Octubre 1999
Los infoemprendedores en el filo de la navaja... y gerentes virtuales
Los infoemprendedores están “casi” todos en el filo de la navaja. Alguno se salva gracias, normalmente, a ser adquirido por una gran compañía del “mundo real”, aunque otros pocos han creado verdaderas empresas en la Red. ¿Qué quiero decir con esta expresión? En los próximos meses pueden ocurrir dos cosas: que tengan éxito y puedan mantener sus aventuras digitales con la misma o mayor fuerza, o que caigan al otro lado donde no hay posibilidad de futuro. Tan digital como esto: éxito o fracaso.
Si algo ha destacado de la “revolución” digital en España es el esfuerzo de centenares de emprendedores que han construido sus mundos digitales, generalmente con poca estructura empresarial a sus espaldas. En estos dos últimos años se ha demostrado de nuevo el carácter emprendedor del país. Hay decenas de ejemplos de buenas ideas, webs fascinantes, detrás de los cuales no hay mucho dinero. Por no haber no existe ni un “garaje”, que es donde los norteamericanos empiezan sus empresas, porque aquí son demasiado caros.
La búsqueda de un inversor
Existe capital riesgo, pero en nuestro país el principal riesgo lo corre quien acepta ser financiado y no el propio inversor. Encontrar dinero puede ser fácil, si estamos dispuestos a comprometer un retorno al inversor en un tiempo prudencial. Pero ¿podemos prometerlo? Es justamente aquí donde empiezan los problemas:
Gerentes virtuales
Randy Komisar trabaja como gerente para pequeñas empresas que comienzan y no pueden permitirse “naufragar” en la gestión. Es una especie de CEO virtual (chief executive officer). Quizá se convierta en una profesión en crecimiento si es que el futuro es de “innovación permanente” con miles de empresas originadas alrededor de una idea, y no de unas habilidades empresariales.
En España se necesitan empresas de inversión especializadas en el sector internet. En Estados Unidos ya existen bastantes. Circula una broma por Silicon Valley que dice que para conseguir un inversor basta encontrar un árbol, y sacudirlo para que caiga alguien dispuesto a invertir. El fondo CMG empezó invirtiendo en internet en 1995, en empresas que eran sólo promesas, y ahora son hits en la Bolsa, como Lycos, Geocities (en la estratosfera del éxito), etc. Un artículo de Business Week decía que si se suman todas las empresas en que CMG Information Services Inc. tiene dinero invertido, resulta que es la tercera en el ranking de tráfico de la Red, tan sólo detrás de America Online y Microsoft. Invirtieron con riesgo y ahora recogen sus frutos.
En el web MergerNetwork las pequeñas empresas que quieran ser compradas buscan “partners” que deseen adquirirlas. Por sólo 40 US$ al trimestre, cualquier compañía puede aparecer en su base de datos. Aunque si lo que se intenta no es vender, sino encontrar a alguien suficientemente inteligente para invertir en una buena idea, la solución puede pasar por Garage. ¿O es que las grandes empresas americanas de hoy no empezaron en su día en un garaje?
http://www.business2.com
http://www.cmgi.com
http://www.mergernetwork.com
http://www.garage.com
Paul C. Judge, “The web giant nobody knows”. En Business Week, 27/07/98, p. 59.
Alfons Cornella.
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/octubre/los_infoemprendedores_en_el_filo_de_la_navaja_y_gerentes_virtuales.html