El profesional de la información


Enero 1999

International online information meeting

Por Tomàs Baiget

La 22ª edición del Online Meeting tuvo lugar el pasado mes de diciembre sin presentar novedades importantes respecto del año anterior, pero reforzando claramente determinadas tendencias que se vienen gestando en los últimos años: pleno dominio de las interfaces web y de la oferta vía internet, marketing dirigido a los usuarios finales, oferta de textos completos y mucho más desplazamiento del centro de gravedad de la profesión hacia la empresa privada.

El tema más importante ha sido, sin duda, el de la gestión de conocimiento (knowledge management) que, independientemente de que para algunos proveedores de programas informáticos y de servicios (cursos, consultoras) pueda servir como pretexto de ventas, es evidente que señala uno de los caminos por los que discurre la profesión. El problema es saber si los documentalistas actuales están preparados para asumir las nuevas responsabilidades y metodologías que configuran la “gestión del conocimiento” en las organizaciones, especialmente empresas privadas.

Sesión final del Online 98

Como va siendo conocido, esta expresión que pareció bastante utópica y hasta osada hace unos pocos años -en nuestra opinión semánticamente lo sigue siendo-, se va imponiendo para englobar unas funciones que van más allá del simple manejo de documentos y de información y abarca también la gestión del personal de la institución como portador de información, saber hacer (know-how), experiencia corporativa acumulada y capacidades para realizar nuevas tareas. Obviamente esto exige una implicación importantísima del profesional encargado de la gestión del conocimiento (knowledge manager) en la dinámica de la empresa, en todos sus flujos de información y trabajar codo a codo con la dirección. Un cambio de mentalidad muy radical para el documentalista medio actual.

«En el Online’98 se ha acentuado el desplazamiento del centro de gravedad de la profesión hacia la empresa privada»

Igualmente exige un cierto dominio de varios programas informáticos que van desde los clásicos sistemas gestores de bases de datos documentales, hasta los que permiten manejar grandes volúmenes de información almacenada en data warehouses y extraer conclusiones y tendencias mediante técnicas de data mining y knowledge discovery in databases, sin olvidar la intranet o sistema de información interna que puede integrar todos los anteriores.

Nos hallamos ante una nueva versión del continuo redescubrimiento del usuario-intermediario o del usuario-final (de la persona, en definitiva) como parte integrante y primordial de los sistemas de información. Después de cada oleada tecnológica aparecen apóstoles que predican “nuevas” teorías con la archiconocida obviedad de que “todos los sistemas de información deben diseñarse por y para el usuario”.

La historia se repite una y otra vez apoyada en esas oleadas tecnológicas, pero la repetición no significa quedarse en el mismo sitio: al ser cada vez mejores y más sofisticadas, permiten avanzar realmente hacia el objetivo de que la información se use más y mejor.

Clive SnellConceptos que están ya en boca de todos los ciudadanos como internet y sociedad de la información, unidos a la necesidad vital que tienen las empresas de ser más competitivas, ayudan a que todos concedan más importancia a la información.

Más comercialización y más empresa

Los bibliotecarios-documentalistas, ligados tradicionalmente a la información bibliográfica y científica, hace tiempo que se sienten ignorados y marginados. Pocos proveedores les han tenido en cuenta en la masificada internet, a pesar de que en años anteriores sólo ellos y algún personal académico habían sido los únicos usuarios de los sistemas online.

«El Online Meeting ya no es lo que era porque nuestra profesión tampoco es lo que era»

Algo parecido está ocurriendo con la gestión del conocimiento, cuyo paladín es mayoritariamente la gente de empresa que típicamente ha controlado los flujos de información diaria (economistas e informáticos).

«Los hosts intentan ahora llegar a un mercado masivo, lo que hace que algunos documentalistas se sientan postergados»

A todo ello hay que añadir la progresiva privatización (o, al menos, imposición de autofinanciación) de muchos servicios de información públicos -un movimiento que se inició hace ya 2 ó 3 lustros-, que choca con la tradicional postura de “aquí lo regalamos todo porque paga la administración pública” de los bibliotecarios.

Las restricciones de las administraciones cerrando el grifo y la puerta de entrada a funcionarios han hecho una importante mella en el nivel de empleo de esta profesión que tanto se basaba -y se basa todavía- en ella. Ahora hay que redirigirla hacia la empresa.

David RaittEl ambiente y el temario del Online fueron un reflejo de la realidad: “consumidores” (no ya usuarios finales), “intranets”, “estrategias para vender información”, “comercio electrónico”...

Sheila Webber, de la Univ. of Strathclyde , presentó una comunicación (“Lealtad y compromiso de la industria online: una relación en tensión”) en la que se quejó de cómo los hosts intentan ahora llegar a un mercado masivo y de cómo se ha roto la sensación que antes tenían los documentalistas de estar todos juntos en un proyecto común.

El Online Meeting ya no es lo que era porque nuestra profesión tampoco es lo que era. Para encontrar trabajo los nuevos profesionales deberán hablar de rendimiento empresarial, calidad total, retorno de las inversiones, productividad y eficacia, etc., y demostrar cada vez más que el sueldo que cobran influye positivamente en el balance económico, lo cual, aunque sea cierto, no es fácil. Pero es urgente que al menos empiecen a saber hablar de ello con soltura.

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