuada, la interfaz de usuario, la búsqueda planteada, etc. Las medidas empleadas fueron, nuevamente, la precisión y la exhaustividad basadas en la relevancia. Este trabajo, que por su rigor y originalidad contó con una gran difusión y reconocimiento, constituyó un destacable primer intento de acercar y adaptar la evaluación de SRI a modelos reales en funcionamiento.</p>

<p>
Aunque ya se había aplicado esta metodología en el <em>Smart</em> de <strong>Gerard</strong> <strong>Salton </strong>y el <em>Medlars</em> de <strong>F</strong>. <strong>W</strong>. <strong>Lancaster</strong>, se seguía planteando como principal objeción la dudosa aplicación de los pequeños tests de laboratorio a operaciones de recuperación reales realizadas en un entorno normal de usuario (<strong>Salton</strong>, 1992).</p>

<p>
En 1985 <strong>Blair </strong>y <strong>Maron </strong>publicaron las conclusiones de un experimento a gran escala cuyo fin era evaluar la eficacia de un sistema de búsqueda y recuperación a texto completo. La base de datos de <em>Stairs</em> contenía aproximadamente 350.000 páginas de documentos que incluían informes de ingeniería, memorias de gestión, actas de reuniones, etc. Los resultados mostraron que la media de exhaustividad no era de más del 20%, con un grado de precisión medio del 79%. Estos datos, según los autores, no fueron sorprendentes puesto que es difícil obtener un gran nivel usando un modelo de recuperación a texto completo cuando la base de datos de documentos es muy grande.</p>

<p>
Esto se explica porque, para una recuperación eficaz, el usuario debe ser capaz de predecir y usar en los términos de su pregunta aquellas palabras, frases y combinaciones que aparecen en la mayor parte de los documentos relevantes y que no aparecen en la mayoría de los que no lo son (<strong>Blair </strong>y <strong>Maron</strong>, 1990). Como en todos los proyectos realmente significativos, los resultados del experimento <em>Stairs</em> inspiraron un debate (<strong>Salton</strong>, 1986 y 1992) y sigue siendo objeto de estudio y mejora por parte de sus autores (<strong>Blair</strong>, 1996).</p>

<p>
En la actualidad, los buscadores de la www, que cuentan con enormes y dinámicas bases de datos a texto completo, han llevado al límite este problema y la evaluación de grandes SRI en funcionamiento. Dada la ausencia de lenguajes documentales para la recuperación en internet y el enorme volumen de datos existente, más que exhaustividad los usuarios anhelan una alta tasa de precisión en sus consultas, si bien es éste un aspecto que las herramientas de búsqueda deben mejorar.</p>

<p>
Los buscadores intentan facilitar la tarea al presentar los resultados según su relevancia a la pregunta planteada, mostrando los documentos supuestamente más importantes en la parte superior del <em>ranking</em>. En 1983, <strong>Salton</strong> y <strong>McGill</strong> habían propuesto un método para la evaluación del funcionamiento de los sistemas que ofrecen las respuestas ordenadas según este procedimiento. Así, los valores de exhaustividad y precisión dependerán del punto de corte, lo que <strong>Blair</strong> (1980) denomina “umbral de futilidad”, es decir, el punto en el que el usuario cesa de examinar la lista de documentos recuperados. El par de valores exhaustividad-precisión se calcula para cada posición en la lista de resultados, para cada rango, usando éste como un nivel de recuperación (<strong>Tague</strong>, 1992). El método desarrollado por <strong>Salton</strong> y <strong>McGill</strong> goza de gran aceptación en la comunidad investigadora y, como se aprecia en la figura 1, puede aplicarse a la evaluación de los resultados ofrecidos por los buscadores de internet con los debidos ajustes que lo adapten a las particularidades de la web (<strong>Olvera</strong>, 1998). </p>

<p>
Como puede comprobarse, el proyecto <em>Cranfield </em>marcó las pautas para el desarrollo de gran parte de los experimentos de evaluación posteriores. Sin embargo, desde finales de la década de los 70 y principios de los 80 esta situación comienza a cambiar y surge una actitud más ecléctica. En estos años aumentó la insatisfacción con la aproximación formalista imperante —basada en modelos formales matemáticos aplicados a datos preexistentes que constituyen la colección— si bien la investigación, en gran parte, continuó empleando estos diseños.</p>

<p>
De esta manera <em>Cranfield</em> presenta algunas deficiencias desde la nueva orientación cognitiva. Las principales críticas a la aproximación algorítmica se centran en que se aprecia generalmente la ausencia de los usuarios y no se consideran sus estructuras cognitivas. Algunos autores señalan la tendencia de este enfoque al reduccionismo al obviar el objetivo fundamental: la transmisión eficaz del conocimiento, y caracterizarse por su “febril desconfianza en los fenómenos cognitivos y mentales o, dicho en términos técnicos, por su antimentalismo” (<strong>García</strong>, 1995).</p>

<p>
Por otra parte, no se controlan muchos aspectos que son importantes en el proceso de recuperación como las interfaces, el acceso a las clasificaciones, etc. Además, no se tiene en cuenta el gran número de estudios basados en el comportamiento de los usuarios en las búsquedas, por lo que se detecta una casi total ausencia de investigaciones del impacto de las técnicas algorítmicas sobre ellos en el contexto socio-organizativo (<strong>Ingwersen</strong> y<strong> Willett</strong>, 1995).</p>

<p>
Finalmente, cabe señalar que se han detectado diversos problemas en este modelo experimental tradicional (<strong>Harter</strong> y<strong> Hert</strong>, 1997) en relación con:</p>

<ol>
<li class="num">La validez y fiabilidad: provocados por la omisión del usuario.</li>
<li class="num">La<em> </em>generalización: falta de ejemplos tomados al azar, uso de pequeñas colecciones de evaluación y conclusiones contradictorias.</li>
<li class="num">La utilidad: resultados de los experimentos no aplicables a sistemas reales.</li>
<li class="num">Conflictos conceptuales: problemas de “solidez” que plantean los conceptos básicos en los que se apoya la evaluación de SRI.</li>
</ol>

<p>En noviembre de 1992 tuvo lugar un acontecimiento clave: la primera conferencia <em>Trec,</em> celebrada en el estadounidense <em>Instituto Nacional de Estándares y Tecnología </em>(<em>Nist</em>), auspiciada por éste y el <em>Arpa</em> (<strong>Harman</strong>, 1993).</p>

<p>
<em>http://trec.nist.gov</em></p>

<p>
Se constituyó en una iniciativa sin precedentes que, en gran parte, hereda la filosofía de <em>Cranfield </em>y es la principal y más significativa contribución a la evaluación de la RI<em> </em>en varios sentidos. Reunió a investigadores de este campo para discutir los resultados que ofrecían cada uno de sus sistemas, tomando como base una nueva gran colección de evaluación, <em>Tipster</em> (<strong>Harman</strong>, 1998). En este primer encuentro participaron 22 grupos (entre universidades y empresas) de los Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y Australia.</p>

<p>
<strong>«En el caso de los SRI interactivos, una evaluación realista debe ser multi-dimensional que contemple todas las facetas de la interacción con el usuario»</p>

<p>
</strong>En la conferencia se estableció la creación de una colección constituida por un conjunto de documentos —que incluía el <em>Wall Street Journal</em>, <em>San Jose Mercury News</em>, artículos de informática de <em>Ziff</em>, informes del <em>Registro Federal</em>, patentes estadounidenses, resúmenes del <em>Dept. of Commerce</em>, etc.—, los temas o preguntas y un conjunto de valoraciones de relevancia. Lo novedoso del experimento fue su tamaño y variedad —dos gigabytes que, para la época, era una escala hasta entonces desconocida, y que desde entonces no ha dejado de crecer—. <em>Trec</em> está realizando un papel muy importante al ofrecer un paradigma de referencia sobre evaluación para la investigación en la materia.</p>

<p>

Lo más significativo es su filosofía global (<strong>Ellis</strong>, 96) en cuanto que hay una vuelta al “realismo” en la evaluación. Además, a pesar de que el “concepto <em>Trec</em>” se basa en una colección ideal y emplea aproximaciones estadísticas y probabilísticas, la gama de técnicas exploradas es más amplia y refleja la creciente heterogeneidad de las aproximaciones en la investigación en RI.</p>

<p>
La segunda conferencia se celebró en agosto de 1993, donde se incorporaron nueve grupos más y se analizaron varios métodos de recuperación. Se convirtió en una cita anual y la tercera, como ya se esperaba, se celebró en 1994 con 33 asociaciones participantes. Las sucesivas reuniones se centran en el mismo cometido, basado en los modelos clásicos de RI<em>, </em>por lo que la evaluación de <em>Trec</em> usó las medidas tradicionales de exhaustividad y precisión (<strong>Harman</strong>, 1998). La atención se enfocó sobre dos tareas que simulaban situaciones básicas de recuperación: la tarea de <em>routing</em> y la <em>ad hoc</em>.</p>

<p>
En la primera se usan peticiones ya realizadas para localizar nuevos datos, como en un perfil de usuario para la difusión selectiva de la información (<em>DSI</em>). En la <em>ad hoc</em> se plantean nuevas preguntas a datos ya existentes, de la misma forma que un usuario se dirige a un sistema en línea para realizar una consulta. Así, en <em>Trec</em>, el <em>routing</em> se representa mediante temas conocidos y documentos relevantes a esos temas también conocidos. En la tarea<em> ad hoc </em>las preguntas se generan a partir de nuevas materias y se consultan los datos sin saber cuáles son los documentos más importantes de acuerdo con la petición.</p>

<p>

Algunos de los 200 temas de evaluación (en <em>Trec-6</em>, celebrada en noviembre de 1997, eran ya 350) fueron creados por analistas de información que también ofrecían juicios de relevancia para los documentos recuperados. La valoración de la relevancia presentaba el problema principal. Con tantos documentos en la colección, el análisis completo para cada tema hubiese requerido cientos de millones de estos juicios. En vez de eso se optó por hacerlo sobre los primeros 200 recuperados por cada sistema, ya que los resultados se presentaban ordenados por relevancia, y éstos fueron agrupados (<em>pool</em>) para estimar la exhaustividad y precisión relativas. Esta aproximación era similar a la revisada por <strong>Sparck Jones </strong>y <strong>Van Rijsbergen </strong>en su consideración sobre la necesidad de una colección ideal (<strong>Harman</strong>, 1998).</p>

<p>
<strong>«La aproximación por dominios se ha querido proponer como una tercera vía o tendencia»</p>

<p>
</strong>La programación de las acciones llevadas a cabo en el marco de esta conferencia se desarrollan de febrero a noviembre de cada año. De febrero a junio los participantes —es decir, universidades y empresas de diversos países que quieren evaluar sus SRI— indizan mediante sus sistemas la colección constituida por diversos tipos de documentos a texto completo. En junio, el <em>Nist</em> envía los temas de búsqueda a los participantes que deberán realizar las consultas hasta el mes de agosto. Después, les remiten sus resultados y se comparan las referencias recuperadas por los distintos sistemas con los documentos considerados relevantes a esas preguntas por los asesores externos y que habían servido, a modo de documentos fuente, para construir las preguntas. El <em>Nist</em> procede a la evaluación de los resultados y en octubre informa a los participantes. Las conclusiones finales son analizadas y discutidas por ambos hasta el mes de noviembre, fecha de la convocatoria anual de la conferencia.</p>

<p>
Las medidas comparativas de funcionamiento basadas en la exhaustividad y la precisión se calculan para cada sistema y cada tema, de acuerdo con el método de <strong>Salton</strong> y <strong>McGill</strong> (1983), y se pueden representar según la curva exhaustividad-precisión que indica las medias obtenidas para los temas o bien para los sistemas analizados. Su uso, obviamente, asume que los resultados ofrecidos están ordenados según su relevancia respecto a la pregunta planteada.</p>

<p>
<em>Trec </em>continúa avanzando con éxito a la vanguardia de la recuperación textual, ofreciendo un foro para el análisis de sistemas, utilizando datos y métodos comunes, actuando como un punto de referencia central de discusión sobre cuestiones metodológicas en la evaluación de la RI<em> </em>(<strong>Harman</strong>, 1998). Ha creado un amplio marco de colaboración en el que participan numerosos equipos de investigación y organizaciones interesadas en comparar los resultados de sus sistemas, con un diseño en continua evolución. Asimismo, permite difundir rápidamente sus descubrimientos, fomentar la investigación para grandes aplicaciones ofreciendo una colección importante y procedimientos de cálculo (<em>scoring</em>) uniformes. Actualmente es el principal esfuerzo experimental.</p>

<p>
Los participantes han examinado una gran variedad de técnicas de recuperación, incluyendo métodos para utilización de tesauro automático, ponderación de términos sofisticada, técnicas de lenguaje natural, <em>feedback</em> de relevancia, etc. En cada nueva convocatoria se amplían las áreas de investigación. La última, <em>Trec–7</em> se celebró en Gaithersburg, Maryland, donde se encuentra la sede del <em>Nist</em>, en noviembre de 1998. <em>Trec–8</em> se celebra del 16 al 19 de noviembre de este año también en el <em>Nist</em>.</p>

