El profesional de la información


Octubre 1999

Tendencias del sector español de la informacion electronica

Por Tomàs Baiget

Resumen:

Síntesis de las opiniones de 29 expertos españoles sobre el sector de la información electrónica que fueron consultados con motivo del informe “MSStudy II” de la Comunidad Europea. El texto describe de forma sucinta las principales características de la situación actual y las tendencias del mercado español, barreras existentes al uso de la información y recomendaciones sobre las políticas adecuadas para aminorarlas.

 

Palabras clave: Mercado de la información electrónica, Información profesional, Pymes, Información para consumidores, Tendencias, Barreras, Recomendaciones, Políticas de información.

 

 

Title: Trends of the Spanish electronic information sector

Abstract: Summary of the opinions of 29 Spanish experts on the electronic information sector that were asked for the European Community’s “MSStudy II” report. This article describes in a concise form the main characteristics of the current situation and trends of the Spanish market, existing barriers to the use of information and recommendations about policies to reduce them.

Keywords: Electronic information market, Professional information, Smes, Consumer information, Trends, Barriers, Recommendations, Information policies.

Baiget, Tomàs. “Tendencias del sector español de la información electrónica”. En: El profesional de la información, 1999, octubre, v. 8, n. 10, pp. 4-13.

1. Introducción

Tomàs BaigetEn este artículo se ofrece una síntesis del informe obtenido como resultado de encuestar a 29 expertos españoles del sector de la información electrónica. El informe completo, de 50 páginas, se hizo público el pasado mes de junio de 1999, y puede leerse y descargarse del web de la Asociación Multisectorial de la Información (Asedie):

http://www.asedie.es/msstudy/informe.htm

El ejercicio se llevó a cabo simultáneamente en 16 países europeos, con preguntas comunes que en su origen fueron redactadas por el equipo alemán que dirige MSStudy*.

2. Proporción entre los mercados profesional y doméstico

Si en 1997 el mercado —o sea, el valor monetario, no la cantidad de uso— de los servicios de información online y offline (cd-rom, etc.) usados principalmente con propósitos profesionales en el lugar de trabajo (p. ej.: en una empresa, un instituto de investigación o un organismo de la administración) se estimó en un 60% del total, los expertos prevén que en el 2003 esta proporción bajará al 51%.

La estimación inicial del 60% procede del Instituto de Estadística de Catalunya. Sin embargo el mismo organismo ha publicado posteriormente los datos reales de 1997 obtenidos a partir de una operación de campo, según los cuales el valor de la información electrónica profesional vendida en España fue de 38.600 millones de PTA y la de consumo de sólo 17.400 M PTA, lo que significa que la primera representa el 69% del total.

La diferencia se debe a los criterios aplicados en cada momento para deslindar ambos mercados. Las cifras pueden variar según se incluyan o no determinados contenidos, soportes y métodos de pago en las estadísticas. Hay que resaltar que los juegos de ordenador y consolas se han excluido siempre de estos estudios, lo cual explica la obtención de cifras sensiblemente inferiores a las estimaciones realizadas por otras instituciones.

 

Se tiene la impresión generalizada de que el mercado de consumo o información electrónica para el gran público, más “visible” y quizá con empresas más dinámicas, se incrementará mucho, pero el profesional seguirá creciendo —en menor porcentaje—, pues en él se incluyen paquetes muy sólidos como las agencias de noticias, y especialmente la información financiera en tiempo real, sin olvidar otros importantes subsectores (información legal, de crédito, etc.).

La información de consumo penetra en los hogares más lentamente de lo que se esperaba, y en España por ahora se basaría mucho más en los soportes ópticos, puesto que no funcionan grandes distribuidores tipo America Online (AOL) o CompuServe, y las redes tienen muchas limitaciones. Por el momento existe mucha cautela para crear nuevos productos. El sector ha descubierto que tener disquetera lectora en los PCs de los hogares no implica tener usuarios de cd-rom, lo cual demuestra que esta barrera —en este caso tecnológica— no era la única que existía: los hábitos constituyen un impedimento mucho mayor.

Se piensa que a la larga el mercado profesional mantendrá una franja estable entre el 25 y el 30% del total.

 

Parece deducirse que los dos tipos de información, profesional y consumo, se beneficiarán de un mutuo refuerzo, siendo difícil prever cuál de ellos llevará mayor empuje. Por supuesto, el general abaratamiento y mayor capacidad de las tecnologías será un importante factor positivo para ambos.

Las pymes, que actualmente hacen un uso muy escaso de los sistemas de información, hacia 2004 estarán entrando por fin de lleno en la ola de internet y de la información gracias a su personal formado y mentalizado individualmente en casa y en la universidad, más que por acciones de gobierno específicas dirigidas a ellas.

3. Distribución de información profesional y de consumo conjuntamente

Se plantea la cuestión de si los distribuidores de información profesional podrían o no incrementar sus ingresos distribuyendo al mismo tiempo información dirigida a los consumidores.

