Mayo 1999
La Generalitat Valenciana y la politica informativa: algunas consideraciones
Desde la Comunidad Valenciana el autor analiza el hecho de que se hayan realizado muchas iniciativas interesantes, pero critica que existan descoordinaciones y que los productos y servicios informativos no se pulan suficientemente para que verdaderamente resulten útiles a los ciudadanos.
«Todo el mundo tiene opinión sobre la información, pero a veces sólo desde fuera»
Esto de publicar en una revista que se encuentra fuera de mi entorno cotidiano, y sobre un tema como el papel de la administración pública en la política informativa, me sugiere un símil taurino:
Una tarde de fallas, en la ciudad de Valencia, después de comer paella y tomar un carajillo -dos dedos de café y tres largos de coñac-, con un caliqueño en la boca, se entra en la plaza, y uno se acomoda -que no deja de ser un decir, pues es probable que se tengan las rodillas del vecino de atrás clavadas en la espalda-. Aquello es como una paella donde cabe todo, desde guiris que palidecerán cuando llegue la suerte de varas, hasta vecinos de los pueblos de la huerta que vienen a ver a sus toreros, "als seus xiquets".
No hay silencio posible y todos hablan a destiempo, se confunde el sonido de la banda de la plaza con el de las que van por las calles de fuera, pero todos estamos esperando ver quién toma hoy la alternativa; poco importa la ganadería, porqué la fiesta está en los tendidos y en la figura del torero, del artista.
Pues esto de la información es para sentirse así: se habla del tema, del cual todos tenemos opinión, pero desde la barrera y sin ser capaces de rematar la faena.
Desde mi perspectiva se añaden varios factores para ahondar en la polémica:
«Por desgracia, muchos no saben elaborar o terminar adecuadamente un servicio informativo»
Éstos y otros factores lograron que, por ej., la Generalitat Valenciana fuese la primera administración pública española que entrara en RedIris.
Realizaciones, sí, pero...
El planteamiento resulta curioso. Si vemos lo que ocurre en otras administraciones autonómicas -más o menos todos nos conocemos-, parece que la valenciana ha llegado a un puesto relevante. O, por lo menos, así constó en jornadas como Tecnimap, celebradas hace unos meses en Salamanca. Escuchamos cosas como Infoville, Infocentro, la red de información ciudadana (los Prop), y no sé cuántas cosas más. Sin embargo, siempre queda la sospecha de saber si tanta luminosidad se debe a la falta de trabajo del resto. Vamos, aquello de "el tuerto en el país de los ciegos".
«¿Por qué se crean nuevas redes de información si con menos esfuerzo se podría integrar todo en un conjunto preexistente más estructurado?»
Otra duda que se nos presenta es si para poner en marcha los servicios de información se ha evaluado la opinión de los ciudadanos: ¿no será que se está actuando como en el Despotismo Ilustrado: todo para el pueblo pero si contar con él?
Se podría plantear todavía otro interrogante más serio: se han hecho muchas cosas, pero ¿realmente se están vendiendo bien? Si la gente supiera, por ej., la cantidad de información que se puede obtener de los Prop, se sorprendería. Es un servicio de 010 en toda regla. ¿Por qué este servicio de información al ciudadano no se ha integrado en la red de bibliotecas públicas, que deberían ser los centros de información por excelencia? ¿Por qué se crean redes de información, como por ejemplo la de centros juveniles, si con menos esfuerzo se podría integrar todo en un conjunto más estructurado?
Se supone que el bibliotecario es un especialista en información. Quizá también es suponer demasiado creer que tenemos red de bibliotecas públicas. El planteamiento ha sido empezar cosas nuevas por arriba, sin pensar en ningún momento que lo necesario era afianzar lo que se tenía.
Es cierto que aquí se ha hecho un esfuerzo notable por crear una infraestructura sólida: los trabajadores de la Generalitat tenemos antes correo electrónico y conexiones a internet que teléfono, y consultamos, por poner un ejemplo más, todos los días nuestro Diario Oficial vía WWW (ha habido meses que se han realizado 400.000 consultas a esta aplicación).
«Se han empezado cosas nuevas por arriba, sin pensar que lo necesario era afianzar lo que ya se tenía»
Con mejor o peor fortuna en nuestro web, llamado Infomón, se ha intentado colgar todo lo que fuera información administrativa, pero la podemos encontrar los que conocemos el funcionamiento de la administración -un ciudadano de a pie, lo dudo-.
¿Por qué? Por una razón muy fácil y sencilla: no se ha contado con nosotros, con los especialistas en información. La política ha sido que todo esté, pero sin ninguna estructuración, y la búsqueda de la información es todo menos transparente.
Así, cuando se cambió la aplicación del www, se produjeron numerosas y crispadas llamadas preguntando en dónde habíamos metido el Diario Oficial, porque la gente no lo encontraba. Se supone que el boletín oficial es el reflejo de las acciones de gobierno de la Generalitat, ¡su espejo! Calcule el lector que se ha llegado a decir que el www de la Generalitat es como la ciudad de Valencia: intransitable.
Contar con los especialistas
La política informativa de la administración no debe ser sólo que las cosas estén, sino que se puedan consultar fácilmente. De nada sirve que haya información sobre expedientes administrativos si luego no se encuentran. De menos, enviar un programa de automatización de bibliotecas sin contar con los bibliotecarios -desde otra consejería que no es la de cultura, que es con esta última con la que se relacionan-, y sin pensar que, dado que no hay una comunicación fluida por una imposibilidad física -hay bibliotecas en Castellón, Valencia y Alicante-, se hubiera tenido que crear una lista de discusión como paso previo a la implementación del programa.
Sí, es cierto, se han hecho muchas cosas. Pero ¿cómo? Muchas veces sin planificar y sin consultar a los agentes interesados. Llama la atención que el mundo de la Documentación en la Generalitat Valenciana esté tan descoordinado, y en el momento en el que se estructura y coopera se percibe cómo por debajo de todo ello están las amistades personales. Desde luego puede resultar entretenido, pero no es serio.
Aquí se elaboró el Pemav ( Plan Estratégico de Modernización de la Administración Valenciana). A quien no lo conozca le animo para que lo lea, tanto por el contenido, como por su prosa:
http://www.gva.es/textosavance/
intpecas.htm
Como se verá se dicen muchas cosas, pero nosotros, los trabajadores, sabemos qué hay y cómo ha funcionado. Y da la sensación de que no es oro todo lo que reluce.
Romà Seguí i Francès. Conselleria de Presidència. Batlia, 1. 46003 València.
roma.segui ARROBA cap.m400.gva.es
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/mayo/la_generalitat_valenciana_y_la_politica_informativa_algunas_consideraciones.html