El profesional de la información


Julio 1999

Una licenciatura en archivistica

Mariona Corominas i NogueraA lo largo de varios meses, a intervalos de mayor y menor actividad se ha desarrollado un interesante debate en la lista de distribución Arxiforum, de cuyas intervenciones queremos ofrecer un resumen aquí.

Mariona Corominas i Noguera, encendiendo la mecha del debate, expresaba la siguiente opinión: “los archiveros nos encontramos en una situación incongruente por la falta de una titulación universitaria reglada. Desde hace muchos años, la Associació d’Arxivers de Catalunya viene denunciando y reclamando a los responsables académicos una solución a esta problemática, pero la única formación universitaria que hemos conseguido hasta ahora es la que proporciona el máster en archivística, con siete ediciones impartidas en cuatro universidades catalanas. Esta titulación universitaria de tercer ciclo ha jugado un papel muy importante a lo largo de estos años para cubrir la falta de una titulación específica en archivística.

«Es evidente que la falta de una titulación universitaria reglada provoca constantemente situaciones difíciles en la dinámica profesional de los archiveros» (Mariona Corominas Noguera)

La gran mayoría de los archiveros que estamos trabajando hoy en día somos licenciados en historia, y un porcentaje muy reducido son titulados superiores en otras disciplinas, como por ejemplo derecho, ciencias de la información o filología. No entraremos aquí en un debate sobre el desfase de la concepción historicista de la archivística, pero lo cierto es que todos hemos ido adquiriendo profesionalidad a partir de la experiencia cotidiana y la formación (el máster en archivística, los cursos de formación, las jornadas de archivística...). Es evidente que la falta de una titulación universitaria reglada provoca constantemente situaciones difíciles en la dinámica profesional de los archiveros. Un ejemplo paradigmático es el que nos ocupa hoy: ¿qué titulación es la más adecuada para la convocatoria de selección de personal del cuerpo de archiveros de la Generalitat? La solución ideal sería la licenciatura en archivística, pero la realidad es otra.

Desde la Associació d’Arxivers de Catalunya hemos pedido en diferentes ocasiones a los responsables de la Generalitat una solución a esta problemática, solución que creemos debía pasar por adecuar el tipo de formación exigible en una convocatoria de oposiciones al cuerpo de archiveros de la Generalitat al perfil profesional de los archiveros que están desarrollando desde hace muchos años esta tarea.

Esperamos que los responsables de la Generalitat resuelvan esta situación de la mejor manera posible para los archiveros que se encuentran en esta precaria situación. Queremos aprovechar este medio de comunicación para pediros vuestra colaboración y adhesión a la solicitud de la titulación universitaria reglada en archivística que reivindicamos desde las asociaciones profesionales de archiveros del Estado español”.

mcorominas ARROBA parlament-cat.es

Fernanda RibeiroElevando el tono de la discusión interviene Manuela Moro Cabero diciendo: “no puedo creer que a estas alturas exista una elevada proporción de profesionales que ignore los estudios universitarios en biblioteconomía y documentación vigentes en España.

«Llevamos quince años funcionando. No nos llamamos archivística pero formamos a futuros archiveros, muchos de los cuales ya se encuentran ejerciendo profesionalmente su labor. ¡Existimos!» (Manuela Moro Cabero)

A todos aquellos cuya memoria histórica se haya perdido desde que circula una ‘propuesta de licenciatura’ que lleva en su titulación el nombre de la ciencia archivística como segundo ciclo, pero que en sus contenidos defiende la formación de técnicos diplomados (primer ciclo), dispuestos a trabajar en archivos definitivos e históricos, por su marcado carácter historicista, les recuerdo que en la universidad española existen licenciaturas, diplomaturas, doctorados y programas que fomentan entre sus cursos materias y conocimientos susceptibles de generar buenas investigaciones en archivística, recuperación de la información, ciencias documentales e informativas, etc. Y que, en ningún caso, están pensados para formar especialistas en archivos universitarios, municipales, etc., tal y como la famosa propuesta defiende; porque, sin duda, los responsables de dichos programas entienden que éstos han sido concebidos para fomentar investigaciones.

Estos datos no son fantasía, ni invención particular; cualquiera puede comprobarlo observando en las páginas correspondientes las diferentes guías de los estudios universitarios. Llevamos quince años funcionando. No nos llamamos archivística pero formamos a futuros archiveros, muchos de los cuales ya se encuentran ejerciendo profesionalmente su labor. ¡Existimos!