La mayoría de expertos considera que es mejor no comercializar simultáneamente los dos tipos de productos debido al diferente tipo de especialización que requieren. Sin embargo, otros piensan que algunos tipos de información sí admiten versiones simplificadas o divulgativas para el gran público.

Se trata de una vieja cuestión que los proveedores de información profesional han tratado a lo largo de los últimos años: el mercado profesional parecía saturarse y había que llegar al usuario final. Hasta la fecha los resultados de experiencias de este tipo han sido bastante negativos, pero ahora que la interfaz universal web y los sistemas de micropago parecen ponerlo todo más fácil, nuevamente se alzan opiniones en este sentido. ¿Habrá llegado la oportunidad?

Los que abogan por el “versioning” sugieren también ofrecer la opción de consulta gratuita a cambio de ver publicidad.

4. Desarrollo de los mercados

Según los encuestados, el crecimiento medio anual del mercado de información electrónica profesional en España pasaría del 8% de 1997 a un 12% en 2003. Con opiniones más o menos optimistas, todos los expertos creen que el aumento del volumen del mercado se acelerará año tras año.

Se constatan varios factores negativos que impiden una evolución más favorable, como:

  • poco hábito lector y de uso de información —especialmente en soporte electrónico—,
  • bajo nivel de conocimientos informáticos de la población,
  • poca seguridad en la Red para poder ofertar y cobrar información,
  • falta de apoyos financieros a los creadores de nuevos servicios de información,
  • pobre infraestructura de telecomunicaciones...

Pero las crecientes integración europea y globalización económica forzarán a buscar la competitividad a través de un mayor uso de la información, aunque coyunturalmente nuestra economía no esté ahora en el mejor momento.

Internet posibilitará la explotación de recursos informativos cuyo acceso está actualmente restringido por problemas técnicos. Por otro lado, lo que es importante es que los proveedores faciliten cada vez más la información con el formato en que la necesita el consumidor.

Tanto administraciones públicas (a tener en cuenta al respecto el reciente Libro Verde de la CE) como empresas se lanzan a publicar documentos que antes eran sólo de uso interno por falta de presupuesto o porque los canales de publicación impresa son más caros y laboriosos. Sin embargo hay un gran trabajo por delante para que las administraciones públicas adopten criterios uniformes en cuanto a la tarifación o gratuidad de los servicios de información.

Las editoriales científicas han despegado ya hacia el entorno electrónico, distribuyendo documentos íntegros, especialmente revistas. Las otras editoriales, con excepción de las que publican diccionarios y obras de referencia, avanzan muy lentamente, y las que han empezado hasta ahora sólo han hecho pequeñas incursiones en edición electrónica que suelen oscilar entre 1 y 5% de su presupuesto anual.

5. Segmentación de los mercados de información electrónica en España

Según el panel consultado, los diferentes medios o canales de distribución en España (en % de la cuota de mercado total) evolucionarán así:

1997* 2003**
Online en tiempo real
(noticias, inf. financiera)
46% 70%
Online retrospectivo 18% 19%
Offline (cd-roms, etc.) 36% 11%

* Datos del Institut d’Estadística de Catalunya

** Valor promedio obtenido por el panel

 

La explosión de internet, la liberalización y consiguiente abaratamiento de costes de las telecomunicaciones, y los mayores anchos de banda disponibles —especialmente si se va instalando el cable— serán decisivos para que el online “triunfe” claramente sobre el offline. Una vez habituados a la conexión, si ésta funciona bien, es más cómodo obtenerlo todo por la Red. Sin embargo los soportes ópticos todavía darán juego como mínimo unos años más gracias a los DVDs, dirigidos principalmente al mercado doméstico. El cd-rom está cumpliendo su papel en la época de las conexiones malas.

6. Desarrollo del segmento online retrospectivo

- Redes

Todos coinciden en que el futuro parece hallarse en internet y que el uso de Iberpac, la red de conmutación de paquetes X.25 de Telefónica, declinará rápidamente.

Es difícil extraer conclusiones de validez general de las otras respuestas, puesto que se produce un solapamiento entre marcas, sistemas y tecnologías de telecomunicaciones, lo cual es una de las características de nuestros tiempos: nos puede llegar información (datos) por televisión, y ocio (vídeo) por el teléfono, y ambos usar cables y antenas.

Todas las plataformas y vías para la obtención de información aunarán esfuerzos y se estandarizarán con el fin de ofrecer productos y servicios en común. El usuario podrá acceder a una gran cantidad de fuentes de información con un mínimo equipo informático.

Sin embargo, ni los cd-roms ni el online acabarán de cuajar mientras en los hogares haya que poner en marcha cada vez el PC (y el módem para conectar) y perder varios minutos en el proceso. El futuro está en el PC permanentemente conectado a la red o en un nuevo electrodoméstico: una especie de televisor online.

