El profesional de la información


Diciembre 1999

Uso de informacion en laboratorios farmaceuticos

Por Tomàs Baiget

Resumen: Resultados de un estudio llevado a cabo por el Institut d’Estadística de Catalunya y la Asociación Multisectorial de la Información sobre las características más destacadas del uso de la información en los laboratorios farmacéuticos españoles. El mismo ha constituido un estudio de caso del proyecto MSStudy II realizado para la DGXIII de la Comisión Europea. Se analizan algunos hábitos en el uso de la información, penetración de internet y de las tecnologías de la información, fuentes más usadas, relación entre profesionales y usuarios, aspectos económicos, nuevas tareas, tendencias, titulaciones, ambiente laboral, etc., en los laboratorios farmacéuticos.

 

Palabras clave: Laboratorios farmacéuticos, España, Aspectos laborales, Bases de datos, Roles, Tareas, Hábitos, Aspectos económicos.

 

Title: Information usage in pharmaceutical laboratories

 

Abstract: Results of a survey carried out by the Institut d’Estadística de Catalunya and the Asociación Multisectorial de la Información on the main patterns of information usage in Spanish pharmaceutical laboratories. These results have constituted a case study within the MSStudy II project under the auspices of the DGXIII of the European Commission. Areas analysed include: information usage habits, internet and information technologies penetration, most used information sources, relations between professionals and end-users, economic aspects, new roles, trends, careers, labour environment, etc., at pharmaceutical laboratories.

 

Keywords: Pharmaceutical laboratories, Spain, Labour aspects, Databases, Roles, Tasks, Habits, Economic aspects.

 

Baiget, Tomàs. “Uso de información en laboratorios farmacéuticos”. En: El profesional de la información, 1999, diciembre, v. 8, n. 12, pp.15-21.

El Msstudy II (segundo Member states study sobre la situación de los mercados de la información electrónica en los países del área económica europea) es un proyecto subvencionado por la Comisión Europea para evaluar su estado actual en 16 naciones. En España lo han financiado y llevado a cabo el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) y la Asociación Multisectorial de la Información (Asedie).

Consta de cuatro partes:

  • Estudio de la oferta mediante encuestas a los proveedores y distribuidores de información electrónica online, en cd-rom, etc.
  • Análisis de la demanda a través de 1.600 entrevistas telefónicas a hogares.
  • Observación de las tendencias mediante encuentros con expertos del sector.
  • Estudio de un caso práctico o aspecto concreto.

Para esta última parte, en España se escogió investigar las actuales peculiaridades y tendencias en el uso de información en los laboratorios farmacéuticos, puesto que son una de las industrias que más la utiliza y porque constituyen un conjunto de compañías relativamente homogéneo, lo cual facilita su estudio y comparación.

Con este análisis se han querido corroborar algunas de las características detectadas en otras secciones del MSStudy, pues a pesar de tratarse de un grupo de usuarios muy específico, es quizá, como se ha dicho, el mayor consumidor de información y uno de los más avanzados— es frecuente encontrar documentalistas de laboratorios farmacéuticos en los principales eventos profesionales internacionales—. Su situación y su evolución pueden servir de referencia para imaginar qué sucede en otros sectores industriales.

«Es frecuente encontrar documentalistas de laboratorios farmacéuticos en los principales eventos profesionales internacionales»

En concreto se ha querido evaluar el grado de penetración de la información en soporte electrónico, los gastos que genera (aunque la respuesta sobre los aspectos económicos ha sido baja), posibles cambios de hábito, papel actual del profesional, uso de internet, principales bases de datos, etc.

Metodología

En enero de 1999 se diseñó un cuestionario que, una vez revisado y mejorado por 6 bibliotecarios-documentalistas que trabajan en empresas farmacéuticas, fue enviado el mes siguiente a los 138 laboratorios que operan en España según constan en el Vademecum de especialidades farmacéuticas (publicado por Medimedia-Medicom). Este directorio puede considerarse exhaustivo y plenamente representativo de todo el sector. La respuesta espontánea a los cuestionarios fue muy baja y resultó necesario realizar unas 250 llamadas telefónicas para reclamarlos. Así, hubo que reenviar otros 45 por correo y 63 por fax.

