Julio 1999
El futuro de los nuevos mercados
Los mercados digitales son puntos en los que la oferta y demanda de algún producto o servicio se encuentran para establecer una relación y/o transacción. Se trata de webs que ofrecen herramientas para buscar posibles partners comerciales, ya sea fabricantes que buscan distribuidores, o proveedores que buscan fabricantes, etc.
Ejemplos en España
Es pronto para poder hacer pronósticos sobre el futuro de los mercados digitales. A pesar de ello parece lógico que una línea de evolución clara consistirá en la globalización de sus recursos. En algunos sectores no habrá espacio para una multiplicidad de ámbito local, sino que se constituirán unos pocos a nivel mundial. De hecho, la búsqueda de proveedores ya se lleva a cabo de esta forma.
La globalización
Se exigirán soluciones logísticas fiables, baratas y también innovadoras. Como bien saben algunas empresas que participan en cadenas just in tme a nivel internacional, la rapidez y simplicidad de una transacción digital frecuentemente contrasta con la lentitud o los problemas burocráticos del posterior transporte físico.
Guerra de precios
Se desconoce cuál puede ser el efecto global de los mercados digitales en los precios. El hecho de que aumente la cantidad y la calidad de información de que disponen los clientes potenciales convierte al mercado en informacionalmente más perfecto (puesto que todos los agentes disponen de los mismos datos). El punto negativo para el vendedor es que puede conllevar una feroz guerra de precios que haga evaporar sus márgenes de beneficio.
Desde el punto de vista del comprador son servicios
fantásticos ya que aumentan su poder de regateo, y la capacidad de
elegir el lugar con la mejor oferta. Pero al vendedor le obliga a monitorizar
los precios ofrecidos por los competidores, y a decidir si quiere o no entrar
en guerras que pueden llevarle a graves reducciones de sus márgenes
comerciales.
Por otra parte, puede que en estas “bolsas” digitales de productos aparezcan “derivados” parecidos a los de las bolsas de valores tradicionales (futuros, exotic options, etc.). Es difícil predecir cómo pueden afectar estos “derivados” a la práctica transaccional en los mercados.
Los agentes en la Red
Los agentes que intervienen en un mercado digital deben aprender a negociar en este entorno -uno en el que no se ven las caras de los demás, donde la confianza no se basa en la experiencia previa o en el contacto “cara a cara” sino en “instituciones” intermediarias que garantizan que “el otro” actúa profesional y honestamente-.
Finalmente, quizá con el fin de encontrar las mejores ofertas, las empresas enviarán sus agentes a la Red. Se tratará de programas que llevarán almacenadas las características de los productos o servicios que interesan a quiénes los han emitido, y que recorrerán internet hasta encontrar algo que satisfaga sus requerimientos. Su utilización puede resolver algunos problemas (p. ej., trabajarán las 24 horas del día durante todo el año sin que nadie los tenga que controlar, a la búsqueda de la mejor oferta), pero también planteará otros. Nadie sabe qué ocurrirá cuando miles o millones de agentes recorran la Red compitiendo entre ellos por conseguir lo mejor. Quizá entonces se deberán reescribir las leyes de la competitividad en los mercados.
http://www.mercatflor.com
http://www.lalonja.com
http://www.commercenet.org
http://www.multistock.com
http://www.herramientas.net
http://www.legazpi.com
Alfons Cornella. Esade. Barcelona.
cornella ARROBA esade.es
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