Con relación al cable se observan dos grupos: quienes opinan que tendrá crecimientos altos 15-20+% y quienes le sitúan sólo en 0-8%. Parece una idea generalizada que el cable va a ser una vía de entrada única de información tanto en empresas como en hogares, pero los más “pesimistas” piensan que esto no ocurrirá antes del año 2003.

- Contenidos

La información profesional clásica retrospectiva tendrá un crecimiento bastante más moderado que los demás tipos de información, como ya se dijo anteriormente, porque es la que antes se desarrolló y su uso es más estable. Algunas tendencias vienen percibiéndose desde hace tiempo: estabilización de la información en ciencia y tecnología y aumento de la información de negocios y empresarial.

 

Se augura un gran aumento de la información de prensa, posiblemente pagada por la publicidad, así como de información “estratégica” o de planificación para las empresas (legal, estadística, noticias, normativa, gestión, marketing) —especialmente por las dimensiones globales que adquiere la economía— y menor para la de tipo “táctico” u operativo (tecnológica, crédito). Es probable que en España crezcan los contenidos cuyo uso actualmente está por debajo de la media europea, como p. ej. las patentes y los estudios de mercado.

Probablemente muchos productos y servicios de información serán ofrecidos al mercado por las grandes empresas de telecomunicaciones, capaces de llevar a cabo un marketing agresivo. Los contenidos los obtendrían absorbiendo algunos de los pequeños proveedores actuales.

7. Desarrollo del segmento offline

La universalidad que ha alcanzado el cd-rom le permitirá mantenerse bien en los próximos años, incluso como alternativa al disquete, pero sin embargo el incipiente DVD, con el cual hasta ahora sólo se han hecho algunos pocos productos, va a desarrollarse mucho, siendo posiblemente su máximo uso como soporte de vídeo.

Grandes problemas que han frenado el lanzamiento de nuevos títulos son el gran coste de inversión de las producciones y el a su vez gran riesgo de copia ilegal de las mismas.

No obstante es probable que los soportes offline se limiten a ser medios de almacenamiento y que el grueso de la información se distribuya online.

El disquete se considera en claro declive por su limitada capacidad de almacenamiento en relación con su coste, pues hasta los programas más sencillos actuales han dejado de caber en un disquete.

En conjunto el segmento offline crecerá todavía bastante desde ahora hasta el 2003, pero no tanto como el online.

8. Nuevas áreas de negocio en información electrónica

8.1. Publicidad

Es preciso matizar las respuestas según temas, servicios, entorno social y área geográfica, pues hay muchas diferencias. El mercado publicitario todavía tardará años en estar preparado para financiar todos los contenidos, al menos en España. No es fácil llegar al hito que se proponía en la pregunta del cuestionario de un 20% de los ingresos totales por publicidad electrónica en tan sólo 4 años.

Los encuestados se muestran más o menos favorables según el tipo de información con el que están más familiarizados (p. ej., hay una gran diferencia entre la prensa diaria y las revistas científicas).

Nos encontramos ante nuevos paradigmas de la economía de la información: el gasto de los usuarios tiende a cero, y es el proveedor quien se esfuerza cada vez más en obtener la financiación. El mercado está abaratando determinados servicios y en consecuencia los distribuidores necesitan una fuente de ingresos adicional en la publicidad.

 

Sólo equiparando la proporción publicidad / precio de la información impresa actual con la futura publicidad electrónica, ya se puede predecir que ésta alcanzará inversiones multibillonarias. Sin embargo nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que realmente sucederá y resulta difícil adelantar cifras (aunque circulen muchas).

Algunos ven poco viable la publicidad en el área de información en ciencia y tecnología, pero actualmente ya hay algunos casos importantes de esponsorización. Determinado tipo de información muy especializada y elaborada se seguirá ofreciendo a altos precios, incluso más porque algunos de sus actuales clientes menos exigentes habrán emigrado a fuentes sustitutorias gratuitas (los costes de producción deberán repartirse entre menos usuarios).

Todos los expertos asocian la publicidad a la distribución online, considerando como poco significativa la de los “cd-roms regalo” sueltos o adjuntos a publicaciones impresas, y poco viable la publicidad incorporada a cd-roms de pago.

8.2. Transacciones electrónicas

Se subrayan las ventajas de las transacciones electrónicas:

  • accesibilidad total (24 horas al día / 7 días a la semana),
  • pago con dinero electrónico,
  • reducción de gastos de personal,
  • infraestructura mínima,
  • eliminación de intermediarios (lo que permite mayor competitividad),
  • alcance mundial, etc.

Sobre el substrato de información circulante (llámesele vía o canal) de proveedor a usuario, que éste paga por diversos medios, es lógico imaginar que eventualmente se vendan otros servicios o productos realizando transacciones ad-hoc, como puede ser la compra de textos completos, fotografías, libros o cualquier otro tipo de documento u objeto más o menos relacionado. Si se ofrece un producto online, todo lo inherente debe poder hacerse online, y por supuesto las ventas y los pagos. Cualquier otra opción sería una pérdida de tiempo.