«Cada profesional de la información puede potencialmente servir las necesidades de hasta 167 empleados»

Nivel de respuesta. Esta industria experimenta actualmente una ola de fusiones y adquisiciones que, frecuentemente, ha causado la reducción o el cierre de algunos de sus servicios de información. De las 193 entradas del Vademecum 55 corresponden a laboratorios que han sido adquiridos recientemente y a los cuales ya no se envió cuestionario alguno. De los 138 restantes (que fue el mailing realizado) resultó que 8 se habían fusionado en los últimos 2 años. El universo quedó, pues, reducido a 130. Se obtuvieron 36 respuestas válidas (cerca de un 28%), aunque la mitad de ellas tenían los datos económicos incompletos.

Descripción de la muestra. El patrón obtenido es bastante representativo del sector, pues incluye 6 grandes laboratorios (cuyo volumen de ventas anual se encuentra entre 20.000 y 154.000 M PTA), 23 de tamaño medio (1.000 y 20.000 M PTA) y 7 pequeños (menos de 1.000 M PTA). Sin embargo, parece que se ha producido un sesgo hacia las grandes compañías porque, al no tener las otras centros de información bien establecidos como tales, en ellas nadie trabaja sólo con información ni se considera un profesional dedicado a ello exclusivamente. La gran mayoría de estas empresas no contestaron el cuestionario.

«El departamento de información tiende a sufrir algún aislamiento y separación del resto de la compañía»

Situación geográfica. Los laboratorios que contestaron [de Barcelona (18), Madrid (17) y Valencia (1)], tenían sus correspondientes casas matrices en:

  • España: 11
  • Alemania: 6
  • Francia: 5
  • Estados Unidos: 5
  • Italia: 3
  • Holanda: 2
  • Reino Unido: 2
  • Suecia: 1
  • Suiza: 1

Quién contesta el cuestionario. Fueron rellenados desde diferentes departamentos por la persona responsable de los servicios de información, en la tabla 1 se indican éstos y las titulaciones de los informantes.

 

Tabla 1

Tabla 1

Organización de los servicios de información

28 laboratorios (78%) tienen una biblioteca-centro de documentación responsable de las principales tareas de información, aunque sólo 14 de ellos (39%) constituyen una unidad independiente. 18 (50%) tienen, al mismo tiempo, pequeños servicios de información en varios departamentos (tabla 2).

 

Tabla 2

Tabla 2

18 de los 25 centros de documentación de los laboratorios tienen alguna vinculación con unidades centrales en la casa matriz, de las cuales reciben apoyo. El porcentaje de búsquedas solicitadas a ellos varía entre 1% y 80%: no se aprecia una correlación con otros factores como número de trabajadores, volumen de ventas, etc.

1. Profesionales de la información. Como promedio, su número en los laboratorios es de 2,46 oscilando entre 0,1 y 15 personas. Paradójicamente no hay una relación entre el personal de información y el número de trabajadores en la empresa ni el volumen de ventas, excepto para los casos extremos:

  • Los laboratorios muy grandes tienden a tener un poco más de personal que la media.
  • Los más pequeños tienen sólo empleados a tiempo parcial.

Como promedio en el conjunto de laboratorios, los documentalistas constituyen el 0,6% del personal. En otros términos: cada profesional de la información puede potencialmente servir las necesidades de hasta 167 empleados (tomando el total de trabajadores de la compañía). Esta cifra es interesante como referencia, pero en la práctica el número real de estos servicios es mucho menor: según las respuestas recibidas, cada profesional sirve a 25,3 usuarios (que lo solicitan, al menos, una vez al mes).

Además de la anterior demanda interna, los encargados del servicio deben realizar también búsquedas para clientes externos (principalmente médicos): 112 consultas/mes como promedio. Las titulaciones del total de población de profesionales de la información que trabaja en los laboratorios pueden verse en la tabla 3.

