El profesional de la información


Junio 1999

Propiedad intelectual en la era electronica

Por Núria Gallart

Este trabajo contiene algunas reflexiones sobre el texto de la Propuesta de directiva europea relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines en la sociedad de la información, COM(97)628 final, incluyendo las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo en su sesión plenaria de 10.02.1999, A4-0026/99.

Todos los agentes en la cadena de creación y difusión de la información se enfrentan con la necesidad de reajustar su papel en el nuevo escenario de la era electrónica. Las bibliotecas europeas, entre ellos, encuentran motivos de preocupación en la propuesta de modificación a las normas legales sobre la protección de los derechos de autor, cuyo objetivo es amparar la producción de documentos digitales y armonizar las legislaciones nacionales existentes relativas a obras impresas.

La legislación sobre los derechos de autor fue introducida con el fin de cubrir a los autores en sus derechos morales, y no sólo a ellos, sino también a los de otros derechohabientes en la explotación de su obra. Es evidente que la protección de la propiedad intelectual mejora su producción, estimulando la creatividad y la inversión.

El derecho de autor no es absoluto y debe ser equilibrado con otros derechos como la libertad de expresión y de información y el de la intimidad. No fue concebido, pues, para controlar únicamente el uso personal de las obras de creación, por lo que se consideró necesaria la introducción de ciertas excepciones y limitaciones.

Asimismo las legislaciones nacionales, en aras del interés público de sus comunidades, han incorporado algunas otras restricciones en favor de las bibliotecas y de otros establecimientos culturales y educativos similares sin fines lucrativos ni comerciales.

Quizá haga falta aquí subrayar al lector que a lo largo de este texto nos referiremos a “excepciones y limitaciones” de los legítimos derechos de autor en favor de los legítimos derechos de los usuarios de bibliotecas y archivos.

La propuesta europea, tal como fue enmendada por el Parlamento Europeo el 10 de febrero de 1999, está a punto de cambiar significativamente el escenario para las bibliotecas, dificultándoles sobremanera el cumplimiento de su papel cultural y educativo si no reciben fondos adicionales sustanciales.

Pretende armonizar a nivel europeo los derechos de reproducción, de comunicación pública y de distribución, pero especialmente reconoce la exclusividad a todos los derechohabientes, incluyendo autores, intérpretes, productores de fonogramas y de películas y a las organizaciones de radiotelevisión.

Excepción clave para
las bibliotecas

El derecho de comunicación pública, de acuerdo con la definición establecida por el Tratado de Copyright de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ( Ompi) de 1996, incluye explícitamente el derecho de “poner obras a disposición”, de tal forma que el público pueda acceder a ellas desde un lugar y en un momento escogido individualmente, es decir, también la oferta de obras en un entorno de red.

«Hay que entender la necesidad de ciertas excepciones y limitaciones de los legítimos derechos de autor en favor de los igualmente legítimos derechos de los usuarios de bibliotecas y archivos»

Respecto al conjunto de los derechos armonizados en la propuesta aparece una sola excepción, que cubre actos temporales y accesorios de reproducción que sean parte integral y esencial de un proceso tecnológico cuyo único objetivo sea posibilitar el uso de la obra. Incluso en este caso los derechohabientes deben autorizar dichos usos y ser permitidos por la ley. Esa excepción, con muchos reparos, pretende cubrir actos de “caching” y de visión en pantalla siempre que sean de uso autorizado y legal.

Por lo tanto, en el entorno bibliotecario, el uso de técnicas de “caching” (es decir, de reproducción temporal de ficheros en un servidor intermediario, la cual no es parte esencial del proceso de transmisión, pero sí ciertamente un importante recurso para mejorar la velocidad de la red) sólo serán posibles en el caso de tener autorización explícita de los derechohabientes.

Cortapisas a las legislaciones nacionales

La propuesta europea establece asimismo una lista exhaustiva de limitaciones para que puedan ser implementadas opcionalmente en las legislaciones nacionales de los Estados Miembros. Al ser exhaustiva significa que los Estados Miembros pueden ver recortadas sus limitaciones tradicionales en favor del interés público en el caso de que éstas no se hallen incluidas en la lista de la directiva propuesta.