Las transacciones electrónicas son adecuadas y recomendables para los servicios de información online, que ya disponen de la estructura necesaria o pueden implementarla con poca inversión adicional. Es el sector donde se podrá aplicar más fácilmente esta nueva forma de comercio.

Sin embargo se producen reticencias por la falta de seguridad y de garantías de confidencialidad de la Red, así como por la falta de confianza en obtener suficiente retorno de las inversiones en tecnologías de la información (actualmente bastante bajas, especialmente en las pymes del sector).

Se alerta sobre el hecho de que los márgenes comerciales van a ser cada vez menores debido a la fuerte competitividad y al uso de robots de compra.

8.3. Valor añadido y “reempaquetado”

Se preguntó a los encuestados sobre la viabilidad económica de que los productores reelaboren los productos de información electrónica para adaptarlos más a las necesidades de los usuarios, en vez de ofrecerlos “en bruto”.

Es difícil imaginar nuevos servicios, aunque muchos de ellos pudieran ser mejoras y evoluciones de los actuales. Algunos entienden que la re-elaboración de la información tenga lugar en la misma etapa de producción, y otros que se realice aguas abajo por profesionales intermediarios o por otras organizaciones distintas.

 

Los segmentos con más oportunidades para este tipo de servicios parecen ser prensa, legislación e información para la empresa.

La desintermediación y la general simplificación de las consultas online podrían ser razones fundamentales para dudar de la futura viabilidad de los servicios intermediarios gestionados por profesionales, aunque el trato personalizado podría ser todavía un ingrediente determinante.

Las ofertas de los proveedores de servicios estándar deben ser lo suficientemente amplias como para que los usuarios puedan escoger los productos que mejor se adecúen a sus necesidades, como si fueran hechos a medida.

9. Multimedia

Es un área en constante crecimiento, cosa que se puede observar en la evolución de la producción de discos ópticos desde 1990. Si bien al principio se dirigía especialmente al gran público, actualmente hay también muchas aplicaciones profesionales.

Por motivos psicológicos y culturales (estamos en una economía de consumo) el cliente tiende a valorar cada vez más el medio (multimedio) por el que se le ofrece la información. Presenta un gran atractivo para los consumidores, independientemente de que estén en empresas o no, y será un factor de calidad y diferenciación de productos. No hay que olvidar que la vida misma es “multimedia”; sería absurdo limitarnos siempre al texto. Después de tantos siglos de texto nos vamos habituando a las imágenes, las cuales ayudan a digerir mejor la información.

Hasta ahora las empresas y organismos han preferido los servicios más simples, que les ofrecen el mismo contenido al coste mínimo, dadas las limitaciones técnicas que ha habido. Sin embargo se están realizando importantes inversiones en productos multimedia; con el empuje del sector doméstico llegan ordenadores con mayor potencia, velocidad y capacidades para audio, vídeo y 3D; y se multiplica el ancho de banda de internet.

El alto coste de la elaboración de productos multimedia supone un freno importante a su incremento, y la inversión económica sólo en contados casos se justifica por el valor que añade. Pasar de los servicios actuales a los multimedios requiere una diversificación que en estos momentos tiene todavía un gran riesgo comercial. Algunos expertos sólo ven viabilidad inmediata para algunas aplicaciones de formación en la empresa.

En la Red hay buenos ejemplos de productos multimedia profesionales, que frecuentemente todavía desconocemos, aunque se ha producido una ralentización en su producción debido a:

  • falta de madurez tanto en la oferta como en la demanda,
  • dificultades de producción,
  • falta de marco legal, etc.

El sector profesional pide todavía poco este tipo de formato, que además tiene una imagen lúdica propia de las aplicaciones de ocio y entretenimiento, negativa en las empresas.

10. Tendencias en la calidad

Algunos expertos consideran positivamente los avances conseguidos en los últimos años, pero muchos los valoran todavía insuficientes, en especial si comparan la mayoría de los de nuestro país con los del resto del mundo avanzado.

Los expertos ponen énfasis en una buena selección de la información en las fuentes, en su autentificación, exactitud y credibilidad, coherencia en la indización y especialmente en la actualización constante de las bases de datos. De no ser así determinados sistemas de información no conseguirán salir de la espiral negativa de uso en que se encuentran pues no llegan a superar el umbral de confianza y eficacia necesarios.

VALORACIONES POSITIVAS

  • ncorporación de realizaciones multimedia y aplicaciones amigables y de uso sencillo que permiten el uso de lenguaje natural para la consulta. Donde antes un usuario obtenía un registro tabular con información numérica, ahora obtiene una hoja de cálculo ofimático que puede integrar en su documento de trabajo, cambiando o no las fórmulas, o simplemente cortando y pegando los datos en su propia hoja de cálculo.
  • Mayor facilidad e inmediatez en el acceso online al documento completo o primario.
  • Atención postventa online para el público y mecanismos de ayuda al usuario y/o resolución de problemas.
  • Personalización, posible ya con muchos productos profesionales. Información a medida y con más valor añadido.
  • Irrupción de universidades, centros de investigación, asociaciones profesionales, y otros, ofreciendo webs con recopilaciones de fuentes de información, datos estadísticos, catálogos colectivos, etc.
  • En nuestro país ha ido aumentando paulatinamente la cobertura y la exhaustividad. Las bases de datos son mayores y más completas.