 

Tabla 3

Tabla 3

2. Presupuesto. La media anual para la biblioteca-centro de documentación, excluyendo los costes de personal, es de 4.612.000 PTA (Euro 27.583) y se gasta según las siguientes partidas (ver además figura 1):

 

Figura 1

Figura 1

  • Revistas: 36,13%
  • Fotocopias de artículos y documentos impresos: 20,76%
  • Libros: 11,80%
  • Bases de datos online: 11,06%
  • Cd-roms: 6,80%
  • Internet (incluyendo servicios online accedidos a través de este medio): 5,46%
  • Correo-e (incluidos costes de documentos recibidos por este medio): 4,16%
  • Microfilm o microficha: 0,16%
  • Otros: 3,66%

A la mayoría de los que contestaron les fue imposible aportar cifras sobre los gastos en información de los otros departamentos o del total de la compañía. Como consecuencia no es posible obtener conclusiones generales a partir de los cuestionarios, excepto que los mayores presupuestos para información son, con mucha diferencia, para las secciones de ventas-marketing. Dos proporciones que pueden deducirse, como promedio, son las siguientes:

  • Total de los gastos de información, incluyendo salarios/volumen de ventas: 0,8%.
  • Total de los gastos de información, incluyendo salarios/presupuesto de I+D: 3,2%.

 

Tabla 4

Tabla 4

*Ver también las referencias específicas a IME (Índice Médico Español) en la tabla 5.

Otros proveedores nacionales citados: Camerdata (puntuación total=5), Eurostat-DataShop (4), Greendata (4), Icex (4), Informa (3), DGPyme (3), EFE (2) y Páginas Amarillas (2).

3. Proveedores de información. A los laboratorios se les preguntó cuáles eran sus principales fuentes de información electrónica, pidiéndoles que indicaran la intensidad de uso: 5=alto, 4=medio, 3=poco, 2=raramente o 1=password sin usar o copia vieja del cd-rom.

En la tabla 4 se muestran los rankings de hosts online y suministradores de cd-rom para proveedores internacionales y nacionales respectivamente. Las cifras se han obtenido sumando todas las puntuaciones otorgadas (p5+q4+r3+s2+t1).

 

Figura 2

Figura 2

4. Bases de datos. La tabla 5— y su correspondiente gráfico mostrado en la figura 2— incluye las que son citadas dos o más veces por los que contestaron. Tradición y calidad, pero especialmente tarifas bajas (o gratis), son decisivas para hacer de Medline la principal fuente de información (27% del uso total). Es la acentuación de una tendencia que se remonta unos 15-20 años atrás, cuando la National Library of Medicine de los EUA (su productora) empezó a subvencionarla, lo cual fue en detrimento de la competidora europea Excerpta Medica (conocida ahora por Embase) producida en Holanda por Elsevier. El asunto tiene otras implicaciones que, aunque ahora no vienen al caso, son muy importantes, como la posición privilegiada de las revistas americanas, que en Medline reciben un trato de favor.

 

Tabla 5

Tabla 5

Entorno profesional

Aunque evidentemente muchas cosas podrían ser mejoradas (status, valoración por parte de la empresa y los compañeros, sueldo, presupuesto del departamento, recursos, etc.) la impresión general es que las condiciones de trabajo de los profesionales de la información en laboratorios son bastante buenas. Tal y como se comentó en el punto dedicado al nivel de respuesta, posiblemente el entorno laboral de los que no contestaron es algo más pesimista.

Se observa que, por lo común, en laboratorios farmacéuticos trabajan intensamente bajo una importante situación de estrés y en una atmósfera un poco opresiva. En muchos casos son muy reacios a dar información alegando razones de confidencialidad y, especialmente, porque con las estrictas reglas impuestas tienen miedo de hablar sin la autorización de sus superiores. Esto explica en parte el bajo nivel de respuesta y, además, que las recibidas reflejen una posición más optimista y positiva que la percibida cuando se reclamaron los cuestionarios por teléfono.

