El profesional de la información


Noviembre 1998

La Ley de Moore, y ahora la Ley de "Demi" Moore

El reportaje fotográfico One digital day -iniciativa de Rick Smolan basada en su libro One digital day: how the microchip is changing our world-, patrocinado por Intel, muestra cómo nuestras vidas están cada vez más ligadas a "lo" digital (Fortune, 08/06/98).

Fue llevado a cabo durante el 11 de julio de 1997, en que 100 fotógrafos recibieron el encargo de captar cómo se usan las tecnologías en distintas actividades cotidianas.

Pero ¿es todo tan fantástico?

Según el consultor norteamericano Paul Strassmann, que ha estudiado con profundidad su impacto en las organizaciones, no hay una relación directa entre la inversión de las empresas en TI (tecnologías de la información) y lo que consiguen de ésta. Lo que las hace rentables no es el mero hecho de tenerlas, sino "cómo" se utilizan.

De hecho, el retorno que aportan está en lo inteligentemente que se aplican para sacar rendimiento a la información de que se dispone. No es extraño, por tanto, que la misma SAP -de Systems, Applications and Products in Data Processing; fue fundada en 1972 y es una compañía de software alemana líder en el segmento de los sistemas integrados para empresas- las use como return on information.

Aunque creo que el verdadero criterio no es el return on information, sino el return on knowledge que en algunos lugares ya se escribe como ROK. Una nueva medida del éxito de una inversión en TI que tendremos que aprender a aplicar.

La lenta transición del laboratorio al mercado

De todos es conocida la Ley de Moore, propuesta por Gordon Moore, uno de los fundadores de Intel en los 70: cada 18 meses se duplica la capacidad de proceso de un microprocesador.

Pues Bhaskar Chakravorti plantea la Ley de "Demi" Moore (Financial Times, 27/05/98, p. 12), aunque en castellano hacer un juego de palabras con el galicismo demi (que significa "medio") pierde parte del sentido. El enunciado dice así: "el valor para el usuario de la tecnología de la información progresa a la mitad (de aquí demi) de la velocidad propuesta por la Ley de Moore". Una cosa es que se desarrolle una tecnología en un laboratorio, otra que sea rentable fabricarla, y por último que llegue al mercado. Por tanto, aunque se investigan nuevos productos en el laboratorio, su adopción final en el mercado es lenta.

Pone como ejemplo los modems de 56 Kbps, ya desarrollados y en el mercado, que no acaban de cuajar por problemas de estándares, de compromiso por parte de los proveedores de servicios internet, o por la aparición de otras tecnologías sustitutivas (modems de cable, DSL, etc.).

La conclusión es que desarrollamos tecnologías más rápidamente -el doble de rápido según Chakravorti- de lo que somos capaces de llevarlas al mercado con éxito.

http://www.onedigitalday.com

Rick Smolan (ed.), Jennifer Erwitt. One digital day: how the microchip is changing our world. [s.l.]: Times Books, 1998. 224 p.

Imágenes del reportaje (bajables en PDF):

http://www.fortune.com/onedigitalday

Intel:

http://www.intel.com/onedigitalday

Paul Strassman:

http://www.strassmann.com/pubs/datamation0297

http://www.sap.com

Alfons Cornella. Esade. Barcelona.

cornella@esade.es

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/noviembre/la_ley_de_moore_y_ahora_la_ley_de_demi_moore.html