Precisamente porque existimos, nos interesa dicha propuesta, la hemos examinado detenidamente y hemos elaborado un informe que vamos a enviar al Consejo Internacional de Archivos para su valoración. Estamos en la última fase de recogida de informaciones entre todos los docentes en ciencias de la información y de la documentación, con objeto de completar dicho informe e iniciar el proceso informativo en toda la comunidad archivística”.

moroca ARROBA gugu.usal.es

De nuevo interviene Mariona Corominas i Noguera reflexionando: “es curioso que todos los que estamos trabajando diariamente en los archivos -los archiveros del Estado español- creemos que es conveniente una licenciatura específica de archivística, y que algunos profesores universitarios de la diplomatura de biblioteconomía y documentación o de la licenciatura de documentación no estén de acuerdo con nosotros. Me pregunto cómo es posible que exista este abismo. ¿Quizás no estemos hablando de la misma profesión? ¿Las universidades españolas se han planteado si realmente están formando a profesionales de archivo con una formación adecuada, es decir, de acuerdo con las necesidades del mercado laboral de hoy en día? ¿Hay suficiente diálogo entre la universidad y el colectivo profesional de archiveros?

Los archiveros, la gran mayoría titulados superiores en historia u otra licenciatura, nos hemos visto obligados a lo largo de nuestra trayectoria profesional a seguir una formación continuada mediante masters, jornadas, congresos, cursos, conferencias u otras actividades debido en parte a la falta de una titulación universitaria superior.

Creo que sería bueno que todos habláramos con conocimiento de causa y que pudiéramos estudiar y comparar los programas de estudio que se plantean en las escuelas y facultades de biblioteca y documentación, y a la vez que desde la universidad se estudiara nuestra propuesta, la de los archiveros, que en realidad somos los que padecemos esta falta de formación universitaria específica”.

mcorominas ARROBA parlament-cat.es

Sopesando la situación hasta ahora interviene Jone Garmen-dia: “éste es un tema delicado. Creo que ambos puntos de vista tienen ventajas e inconvenientes, pero personalmente no creo que sea necesario crear una licenciatura específica de archivística. Supongo que el punto central del debate es la ‘lucha’ entre la especialización profesional y la flexibilidad. Posiblemente uno de los beneficios de tal licenciatura sería la ‘normalización’ de la formación de los archiveros, con unos programas de estudio más profundos y más apropiados que los ofrecidos por cursillos de postgrado y masters. Entre los inconvenientes habría que mencionar la falta de flexibilidad y también la posibilidad de discriminar a personas en cuyas áreas de residencia no existan tales estudios. Para mí, lo ideal es que personas con distintos estudios, como historia, química, enfermería o empresariales, con un bagaje cultural en cualquier área del conocimiento, se especialicen en archivística tras la carrera.

Esto es simplemente una opinión, pero me parece muy enriquecedor encontrarme en Londres con muchísimos profesionales archiveros que no han estudiado historia como yo. Creo que la diversidad de bagajes educativos es buena para la profesión archivística, ya que distintas mentalidades analizan la información (y catalogan expedientes) de una manera diferente (ni mejor ni peor, haciendo hincapié en distintos aspectos). Si todos los profesionales tuviéramos la misma formación, si estuviéramos ‘sacados del mismo patrón’, creo que saldríamos perdiendo todos. Supongo que ‘me he vendido’ al sistema anglosajón (en el que cualquiera puede obtener una cualificación profesional de otro tipo tras acabar sus estudios universitarios, sin estar tan mediatizados por la elección de carrera que hicimos a los 18 años). La verdad es que me encanta este sistema abierto y liberal en el campo profesional. Estoy agradecida a un sistema que convalida titulaciones extranjeras con una actitud positiva y que acoge a profesionales de distinta formación en sus asociaciones profesionales (tras pasar los ‘tests’ necesarios)”.

jgarmend ARROBA amnesty.org

Fernanda Ribeiro expone: “como soy profesora en la Faculdade de Letras da Universidade do Porto (Portugal), esta cuestión de la formación de los archiveros me toca directamente. Aunque no tengo nada que ver con los problemas de formación en España, creo que hoy en día, cuando la archivística se está afirmando como disciplina en el ámbito de las ciencias de la información, una licenciatura sólo de archivística tiende a ser un contrasentido. Nuestra afirmación disciplinar tiende a situarse en su propio campo y, por esto, es necesaria una formación global en el área científica en la que nos posicionamos. Una especialización lleva a una visión estrecha y parcial que, desde mi punto de vista, es perjudicial.