El uso de las nuevas tecnologías y de internet es uno de los aspectos más positivos destacados por los que contestaron. En general, la utilización de información electrónica está bien aceptada, la mayoría de empleados tiene acceso a la Red y muchos de ellos llevan a cabo sus propias búsquedas. El nuevo entorno de información electrónica parece ser un incentivo importante para la mayoría de los bibliotecarios y especialistas del sector.

Correo-e. El 97% de los laboratorios tenía este servicio disponible. Algunos de los que contestaron estaban muy satisfechos con el mismo y comentaron que “está comenzando a reemplazar al fax”. Entre otras ventajas, permite obtener los documentos de forma muy rápida, así como participar en redes de profesionales de todo el mundo para compartir información y experiencias.

Web. El 75% de los laboratorios tiene una página de la empresa en España o está significativamente representado en la de su casa matriz. Otro 8% la tiene hospedada en ésta, pero su contenido apenas tiene relación con la sucursal española.

Intranet. Un 69,4% de los que contestaron cuenta con una intranet en su laboratorio. La participación de los profesionales de la información en ella es:

  • Alta: 16%
  • Media: 48%
  • Baja: 20%
  • Cero: 16%

Base de datos interna. Un 69,5% de los encuestados produce o colabora en su producción y el software utilizado es normalmente el siguiente:

  • Access: 8
  • Knosys: 8
  • Reference Manager: 4
  • Lotus Notes: 3
  • Glas: 2
  • InMagic: 2
  • Texto Windows: 2
  • Otros sistemas citados: Basis+, Claris Works, Clarity, Docubridge, Isis MDL, IBM 400 para As-400, Mac-Shop Pro, ProBase, Trip, WinSpirs.

    Grado de satisfacción usando internet para buscar información. Esta pregunta fue respondida por el 100% de los encuestados, es decir, todos ellos tienen acceso al www. El grado de satisfacción “medio+alto” es apreciable: 89%.

    • Alto: 33%.
    • Medio: 56%.
    • Bajo: 11%.
    • Ninguno: 0%.

    Se va incrementando su uso, especialmente para encontrar legislación y normativa farmacéutica internacional, más que para acceder a bases de datos comerciales.

    Otras tareas además del servicio de información. Aunque cabe preguntarse cuáles son sus funciones, propias o no —especialmente en esta época en que la profesión se plantea asumir nuevos roles—, los encuestados manifestaron compartir frecuentemente su tiempo de trabajo entre las actividades informativas y otras que no lo son. En la mayoría de casos es la ocupación principal, aunque en los pequeños laboratorios es secundaria.

    Evidentemente, las respuestas tuvieron que ajustarse necesariamente a la terminología de los cuestionarios, en los que se había asumido que las tareas eran las clásicas o tradicionales de los documentalistas: intermediación, búsquedas, adquisición de libros y documentos, elaboración de bases de datos internas, creación de boletín de sumarios, servicio interno de perfiles DSI, circulación de revistas, archivo, etc.

    Los que contestaron estimaron la cantidad de tiempo dedicado a otras distintas de las citadas. En la siguiente lista se indican los porcentajes de dedicación a las actividades calificadas como no tradicionales. En total suma 100.

    • Redacción de informes: 26%.
    • Investigación en el laboratorio: 25%.
    • Registros: 14%.
    • Formación de usuarios: 9%.
    • Diseño de intranet: 7%.
    • Informática: 5%.
    • Marketing, presentaciones: 4%.
    • Web de la empresa: 1%.
    • Otras: 9%.

    Un pequeño número de encuestados añadió gestión de documentos-archivo a esta serie, indicando una dedicación total del 5%. No figuraba en el cuestionario ni se ha tenido en cuenta ahora en el cómputo por considerarla una actividad típicamente documental.

    Gestión del conocimiento (knowledge management). Otra de las cuestiones planteadas era si actuaban, o pensaban actuar, como gestores del conocimiento en sus compañías. Las respuestas fueron:

    • Sí: 14%.
    • Quizá: 39%.
    • No: 41%.
    • No responde: 6%.