<p>

Sin embargo, estas reuniones también han estado sujetas a críticas. La más seria es que la evaluación se basa en juicios de relevancia (<strong>Harter</strong> y<strong> Hert</strong>, 1997). También se centran en la forma de generar los temas y en los juicios poco realistas para usuarios de verdad (<strong>Beaulieu </strong>et al., 1996). <strong>Sparck Jones</strong> (1995) se fija en la ausencia del usuario final y en que documentos, temas y juicios de relevancia son “no naturales”. Otras inciden en el uso de la exhaustividad como medida de funcionamiento, que considera insatisfactoria en grandes bases de datos y señala que el uso de las gráficas exhaustividad-precisión ocultan el funcionamiento real de los sistemas al no reflejar sus posibilidades totales (<strong>Belkin</strong> et al., 1993). <em>Trec</em> ha ido evolucionando para responder a las críticas planteadas y ya dispone de una inmensa colección de documentos, usa temas de búsqueda reales y un amplio abanico de juicios de relevancia.</p>

<p>
Por otra parte, se ha introducido una prueba interactiva, a iniciativa de varios participantes, con la que concentran su esfuerzo en el proceso de recuperación dentro del marco general de <em>Trec</em> y siguen las orientaciones que tratarán de asegurar la comparabilidad de los resultados de diferentes sistemas (<strong>Beaulieu </strong>et al., 1996). Además, se han incorporado nuevos campos de interés como las búsquedas en español, francés o recuperación de información en chino o de lenguaje oral —de la que se encarga, entre otros, <strong>Sparck Jones</strong>—. De esta forma, al igual que <em>Cranfield,</em> constituye un hito en la investigación en cuanto a la evaluación de la RI (<strong>Harter</strong> y<strong> Hert</strong>, 1997).</p>

<p>
La aproximación cognitiva</p>

<p>
El desarrollo de una teoría de la disciplina ha dado lugar a la aparición de diferentes modelos para explicar este fenómeno (<strong>Codina</strong>, 1995). No obstante, y expresado de forma muy simplista, se puede decir que la recuperación implica encontrar alguna información deseada en un depósito de información o base de datos (<strong>Meadow</strong>, 1992). Sin embargo, esta claridad sólo es aparente ya que muchos de los conceptos relativos a la RI<em> </em>son difíciles de definir, tanto operativa como conceptualmente.</p>

<p>
Entre estos “conceptos inefables” (<strong>Belkin</strong>, 1981) se encuentran la información y la necesidad de información, el significado y la aproximación al tema, la relevancia, la satisfacción y la efectividad. En este sentido, <strong>Swanson</strong> (1988) cita varios “postulados de impotencia” y afirma que nuestra comprensión de los mismos sigue siendo deficiente.</p>

<p>
La idea de información es protagonista de casi constantes reflexiones teóricas (<strong>Tramullas</strong>, 1997) en el campo de las ciencias de la información, y aunque se han ofrecido numerosas definiciones, ninguna es totalmente satisfactoria. La tendencia actual es que el estudio del fenómeno informacional se realice mediante enfoques centrados en el usuario, en el individuo, lo que ha llevado a concebirla como algo “subjetivo, individualizado, que forma parte del proceso continuo que sigue cualquier persona en su relación con el entorno que le rodea<em>” </em>(<strong>Fernández</strong>, 1994).</p>

<p>
La necesidad de información también es un concepto vago. Puede surgir cuando un individuo reconoce que su almacén actual de conocimiento es insuficiente para resolver la tarea en curso, para solucionar conflictos en un campo temático o para cubrir lagunas en cualquier área, y puede, o no, ser totalmente consciente. De hecho, pueden coexistir diferentes niveles de conciencia sobre la misma, es decir, en ciertas etapas un usuario puede incluso no saber su alcance.</p>

<p>
En consecuencia, desde la perspectiva del sistema, una demanda articulada hecha por un usuario con frecuencia no representa forzosamente su necesidad real. Por lo tanto su satisfacción puede no resolver el problema (<strong>Pao,</strong> 1989). Constituye básicamente un estado cognitivo del individuo —si bien puede surgir por motivos de carácter físico o afectivo (<strong>Wilson</strong>, 1981)— y hay diversas posturas a la hora de definirla, según las cuales puede ser:</p>

<p>
a. Una incongruencia contextual en la que la estructura cognitiva de la persona no se adecúa a una tarea (<strong>Ford</strong>, 1980).</p>

<p>
b. El reconocimiento de algo erróneo en el estado del conocimiento (<em>ASK,</em> a<em>nomalous state of knowledge</em>) del usuario, que desea resolver la anomalía (<strong>Belkin</strong>, 1980).</p>

<p>
c. El fin de la percepción interna de la coherencia de la información (<strong>Dervin</strong>, 1980).</p>

<p>
d. La conciencia de que la información disponible es insuficiente para rellenar lagunas o solventar inseguridades o conflictos en el área de conocimiento (<strong>Horne</strong>, 1983).</p>

<p>
e. Un defecto del modelo mental (<strong>Marchionini</strong>, 1989).</p>

<p>
Éstos y otros planteamientos han generado diferentes líneas de estudio (<strong>Dervin</strong>, 1987) ya que, por su naturaleza compleja, pusieron de manifiesto que la investigación orientada únicamente a técnicas no podía ofrecer una panorámica completa del proceso en su integridad. Para lograr este objetivo es obligado incorporar las características del sistema —incluyendo los métodos de representación y de recuperación de las aproximaciones algorítmicas—, las características situacionales del usuario y los intermediarios imprescindibles, el más importante de los cuales es la interfaz, el mecanismo principal de enlace entre el sistema y el usuario (<strong>Ingwersen</strong> y<strong> Willett</strong>, 1995).</p>

<p>
El término usuario, igualmente, es bastante ambiguo. De forma genérica pueden establecerse varios tipos (<strong>Pao</strong>, 1989): el potencial, el previsto y el beneficiario. En el contexto de una organización los primeros son los que aún no disfrutan de un acceso al servicio de información. Los previstos son los que sí lo tienen y planean hacer uso del mismo. En cuanto a los últimos, son los que ya han obtenido algún beneficio de los datos recuperados. Sin embargo, el éxito o el fracaso de la búsqueda puede depender de características personales muy dispares —experiencia previa en búsquedas, edad, personalidad, estatus académico— y el tipo de usuario. En consecuencia, la forma de enfrentarse a los procesos y sistemas de recuperación se ven afectados por numerosos factores.</p>

<p>
<strong>«Blair denomina ‘umbral de futilidad’ al punto en el que el usuario cesa de examinar la lista de documentos recuperados»</p>

<p>
</strong>Por otra parte, la interacción cobra un protagonismo fundamental. Puede definirse como aquellos procedimientos de comunicación en los que intervienen todos los agentes importantes: el usuario, el intermediario y el propio sistema, donde este último se entiende como la suma de la información potencial —sobre todo en forma de texto o de su representación— y de sus propias características, tales como la estructura de la base de datos y las técnicas de RI<em> </em>(<strong>Ingwersen</strong>, 1992).</p>

<p>
El análisis del comportamiento de los usuarios es de gran importancia y debe tenerse muy en cuenta en el diseño de los sistemas (<strong>Belkin</strong>, 1990). Por ello su análisis ha de reflejar su capacidad para satisfacer al usuario (<strong>Van</strong> <strong>Rijsbergen</strong>, 1979). En el caso de los SRI interactivos, una evaluación realista debe ser multi-dimensional, porque estos modelos han creado la necesidad de nuevas medidas que contemplen todas las facetas de la interacción con el usuario.</p>

<p>
No obstante, aún no se han terminado de consensuar cuáles han ser las medidas de la eficacia de recuperación realmente aplicables a la interacción producida en los SRI. Con su uso es cuando surge un gran debate de fondo: conceptual, de interpretación, de aplicabilidad, etc. Éste constituye hoy uno de los temas que despiertan mayor interés.</p>

<p>
La perspectiva de la RI<em> </em>orientada a usuarios se centra en la representación de los documentos y de los problemas de información, el comportamiento en las búsquedas y los componentes humanos de los sistemas en situaciones reales. Se nutre principalmente de la psicología cognitiva y emplea métodos de las ciencias sociales. La principal diferencia entre la aproximación orientada al usuario y la algorítmica estriba en las distintas actitudes de los investigadores ante el concepto de información, la naturaleza de la necesidad de información, el entorno de investigación usado para la experimentación y los roles del intermediario, del usuario y de los SRI (<strong>Ingwersen</strong>, 1992).</p>

<p>
Este acercamiento ha permitido iluminar aspectos sustanciales del comportamiento mental de los usuarios y de las características de sus consultas, tanto en relación con el individuo como con los contextos sociales y organizativos. Por ejemplo, sus necesidades pueden ser estables, pero también cambiar en el curso de la interacción con un SRI. Por otra parte, también hay que contar con la posibilidad de ser mal definidas debido a una falta de conocimientos previos apropiados. Los análisis muestran que es necesario contextualizarlas mediante información suplementaria sobre intenciones, propósitos y metas.</p>

<p>
La búsqueda de información y la formación sobre su propia necesidad se contemplan como procesos cognitivos del usuario individual en donde el sistema de recuperación y los intermediarios funcionales (como la interfaz) son componentes cruciales del proceso de contextualización.</p>

<p>

Una consecuencia inmediata es que la amplia gama de técnicas de representación y de búsqueda actuales se consideran estructuras complementarias de información de diferente naturaleza y origen cognitivos. Esto conduce a una teoría cognitiva, una empresa globalizadora que considera todos los componentes de la recuperación como representativos de estructuras cognitivas de diversa complejidad que cooperan en un proceso interactivo de comunicación (<strong>Ingwersen</strong>, 1996).</p>

<p>
La aproximación orientada al usuario dio paso al acercamiento cognitivo propiamente dicho, cuya principal finalidad es mejorar la representación documental (<strong>Izquierdo</strong>, 1995) y diseñar y construir sistemas que le sean más cercanos (<strong>Chen </strong>y<strong> Dhar</strong>, 1991). Asimismo, se centra en las actividades mentales cognitivas, emocionales y de motivación en relación con todos los componentes del proceso. Por tanto, en este enfoque cobran especial importancia la semántica del texto y el estudio del lenguaje natural en el entorno de las necesidades de información del usuario (<strong>Tramullas</strong>, 1998). Sin embargo, el eje de esta tendencia es el análisis de sus estructuras cognitivas.</p>

<p>

<strong>«Trec continúa avanzando con éxito a la vanguardia de la recuperación textual, ofreciendo un foro para el análisis de sistemas, utilizando datos y métodos comunes»</strong></p>

<p>
En este sentido una de las primeras aportaciones interesantes es la de <strong>Belkin</strong> (1980) y su <em>ASK</em>. El marco conceptual en el que se elabora es explícitamente cognitivo y estructural. Los modelos individuales del conocimiento son transformados en texto por el emisor con la intención de cambiar la organización de la imagen de algún receptor. Hay dos componentes separados, aunque relacionados, en este marco: uno se relaciona con la decisión de un autor o emisor de comunicar algún aspecto de su estado de conocimiento mediante un texto; el otro elemento se refiere a los factores que subyacen bajo una decisión personal de búsqueda de información y en la idea de que un documento concreto ofrece lo que se pedía.</p>

<p>
El propósito de una persona de comunicar algún aspecto de su entendimiento del mundo supone aislar, de todo su estado de conocimiento, esa parte de la estructura individual que va a ser transmitida. Sin embargo antes de hacerlo es cambiada según las intenciones del autor y la percepción que tenga del probable estado de conocimiento de los destinatarios. Una vez modificada es convertida en un texto que se une a otros, a los que los receptores potenciales tendrán acceso, por ejemplo, gracias a una base de datos.</p>

<p>
El concepto de <em>ASK</em> es introducido en relación con el segundo componente. Un receptor o usuario reconoce, o es consciente, de una deficiencia o anomalía en su estado del conocimiento y la convierte en una estructura comunicable, dirigiéndose después a un SRI. Ambas estructuras interactúan y será el receptor el que, al examinar los textos que son recuperados, decida si ha sido resuelta —en cuyo caso el sistema se cerraría— o no lo ha sido, por lo que el proceso continuaría hasta que la pregunta fuera satisfecha.</p>

<p>
Estos modelos cognitivos sugieren que los procesos realizados durante la recuperación pueden verse como las interacciones entre diferentes tipos de estructuras cognitivas (<strong>Ingwersen</strong> y<strong> Willett</strong>, 1995), las cuales son consideradas generalmente como manifestaciones de la cognición humana, de la reflexión o de las ideas. En RI<em> </em>toman la forma de transformaciones generadas por diferentes actores humanos con gran variedad de orígenes: diseñadores y productores de sistemas, desarrolladores de técnicas de recuperación, constructores de reglas de indización, autores de texto e imágenes, diseñadores de mecanismos intermediarios, y usuarios en un contexto de un determinado dominio social u organizativo (<strong>Ingwersen</strong>, 1996).</p>