Pienso que las posiciones defendidas por Manuela Moro son las más correctas, desde un punto de vista universitario y de formación científica. En la universidad portuguesa, desde hace muchos años tenemos una formación integrada en ciencias documentales, y actualmente se revisan los currículums no hacia una mayor especialización sino hacia una visión más integradora en el área de las ciencias de la información”.

rdc00979 ARROBA mail.telepac.pt

En el mismo sentido se expresa M. Paz Martín-Pozuelo : “en la página 42 del v. 7, n. 7-8 (1998) de IWE - El profesional de la información, leo: ‘técnica y filosóficamente archiveros y documentalistas están cada vez más próximos y comparten intereses profesionales comunes’. Me pregunto: ¿tiene entonces sentido que aislemos la formación de cada uno de ellos? Tanto más cuando ya hay un largo camino recorrido. En abril de 1994 pude por fin defender mi tesis doctoral, la primera en esta materia. No me daría la mañana para hacer inventario de los obstáculos que hube de superar. A poco que observemos la realidad dista mucho de ser la de entonces. Alguna parte tendremos los que desde entonces no hemos dejado de pensar en la archivística. En estos momentos dirijo tres tesis doctorales. Estoy convencida de que ninguna de las tres, afortunadamente, habrá de afrontar ni la mitad de aquellos problemas. Como las personas, las ciencias han de ser cuanto menos agradecidas y respetuosas. Es cosa de todos que este debate se desarrolle por los cauces más adecuados para el enriquecimiento de la archivística, no de los archiveros ni de los profesores de archivística”.

ppozuelo ARROBA bib.uc3m.es

Cuando parecía que todos los mensajes se encauzaban en un mismo sentido, el grupo de trabajo que está elaborando la propuesta de licenciatura en archivística y gestión de documentos interviene informando: “como ya casi todos debéis saber, las asociaciones profesionales de archivística de España hemos estado trabajando durante este año 1998 para elaborar una propuesta de estudios universitarios de archivística. Conscientes de que los estudios existentes no cubren las necesidades formativas de los profesionales de la archivística, y de que la generalización de la sociedad de la información nos obliga a una formación cada vez más compleja e interdisciplinar, las asociaciones estuvimos de acuerdo en que no podíamos encarar el futuro profesional sin el respaldo de una formación universitaria sólida y de calidad.

Producto de estas reflexiones y del trabajo de todas las asociaciones se consensuó un texto: ‘Propuesta de licenciatura de archivística y gestión de documentos’, que apunta las líneas generales que tendría que contemplar un programa de estudios universitarios, y que se basa en la propuesta de una licenciatura de segundo ciclo para formar archiveros generalistas, y la organización de masters y cursos de tercer ciclo para formar archiveros especialistas.

No es necesario decir que todas las opiniones serán no sólo bienvenidas sino a ser posible requeridas pues nos gustaría que nuestra propuesta recoja la sensibilidad mayoritaria del colectivo de archiveros”.

arxivers ARROBA upcnet.upc.es

Y en esta misma corriente de razonamientos Remei Perpinyà Morera expone: “¿por qué, según mi opinión, una licenciatura en archivística?

  • Porque la evolución de la archivística está perfilando una ciencia compleja y multidisciplinar que hace de puente entre la ciencia administrativa y la ciencia documental, sin olvidar el sustrato de la ciencia histórica.
  • Porque la complejidad de las organizaciones perfila un profesional generalista y polivalente, y también archiveros especialistas expertos en aspectos concretos (según tipos de archivos, según funciones o según documentos). Que la formación del archivero generalista se tiene que dar en una licenciatura de segundo ciclo para poder especializar a los profesionales a través de la organización de cursos de postgrado y masters.
  • Porque una licenciatura de segundo ciclo permite diseñar un currículum específico y a la vez compartir recursos con ciencias hermanas como la documentación.
  • Porque unos estudios de segundo ciclo permiten un aprendizaje interdisciplinar. Los alumnos pueden adquirir una sólida base de historia y derecho en el primer ciclo de estas especialidades (materias que los archiveros consideramos esenciales para el ejercicio de la profesión), y adquirir el conocimiento teórico y práctico propio de la archivística en el segundo ciclo.
  • Porque el actual mercado de trabajo exige especialización y flexibilidad. La ordenación académica permite que los estudiantes puedan diseñar su propio itinerario curricular. De forma que una persona que haya cursado un primer ciclo de historia y una licenciatura de archivística estará preparada para gestionar un archivo histórico. O bien, un alumno que haya cursado gestión y administración pública estará capacitado para la gestión de un archivo municipal. Y así podríamos encontrar ejemplos en casi todas las especialidades.
  • Porque hay demanda específica en el mercado de trabajo para la gestión de documentos.
  • Porque es necesario potenciar la investigación en temas archivísticos
  • Porque el éxito de los masters en archivística organizados en toda España ha revelado la demanda entre los estudiantes.

Son todas razones muy potentes que avalan la necesidad de unos estudios superiores”.