    Los profesionales de la información están bastante involucrados en proveerla a través de la intranet —se obtuvo un 64% de participación media-alta (ver sección dedicada a este punto)—. Pero según el resultado anterior y los diferentes comentarios recibidos parece que, usualmente, su capacidad para influenciar las decisiones de la empresa es limitada.

    Tendencias. En las encuestas se pidió que se calificara el grado de acuerdo con cuatro propuestas, según se ajustara más o menos a la situación en cada laboratorio. He aquí dichas proposiciones y la adhesión que recibieron:

    • Los usuarios finales cada vez realizan más búsquedas de información por su cuenta: 68%.
    • El papel de los profesionales de la información cada vez es mayor en mi empresa: 66%.
    • En mi compañía se percibe una transición de las fuentes de información externa impresas a las electrónicas: 72%.
    • La adquisición de documentos impresos (libros, revistas) sigue aumentando: 65%.

    En general, los comentarios corroboran las cuatro propuestas en relación a una mayor aceptación del uso de la información electrónica y una lenta transición desde el papel, aunque la utilización de las fuentes en este soporte sigue aún vigorosa. Los profesionales de la información están bastante preparados para el cambio, pero los usuarios finales todavía demandan documentos impresos.

    Balance general. Según las respuestas recibidas, a lo largo de los pasados 3 años su entorno de trabajo había:

    • Mejorado: 64%.
    • Seguido más o menos igual: 30%.
    • Empeorado: 6%.

    También se les invitó a calificar su grado de satisfacción laboral/profesional general: el resultado medio fue 6,7 (en una escala de 1 a 10). Según comentarios recibidos aparte parece que, en algunos casos, estas calificaciones podrían estar sesgadas hacia valores altos porque las respuestas eran vistas, o podían serlo, por directivos de los laboratorios.

    Otras tendencias observadas. Al final del cuestionario había una pregunta abierta para que se describiera libremente el ambiente de trabajo, y se han agrupado las contestaciones integrando todos los comentarios. En esta sección no es posible indicar cifras. Se han transcrito las frases más frecuentes y añadido las propias estimaciones e interpretaciones después de haber leído a fondo los cuestionarios y haber llamado por teléfono a algunos de los encuestados.

    1. Los directivos no aprecian la importancia de la información. En opinión de los que contestaron, en varias compañías “es bastante evidente que la alta dirección no entiende claramente la importancia estratégica de tener información buena y actualizada”. Aunque en casi el 70% de las empresas se ha montado una intranet, “los altos cargos todavía se resisten al cambio y a implementar un flujo de información más transparente, así como estructuras de gestión más modernas”. En general no existe sensibilidad para valorar la necesidad vital de trabajar con los datos apropiados. Los superiores no conocen lo que hacen los profesionales de la información y, en consecuencia, éstos se ven obligados a luchar si quieren conseguir el apoyo corporativo para sus actividades (incrementos de presupuesto, más personal, formación profesional, etc.). En varias compañías falta una buena infraestructura y organización, los objetivos corporativos son difusos o las responsabilidades están mal definidas.
    2. Cierta marginación y falta de recursos. Da la impresión de que están peor pagados y tienen menos categoría que otros trabajadores con el mismo nivel universitario. También, el departamento de información tiende a sufrir algún aislamiento y separación del resto de la compañía, aunque la situación parece mejorar un poco (como balance general se ha visto anteriormente que el 64% de los que contestaron piensa que su situación ha mejorado).

      Los puestos de información se han ido reduciendo en fuerte contraste con el crecimiento experimentado por otros departamentos. Evidentemente, los que respondieron piensan que el personal de información debería crecer de forma proporcional al resto. Tal y como se dijo, algunos laboratorios están en un proceso de fusión y ciertos trabajadores tenían miedo de perder su puesto. Además, en la mayoría se habían producido recortes en el presupuesto para información durante los últimos años.
    3. Formación. Se expresaron varias quejas relacionadas con la falta de formación apropiada en nuevas tecnologías, y manifestaron el haber tenido que aprender por su cuenta. Otros estaban preocupados porque la recibida era muy específica y sólo útil para su trabajo en la compañía.
    4. Uso de información y herramientas electrónicas. Se produjeron diferentes quejas por tener que trabajar con hardware y software obsoletos, pero es posible que estos datos haya que tomarlos en términos relativos. Aunque probablemente algunos no puedan usar las últimas versiones de hard o soft, de las respuestas se puede deducir que todos están bastante familiarizados con las actuales tecnologías de la información.