<p>
Por tanto, se observa un desplazamiento de los centros de interés hacia los aspectos cualitativos del procedimiento, puesto que el requerimiento actual es el acceso y utilización intelectual de la información (<strong>Tramullas</strong>, 1998). En este sentido <strong>Allen</strong> (1991), en su revisión de la literatura sobre investigaciones cognitivas, señala varias áreas de estudio relacionadas con la recuperación de información y la cognición:</p>

<ol>
<li class="letras">El conocimiento y los modelos cognitivos: el conocimiento del mundo de los usuarios, el del SRI, del tema, el grado de conciencia de los objetivos de búsqueda, etc.</li>
<li class="letras">Procesos cognitivos generales y específicos: aquellos independientes de la RI y los desarrollados especialmente para aplicarlos en esta actividad.</li>
<li class="letras">Capacidades y habilidades cognitivas, dado que las diferencias interpersonales afectan a los procedimientos utilizados.</li>
<li class="letras">Estilos cognitivos y preferencias relativamente estables en el modo de pensar, aprender y resolver problemas.</li>
</ol>

<p>Esta línea de investigación también ha recibido un abanico de críticas<strong> </strong>de entre las que cabe destacar las siguientes. No todas son válidas y, actualmente, las más populares han obviado algunos hechos fundamentales del pensamiento humano, como su dependencia de la interacción con otros sujetos del entorno de la persona estudiada, o el carácter interno del contexto.</p>

<p>
Como quiera que las conexiones neuronales se realizan en grandes cantidades hasta los once años, para después descender y estabilizarse, se puede afirmar que la interacción y el entorno condicionan directamente el estilo y las capacidades cognitivas del usuario. No hay, pues, una distinción clara entre forma y fondo, entre el sistema —diseñado con un fin y un usuario determinado en mente— y el individuo que lo usa. En otras palabras, el cerebro y la mente no se deben estudiar disociados de su contexto sociocultural. En este sentido hay que recordar, por ejemplo, que las aproximaciones bibliométricas permiten aprehender tendencias sociales en el desarrollo del conocimiento.</p>

<p>
Una de las principales críticas, sin embargo, se centra en la falta de rigor en sus planteamientos metodológicos. <strong>Kuhn</strong> (1990) señala como una de las condiciones indispensables para la existencia de un paradigma científico los ejemplares compartidos o <em>shared</em> <em>exemplars</em>, es decir, modelos de experimentación especialmente exitosos que han marcado un hito en el establecimiento de métodos para investigar un determinado problema. Estos ejemplares son los que permiten detectar empíricamente un paradigma y los que dotan de contenido y fuerza explicativa a una teoría científica.</p>

<p>
A este respecto <strong>Ellis</strong> (1994) subraya que, mientras que en la aproximación algorítmica los tests de <em>Cranfield </em>cumplen esa función, es extremadamente difícil señalar una prueba o un estudio particulares como modelo de la aproximación cognitiva. Ciertamente se observa una clara tendencia dentro de este enfoque a superar los primeros trabajos, de carácter más filosófico.</p>

<p>
De esta manera se están desarrollando numerosos estudios empíricos —sobre todo los relacionados con la teoría del <em>sense</em> <em>making</em> (<strong>Jacobson</strong>, 1991), que ha diseñado un modelo constructivista— que están contribuyendo a validar las propuestas cognitivas ya formuladas. Sin embargo este punto de vista aún no cuenta con un modelo de evaluación de SRI ampliamente aceptado y debe generalizar la aplicación de estrategias que incorporen el uso de las nuevas medidas y métodos que proponen de forma teórica. </p>

<p>
<strong>Frohmann</strong> (1990) y <strong>Hjørland</strong> (1991), por su parte, señalan que las aproximaciones cognitivas asumen que el estudio del pensamiento o del comportamiento de los usuarios puede ayudar a descubrir leyes, principios o regularidades ocultas aplicables al diseño de SRI. Ambos opinan que el objetivo no debe ser descubrirlos, sino construirlos como instrumentos para optimizar ciertas prácticas sociales de naturaleza informativa.</p>

<p><strong>Hacia la integración</strong></p>

<p>
Algunos autores perciben el enfoque cognitivo como integrador (<strong>Fernández,</strong> 1994; <strong>Frohmann,</strong> 1992; <strong>García,</strong> 1994), principalmente desde el punto de vista teórico ya que, según mantienen, abarca el proceso de comunicación completamente. Sin embargo, como se ha visto, no todos comparten esta opinión. <strong>Harter</strong> y <strong>Hert</strong> (1997) creen que las aproximaciones algorítmicas y las orientadas al usuario son complementarias por naturaleza para la descripción tanto de las bases de datos automatizadas como de los contextos de búsqueda y de uso de la información recuperada, por lo que su estudio intenta contribuir a minimizar la cesura entre los dos acercamientos al problema siempre vigente de la RI<em> </em>en bases de datos textuales (y su evaluación).</p>

<p>
Aunque todo método es hijo del paradigma desde el que se construye, muchos se usan con independencia del sustento teórico original. Por ejemplo, en el caso de los protocolos de pensamiento en voz alta, una técnica de investigación psico-lingüística para estudiar la solución de problemas por humanos se ha aplicado al análisis de los procesos mentales de la traducción y la interpretación, a aquellos sobre la facilidad de uso de programas informáticos y a la misma RI.</p>

<p>
Por otro lado, una teoría no debe permitir realizar generalizaciones abusivas. Éste es el caso de adoptar una aproximación estrictamente cognitiva, puesto que usa abstracciones demasiado generales como para ser intersubjetivamente válidas. De ahí que algunos de los más renombrados estudios lleguen a conclusiones contradictorias.</p>

<p>
La cuestión de las abstracciones no es vana. La aproximación por dominios —<em>domain-approach</em>, que se ha querido proponer como una tercera vía o tendencia— afirma que el horizonte más fructífero para las ciencias de la información es estudiar dominios de conocimiento como comunidades de pensamiento o de discurso, que son parte integrante de la división del trabajo en la sociedad. (<strong>Hjørland </strong>y<strong> Albrechtsen</strong>, 1995). A pesar de sus enormes aciertos —sobre todo en sus críticas a modelos anteriores— la propuesta no hace sino desplazar el problema de la abstracción del usuario al cuerpo social. En el primer caso siempre se puede llegar al individuo; en el segundo, jamás se alcanzará lo que, por definición, no existe más que en las mentes de quienes lo construyen y aceptan.</p>

<p>

<strong>«El término usuario es bastante ambiguo. De forma genérica pueden establecerse varios tipos: el potencial, el previsto y el beneficiario»</p>

<p>
</strong>Si bien desde una perspectiva pesimista puede decirse que la documentación sufre de un auténtico caos paradigmático, también es cierto que la complementariedad de los distintos paradigmas es evidente (<strong>García</strong>, 1995). Una nueva propuesta metodológica válida debería contar con un sustento teórico sincrético, pero no ecléctico. Es decir, una integración de elementos anteriores de un modo riguroso y coherente.</p>

<p>
En principio, un modelo adecuado para la evaluación de la RI, como cualquier otro cuerpo riguroso de conocimientos, ha de cumplir con el <em>principium rationis sufficientis</em> de <strong>Leibnitz</strong>. En otras palabras, debe ser lo suficientemente poderoso como para aprehender todos los hechos relevantes del fenómeno estudiado. La premisa, pues, de todo estudio evaluativo ha de tener en cuenta la combinación de los tres elementos fundamentales que intervienen en la recuperación de información: el sistema, el usuario y la información. El primero debe estudiarse para verificar su idoneidad respecto a un usuario (o un grupo) y un tema (o conjunto de ellos) o tipos de información.</p>

<p>
El comportamiento de los individuos, posiblemente clasificable en subtipos más o menos afinados y estables, es importante porque determina la funcionalidad del modelo. Finalmente, la información, su calidad y su misma naturaleza son relevantes porque no todos los temas permiten un tratamiento similar y su exclusión puede distorsionar los resultados de la evaluación. Estos aspectos se habían estudiado ya anteriormente y lo novedoso consistiría, precisamente, en el intento de integración coherente y rigurosa de la aproximación clásica en el análisis del sistema y la cognitiva en el estudio del usuario en cuanto a su comportamiento y estructuras cognitivas, así como del renovador <em>domain approach</em> de <strong>Hjørland</strong> y <strong>Albrechtsen</strong> (1995) para el análisis de la información en sí.</p>

<p>
Para finalizar sólo queda mencionar algunos de los diferentes temas de interés en torno a la evaluación de la recuperación de información que se vienen observando (<strong>Harter</strong> y<strong> Hert,</strong> 1997) y que constituyen líneas de investigación actualmente en desarrollo. Éstos se relacionan con: el uso de métodos y dimensiones múltiples, la perspectiva de los mantenedores del sistema, los modelos interactivos, los diferentes niveles y estratos del contexto en el que se encuentran, la dimensión temporal más o menos prolongada del estudio o la denominada evaluación formativa —realizada durante el desarrollo del proceso o producto— frente a la sumativa, aplicada a un sistema o proyecto finalizado.</p>

<p>
<strong>Agradecimientos</strong></p>

<p>
<em>La autora desea dar las gracias a los referees de la revista por su interés y sus útiles sugerencias, las cuales han contribuido a la mejora de este trabajo.</em></p>

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<p>
<strong><em>Mª Dolores Olvera Lobo. </em></strong><em>Facultad de Documentación, Universidad de Granada.</p>

<p>
molvera ARROBA platon.ugr.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Descripcion y evaluacion de agentes multibuscadores</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/noviembre/descripcion_y_evaluacion_de_agentes_multibuscadores.html" />
<modified>2006-04-29T20:12:41Z</modified>
<issued>1999-11-01T20:12:06Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2694</id>
<created>1999-11-01T20:12:06Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Pedro H&iacute;pola, Benjam&iacute;n Vargas-Quesada y Agust&iacute;n Montes Resumen: Descripci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de siete agentes multibuscadores -Copernic, EZSearch, MataHari, iMine, WebSeeker, WebFerret y WebStorm- midiendo la precisi&oacute;n, exhaustividad y tiempo de respuesta obtenidos a partir de los veinte primeros resultados...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong>Pedro H&iacute;pola</strong>, <strong>Benjam&iacute;n Vargas-Quesada</strong> y <strong>Agust&iacute;n Montes</strong></p>

<div class="cuadro">
<p><strong>Resumen:<em> </em></strong><em>

Descripci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de siete agentes multibuscadores -Copernic,
EZSearch, MataHari, iMine, WebSeeker, WebFerret y WebStorm- midiendo
la precisi&oacute;n, exhaustividad y tiempo de respuesta obtenidos a partir
de los veinte primeros resultados de las quince consultas realizadas con
cada agente. Todas las consultas fueron hechas el 21 de agosto de 1999. La
comparaci&oacute;n entre los dos mejores agentes de este estudio con HotBot
y AltaVista muestra que la b&uacute;squeda con agentes multibuscadores ofrece
un mejor rendimiento que la realizada tradicionalmente con buscadores.</em></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Palabras clave:<em> </em></strong><em>Agentes inteligentes,
Multibuscadores, Rendimiento, Evaluaci&oacute;n, Exhaustividad, Precisi&oacute;n.</em></p>

<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Title:<em> </em>Description and evaluation of multi-searcher
agents</strong><em></em></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Abstract:<em> </em></strong><em>Seven multi-searcher agents
-Copernic, EZSearch, MataHari, iMine, WebSeeker, WebFerret and WebStorm-
are compared measuring precision, recall and response time on the first twenty
results returned for fifteen queries. All search engines were done on August
21th, 1999. A comparative study of the two top agents of this paper with
HotBot and AltaVista shows the advantages of the intelligent agents multi-seacher
in relationship with the current search engines.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Keywords:<em> </em></strong><em>Intelligent agents, Multi-searchers
engines, Perfomance, Evaluation, Recall, Precision.</em></p>

<p>&nbsp;</p>
<p><strong>H&iacute;pola, Pedro; Vargas-Quesada, Benjam&iacute;n;
Montes, Agust&iacute;n. </strong>&ldquo;Descripci&oacute;n y evaluaci&oacute;n
de agentes multibuscadores&rdquo;. En: <em>El profesional de la informaci&oacute;n</em>, 1999, noviembre, <a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/noviembre/index.html">v. 8, n. 11</a>, pp. 15-26.</p>
</div>

<p>La búsqueda de información cada día resulta más complicada como consecuencia del fuerte crecimiento que está sufriendo la Red y por su mala organización. El webespacio es caótico estructuralmente. Es bueno que sea así y probablemente no va a “mejorar” en el futuro. El problema está en la incapacidad (coyuntural) de las herramientas de búsqueda para tratar dicho volumen de datos. Para los usuarios una de las tareas más arduas es encontrar lo que se está buscando, por esa razón muchas veces se termina navegando al azar.</p>

<p>Se estima que el número de documentos web en internet es de unos 800 millones (<strong>Lawrence</strong> y <strong>Giles<em>,</em> </strong>1999), contenidos todos ellos en algo más de 8 millones de web sites (<em>www.netcraft.com)</em>. Estas cifras crecen a un ritmo de entre un 5 y un 10% mensual (<strong>García Alonso</strong>, 1999). El 83% de estos sitios recoge información comercial, el 6% contiene información científica o educativa, y un 1’5% distribuye información pornográfica. Puesto que la Red se está convirtiendo en el mayor medio de comunicación, es necesario conseguir que los datos contenidos en ella sean más accesibles.</p>