Remei.Perpinya ARROBA uab.es

Frente a una intervención de Felipe Zapico sobre los licenciados y diplomados en biblioteconomía y documentación que trabajan en archivos en la que defendía la necesidad de “armonizar las distintas formaciones en archivística de estas dos carreras, para que en todas las universidades se proporcione la formación general y específica adecuada”,

fzapalo ARROBA alcazaba.unex.es

responde Andreu Carrascal: “en efecto, existen muchos diplomados en biblioteconomía y documentación que trabajan en archivos y cuya competencia no se puede cuestionar en principio. También hay licenciados en historia, y licenciados en filosofía, etc., que están en la misma situación. Todos nos hemos tenido que reciclar, leer manuales, aprender de compañeros y superiores... Y es que el tema es que no existen unos estudios específicos para la archivística que formen de manera integral al futuro responsable en la gestión de un archivo, sea de empresa o eclesiástico, histórico o administrativo, de gestión electrónica o del expediente en papel de toda la vida. No me sirve ‘armonizar las distintas formaciones en archivística de estas dos carreras’ (supongo que hablas de biblioteconomía y de documentación) porque sencillamente, estas dos carreras están pensadas para obtener buenos bibliotecarios y buenos documentalistas. Cordialmente, pienso que si hay sitio para dos titulaciones, también lo hay para una tercera, y ésta necesita las mismas atenciones, número de créditos, prácticas, etc., como cualquier licenciatura que exista en la actualidad”.

arxiuh.bar ARROBA coac.net

En este mismo camino, Mercè Barbany, interviene: “es bien evidente que desde las diferentes asociaciones no paran de proponerse jornadas, cursos, seminarios y otras opciones formativas de mayor envergadura (masters por ejemplo). ¿Por qué será? Creo que simplemente porque nuestra labor se sale de lo que hasta ahora ha sido la oferta formativa. No sólo eso, sino que además en el quehacer diario se nos plantean nuevos retos que nos obligan a idear nuevas soluciones, nuevas maneras de hacer, y quizás por ello una parte importante de los archiveros nos sentimos lejanos de nuestros compañeros documentalistas y bibliotecarios”.

merceb ARROBA mx2.redestb.es

Jordi Serra Serra, que duda que quienes se encargan de tomar las decisiones vean claro en cuanto a sus aplicaciones prácticas el campo profesional de los archiveros fuera de la administración, plantea las siguientes preguntas: “si se crea una licenciatura en archivística, ¿a qué perfil profesional corresponderá? Aparte de la administración, ¿qué otras salidas profesionales tendrán los licenciados en archivística? ¿Cuántas empresas, en una época donde predomina la externalización en la gestión, estarán en condiciones de contratar un archivero en su plantilla, y qué tareas le asignarán? ¿Qué perfil debería tener, entonces, el archivero ‘freelance’?”.

jordis ARROBA bcnet.upc.es

Como colofón a este debate Remei Perpiny à intervenía de nuevo exponiendo: “debido al interés que ha surgido en esta lista por el tema de la licenciatura en archivística voy a comentaros en qué situación se encuentran actualmente las iniciativas que se están llevando a cabo para conseguirla.

Como ya sabéis todos, las asociaciones profesionales de archivística de toda España constituimos en junio de 1998 un grupo de trabajo para estudiar este tema. Durante este año hemos estado trabajando con dos objetivos: por un lado, establecer unas directrices generales de un plan de estudios en archivística y por el otro estudiar el mecanismo de implantación más viable.

El 17 de octubre de 1998 aprobamos el texto ‘ Propuesta de Licenciatura en archivística y gestión de documentos’ , que recoge las propuestas consensuadas de todas las asociaciones sobre cómo tendrían que ser los estudios.

Por lo que respecta a la implantación se acordó entre todas las asociaciones que nos pondríamos en contacto con los organismos competentes tanto académicos como los propios del Ministerio de Educación y Cultura. Durante este tiempo, nos hemos reunido con los rectores de prácticamente todas las universidades de España, habiendo recibido en la mayoría de los casos una respuesta muy favorable a la propuesta. El texto es conocido también por la Subcomisión de Humanidades del Consejo de Universidades, cuya misión es asesorar en la creación de nuevas licenciaturas relacionadas con las ciencias humanas.

Una vez se hayan establecido todos los contactos previos necesarios, pretendemos presentar la solicitud al Consejo de Universidades y al Ministerio de Educación, puesto que son los organismos que tienen las competencias para aprobar la licenciatura. La intención es hacerlo lo más pronto posible. Si la respuesta es favorable y se aprueba la Licenciatura en archivística y gestión de documentos , entonces se tendrá que convencer a alguna universidad para que realmente la lleve a cabo y conseguir de los organismos competentes la dotación presupuestaria necesaria.

Como veis, aunque realmente se ha hecho mucho, aún queda un largo camino que recorrer. Por urgente que nosotros veamos la necesidad de que existan unos estudios superiores los trámites administrativos son muchos y las decisiones políticas lentas. Es imposible que esta licenciatura que aún está en fase de solicitud se pueda empezar en el curso 1999-2000. Pero en ello estamos y creemos con total convencimiento que nuestros esfuerzos serán éxitos”.

remei.perpinya ARROBA uab.es

Enlace del artículo:
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