      En muchos laboratorios los usuarios finales realizan más búsquedas por sí mismos que hace pocos años. Esto es positivo, pero existe el peligro de que piensen que la información que encuentran, frecuentemente bastante pobre, es la única que hay.

      Se está desarrollando un proceso hacia el medio electrónico aunque su transición real se percibe claramente sólo en obras de referencia: catálogos, directorios, farmacopeas, etc. Las revistas electrónicas no se usan mucho todavía porque no todas están aún disponibles online y porque no todo el personal tiene acceso a internet. En algunas compañías la dirección no ha previsto acceso generalizado a la Red porque piensa que puede ser un estorbo para el trabajo.

      La mayoría opina estar satisfecha con el continuo desarrollo de los nuevos sistemas de información y herramientas de las que puede disfrutar desde su puesto: “nuestras tareas son ahora mucho más dinámicas”. Esto les permite ofrecer un amplio abanico de servicios de información, no sólo de ciencia, técnica y medicina (STM) sino también de negocios (otros informan sobre el uso de caras bases de datos internacionales de negocios con alto valor añadido).

      En la muestra no se han dado quejas sobre eventuales dificultades teniendo que afrontar y dominar la actual gran variedad de nuevos recursos de información, incluyendo internet. Otros indican estar entusiasmados con su intranet porque “es muy útil y permite (permitirá) compartir información entre departamentos”. Por el contrario, un escéptico declara: “la información es poder y creo que nunca será compartida en su totalidad en la empresa”.
    5. Usuarios finales. Según se dijo anteriormente, parece que en la mayoría de laboratorios, son quienes llevan a cabo sus búsquedas (ver el apartado sobre el entorno profesional dedicado a las tendencias): “empezaron pensando que internet era una panacea y creyeron que serían auto-suficientes. Eventualmente descubrieron que buscar y encontrar información es bastante difícil y requiere demasiado tiempo, con lo que muchos han vuelto al centro de información para pedir de nuevo sus servicios”. En algunas otras compañías los usuarios finales están tan ocupados que nunca han llegado a realizar sus propias consultas.

    Estas personas tienen ideas erróneas sobre las revistas electrónicas (disponibilidad, licencias, etc.) y se les debería formar en varias materias, aunque ésta no parece ser una actividad demasiado frecuente en laboratorios: sólo un 8% del tiempo dedicado a otras tareas que no son de información. En general, todos los profesionales indican tener “buenas/interesantes relaciones con los usuarios, los cuales muestran estar satisfechos con los servicios de información”.

    Conclusiones

    Entorno profesional. Los laboratorios farmacéuticos son un tipo de empresa que tradicionalmente ha gastado mucho dinero en información científico-técnica y comercial y que, en gran medida, empleaba el modelo clásico de biblioteca-centro de documentación centralizado. La encuesta ha constatado que la situación todavía es así, aunque en el sector se acusan algunas restricciones económicas y una tendencia a la disminución en el número de profesionales que trabajan en información, cuya cifra no guarda proporción con el total de empleados.

    La serie de fusiones y adquisiciones que vive la industria es causa de inquietud para muchos profesionales, puesto que, en no pocos casos, una de las consecuencias de esas operaciones ha sido el cierre del centro de documentación.

    Los titulados bibliotecarios-documentalistas están representados sólo en un 14,2%, siendo predominantes los farmacéuticos con un 27,2%. La cantidad relativamente reducida de encuestas recibidas no ha permitido llevar a cabo un análisis más a fondo para comprender la realidad de estos laboratorios. Hubiera sido deseable, por ejemplo, deducir una relación entre la organización de los servicios y las actividades de información, o establecer hipótesis sobre el porqué de la situación actual.