<p>Los buscadores de internet son cada día más importantes para la sociedad de la información en la que vivimos, pero como consecuencia del desbordante crecimiento del número de páginas, están reduciendo su cobertura desde diciembre de 1997 (<strong>Lawrence</strong> y <strong>Giles<em>,</em> </strong>1999). Ningún buscador recoge más de la tercera parte del mundo web. El motor de búsqueda de más cobertura, <em>HotBot</em>, indiza el 34% del total de documentos contenidos en la Red (<strong>Lawrence</strong> y <strong>Giles<em>,</em> </strong>1998).</p>

<p><strong>«El motor de búsqueda con mayor cobertura es HotBot, con un 34% aproximado de la totalidad de la Red»</strong></p>

<p>Los modelos o patrones de indización de cada buscador han ido variando significativamente en el tiempo, al igual que los períodos de actualización. La indización de los nuevos documentos web aparecidos, o de aquellos que han sido modificados, puede llevarle a cualquiera de los buscadores actuales meses de trabajo. Si a esto añadimos que ninguno de ellos indiza más del 16% de cada documento (<strong>Lawrence</strong> y <strong>Giles<em>,</em> </strong>1999), se deduce que los buscadores con más cobertura no tienen por qué ser los más actualizados. A la vez nos podemos hacer una idea del tamaño y complejidad documental a la que se deben enfrentar.</p>

<p>&iquest;Por qué existen más de 3.000 buscadores de internet?</p>

<p>

<em>http:</em>//<em>www.buscopio.com</em></p>

<p>
&iquest;Debemos utilizar <em>HotBot</em> por su mayor cobertura y por las ventajas inherentes de ser un sistema de recopilación automática? (elevado grado de exhaustividad en la indización y en el nivel de representación de los documentos distribuidos en internet, así como un altísimo grado de especificidad en la indización). &iquest;Utilizamos <em>Yahoo!</em> por ser un directorio? (recopilación manual de los recursos, lo que implica una evaluación de los mismos y una estructura jerárquica de los contenidos, que redunda en una mayor facilidad en el lenguaje de interrogación, al estar en un contexto más o menos definido) (<strong>Benito Amat<em>, </em></strong>1999). &iquest;Utilizamos uno u otro en función de la consulta? Algunas de estas preguntas tienen respuestas muy importantes desde un punto de vista documental. Si se contestaran correctamente (cosa que raramente ocurre, a nuestro pesar) no habría una justificación directa para la utilización de otras herramientas. La necesidad de éstas está primordialmente en el gran volumen.</p>

<p>

<strong>«Hablando de usuarios en general y tratando de medir realmente el rendimiento de los agentes, hay que admitir que no vamos a poder hacer búsquedas muy exhaustivas a la vez que muy precisas»</p>

<p>
</strong>Podemos decir que los actuales buscadores presentan el problema de considerar a la Red como la mayor base de datos del mundo, sin tener en cuenta que en realidad es más bien un “documento” hipertextual de gran profundidad. Para encontrar información en internet es necesario, por tanto, utilizar nuevas herramientas que aúnen las ventajas de los actuales motores de búsqueda y que permitan abarcar el máximo espectro de la Red, pues los sistemas actuales se están convirtiendo en repertorios referenciales desfasados, con un período de actualización irregular. Estas herramientas no son otras que las herramientas de segunda generación (<strong>Aguillo, </strong>1998).</p>

<p>
Los agentes multibuscadores, como parte integrante de las herramientas de segunda generación, son aplicaciones cliente que el usuario instala en su ordenador y ejecuta cuando quiere, sin necesidad de conectarse previamente a ningún sitio (<strong>Hípola</strong> y<strong> Vargas-Quesada</strong>, 1999). En algunas de las modalidades que se evaluarán en éste y futuros trabajos utilizan uno o varios motores de búsqueda como “semilla” (<strong>Aguillo,<em> </em></strong>1999) o punto de partida para realizar las consultas, de tal forma que los resultados obtenidos, si son pertinentes, se convierten en “semilla” para un nuevo salto hipertextual. La combinación de resultados de distintos buscadores incrementa la cobertura, y no el solapamiento o la duplicidad de información. El uso conjunto de 6 motores de búsqueda (<em>HotBot</em>,<em> AltaVista</em>,<em> Northern Light</em>,<em> Excite</em>,<em> Infoseek </em>y <em>Lycos</em>) puede incrementar la cobertura con respecto a un único buscador en 3’5 veces<em> </em>(<strong>Lawrence</strong> y <strong>Giles<em>,</em> </strong>1998).</p>

<p><strong>Objetivo del primer estudio</strong></p>

<p>Puesto que el uso de agentes multibuscadores permite obtener mayor cobertura en la búsqueda que si se utilizara el mejor buscador de internet (<strong>Chignell, Gwizdka y Bodner</strong>, 1999), es necesario comprobar cuál es el grado de precisión, exhaustividad y tiempo de respuesta de cada uno de estos programas.</p>

<p>
El objetivo del presente trabajo es la descripción y evaluación del rendimiento de los denominados agentes “inteligentes” para la recuperación de información en internet, en concreto los agentes multibuscadores <em>Copernic</em>,<em> EZSearch</em>,<em> MataHari</em>,<em> iMine</em>,<em> WebSeeker</em>,<em> WebFerret </em>y<em> WebStorm.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991106.gif" width="400" height="273" alt="Copernic" title="Copernic" /></center></p>

<p>
</em><strong>«El indicador de rendimiento en última instancia no es ni la exhaustividad ni la precisión, sino el producto entre ambas, ya que muestra la ratio existente entre lo que el usuario espera encontrar y lo que realmente encuentra»</strong><em></p>

<p>
</em>Toda clasificación es cuestionable, pero debido a la amplitud (número, diversidad y características), consideramos que la realizada por <strong>Isidro Aguillo </strong>(1999) es, con diferencia, la más adecuada y completa para afrontar un trabajo de este tipo. Como se puede observar, los agentes aquí propuestos difieren en número y en denominación con respecto al listado de <strong>Aguillo</strong>. Esto se debe a que algunos de ellos ya no están disponibles, o al menos han dejado de estarlo en versión shareware (<em>CrowCall</em>,<em> KillSearch</em>,<em> SearchStream</em>,<em> ZurfRiders</em>,<em> Full Find </em>y<em> SearchWolf</em>), a que otros han cambiado de nombre (<em>Quest99</em> es ahora <em>iMine</em>), o a una reciente actualización de este listado poco antes de que este trabajo saliera a la luz, lo que ha provocado que <em>Infoseek Express</em>, entre otros, haya quedado fuera de este estudio. </p>

<p>
<strong>«La mayoría de los usuarios de los motores de búsqueda no utilizan operadores en sus consultas»</strong></p>

<p>
El resto de categorías de agentes —metabuscadores, indexadores y mapeadores— se abordará en próximos trabajos.</p>

<p><strong>Metodología</strong></p>

<p>
Este estudio comienza con la elección de un total de siete agentes “inteligentes” multibuscadores para la recuperación de información en internet. Se han elegido éstos y no otros porque en el momento de realizar el análisis seis de ellos se encontraban disponibles bajo la fórmula “shareware”, lo que nos permitía su utilización gratuita durante un período limitado de tiempo (entre quince y treinta días), y uno de ellos (<em>Copernic</em>) es de uso totalmente gratuito durante tiempo indefinido. No se han incluido por tanto otros programas que, aun teniendo las mismas características que los anteriores, no se encontraban en versión “shareware” o gratuita. Deliberadamente hemos dejado fuera de esta selección a <em>EasySeeker</em>, pues, aunque es un software totalmente gratis, no es más que una versión reducida de <em>WebSeeker</em>. También hemos excluido a <em>Hurricane Websearch</em>, ya que su funcionamiento y/o formato de salida y ordenación de las respuestas dejaba mucho que desear con respecto al resto.</p>

<p>
Existe otro tipo de productos como <em>Cybot</em>,<em> WebBandit</em>,<em> WebWolf</em> o <em>BullsEye</em> que no han sido incluidos en el presente estudio pues, aunque tienen características similares a los anteriores, también presentan otras que los diferencian: utilización de los “links” de las páginas obtenidas como “semilla” para realizar nuevas búsquedas, indización automática de páginas web... No obstante, serán evaluados en próximos trabajos.</p>

<div class="cuadro">
<p>
<strong>Agentes multibuscadores</strong></p>
<ul>
<li><strong>Copernic 98</strong> <em>http://www.copernic.com</em></li>
<li><strong>CrowCall </strong><em>http://www.alphalink.com.au/~pbrooks/CrowCall</em></li>
<li><strong><em>EasySeeker</em></strong><em> http://www.bluesquirell.com/products/easyseeker/easyseeker.html</em></li>
<li><strong>EZSearch </strong><em>http://www.americansys.com</em> </li>
<li><strong>FullFind Pro </strong><em>http://www.jjsoftware.com/ fullfind.html</em></li>
<li><strong>Hurricane WebSearch </strong><em>http://gatecomm.com/websearch</em></li>
<li><strong>Internetowy Poszukiwacz </strong><em>http://www.poszukiwacz.pl</em> </li>
<li><strong>Killer Search </strong><em>http://www.killersearch.com</em></li>
<li><strong>Mata Hari</strong> <em>http://thewebtools.com</em></li>
<li><strong>MetaQuest</strong> <em>http://members.tripod.com/~MetaQuest</em> </li>
<li><strong>QueryN MetaSearch</strong> <em>http://www.queryn.com</em></li>
<li><strong>Quest 99</strong> <em>http://www.inforian.com</em></li>
<li><strong>SearchWolf</strong> <em>http://www.msw.com.au/searchwolf</em></li>
<li><strong>WebFerret Pro</strong> <em>http://www.ferretsoft.com</em> </li>
<li><strong>WebSeeker’98</strong> <em>http://www.bluesquirrel.com</em></li>
<li><strong>WebStorm</strong> <em>http://www.sharpeware.com</em></li>
<li><strong>ZurfRider </strong><em>http://www.zurf.com</em></li>
</ul>
</div>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991129.gif" width="400" height="426" alt="Tabla 1" title="Tabla 1" /></center></p>

<p><strong>Test de evaluación</strong></p>

<p>
Ante la imposibilidad de configurar todos los agentes con las mismas características —motores de búsqueda a utilizar, número de respuestas por motor, eliminación de respuestas duplicadas, comprobación de su funcionamiento...— hemos optado por utilizar la configuración por defecto de cada uno de ellos.</p>

<p>
El test de evaluación ha requerido fundamentalmente dos fases: una recopilación de consultas por las que se iba a buscar y la elección exacta de qué expresiones serían sometidas a los agentes.</p>

<p>
Primera fase: se decidió que las consultas podían ser todas aquellas que realizasen tanto profesores como alumnos de la <em>Facultad de Biblioteconomía y Documentación</em> de la <em>Universidad de Granada</em>, así como las utilizadas por otros investigadores en estudios similares a éste (<strong>Chu </strong>y <strong>Rosenthal,</strong> 1996<strong>, Leighton, </strong>1998). Las consultas en ningún caso han sido inventadas “ad casum”, ni se han tenido en cuenta las de aquellas personas que podían tener conocimiento de los defectos o virtudes de algunos de estos agentes. Se recogieron un total de cuarenta y cinco preguntas.</p>

<p>
Segunda fase: partiendo del conjunto de consultas anterior, hubo que determinar cuántas y qué palabras debían usarse en cada caso. Las búsquedas, como es lógico, en algunas ocasiones están muy relacionadas con el ámbito académico, y utilizan dos o más palabras, como ocurre en trabajos ya publicados como los de <strong>Leighton </strong>y <strong>Srivastava </strong>(1998),<strong> Chu </strong>y <strong>Rosenthal</strong> (1996),<strong> Wei </strong>y <strong>Marchionini</strong> (1996).</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991113.gif" width="400" height="266" alt="Ejemplo de curva de rendimiento" title="Ejemplo de curva de rendimiento" /></center></p>

<p>
Como algunos autores indican en otros estudios (<strong>Magellan</strong>, 1997), y como nosotros hemos podido comprobar, la mayoría de los usuarios de los motores de búsqueda no utilizan operadores en sus consultas, por lo que se ha optado por esta opción. El número de consultas final a las que se ha sometido cada agente ha sido de quince, las cuales se han elegido por un procedimiento aleatorio de las cuarenta y cinco totales. Y son:</p>

<ol>
<li class="num">intelligent agents information retrieval </li>
<li class="num">educación sordos </li>
<li class="num">juegos java </li>
<li class="num">bibliotecología enseñanza Chile </li>
<li class="num">comunidad virtual </li>
<li class="num">shape analysis pointer compiler</li>
<li class="num">oposición instituciones penitenciarias </li>
<li class="num">classical greek philosophy </li>
<li class="num">computers learning disabilities </li>
<li class="num">camino de Santiago</li>
<li class="num">plano metro Madrid</li>
<li class="num">atm internet protocol </li>
<li class="num">water quality agriculture nitrates </li>
<li class="num">chess tournament </li>
<li class="num">dublin core z3950</li>
</ol>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991130.gif" width="400" height="455" alt="Tabla 2" title="Tabla 2" /></center></p>