VALORACIONES NEGATIVAS

  • Contrariamente a lo comentado arriba, varios especialistas no han observado demasiadas mejoras en los últimos años en España (precisión, actualización y otros indicadores de calidad).
  • En general se presta poca atención a la calidad en sus diferentes facetas (contenidos, presentación, facilidad de búsqueda, prestaciones, etc.), y al correcto acabado y pulido del producto informativo debería dedicarse más del 50% de la inversión total. Algunos editores y productores lanzan precipitada o negligentemente al mercado sus productos y bases de datos cuando todavía están incompletos e inacabados.
  • Se necesitan sistemas y/o herramientas que permitan al usuario final obtener resultados precisos —mejores navegadores, ayudas online—.

11. Barreras al desarrollo del mercado

FALTA DE POLÍTICA DE LAS ADMINISTRACIONES

El mercado actual se está desarrollando por las inversiones y el know-how de las grandes compañías multinacionales en torno a la telefonía, cable, etc., y la pyme (pequeña y mediana empresa) española se queda al margen.

Los gobiernos han llevado a cabo solamente acciones cosméticas para seguir la moda, y —salvo algunos proyectos puntuales e inconexos— hay ausencia de acciones efectivas que desarrollen verdaderamente una “sociedad de la información”. Han puesto muy poco interés en incentivar la investigación y el desarrollo de tecnologías, productos y servicios de información.

Ha habido considerables retrasos en la incorporación de las nuevas tecnologías en la enseñanza. Los métodos pedagógicos siguen ignorándolas y en los centros docentes se les dedican recursos insuficientes. Los gobiernos tendrían que llevar a cabo más campañas de sensibilización, y el uso efectivo de PCs en las escuelas debería ser una realidad más cotidiana y no tener un simple carácter puntual como hasta ahora.

MERCADO

A la pyme le falta infraestructura, agresividad y competitividad para poder incorporarse a este mercado. Las actuales políticas de información por parte de las administraciones no ayudan suficientemente. La burocracia española castiga duramente a las empresas en general: el coste de crear y mantener una empresa en nuestro país es una desventaja comparativa. No se dispone de fórmulas capital-riesgo para apoyar iniciativas y, en general, faltan inversiones en productos de información novedosos. Algunos tienen ideas pero no dinero, y a la inversa.

Soluciones: aprender a comercializar, haciendo una buena política de marketing, que es el aspecto más descuidado por los proveedores españoles. Evolucionar hacia otros mercados. Implementar sistemas cómodos de pago electrónico de los productos y servicios de información por vía telemática. Fusionar empresarialmente pymes.

CULTURA DE LA INFORMACIÓN

La gran mayoría de responsables máximos de las administraciones públicas, empresas y entidades tienen cultura inmovilista e incluso despreocupación, lo cual se transmite a todos los niveles, de forma que bastantes grandes empresas siguen sin apostar de verdad por la información electrónica. Los políticos y los directivos aún basan su gestión en sistemas poco ortodoxos como la intuición y en información no estructurada que obtienen según métodos tradicionales como el teléfono y los contactos personales.

 

Hay demasiadas inercias en los usuarios y cierta tecnofobia que se traduce en una baja proporción de hogares que disponen de PC. Cuesta mucho cambiar los hábitos de uso de la información, especialmente la profesional. Remontándonos ya a la poca afición a la lectura y al bajo e inadecuado uso de las bibliotecas, hay que constatar que en España falta tradición y todavía se tiene poco aprecio y se da escaso valor a la utilización sistemática y disciplinada de la información en general y electrónica en particular.

Soluciones: formar “consumidores inteligentes de información” a todos los niveles. Cambiar el perfil profesional de las personas que trabajan con la información: más especializados (temática y tecnológicamente) y menos generalistas.

CULTURA DE IDIOMAS

El español medio no lee cómodamente nada más que su idioma, lo cual es un serio problema para participar en la sociedad global de la información y utilizar fuentes de información vitales para la industria que sólo están en inglés. Se echa en falta una dimensión global de los proveedores españoles. Aunque ofrezcan productos de interés local, debieran dirigirse, directamente o mediante acuerdos de colaboración, a mercados más amplios.

Solución: impulsar el conocimiento generalizado y a fondo del idioma inglés a nivel de debate o negociación, asumiendo la universalidad que ha adquirido; sistemas de traducción entre el inglés y el español baratos y fiables.

DESCONOCIMIENTO Y DISPERSIÓN DE LA OFERTA

Se desconocen las fuentes de información españolas y sus contenidos. Faltan intermediarios, interlocutores o gestores de información que conozcan las necesidades de la empresa y qué fuentes de información externa pueden satisfacerlas. Faltan más portales españoles.