A modo de ejemplo, la propuesta europea establece la obligación de proveer una compensación económica para cualquier reproducción privada y no comercial. Incluso aquellos países que contaban con la tradición de excepciones para uso “razonable” se verán en la obligación de establecer sistemas de remuneración compensatoria para cubrir dichos usos.

«¿Qué biblioteca o archivo va a estar dispuesto a invertir en conservación de una reproducción digital si ésta no va a poder ser usada durante los próximos 100 años?»

Para las bibliotecas y archivos y otros establecimientos pedagógicos, educativos y culturales sin fines lucrativos o comerciales directos ni indirectos, en casos específicos de reproducción con objetivos de documentación o de conservación, queda vigente una limitación sin compensación. Se toma en cuenta la necesidad de reproducción para preservar el patrimonio cultural en el caso de las obras impresas, pero en lo tocante a reproducciones digitales no aparece ningún tipo de limitación al derecho de propiedad intelectual que permita a las bibliotecas comunicar al público, a su público, a su comunidad, ni siquiera en sus locales, los resultados de una reproducción digital. Es legítimo preguntarse qué institución va a estar dispuesta a invertir en conservación a través de una reproducción digital si ésta no va a poder ser usada durante los próximos 100 años.

El Considerando 28 de la propuesta europea delimita claramente que ninguna excepción puede cubrir usos hechos en el contexto de un servicio en línea de obras protegidas. Hay que promover contratos específicos o licencias que, sin crear desequilibrios, favorezcan a las bibliotecas y otras instituciones equivalentes y a los fines de difusión que les son propios. En el contexto bibliotecario europeo únicamente va a poder ser comunicado al público el material digital bajo licencia.

Para mayor abundamiento las bibliotecas van a ver sustancialmente reducida su capacidad de aceptar donaciones de particulares o de otras instituciones de documentos en formato digital, ya que en el Considerando 19 de la propuesta se explica que la extinción de los derechos a partir de la primera venta en el territorio de la UE no se aplica en relación a una copia material de una obra o similar hecha por un usuario de un servicio en línea con el consentimiento del derechohabiente. Por ejemplo, revistas o boletines que recibían particulares en suscripción, y que al cabo de unos años donaban a una biblioteca, dejarán de poder ser recibidos por ellas, ya que en el entorno digital no estará permitido acceder a un fichero, realizar una copia personal y al cabo de un tiempo donarla a una biblioteca.

Copyright versus consulta pública

La propuesta europea se toma en cuenta la protección de la implementación de medidas tecnológicas de seguridad y de la información sobre gestión de derechos de propiedad intelectual. Llega a definir qué es una medida tecnológica “efectiva” diseñada para proteger cualquiera de estos derechos, e incluye todo tipo de medidas, de manera que convierte en ilegal toda actividad que intente evitar alguna de estas medidas, incluyendo la comunicación de un enlace a una dirección URL no protegida de una obra protegida.

La información acerca de la gestión de los derechos también está considerada en un sentido muy amplio, y la biblioteca puede hallarse involucrada en un acto de atajo ilegal, por ejemplo, sólo porque a un bibliotecario se le haya ocurrido la idea de enlazar directamente a la página de sumarios de una revista, saltándose la información sobre condiciones de uso del proveedor del servicio y las páginas adicionales repetitivas, con el único propósito de facilitar conexiones más rápidas a sus usuarios.

Conclusión

La propuesta de directiva europea relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines en la sociedad de la información, incluyendo las enmiendas del Parlamento Europeo de 10.02.1999, constituye una amenaza real al funcionamiento de las bibliotecas y de otros establecimientos culturales y educativos de características similares en la era electrónica y a la consecución de sus objetivos de difusión en interés del público.

Resumen de la presentación realizada por la autora en la Special Libraries Association (SLA) Mediterranean Conference , en Barcelona, 26-27 de febrero de 1999 (v. IWE, v. 8, n. 5, pp. 40-45).

nuria.gallart ARROBA uab.es

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