<p>Salvo las consultas quinta y décima (“comunidad virtual” y “camino de Santiago”) —para las que se ha requerido la búsqueda como frase— en el resto se ha exigido a los distintos agentes que recuperaran sólo aquellos documentos en los que la coincidencia (matching) entre todos los términos de consulta y los documentos fuese total.</p>

<p><strong>Método de búsqueda.</strong></p>

<p>
Dado que no se ha podido contar con ocho ordenadores de las mismas características, y ocho personas midiendo el tiempo exacto de cada consulta, se han realizado todas en un mismo equipo (<em>Pentium</em> <em>III</em> a 400 Mhz, con 128 Mb de ram) y el mismo día (21/08/99), siendo el tiempo máximo transcurrido entre la misma consulta al primer agente y al último de 16 minutos y 35 segundos.</p>

<p>
<strong>Método de evaluación.</strong></p>

<p>
Con el fin de eliminar cualquier tipo de prejuicio por parte de la persona que iba a determinar qué documentos de los recuperados en cada consulta eran relevantes y cuáles no, se utilizó un método ciego de evaluación. Una persona se encargó de realizar las consultas con cada agente multibuscador, medir el tiempo de respuesta, y almacenarlas en formato html. Mediante un editor (<em>FlexED32</em>), se eliminaron cabeceras y cualquier otro tipo de marca que pudiera hacer recordar cuál es el agente multibuscador original, estableciendo a su vez un código de correspondencia entre página, número de consulta y agente con el que se había realizado la búsqueda. </p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991120.gif" width="400" height="273" alt="Mata Hari" title="Mata Hari" /></center></p>

<p>
Una segunda persona, que en ningún caso conocía el código de equivalencia entre consultas y agentes multibuscadores, comprobó las conexiones de cada uno de los documentos recuperados y determinó si eran relevantes o no. Las conexiones fallidas se consideraron como documentos recuperados no relevantes. </p>

<p>
<strong>Exhaustividad y precisión de los resultados</strong></p>

<p>
El principal objetivo de los agentes multibuscadores es localizar y recuperar los documentos contenidos en la Red de la forma más eficaz y rápida posible. Por tanto su valor dependerá de la capacidad para identificar la información relevante, de la versatilidad de sus métodos y de la facilidad para rechazar documentos extraños.</p>

<p>
A la hora de realizar una evaluación se pueden distinguir dos tipos de tests o pruebas: eficiencia y eficacia. La última hace referencia a la capacidad de suministrar la información que necesita el usuario. La eficiencia es la medida del coste/tiempo necesaria para desarrollar un conjunto dado de tareas.</p>

<p>
Para evaluar un sistema son muchos los aspectos a tener en cuenta. <strong>Cleverdon</strong> (1972) identificó seis cuestiones que podían ser aplicables y cuantificables en un sistema de recuperación:</p>

<ul>
<li>amplitud temática de la colección</li>
<li>tiempo de respuesta del sistema</li>
<li>formas de presentación de las salidas</li>
<li>grado de dificultad para el usuario en el uso</li>
<li>exhaustividad (proporción de documentos relevantes en el conjunto de la base de datos)</li>
<li>precisión (proporción de documentos relevantes recuperados)</li>
</ul>

<p>De estas cuestiones las que más interesan son las dos últimas, puesto que el resto puede derivarse de ellas. Aunque la exhaustividad y la precisión son dos parámetros de evaluación específicos que no tienen mucho que ver con el coste o con el tiempo de respuesta, de nada sirve un sistema barato o rápido si no devuelve resultados precisos y de forma exhaustiva.</p>

<p>Un agente multibuscador será más eficaz cuanto más y mejor sea capaz de satisfacer las necesidades informativas del usuario, desde el punto de vista de su concepto de relevancia, entendiendo ésta como la adecuación de las representaciones documentales ofrecidas por el agente a la representación de las necesidades informativas que el usuario ha hecho explícitas mediante una consulta.</p>

<p>
Para determinar el grado de exhaustividad y precisión de cada agente se ha seguido la modificación propuesta por <strong>Salton </strong>y <strong>McGill</strong> (1983) al método tradicional propuesto por <strong>Cleverdon</strong> en los estudios de Cranfield (<strong>Harter, </strong>1997).</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>
Se han realizado quince consultas a cada agente, y sólo se han tenido en cuenta los primeros veinte resultados de cada recuperación, y en todo momento se respetó la ordenación (ranking) ofrecida por cada programa. Véase un ejemplo en la tabla 1.</p>

<p>
Una vez recogidos todos los datos de exhaustividad y precisión, se han unido en distintas matrices y se ha calculado la media para las quince consultas de cada agente multibuscador, con el fin de eliminar distorsiones. </p>

<p>
Los resultados obtenidos se han representado de la siguiente forma: exhaustividad en el eje x, precisión en el eje y. A partir de la línea obtenida de cada agente, se ha calculado su correspondiente curva de regresión, con lo que se obtiene un resultado muy gráfico del grado de eficacia o rendimiento (precisión/exhaustividad) de cada agente (gráfico 1).</p>

<p>
Una vez representadas las curvas de todos los agentes, se puede deducir fácilmente cuál o cuáles son los mejores.</p>

<p>
Uno de los aspectos más interesantes de este tipo de representaciones es la relación manifiesta que existe entre exhaustividad y precisión: son inversamente proporcionales. Esto da lugar al siguiente fenómeno: siendo la relación entre exhaustividad y precisión lo que determina la eficacia en la recuperación, en la medida en que aumente la exhaustividad disminuirá la precisión. Depende de la calidad de cada agente pero, en general, no se pueden hacer búsquedas muy exhaustivas a la vez que muy precisas.</p>

<p>
El indicador de rendimiento en última instancia no es ni la exhaustividad ni la precisión, sino el producto entre ambas, ya que muestra la relación existente entre lo que el usuario espera encontrar (la pregunta) y lo que realmente encuentra (el resultado).</p>

<p>
Descripción y características de los agentes multibuscadores</p>

<p>
Los agentes que aquí se recogen han sido seleccionados según el criterio expuesto anteriormente. La información que se ofrece a continuación está derivada de la documentación “online” que proporciona cada agente y de la experiencia personal obtenida como consecuencia de su uso.</p>

<p>
En esta fase se han estudiado tres características fundamentales para la evaluación de cualquier software de recuperación de información, como son: las posibilidades de consulta que ofrecen; la presentación de los resultados y la información que proporcionan; y la valoración de los interfaces.</p>

<p>
Con respecto a las posibilidades de consulta, todos utilizan los operadores <em>and</em>,<em> or</em> y <em>frase</em>, debido seguramente a que los motores de búsqueda de los que se valen tienen distintos lenguajes de interrogación y opciones, y éstos son los más comunes. </p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991117.gif" width="400" height="285" alt="Consultas, resultados e interfaz: valoración" title="Consultas, resultados e interfaz: valoración" /></center></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991114.gif" width="400" height="264" alt="Tiempo medio de respuesta" title="Tiempo medio de respuesta" /></center></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991115.gif" width="400" height="287" alt="Curva de rendimiento de los agentes multibuscadores" title="Curva de rendimiento de los agentes multibuscadores" /></center></p>

<p>
En cuanto a los resultados de la consulta, la información mínima que devuelven es: el título, la dirección y la fuente o motor de búsqueda. La suelen presentar de dos formas opcionales: bien de manera tabular, mediante columnas, o generando una página web en el <em>browser</em> predeterminado.</p>

<p>
<strong>«A nivel general, podemos decir que todos los agentes multibuscadores tienen un rendimiento aceptable, pues mantienen una precisión superior al 40%»</strong></p>

<p>
En todos los casos los interfaces están muy cuidados, siendo lo más común entornos gráficos con iconos y despliegues de ventanas que los hacen programas muy intuitivos donde la información se encuentra rápidamente.</p>

<p>
<strong><em>Copernic’98 v. 3.02</em></strong></p>

<p>
Desarrollado por <em>Copernic Technologies Inc</em>., es la versión gratuita de <em>Copernic’99 Plus</em>. Se integra plenamente en <em>Microsoft Explorer 4.0</em> o superior, pero se encuentra limitado tanto en las categorías temáticas (sólo 4 de las 21 posibles en la versión comercial) y en los buscadores (30 de 125). Aun así, es un agente bastante potente que elimina enlaces duplicados y/o inexistentes, graba automáticamente las páginas seleccionadas y, sobre todo, destaca por su herramienta para presentar los resultados, que permite reordenarlos o mostrarlos en función de su estado (nuevo, seleccionado, bajado, etc.).</p>

<p>
<em>http://www.copernic.com</em></p>

<p>
<strong><em>MataHari v. 1.11</em></strong></p>

<p>
Es un agente de escritorio que cambió de propietario en junio de 1999, cuando adquirió sus derechos <em>VisualMetrics Corporation</em>. La versión con la que se ha trabajado es shareware limitada a 15 días, y sus características más destacables, por este orden, son: la posibilidad de realizar consultas en la Red, en una página web o en una base de datos, lanzar dos búsquedas simultáneas, utilizar los operadores booleanos, con lo que se llega a precisar mucho en la frase de búsqueda, con el peligro de complicarla; y las estadísticas de los resultados que ofrece, como por ejemplo, la frecuencia de aparición de los términos en las páginas.</p>

<p>
<em>http://thewebtools.com</em></p>

<p>
<strong><em>WebStorm v. 2.5</em></strong></p>

<p>
Versión shareware de 30 días que destaca por su interfaz y una presentación de los resultados muy llamativa. Las demás características son bastante flojas y le restan efectividad. Por ejemplo, en el lenguaje de consulta la única posibilidad es utilizar <em>and</em>. Y la información que ofrece es pobre: título, dirección y fuente.</p>

<p>
<em>http://www.sharpeware.com/html/webstorm.html</em></p>

<p>
<strong><em>Imine v. 1.0</em></strong></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991133.gif" width="400" height="300" alt="Imine" title="Imine" /></center></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991118.gif" width="400" height="300" alt="Imine" title="Imine" /></center></p>

<p>
Versión shareware limitada a 20 respuestas por consulta. No permite guardar los resultados, ni siquiera en un formato propio. Presenta un interfaz muy bueno pero una personalización difícil y compleja, ya que en la instalación se tiene que seleccionar y activar los buscadores a los que se quiere que lance las consultas, opción que ya viene configurada de antemano en otros agentes. </p>

<p>
<em>http://www.aumgroup.com/imine</em></p>

<p>
<strong><em>WebSeeker’98 v. 3.4</em></strong></p>

<p>
Aunque existe una versión gratuita muy parecida, <em>EasySeeker</em>, se ha optado por evaluar la versión shareware porque está menos limitada en sus opciones de menú y es plenamente configurable. Ambos programas han sido creados por <em>Blue Squirrel, </em>y sus principales puntos a favor son el interfaz y su amigabilidad, y la posibilidad de indizar los resultados.</p>

<p>
<em>http://www.bluesquirell.com/products/seeker/ <br />
webseeker.html</em></p>

<p>
<strong><em>Internet EZSearch v. 3.0</em></strong></p>

<p>
Desarrollado por <em>American Systems,</em> es una versión shareware limitada en el tiempo y en la imposibilidad de grabar los resultados. Otra característica en contra es la ordenación sólo por relevancia. No permite hacerla por otros campos como el título o el URL. Por contra su interfaz gráfico está muy cuidado. </p>

<p>
<em>http://www.americansys.com/ezsearch.htm</p>

<p>
<strong>WebFerret v. 2.7</strong></em></p>

<p>
De la empresa <em>FerretSoft</em>, es la versión shareware de <em>WebFerretPRO</em> que se encuentra limitada a 15 días y sólo 9 de los 33 posibles buscadores. Su principal característica es la sencillez de su interfaz, que facilita que se encuentren antes las distintas opciones del menú.</p>

<p>
<em>http://www.ferretsoft.com/netferret/download.htm</em></p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991116.gif" width="400" height="284" alt="Curva de rendimiento de los agentes multibuscadores vs motores de búsqueda" title="Curva de rendimiento de los agentes multibuscadores vs motores de búsqueda" /></center></p>

<p>Resultados</p>

<p>
<strong>Tiempo de respuesta.</strong></p>

<p>
Sorprendentemente las diferencias entre las medias de los distintos agentes son bastante abultadas: 3’09 segundos para <em>WebFerret</em> (el que menos tiempo empleó), frente a los 48’05 segundos de <em>iMine</em> (el que más tardó). Estas diferencias se deben fundamentalmente a la configuración inicial adoptada en cada agente, es decir, número de motores de búsqueda a consultar y eliminación de resultados duplicados y/o muertos. Ver gráfico 3.</p>

<p>
<strong>Rendimiento/eficacia</strong></p>

<p>
Como se puede observar en el gráfico/4 todos los agentes cumplen el principio por el que exhaustividad y precisión son inversamente proporcionales.</p>