Soluciones: fomentar un mejor conocimiento de las fuentes de información con acciones de promoción y sensibilización sobre su uso. Estudiar las necesidades de las pymes. Mejorar los sistemas de búsqueda. Constituir hosts que centralicen las ofertas de muchos proveedores puesto que las bases de datos españolas continúan estando demasiado desperdigadas.

CALIDAD

Bastantes proveedores españoles se encuentran en un círculo vicioso pues no consiguen vender suficientemente como para financiarse y mantener la calidad de sus productos. El usuario puede tener claro lo que le cuesta, pero luego tiene serias dificultades para concretar qué beneficios le reporta la información adquirida.

ESCASEZ DE INFORMACIÓN

La cantidad de información en formato electrónico todavía es escasa y en muchos casos insuficiente para sustituir las fuentes en papel. Los productos no son adecuados a la demanda y cuando lo son tienen unos precios tan altos que quedan fuera del alcance económico de un segmento importante del mercado.

TELECOMUNICACIONES

Poca calidad y fiabilidad de las redes telefónicas, que además son más caras que en la mayoría de países europeos. Sin duda, como se dijo, el futuro está en la conexión fija por cable. En España ha supuesto una gran barrera la actitud de Telefónica, siempre contraria a la liberalización de las telecomunicaciones y que sigue siendo un monopolio de facto. La infraestructura de las redes es insuficiente.

Soluciones: Fomentar la liberalización y la pluralidad de opciones en el mercado de las telecomunicaciones. Exigir tarifas planas para el acceso a redes.

12. Políticas de información

12.1. Qué debería hacer el Gobierno

Varios entrevistados ponen como primera y máxima recomendación que haya una política nacional de información globalizadora y no parches para distintas actividades. Lamentablemente nos encontramos con demasiados políticos que se ven obligados a hablar de la sociedad de la información de forma improvisada, porque está de moda, sin ninguna visión del potencial valor económico y social de la información electrónica.

En julio pasado, posteriormente a la realización de este informe, el Gobierno español constituyó la Comisión Interministerial de la Sociedad de la Información y de las Nuevas Tecnologías, presidida por el Ministerio de Industria y Energía. Este ministerio tiene también listo el Plan InfoXXI que, con varias decenas de miles de millones de PTA, impulsará mediante créditos baratos y subvenciones la creación de empresas de tecnologías de la información, comercio electrónico, etc.

No todas las acciones deberían dirigirse especialmente a la información en formato electrónico porque sea la que ahora resulta más vistosa con la ola de internet. España debería situarse al mismo nivel que otros países europeos más avanzados en materia de infraestructura básica de información y documentación, a saber: número de bibliotecas escolares, públicas, universitarias, centros de documentación y archivos, y ratios de volúmenes, puestos de lectura, espacio, etc., por ciudadano o por lector.

 

Los inventos, que nos ahorran royalties y disminuyen nuestra dependencia de otros países, se empiezan a gestar en las bibliotecas escolares y en el fomento del interés por la cultura (no precisamente la futbolística, que incomprensiblemente en los últimos años se ha favorecido que invada más que nunca las cadenas de televisión públicas y privadas).

El despilfarro de nuestras administraciones en información (por un lado no usándola y por otro no explotándola) es difícil de ser percibido y evaluado de una forma clara pero a buen seguro trasciende a todos los sectores de nuestra sociedad y equivale a muchísimos billones de pesetas.

MARCO LEGAL

Regular claramente los aspectos legales, en especial los relativos a la propiedad intelectual, así como los que permiten integrar competencias dispersas en la administración, otorgar rango normativo a la planificación, evaluar los resultados de las normativas actuales sobre transparencia en la Administración y protección de la intimidad para profundizar en ambas y corregir disfunciones.

La legislación no debe ser tan estricta como para que encorsete e inmovilice las producciones, ni prohíba a las bibliotecas que sigan realizando una función equivalente a la que ahora llevan a cabo con los materiales impresos.

SUBVENCIONES

Investigación y desarrollo

Tiene que potenciarse y mejorarse progresivamente la I+D en el seno de la empresa, ya que actualmente está casi toda en la universidad. Habría que redefinir las inversiones en ambos ámbitos, cosa que no es fácil. El Gobierno debería complementar la política de subvenciones europea.

Conceder ventajas fiscales o contraprestaciones por las inversiones, compras y aplicaciones de nuevas tecnologías y el uso de la información.

Formación

La Administración debería hacer un esfuerzo presupuestario en educación y en investigación, con especial intensidad en la innovación y en la transferencia de tecnologías.

Invertir en formación en información para el área empresarial.

La formación reglada en biblioteconomía y documentación debería adaptarse a los nuevos entornos de mercado y dejar los viejos esquemas pensados casi exclusivamente para las bibliotecas públicas y universitarias, que además es un mercado laboral estático cercano a su saturación.

