El profesional de la información


Septiembre 1999

Prototipizar en el web

Los profesores Ely Dahan (MIT Sloan School of Management, Cambridge) y V. Seenu Srinivasan (Stanford University ) usan el web para decidir cuál es el mejor prototipo de un nuevo producto. Se hacen prototipos virtuales, visibles por internet, para los investigadores que realizan el test que debe llevar a su elección o no.

Normalmente se fabrican algunos prototipos reales de nuevos productos con el coste que ello conlleva para que un grupo de consumidores escoja el que más le gusta. Ahora se trata de que los prototipos sean sólo virtuales y estén disponibles en el web, con lo que el coste es mucho más bajo. Además, se puede probar un número mayor de prototipos con los menores costes que el proceso implica.

En las pruebas realizadas con estudiantes se encontró una gran correlación entre lo que decían los grupos de prueba que trabajaban con prototipos físicos y los que los usaban sólo virtuales. Por tanto, el método puede funcionar.

Directivos para la era de la información

Si esto funciona con las cosas, ¿podemos hacer algo también con las personas? Porque un peligro que corremos es que la revolución internet vaya más rápida que nuestra capacidad para sacarle provecho. En este sentido, ¿estamos formando adecuadamente a los directivos del siglo XXI?, ¿o quizá sólo formamos empresarios que “abdican” de la tecnología en favor de los técnicos?

Pues bien, ya hay quien quiere aportar soluciones al respecto. El Bentley College (Massachussts) ha creado un MBA (Master in Business and Administration) para formar directivos en una época de comunicaciones, informática e información ilimitadas, que empieza ahora con el curso 1999-2000. Este proyecto va más allá de la mera inversión en tecnologías: se trata de redefinir el currículum, incluir el “aroma informacional” en todo lo que se enseña a un futuro directivo.

Empresarios más informados, y quizá máquinas más humanizadas

Una propuesta interesante es la de D’Arcy Haskins Truluck, un estudiante de la University of Florida, que ha mejorado la síntesis de voz con el fin de que las máquinas parlantes transmitan emociones.

La verdad es que un “lo siento” expresado por un robot suena generalmente a “te has quedado sin lo que buscabas, y a mí que más me da”. La voz de la máquina, por ejemplo la de muchos sistemas de respuesta telefónica automática, es muy poco humana. Pero Truluck está consiguiendo que el tono de voz del robot transmita sentimiento, como tristeza o felicidad, a base de aplicar a los sintetizadores modelos parecidos a los que usamos los humanos.

http://www.bentley.edu/graduate/mba/ftmba.htm

http://ichi.stanford.edu/~leonardl/pump/html/cover.html

Fortune, 15/04/99, p. 77.

Harvard Business Review, 1999, enero-febrero, pp. 20-21.

Sobre D’Arcy Truluck’s Program:

The Economist, 27/02/99, p. 86.

http://www.napa.ufl.edu/99news/speech.htm

Alfons Cornella.

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/septiembre/prototipizar_en_el_web.html