<p>
Antes de comenzar a hablar del rendimiento de cada uno de los agentes multibuscadores, queremos hacer hincapié en algunos aspectos que llaman la atención nada más observar el gráfico.</p>

<p>
<strong>«Cuanto mayor sea el número de representaciones documentales donde escoger mejor será el rendimiento de los sistemas de recuperación»</strong></p>

<p>
En primer lugar resulta extraño el comportamiento de las curvas de rendimiento de todos los agentes, es decir, su recorrido final en cuanto a precisión debería terminar entre los valores 0’1 y 0’2. Que no suceda así se puede deber a varios motivos: uno es que el sistema de ordenación por relevancia que utilizan los distintos agentes no es lo suficientemente bueno como para agrupar los documentos que mejor se ajustan a las necesidades de información de los usuarios, entre los veinte primeros resultados. Por otra parte, los resultados podían haber sido distintos si en el presente estudio se hubiesen tenido en cuenta no los veinte sino los treinta primeros resultados de cada respuesta. Entonces se conseguiría una mayor agrupación de documentos relevantes en las veinte primeras recuperaciones y menor en el resto, hasta llegar a treinta, con lo que se habría obtenido una curva de rendimiento más ajustada a su modelo ideal. Nosotros nos inclinamos a pensar que este comportamiento viene determinado por la conjunción de las dos explicaciones anteriormente expuestas.</p>

<p>
Otro aspecto que resulta desconcertante es la curva de rendimiento de <em>WebSeeker </em>y <em>EZSearch</em>, ya que su rendimiento es sensiblemente inferior al resto de los agentes. La explicación es sencilla. El primero no ordena los resultados por relevancia, sino por buscador o alfabéticamente por URL, lo que provoca que los documentos que mejor se ajustan a lo que demanda el usuario aparezcan dispersos a lo largo de la recuperación, y dependiendo del caso, fuera de los veinte primeros resultados que aquí se han tenido en cuenta. El caso de <em>EZSearch</em> es distinto: ordena los resultados, pero según un criterio propio de relevancia, y distinto al del resto.</p>

<p>
<strong>«Está demostrado que la combinación de seis buscadores puede llegar a ofrecer hasta un 93% de cobertura en internet»</p>

<p>
</strong>A nivel general, podemos decir que todos los agentes multibuscadores, salvo los dos anteriores, tienen un rendimiento aceptable, pues mantienen una precisión superior al 40%. </p>

<p>
<em>WebFerret</em> es el que obtiene resultados más precisos (recupera más documentos adecuados) cuando la exhaustividad es baja o media, seguido muy de cerca por <em>Copernic</em>. Sin embargo, cuando la exhaustividad aumenta, la eficacia de ambos se invierte, es decir, a mayor número de documentos recuperados, <em>Copernic</em> es más preciso que su competidor.</p>

<p>

Algo muy similar ocurre entre <em>MataHari</em> e <em>iMine</em>, aunque siempre por debajo de los valores de rendimiento de los dos últimos comentados. </p>

<p>
El caso de <em>WebStorm</em> resulta un tanto curioso pues su nivel de precisión, cuando la exhaustividad es muy baja, es superior a <em>iMine</em>, pero a medida que ésta última aumenta su rendimiento decrece, llegando incluso a ofrecer niveles de precisión inferiores al 40% cuando la exhaustividad es grande. Se podría decir que es el ejemplo de un buen sistema de ordenación por relevancia, pero poco capaz de localizar y recuperar la información que se le demanda.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991134.gif" width="400" height="300" alt="Webstorm" title="Webstorm" /></center></p>

<p>
<strong>«Estamos seguros de que si HotBot y AltaVista pudieran trabajar con el mismo número de documentos con el que lo hacen los agentes multibuscadores, su rendimiento sería igual o superior al de éstos»</p>

<p>
</strong>En el gráfico 5 se reproducen los rendimientos de <em>WebFerret</em> y <em>Copernic,</em> y el obtenido por <em>HotBot</em> y <em>AltaVista</em>. Hay que aclarar que para obtener el rendimiento de estos dos motores de búsqueda se ha utilizado la misma metodología que con los agentes.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991132.gif" width="400" height="300" alt="WebFerret" title="WebFerret" /></center></p>

<p>
El objetivo de este gráfico no es el de poner de manifiesto el mayor rendimiento de los agentes sobre los motores de búsqueda, sino incidir en la diferencia existente. &iquest;Cómo es posible que una serie de agentes que prácticamente están dando sus primeros pasos en la recuperación de información, obtengan mejores resultados que unos buscadores depurados, experimentados y especializados en la misma tarea?</p>

<p>
<strong>«WebStorm es el ejemplo de un buen sistema de ordenación por relevancia, pero poco capaz de localizar y recuperar la información que se le demanda»</strong></p>

<p>
Estamos seguros de que si los motores de búsqueda de <em>HotBot</em> y <em>AltaVista </em>pudieran trabajar con el mismo número de documentos con el que lo hacen los agentes multibuscadores, su rendimiento sería igual o superior al de éstos. La base de esta afirmación se encuentra al comienzo de este artículo. Cuanto mayor sea la cobertura, cuanto mayor sea la base de datos, cuanto mayor sea el número de representaciones documentales donde escoger para satisfacer las informativas de las necesidades informativas del usuario (consulta), mejor será el rendimiento de los sistemas de recuperación. Como hemos dicho, el motor de búsqueda con mayor cobertura es <em>HotBot</em>, con un 34% aproximado de la totalidad de la Red. Está demostrado que la combinación de seis buscadores puede llegar a ofrecer hasta un 93% de cobertura en internet.</p>

<p>
Conclusiones</p>

<p>

La metodología aquí desarrollada para la evaluación de un grupo de agentes “inteligentes” puede ser discutible y mejorable. No se pretende la elaboración de un modelo ideal de evaluación de motores de búsqueda en internet, aunque puede ser útil como referencia. Sin embargo sí se ponen de manifiesto varias cosas.</p>

<p>
Los actuales motores de búsqueda están ofreciendo un rendimiento cada vez menor como consecuencia del crecimiento de la Red. Una de las soluciones a este problema puede estar en el uso de multibuscadores, ya sean los aquí descritos u otros, pero siempre clientes multibuscadores, ya que los basados en servidor son bastante más pobres.</p>

<p>
<strong>«El adjetivo ‘inteligente’, aplicado a los distintos agentes aquí estudiados, resulta totalmente gratuito, pues ninguno de ellos demuestra ninguna capacidad a la que se le pueda atribuir este calificativo»</p>

<p>
</strong>El adjetivo “inteligente”, aplicado a los distintos agentes aquí estudiados, resulta totalmente gratuito, pues la base de conocimientos reactiva a los cambios en el entorno de la información y en el de los usuarios que justifica el comportamiento “inteligente” no parece existir propiamente en el caso de los programas evaluados. Aunque también es verdad que incorporan una serie de procesos automatizados que los actuales motores de búsqueda no tienen y que resultan bastante útiles, como por ejemplo: programación y almacenamiento de consultas, indización de las mismas, comprobación del funcionamiento de la URL suministrada..</p>

<p>
Nuestro objetivo prioritario no es realizar un ranking de los agentes descritos, pero de los datos, cifras y gráficos aquí recogidos se pueden deducir varias conclusiones: si lo que pretendemos es obtener el mayor rendimiento posible en nuestras búsquedas deberemos utilizar <em>WebFerret</em>. Si la eficacia en la recuperación es importante, pero también valoramos otros aspectos como la amigabilidad del interfaz, grado y facilidad de personalización, posibilidad para eliminar resultados duplicados o muertos, y en definitiva todos aquellos aspectos recogidos en la tabla 2, los mejores son <em>Matahari </em>y <em>Copernic</em>. Ahora bien, si tenemos en cuenta todos los apartados anteriores pero también nos importa el precio, sin duda el mejor de todos ellos es <em>Copernic</em>, pues ofrece un rendimiento muy cercano a <em>WebFerret</em>. Su amigabilidad y posibilidades de configuración son las mejores de todos los aquí analizados, y además es gratuito. &iquest;Qué más se puede pedir?</p>

<p>
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phipola ARROBA ugr.es</p>

<p>
bvargas ARROBA platon.ugr.es</p>

<p>
amontesl ARROBA nexo.es</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Online Information 99</title>
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<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Paul Blake Los delegados que asistan a la conferencia Online Information 99 (el antiguo &ldquo;Online Meeting&rdquo;), que se desarrolla los d&iacute;as 7-9 de diciembre, podr&aacute;n conocer nuevas t&eacute;cnicas y estrategias de b&uacute;squeda, comparar servicios de informaci&oacute;n, evaluar herramientas y...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
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<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong>Paul Blake</strong></p>

<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991124.gif" width="200" height="266" alt="Paul Blake" title="Paul Blake" />Los delegados que asistan a la conferencia <em>Online
Information 99</em> (el antiguo <em>&ldquo;Online Meeting&rdquo;</em>), que
se desarrolla los d&iacute;as 7-9 de diciembre, podr&aacute;n conocer nuevas
t&eacute;cnicas y estrategias de b&uacute;squeda, comparar servicios de informaci&oacute;n,
evaluar herramientas y tecnolog&iacute;as de recuperaci&oacute;n y an&aacute;lisis,
descubrir los &uacute;ltimos desarrollos en el web, explorar nuevos cometidos
para los profesionales de la informaci&oacute;n, y examinar mecanismos avanzados
de obtenci&oacute;n de documentos y de su distribuci&oacute;n a los usuarios finales.</p>

<p>As&iacute; mismo, este a&ntilde;o la conferencia desarrollar&aacute;
dos programas de informaci&oacute;n especializada para <em>Ventas y marketing</em>
 y para <em>Farmacia</em>.</p>

<p><strong>Algunas sesiones</strong></p>

<p>La apertura correr&aacute; a cargo de <strong>Brian Lang</strong>, director de <em>The British Library</em>, con <em>&ldquo;Technology and culture:
out of step?&rdquo;</em> (Tecnolog&iacute;a y cultura: &iquest;desfasados?),
a quien seguir&aacute;n <strong>Tim Andrews</strong>, de <em>Dow Jones Reuters Business
Interactive</em>; <strong>Debbie Hull</strong>, de <em>Ovid Technologies</em>; y <strong>Hans
Gieskes</strong>, de <em>Lexis-Nexis</em>, con la sesi&oacute;n <em>&ldquo;Going
global: a new information world order?&rdquo;</em> (Globalizaci&oacute;n:

&iquest;un nuevo orden en el mundo de la informaci&oacute;n?).</p>

<p><img class="flotaiz" src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991105.gif" width="200" height="256" alt="Catherine Graham" title="Catherine Graham" />Otra materia tratada el primer d&iacute;a ser&aacute;:
<em>&ldquo;Portals: all change or all the same?&rdquo;</em>. Los portales parece
que est&aacute;n convirti&eacute;ndose en el nuevo canal de publicaci&oacute;n,
cambiando la forma en que se distribuye la informaci&oacute;n v&iacute;a
web, y en esta sesi&oacute;n, presidida por <strong>Tommy Mitchell</strong>, de <em>

Ebsco</em>, se analizar&aacute; qu&eacute; futuro pueden tener.</p>

<p>Informaci&oacute;n gratis: cuesti&oacute;n
de clases</p>

<p>Como dice <strong>Frederick Bowes</strong>, presidente de <em>
PubList.com</em>, los usuarios actuales tiene acceso a informaci&oacute;n
desde cualquier lugar y a cualquier hora como no hab&iacute;an podido imaginar
hace tan s&oacute;lo unos pocos a&ntilde;os. Saben que cualquiera, por muy
poco dinero, puede poner en marcha un web donde colocar informaci&oacute;n
que el mundo podr&aacute; leer gratis. Por ello no pueden entender por qu&eacute;

los resultados de las investigaciones no est&aacute;n disponibles inmediatamente.
El que se presente un documento para su publicaci&oacute;n y haya que esperar
6-18 meses para verlo en una revista impresa no tiene explicaci&oacute;n.</p>

<p>&ldquo;Los editores se dan cuenta de que tienen que
hacer frente a las realidades del mercado, o &eacute;ste hallar&aacute; otros
medios para desarrollarse&rdquo;, argumenta. &ldquo;S&oacute;lo hay que mirar
iniciativas como la de <em>Los Alamos National Laboratory</em>, <em>Sparc</em>
, la de <strong>Harold Varmas</strong>, director del <em>National Institute of Health</em>

 de los EUA, y otros proyectos no lucrativos, para darse cuenta de que gracias
a las nuevas tecnolog&iacute;as los usuarios se ven capaces ahora de llevar
a cabo todo tipo de realizaciones para satisfacer sus necesidades&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;En pocas palabras, los usuarios de internet
que necesitan informaci&oacute;n quieren conectar, buscar en una o varias
bases de datos, seleccionar la que les interese y establecer un enlace hasta
la fuente online donde puedan leer o descargar los documentos que necesitan
para su tarea&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Y desean poder hacer esto desde
casa, su trabajo o cualquier otro lugar donde tengan un PC instalado o port&aacute;til.
Si tienen que pagar por el material, esperan poder hacer la compra online
y entender qu&eacute; parte del cargo se debe al servicio y qu&eacute; parte
al contenido. Los editores que no sean capaces de suministrar sus contenidos
de una forma r&aacute;pida, especialmente mediante teledescarga, tendr&aacute;n
que presenciar c&oacute;mo sus clientes potenciales optan por fuentes de
contenidos similares que s&iacute; hayan sabido poner en marcha servicios