MERCADO

Seguir apoyando la liberalización y garantizando la libre competencia sin favoritismos con determinados proveedores. No hay nada como la competencia para que un mercado se desarrolle. El Gobierno debería tomar medidas para mejorar las redes y abaratar las comunicaciones para que sean universalmente accesibles a todos: empresas, escuelas y hogares. Las redes deberían considerarse un servicio público de interés estratégico.

Crear o fomentar la implantación de infraestructuras de todo tipo (redes, sistemas de información, de comercio electrónico) de manera que las empresas productoras de contenidos las encuentren disponibles y a punto de usar para comercializar sus productos de información. Para muchas de ellas esa es la única forma de poder llevar al mercado productos económicamente viables.

 

Fomentar las industrias de contenidos en general y autóctonos en particular, empresas que rescatan la cultura y divulgan el patrimonio bibliográfico y documental en todos los ámbitos (científico, técnico, humanístico). Evitar en lo posible el intrusismo de empresas extranjeras en la oferta de contenidos.

Apoyo para desarrollar hosts o grandes portales de referencia, por sectores económicos.

PROMOCIÓN

Fomentar el uso de la información y de las nuevas formas de llevar a cabo el trabajo correctamente usando información adecuada con campañas a través de las televisiones públicas y otros medios de masas. La sociedad española debe superar los atavismos y barreras socio-culturales que le impiden evolucionar y salir de su analfabetismo informativo y tecnológico.

SISTEMAS DE INFORMACIÓN PÚBLICOS

Predicar con el ejemplo: poner en práctica la revolución de pasar de la ventanilla al web. Fomentar una completa transparencia informativa, basando la política de información al ciudadano en los medios electrónicos, el cual así se vería en cierto modo obligado a usarlos. Éste debería poder encontrar toda la información y realizar las correspondientes gestiones por internet. Las propias administraciones deberían ser un ejemplo y un motor para el resto del país implementando sistemas de gestión, y sistemas de información tanto administrativos como cognitivos (facilitando el acceso a toda la información que ellas producen desde interfaces amigables) y haciendo un uso importante de las fuentes electrónicas externas.

Sin embargo las administraciones deberían cuidar muy bien que no se solape su oferta con la del sector privado, respetando al máximo el principio de subsidiariedad: “lo que puede hacer la empresa privada no debe hacerlo el sector público”. En los casos de duplicidad es probable que la administración lo haga peor, se pierda una oportunidad de mercado y en conjunto, contabilizando el sueldo de los funcionarios, el producto salga más caro para el país.

Las administraciones deberían ceder de una forma eficaz su información, costosamente adquirida y en general infrautilizada, a las empresas privadas (mediante concursos o subastas) para que éstas la exploten, reelaboren si es necesario y obtengan productos informativos para vender en el mercado.

12.2. Qué debería hacer la Comisión Europea

POLÍTICA GENERAL E INFRAESTRUCTURAS

La CE debe ejercer su máxima función armonizando la situación en los Estados Miembros y reduciendo sus diferencias mediante las oportunas directivas, recomendaciones y propuestas de estándares consensuados —obviamente, evitando el intrusismo y respetando el principio de subsidiariedad—.

Igualmente habría que dar más apoyo a la innovación pedagógica y a la formación continuada. Con los planes europeos España obtendría un doble beneficio: por mejora directa, y por emulación de los demás Estados.

 

La CE ha impulsado y por fin ha logrado la extensión del ejemplo británico de liberalizar las telecomunicaciones a los demás países, pero en España Telefónica todavía dispone de hecho de excesivas e indefendibles prerrogativas monopolísticas.

Debería ser prioritario para la CE la instalación de backbones o líneas troncales de gran capacidad. Es cierto que se está haciendo ya una política en este sentido y que continuamente se plasma en resultados prácticos reales, pero son insuficientes. Es deplorable que los europeos veamos estrangulado nuestro progreso por esas dificultades técnicas, que se añaden y se realimentan con las faltas de hábito y de cultura, hipotecando nuestro avance en la sociedad de la información. Las posibilidades de las redes deberían ir muy por delante de las necesidades de los usuarios para favorecer el desarrollo de nuevos productos.

REDUCIR LA BUROCRACIA INTERNA

La Comisión Europea se ha convertido en un complejo burocrático que amenaza en colapsar su actividad. Con el aumento real de la cohesión europea se tiene la esperanza de que el gobierno europeo aumentará su eficacia y transparencia informativa en los meses venideros. Precisamente debería aprovechar las tecnologías de la información para reducir los costes del entramado administrativo.

POLÍTICA DE SUBVENCIONES

Aunque recientemente la CE pone especial cuidado en tener en cuenta a las pymes en las convocatorias, esta tendencia debería acentuarse. Dar dinero a las pymes es una decisión mucho más arriesgada, pues se han dado muchos casos de incumplimiento, pero por otro lado debería favorecer menos a los grandes grupos editoriales que ya están consolidados y no tienen tanta necesidad de ayudas.

Como norma general la CE no debería otorgar subvenciones de proyectos ni a las administraciones públicas ni a las empresas multinacionales.