    La explicación de algunos de los hechos reseñados hay que buscarla en un contexto más general. Así, los recortes presupuestarios para los servicios de información (incluyendo algunas reducciones de personal) forman parte de una tendencia general de todas las empresas a eliminar costes indirectos con el fin de obtener más beneficios a corto plazo.

    Por supuesto reducir gastos de información es una opción equivocada, pero no deja de ser el reflejo de una realidad: ni estos servicios ni los documentalistas están todavía suficientemente reconocidos en toda la sociedad. Y es así incluso en un entorno supuestamente sensible a esta actividad como es el de la industria farmacéutica. Sin embargo hay que considerar de qué situación se partió en los laboratorios pues, sin duda, su nivel es todavía alto comparado con otros sectores. Otros aspectos descritos en el informe hay que interpretarlos, también, en términos relativos: tal y como se ha dicho, parece que muchos de los profesionales trabajan con cierta presión, lo que no obsta para que, gracias a diversas compensaciones (sueldo, medios), puedan encontrar su trabajo satisfactorio.

    Fuentes y sistemas de información. Se valora muy positivamente el uso de internet en el trabajo (89%) y, en general, se percibe una actitud optimista para usar todas las tecnologías de la información: correo-e (97%), bases de datos internas (69,5%), intranet, etc. Se está produciendo una moderada transición a las fuentes electrónicas (cuyo coste en 1998 representó el 27,5% del presupuesto de información). Dentro de este capítulo, el mayor gasto correspondió a los servicios online clásicos (11%).

    Los proveedores de información electrónica (online y cd-rom) más usados son, entre los internacionales: The Dialog Corporation, SilverPlatter, STN, IMS y Dimdi; y dentro de los nacionales: BOE, Cindoc-Csic, Doc6, Oepm y Prous. Las bases de datos más consultadas son: Medline (a una gran distancia), Embase, Cancerlit, Chemical Abstracts e IME. Ha sido muy interesante constatar la preponderancia adquirida por Medline sobre Embase gracias a su menor precio, en un grupo que siempre ha sido el máximo usuario de la segunda por su mejor cobertura de los aspectos farmacológicos de la medicina.

    El soporte papel se resiste a ceder, aunque algunos bibliotecarios-documentalistas empiezan a considerar la migración parcial a las revistas electrónicas: aquellas que se editan impresas representan actualmente más del 36% de los gastos de información.

    En definitiva, todo hace pensar que los servicios de documentación en los laboratorios farmacéuticos siguen estando en la punta de lanza de la profesión, a pesar de que se resienten de la crisis de la competitividad y de la reducción de los márgenes comerciales de sus compañías. Los profesionales, con nuevas tecnologías a su alcance, han asumido nuevas tareas (por ejemplo la alimentación de las intranets) pero, por el momento, no vislumbran cambios más sustanciales como podría ser la realización del rol de gestor del conocimiento o gozar de una más amplia aceptación de su estratégica función dentro de la empresa.

    Bibliografía

    Gasull, Jordi. “Fuentes de información para la inteligencia competitiva en el sector bio-farmacéutico”. En: El profesional de la información, 1999, mayo, v. 8, n. 5, pp. 18-25.

    Grupo de investigación en bibliotecas de ciencias de la salud. Las bibliotecas de ciencias de la salud en España: situación actual y propuesta de futuro. Madrid: Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Sanidad y Consumo, 1998. 245 pp.

    Vademecum internacional. Madrid: Medimedia-Medicom S. A., 1998.

    Tomàs Baiget. Institut d’Estadística de Catalunya. Vía Laietana, 58, 08003 Barcelona.

    Tel.: +34-934 120 088; fax: 934 123 145

    baiget ARROBA sarenet.es

    Enlace del artículo:
    http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1999/diciembre/uso_de_informacion_en_laboratorios_farmaceuticos.html