&aacute;giles&rdquo;.</p>

<p><strong>Bowes</strong> cree que el cambio ya est&aacute; teniendo
lugar y que los editores de revistas tradicionales perder&aacute;n inevitablemente
algunos de sus suscriptores que cada vez hallan m&aacute;s la informaci&oacute;n
que necesitan en internet. &ldquo;Cuando la gente se d&eacute; cuenta de
que puede encontrar informaci&oacute;n &uacute;til sin pagar la suscripci&oacute;n
impresa completa, algunos optar&aacute;n por una combinaci&oacute;n de internet
y servicios de obtenci&oacute;n de documentos&rdquo;, dice. &ldquo;Los editores
necesitan planificar su estrategia para generar nuevos ingresos a partir
del entorno no-impreso, el cual cada vez tiene m&aacute;s aceptaci&oacute;n
entre sus suscriptores&rdquo;.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991126.gif" width="400" height="710" alt="Roger Summit, fundador de Dialog, en el stand de su antigua empresa (Online Information 98)" title="Roger Summit, fundador de Dialog, en el stand de su antigua empresa (Online Information 98)" /></center></p>

<p><strong>Bob Stembridge</strong>, de <em>Derwent Information</em>
, argumenta que los editores est&aacute;n redescubriendo el valor de la clasificaci&oacute;n.
&ldquo;Con tanta informaci&oacute;n cient&iacute;fica, m&eacute;dica y t&eacute;cnica,
tanto el contenido como la credibilidad de la informaci&oacute;n son cr&iacute;ticos&rdquo;,
asegura. &ldquo;De la misma forma como <em>Yahoo</em> tiene que clasificar
e indizar con grandes equipos de personas o mediante versiones electr&oacute;nicas
de la indizaci&oacute;n por citas -de lo m&aacute;s potente que nunca
se haya visto-, estamos redescubriendo la importancia de las revisiones
cualitativas y apreciando, nuevamente, la necesidad de sumarios que permitan
encontrar la informaci&oacute;n r&aacute;pidamente. La b&uacute;squeda en
texto completo tiene unas ventajas claras, y probablemente se perfeccionar&aacute;n
los algoritmos que indizan y hacen sumarios de forma completamente autom&aacute;tica.
Sin embargo la intervenci&oacute;n humana se necesitar&aacute; todav&iacute;a
durante un largo tiempo&rdquo;.</p>

<p>Piensa que la mayor&iacute;a de los que buscan <em>
informaci&oacute;n</em> en internet esperan encontrarla f&aacute;cilmente
sin haberse formado y adem&aacute;s sin pagar. &ldquo;Estamos muy lejos de
que la informaci&oacute;n m&eacute;dica gratis nos convierta a todos en m&eacute;dicos-documentalistas,
o la de patentes tambi&eacute;n gratuita nos convierta en expertos en patentes,
de la misma forma que la inform&aacute;tica ha revolucionado todas las profesiones&rdquo;.</p>

<p>Parece que en los medios pol&iacute;ticos europeos
est&eacute; de moda decir que las pobrecitas pymes han sido privadas de la
informaci&oacute;n por malvados profesionales de las patentes, incluidas
las oficinas de patentes. Las iniciativas de la <em>US Patent and Trademark
Office</em>, ofreciendo especificaciones de patentes en el web, y de la <em>
European Patent Office</em>, con <em>Esp ARROBA cenet</em> (ver EPI <a href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/mayo/index.html">v. 8, n. 5</a>, p.
33), son intentos de comunicaci&oacute;n que celebramos. Nadie duda de que
estos sistemas tienen cierta utilidad, pero al final la verdadera <strong>informaci&oacute;n</strong>

 no puede ser completamente gratuita.</p>

<p>Gesti&oacute;n del conocimiento</p>

<p><strong>Maija Jussilainen</strong>, de la <em>Oficina del Primer
Ministro</em> en Finlandia, explicar&aacute; a los asistentes al <em>Online
Information 99</em> c&oacute;mo el <em>Consejo de Estado</em> de su pa&iacute;s
utiliza una intranet como herramienta para la gesti&oacute;n del conocimiento.
Para esta gesti&oacute;n, seg&uacute;n <strong>Jussilainen</strong>, hay dos enfoques
principales:</p>

<ul>
<li>tecnol&oacute;gico, que ampl&iacute;a el objetivo de las tareas tradicionales de la gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n;</li>
<li>estrat&eacute;gico, para desarrollar y difundir conocimiento y experiencia en una organizaci&oacute;n.</li>
</ul>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991125.gif" width="400" height="267" alt="Los programas de información de la Unión Europea siempre tienen una gran presencia en el online" title="Los programas de información de la Unión Europea siempre tienen una gran presencia en el online" /></center></p>

<p>&ldquo;La intranet del <em>Consejo de Estado</em> crea
un entorno com&uacute;n de informaci&oacute;n para las organizaciones usuarias:
ministerios, tribunales de justicia, <em>Gabinete del Presidente</em> y <em>

Parlamento</em>&rdquo;, explica <strong>Jussilainen</strong>. &ldquo;La intranet provee
acceso tanto a fuentes internas como externas: bases de datos y archivos
de los propios usuarios, proveedores comerciales y fuentes de internet gratuitas.
Un sistema de boletines electr&oacute;nicos aporta un elemento de comunicaci&oacute;n
interactiva y los usuarios pueden crear foros de discusi&oacute;n abiertos
o cerrados&rdquo;.</p>

<p><strong><em>&laquo;Entre los temas cubiertos este a&ntilde;o
est&aacute;n: portales, tecnolog&iacute;as de motores de b&uacute;squeda,
gesti&oacute;n del conocimiento e inteligencia competitiva&raquo;</em></strong></p>

<p><strong>Jussilainen</strong> concluye que, aunque una intranet
puede ser eficaz para la gesti&oacute;n del conocimiento, es s&oacute;lo
una herramienta. &ldquo;La gesti&oacute;n del conocimiento es un concepto
m&aacute;s amplio, que pretende el enfoque estrat&eacute;gico mencionado
antes y que requiere una visi&oacute;n hol&iacute;stica desde los m&aacute;s
altos niveles de la organizaci&oacute;n. Si esa visi&oacute;n no existe la
intranet ser&aacute; parcialmente in&uacute;til.</p>

<p>Xml</p>

<p><strong>Paul Rees</strong>, del <em>Internet Applications Group</em>
, tiene previsto hacer una introducci&oacute;n a uno de los temas m&aacute;s
tratados en el mundo de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, xml
(<em>extensible markup language</em>), pero desde una &oacute;ptica muy pr&aacute;ctica.
&ldquo;Ha sido pregonado como la &lsquo;pr&oacute;xima cosa importante&rsquo;

en intercambio y publicaci&oacute;n de informaci&oacute;n, pero muy pocas
personas tienen claro qu&eacute; es realmente&rdquo;, dice. &ldquo;Fundamentalmente
xml es un lenguaje para marcar o se&ntilde;alar los campos de los documentos
que contienen informaci&oacute;n estructurada; se marcan tanto los contenidos
como algunas indicaciones sobre el rol que desempe&ntilde;an&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;Hay dos &aacute;reas principales donde puede
aplicarse xml. La primera, y m&aacute;s familiar, es en <em>presentation-oriented
publishing</em> (<em>pop</em>), y la segunda en <em>message-oriented middleware</em>

 (<em>mom</em>), &eacute;sta para facilitar que los sistemas de informaci&oacute;n
se comuniquen y operen entre s&iacute;&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;<em>Pop</em> est&aacute; dirigido al suministro
de documentos creados y le&iacute;dos por humanos. Permite a las organizaciones
almacenar grandes vol&uacute;menes de datos sin formatear. La ventaja principal
se basa en la separaci&oacute;n del contenido de un documento de su apariencia
o presentaci&oacute;n. Se produce el documento original y luego se aplican
diferentes hojas de estilo para los diversos medios. Una hoja de estilo simplemente
es un conjunto de instrucciones que le indican a un programa c&oacute;mo
tiene que formatear un documento&rdquo;.</p>

<p><strong><em>&laquo;Que se presente un documento para su
publicaci&oacute;n y haya que esperar 6-18 meses para verlo en una revista
impresa no tiene explicaci&oacute;n&raquo;</em></strong></p>

<p>&ldquo;Esto significa que un editor puede producir
un documento y un sistema <em>pop</em> puede publicarlo impreso, en cd-rom,
en web e incluso como micro-navegador con muy poco trabajo adicional. Cada
documento se formatea seg&uacute;n el medio. Como resultado se obtienen grandes
ahorros para las organizaciones que publican informaci&oacute;n.</p>

<p>Papel de los profesionales</p>

<p>El tema principal de la presentaci&oacute;n de <strong>
Klaus Baucer</strong> y <strong>Ram&oacute;n Granadillo</strong>, del <em>Max-Planck Institut</em>

, Alemania, ser&aacute;: &iquest;c&oacute;mo nos las apa&ntilde;amos para
saber qu&eacute; ser&aacute; importante antes de que nos lo pregunten? La
mayor&iacute;a de nosotros, como bibliotecarios-documentalistas, estamos
familiarizados con materias que parecen haber perdido su importancia con
la explosi&oacute;n de los 10 a&ntilde;os &uacute;ltimos&rdquo;, comentan.
&ldquo;Desde luego, algunas la han perdido, pero otras no. Lo que realmente
ha cambiado es la forma en que tratamos las materias que nos interesan; los
contenidos son los mismos&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;Las bibliotecas han estado suministrando documentos
digitalizados desde hace unos a&ntilde;os&rdquo;, contin&uacute;an. &ldquo;Hay
una tendencia a poner en el web el trabajo que realizan los investigadores,
de manera que algunos informes pueden leerse en forma digital semanas antes
de que aparezcan impresos. A largo plazo, con el incremento de los costes
de impresi&oacute;n, &eacute;sta podr&iacute;a ser una soluci&oacute;n viable
para que la poblaci&oacute;n cient&iacute;fica y acad&eacute;mica pudiera
reducir gastos. Sin embargo est&aacute;n por solucionar dos cuestiones que
a buen seguro ser&aacute;n clave en el futuro: la fiabilidad y la autenticidad
de los documentos&rdquo;.</p>

<p>Sesi&oacute;n espa&ntilde;ola</p>

<p>Esta sesi&oacute;n, desarrollada en castellano, es
ideal para que los asistentes conozcan en pocos instantes las &uacute;ltimas
novedades y tendencias del sector y puedan sacar mejor partido tanto de su
participaci&oacute;n en las conferencias como de su visita a la feria.</p>

<p>La entrada a esta sesi&oacute;n es libre para todos
los que est&eacute;n interesados.</p>

<p><strong>Isidro F. Aguillo</strong>, <em>Centro de Informaci&oacute;n
y Documentaci&oacute;n Cient&iacute;fica</em>, <em>Csic</em>; <strong>Jos&eacute;

M&ordf; Ang&oacute;s Ullate</strong>, <em>Centro de Documentaci&oacute;n Cient&iacute;fica</em>
, <em>Univ. de Zaragoza</em>; <strong>Pedro H&iacute;pola</strong>, <em>Fac. de Biblioteconom&iacute;a
y Documentaci&oacute;n de Granada</em>; <strong>Pedro Mart&iacute;n Mej&iacute;as</strong>

, <em>Kpmg</em>, y <strong>Tom&agrave;s Baiget</strong>, <em>Institut d&rsquo;Estad&iacute;stica
de Catalunya</em> (moderador) tratar&aacute;n sucintamente de:</p>

<ul>
<li>Movimientos estrat&eacute;gicos recientes (alianzas, adquisiciones) y evoluci&oacute;n del sector de la informaci&oacute;n electr&oacute;nica.</li>
<li>Cometido de las administraciones p&uacute;blicas. <em>Libro Verde</em> de la <em>CE</em>.</li>
<li>Cambios en la forma de buscar informaci&oacute;n.</li>
<li>Servicios a trav&eacute;s de la intranet.</li>
<li>C&oacute;mo integrar el sistema de informaci&oacute;n/documentaci&oacute;n en los programas de inteligencia competitiva. Sinergias con la gesti&oacute;n del conocimiento.</li>
</ul>

<p><strong><em>Paul Blake</em></strong><em>, Group Editor, Learned
Information.</em></p>

<p><em>Tel.: +44-1865-388 000; fax: 736 354</em></p>

<p><em>http://www.online-information.co.uk</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title><![CDATA[&iquest;Se quedan los hosts en la cuneta?]]></title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/noviembre/se_quedan_los_hosts_en_la_cuneta.html" />
<modified>2006-04-29T20:11:38Z</modified>
<issued>1999-11-01T20:11:14Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2692</id>
<created>1999-11-01T20:11:14Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Por Stuart Urwin El anuncio de Hoppenstedt, el conocido productor alem&aacute;n de directorios de empresas, de que concentrar&aacute; sus esfuerzos online en internet y quitar&aacute; sus bases de datos de los actuales hosts online cl&aacute;sicos hace pensar en si esto...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p>Por <strong>Stuart Urwin</strong></p>