La fórmula que ha seguido la CE en los últimos años de conceder subsidios sólo a los proyectos llevados a cabo conjuntamente por varios países de la UE ha dado muy buenos resultados, a pesar de sus servidumbres (viajes, pérdida de eficacia por los idiomas) pues ha contribuido enormemente al mutuo conocimiento y a la homogeneización de un continente tan diverso.

CONTENIDOS INFORMATIVOS

La CE no puede pretender ya ganar la partida tecnológica a los norteamericanos y debe seguir líneas tipo Info2000 para fomentar la producción y venta de contenidos, así como sistemas de traducción eficaces para tratar de paliar su gran problema: la diversidad lingüística que da al traste con la rentabilidad de cualquier producto informativo, al estar el mercado tan fragmentado.

El problema lingüístico es una realidad insoslayable, herencia del pasado, y lo único que puede y debe hacerse —aplicando puras reglas democráticas e igualdad de derechos— es buscar soluciones al mismo, favoreciendo tanto el acceso a la información que se encuentra escrita en los distintos idiomas como el acceso a la información mundial de los habitantes en las zonas donde se hablan dichos idiomas. Ello conlleva así mismo apoyar más el desarrollo de productos con contenidos no anglosajones. Hay que fomentar y ayudar el desarrollo de herramientas de traducción automática, así como productos multilingües.

Ayudas para la construcción de ventanillas únicas y portales para la búsqueda de información de alcance comunitario. Fomentar la accesibilidad a la información de las administraciones públicas nacionales, creando un sistema europeo común donde sea fácil ver los déficits y omisiones de los diferentes Estados.

PROMOCIÓN

Acciones de difusión y sensibilización (awareness) organizando jornadas, seminarios, etc. Mejorar la cultura de la información en general pero poner especial énfasis en los sistemas de información para las pymes.

13. Otras tendencias en el desarrollo de los mercados

El elemento clave seguirán siendo las pymes de la información, la comunicación y el conocimiento, pues con su dinamismo y flexibilidad son las que pueden resituarse rápidamente para ofrecer los nuevos productos que en cada momento pida el mercado.

Las administraciones públicas aumentan la calidad de vida de los ciudadanos por la vía de la información. La tendencia debería incrementarse y conseguir que gracias a los sistemas de información cualquier ciudadano tenga mucho más cerca la que le afecta como tal, y, por tanto, la capacidad de tomar decisiones informadas.

Las telecomunicaciones y la información electrónica permiten el teletrabajo, deslocalizando personas y recursos. Habrá equipos colaborando estrechamente pero físicamente distantes. Sin embargo es preocupante constatar que la dinámica de este mercado conduce al trabajo de personas autónomas, retribuidas con sueldos marginales para realizar trabajos temporales concretos.

Habrá un gran aumento de la publicidad en internet, y a la vez una segmentación de audiencias según las preferencias personales.

La gestión del conocimiento será un hito importante y cambiará la filosofía de las empresas.

Se introducirán los agentes inteligentes con capacidad de personalizar y automatizar la recuperación de información.

Los mercados, incluido el de la información, continuarán su proceso de globalización y Norteamérica inundará Europa con sus productos.

Poco a poco aparecerán nuevas necesidades de información que generarán oportunidades de negocio.

14. Conclusiones

Las principales líneas que pueden extraerse del informe son:

España ve perjudicado su desarrollo en la sociedad de la información debido a que existe una general y atávica incultura de la información, cierta tecnofobia y desconocimiento del idioma inglés. El Gobierno debería tomar medidas drásticas para incrementar la utilización de la información en todos los ámbitos de actividad (sin olvidar la propia administración) y para que su uso se enseñe en todos los niveles educativos.

Habría que mejorar las telecomunicaciones y fomentar una libre competencia real que dé por resultado mayor calidad y menor precio.

La información profesional seguirá aumentando a buen ritmo, pero perderá cuota de mercado en favor de la información para el gran público, cuyo uso se incrementará mucho más.

 

Los soportes ópticos han sido una tecnología de transición. Aunque el DVD permanecerá unos años, todo hacer prever que el futuro es online, con TV-PCs conectados permanentemente al cable.

La publicidad y los patrocinios permitirán una mayor difusión de la información electrónica a precios asequibles o de forma gratuita, excepto alguna muy especializada o de alto valor añadido, que seguirá ofreciéndose cara, incluso más que ahora.

La sociedad española, evidentemente incluyendo la clase política, es poco consciente de las pérdidas que ocasiona la no-información. Las medidas que se toman para poner el país a la altura de la Sociedad de la Información son buenas pero insuficientes y, sobre todo, no atajan el problema en su raíz: la educación y la cultura informacionales en todas las edades y estratos sociales.

 

Tomàs Baiget. Institut d’Estadística de Catalunya.

Via Laietana, 58. 08003 Barcelona.

Tel.: +34-934 120 088; fax: 934 123 145

baiget ARROBA sarenet.es

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