<p>El anuncio de <em>Hoppenstedt</em>, el conocido productor
alem&aacute;n de directorios de empresas, de que concentrar&aacute; sus esfuerzos
online en internet y quitar&aacute; sus bases de datos de los actuales hosts
online cl&aacute;sicos hace pensar en si esto es el inicio de una tendencia
general. La medida parece deberse al deseo de obtener mejor rendimiento econ&oacute;mico,
simplificar las operaciones y acceder directamente a los clientes.</p>

<p><strong>&laquo;Al principio los hosts
fueron una fuente de ingresos s&oacute;lo marginal para editoriales y productores
de revistas de res&uacute;menes&raquo;</strong></p>

<p>Como es sabido, el m&aacute;rketing consiste en encontrar
un grupo de clientes con un inter&eacute;s compartido, definir sus necesidades
comunes y satisfacerlas. Esto es un concepto simple pero requiere muchas
pruebas hasta que se consigue el correcto <em>mix</em> de producto, presentaci&oacute;n
o envoltorio y precio. Si no existe un grupo de clientes suficientemente
grande, identificable, accesible, con un objetivo com&uacute;n y medios para
pagar, no hay mercado. Por esto en internet hay tanto inter&eacute;s de identificar
y construir comunidades alrededor de un tema.</p>

<p>Los editores siempre han sido buenos construyendo
comunidades. La habilidad del editor, ya sea <em>Financial Times</em>, <em>Birmingham
Post</em> o <em>Information World Review</em>, ha sido identificar un inter&eacute;s
y relacionarlo con una comunidad espec&iacute;fica, bien de profesionales
de las finanzas, gente que vive en Birmingham o bien que usa o provee productos
informativos.</p>

<p><strong>Papel de los distribuidores online</strong></p>

<p>Esto me hace retroceder a analizar el papel de los
hosts online tradicionales y a cuestionar si son un modelo anticuado o no.
Hist&oacute;ricamente los hosts han a&ntilde;adido valor a la parte del suministro
o distribuci&oacute;n editorial, porque identificaron una comunidad (bibliotecarios
y profesionales de la informaci&oacute;n) que deseaba buscar informaci&oacute;n
archivada de un modo m&aacute;s eficaz. Para muchos editores &eacute;sta
fue una nueva fuente de ingresos, y estuvo bien aceptada porque era un subproducto
de sus productos impresos tradicionales. Ninguna editorial hubiera podido
invertir entonces en el hardware y software necesarios para proveer tales
servicios a su propia clientela. El negocio de los hosts funcion&oacute;
gracias a que repartieron sus gastos generales entre un n&uacute;mero grande
de clientes y a que reunieron muchas bases de datos, pudiendo as&iacute;
vivir de las econom&iacute;as de escala.</p>

<p><strong>&laquo;Posteriormente los propietarios
de los contenidos fueron imponiendo condiciones: la primera saber qui&eacute;nes
eran sus clientes para, m&aacute;s tarde, dirigirse directamente a ellos&raquo;</strong></p>

<p>De todos modos la situaci&oacute;n no fue f&aacute;cil.
Evidentemente los editores estuvieron de acuerdo en quedarse con un porcentaje
de los beneficios extras, pero adem&aacute;s quisieron tambi&eacute;n contactar
con los nuevos clientes. Ellos dec&iacute;an que si no conoc&iacute;an qui&eacute;n
era el cliente, no podr&iacute;an cubrir sus futuras necesidades. Los hosts,
por otra parte, cre&iacute;an que los clientes les pertenec&iacute;an.</p>

<p>Internet est&aacute; cambiando la situaci&oacute;n
fragmentando el mercado online. Para empezar, la comunidad online ya no es
s&oacute;lo un relativamente peque&ntilde;o grupo de profesionales educados
y formados que demandan informaci&oacute;n. Ahora es un mercado masificado
de centenares de millones de personas, distribuidos por todo el mundo y con
dinero para gastar, que nadie puede ignorar. En segundo lugar, la infraestructura
de telecomunicaciones se ha convertido en un servicio p&uacute;blico de uso
generalizado, a diferencia de cuando se desarroll&oacute; para los servidores
online. Tercero, el mundo del software tambi&eacute;n ha cambiado. A los
pocos y dif&iacute;ciles de usar motores de b&uacute;squeda iniciales se
han unido y, en algunos casos sustituido, un gran n&uacute;mero de buscadores
accesibles gratuitamente. Cuatro, la estructura econ&oacute;mica de costes
de los editores es totalmente diferente: el coste de la publicaci&oacute;n
en internet es mucho menor que el de la impresa. Esto proporciona a los editores
la oportunidad de poner en marcha sus propias comunidades online.</p>

<p><strong>Nuevas comunidades de clientes</strong></p>

<p><em>Real Cities</em>, de <em>Knight Ridder</em>, es un
buen ejemplo de enfoque, ya que est&aacute; construyendo comunidades virtuales
locales por todos los EUA basadas en sus peri&oacute;dicos regionales. El
modelo consiste en regalar contenidos valiosos y obtener beneficios a trav&eacute;s
de la publicidad de otros que quieren vender en la misma comunidad.</p>

<p>Fue precisamente <em>Knight Ridder</em> quien vendi&oacute;
su tradicional host online a la relativamente nueva <em>The Dialog Corporation</em>

, y despu&eacute;s se resitu&oacute; en San Jos&eacute;, en el coraz&oacute;n
del Silicon Valley. Parece que abandon&oacute; un mercado ya maduro para
entrar en un nuevo sector, justo en el momento adecuado.</p>

<p><em>Hoppenstedt </em>tambi&eacute;n quiere llevar a
cabo su propia comunidad online (vertical) lo cual tiene sentido porque as&iacute;
puede llegar a sus clientes y concentrar sus esfuerzos en una &uacute;nica
l&iacute;nea de productos.</p>

<p><strong>Saquemos conclusiones</strong></p>

<p>Por lo tanto, &iquest;c&oacute;mo tendr&iacute;an
que reaccionar los profesionales de la informaci&oacute;n frente a estos
acontecimientos? Si yo fuera un profesional pienso que me dir&iacute;a a
m&iacute; mismo: &ldquo;No quiero hacer b&uacute;squedas online para otras
personas el resto de mi vida. Quiero que mis usuarios finales obtengan la
informaci&oacute;n por su cuenta, pero yo ser&eacute; la persona que les
indique los mejores recursos de informaci&oacute;n. Quiero ense&ntilde;arles
c&oacute;mo buscar un dato concreto, gestionar las mejores ofertas de los
proveedores para hacer eso posible...&rdquo;</p>

<p>Buscar&iacute;a c&oacute;mo a&ntilde;adir informaci&oacute;n
a la intranet corportiva o, mejor, c&oacute;mo hacerla llegar directamente
a cada PC de los usuarios. Tambi&eacute;n mirar&iacute;a alguna de las herramientas
electr&oacute;nicas baratas que existen actualmente para elaborar mi propia
comunidad online de usuarios, como un medio de formarles y recibir a su vez
un valioso feedback.</p>

<p>Creo que el contenido es vital. Si fuera un host online,
sin el control de mis propios datos, estar&iacute;a preocupado y con toda
seguridad mirar&iacute;a c&oacute;mo diversificarme en este mercado de crecimiento
tan r&aacute;pido.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><strong>Stuart Urwin</strong>. &ldquo;Falling by the wayside?&rdquo;.
En: <em>Information World Review</em>, 1999, septiembre, n. 150, p. 16.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><strong>Stuart Urwin</strong> fue director para Europa del host
<em>Dialog</em>. Actualmente es consultor sobre empresas y temas de internet.
Publica un bolet&iacute;n electr&oacute;nico semanal que puede leerse gratuitamente
en:</p>

<p><em>www.informationcity.com</em></p>

<p>Su direcci&oacute;n electr&oacute;nica es:</p>

<p><em>stuarturwin ARROBA informationcity.com</em></p>
]]>


</content>
</entry>
<entry>
<title>Derwent renueva su base de datos estrella</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/noviembre/derwent_renueva_su_base_de_datos_estrella.html" />
<modified>2006-04-29T20:11:13Z</modified>
<issued>1999-11-01T20:10:55Z</issued>
<id>tag:www.elprofesionaldelainformacion.com,1999:/contenidos//2.2691</id>
<created>1999-11-01T20:10:55Z</created>
<summary type="text/plain"><![CDATA[Derwent ha relanzado su base de datos World Patents Index (WPI), despu&eacute;s de lo que la compa&ntilde;&iacute;a describe como &ldquo;dos a&ntilde;os de intensivo redise&ntilde;o y reingenier&iacute;a&rdquo;. Los cambios incluyen nuevos campos, m&aacute;s actualizaci&oacute;n (tiempo de proceso m&aacute;s corto) y la...]]></summary>
<author>
<name>Javier</name>
<url>http://www.catorze.com</url>
<email>javier@catorze.com</email>
</author>

<content type="text/html" mode="escaped" xml:lang="en" xml:base="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/">
<![CDATA[<p><em>Derwent</em> ha relanzado su base de datos <em>World Patents Index</em> (<em>WPI</em>), despu&eacute;s
de lo que la compa&ntilde;&iacute;a describe como &ldquo;dos a&ntilde;os
de intensivo redise&ntilde;o y reingenier&iacute;a&rdquo;. Los cambios incluyen
nuevos campos, m&aacute;s actualizaci&oacute;n (tiempo de proceso m&aacute;s
corto) y la creaci&oacute;n del <em>Derwent Chemistry Resource</em> (<em>DCR</em>), que tambi&eacute;n es una base de datos consultable online por separado.</p>

<p>Seg&uacute;n <strong>Shirley Bailey-Wood</strong>, gerente de
desarrollo de producto, <em>DCR</em> ha sido uno de los principales componentes
del cambio. Es un sistema de indizaci&oacute;n centralizado para todas las
bases de datos de <em>Derwent</em> de informaci&oacute;n qu&iacute;mica. Se
basa en las estructuras qu&iacute;micas y puede interrogarse por los nombres
qu&iacute;micos usuales, facilitando el acceso a los dem&aacute;s ficheros
bibliogr&aacute;ficos tanto a los especialistas como a los usuarios ocasionales.</p>

<p>Entre las mejoras est&aacute;n tambi&eacute;n los
nuevos campos &ldquo;<em>Novelty</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Technology Focus</em>
&rdquo; y &ldquo;<em>Extension Abstract</em>&rdquo;, cuyo objetivo es clarificar
los res&uacute;menes para que alerten a los usuarios de la existencia de
informaci&oacute;n espec&iacute;fica y les ayuden a decidir si las patentes
son realmente de su inter&eacute;s. Todos los encabezamientos est&aacute;n
disponibles como texto buscable. El campo <em>Novelty</em>, por ejemplo, permite
a los investigadores buscar y visualizar los aspectos innovadores de una
invenci&oacute;n en combinaci&oacute;n con el nuevo <em>Derwent Title</em>,
que la resume toda.</p>

<p><em>Technology Focus</em> es un campo opcional del resumen
que s&oacute;lo se presenta cuando en la patente original hay suficientes
datos que aporten puntos de vista tecnol&oacute;gicos distintos.</p>

<p>Por detr&aacute;s de los decorados <em>Derwent</em>
ha renovado sus procesos de producci&oacute;n. &ldquo;Hemos reorganizado
departamentos y entrenado al personal para unir los papeles de editor y de
indexador en uno &uacute;nico de analista&rdquo;, dijo <strong>Bailey-Wood</strong>

. &ldquo;Las ventajas no s&oacute;lo van m&aacute;s all&aacute; de la posibilidad
de ofrecer res&uacute;menes m&aacute;s estructurados e informativos sino
que tambi&eacute;n conseguimos m&aacute;s rapidez y actualizaci&oacute;n&rdquo;.
Las fechas de publicaci&oacute;n para la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses
y tecnolog&iacute;as ya se han acelerado, y ha disminuido el tiempo de proceso
en algunos casos hasta en un 50%.</p>

<p><center><img src="http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/mt-static/img/1999/19991108.gif" width="400" height="300" alt="Derwent" title="Derwent" /></center></p>

<p>En el web de <em>Derwent</em> puede hallarse informaci&oacute;n
completa sobre las novedades, y ejemplos de registros:</p>

<p><em>http://www.derwent.com/ <br />
custserv/newcontent/newolab_exp.html</em></p>

<p><em>WPI</em>, de <em>Derwent</em>, es una de las bases
de datos paradigm&aacute;ticas de la documentaci&oacute;n online. Actualmente
tiene unos 9 millones de registros y m&aacute;s de 3,5 millones de im&aacute;genes
desde 1963. Los registros redise&ntilde;ados se ofrecen a partir de enero
de 1999.</p>

<p>&ldquo;Derwent revamps flagship database&rdquo;. En:
<em>Information World Review</em>, 1999, septiembre, n. 150, p. 2.</p>
]]>


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</entry>

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