Noviembre 1998
Internet, ¿un mercado demasiado informado para que haya beneficios?
Por Alfons Cornella
Según Robert Kuttner es tan fácil para el consumidor obtener información en internet sobre cuánto vale (y otras características) un producto en distintas cibertiendas, que ello puede conllevar una feroz guerra de precios de manera que los márgenes del vendedor se evaporen.
Los grandes buscadores han formalizado acuerdos con softwares comparadores de precios (shopbots en el argot): Yahoo utiliza Junglee, Excite trabaja con Jango, Microsoft ha comprado Firefly; y hay otros como CompareNet, etc. Su objetivo es facilitar la localización de aquella tienda en internet que ofrece el producto que se busca al mejor precio (además de informar sobre el plazo de entrega).
La empresa Agentsoft desarrolla software para crear shopbots propios.
La guerra de precios es una realidad
Desde el punto de vista del consumidor, estos servicios son fantásticos ya que aumentan su poder de regateo y su capacidad de elegir el lugar con la mejor oferta. Esto obliga a bajar los precios y reducir considerablemente los beneficios. Si además se añade la estrategia de dar valor gratis (value for free, productos y servicios regalados como "cebo" para que los visitantes compren otros, o para vender espacio publicitario) resulta cada vez más difícil hacer negocio en la Red.
Kuttner recuerda lo que ya dijo Schumpeter: "para un capitalismo eficiente es necesaria la competencia imperfecta". La consecución de márgenes suficientes para que las empresas puedan sobrevivir y crecer depende de lo que los clientes estén dispuestos a pagar. Algunas simulaciones llevadas a cabo por el Institute for Advanced Commerce, de IBM, muestran cómo los shopbots desencadenan guerras de precios nefastas para los vendedores.
Evolución y cambios en el comercio electrónico
En contraste con esta idea pesimista respecto a las posibilidades de rentabilidad en la Red, el artículo Goodbye to fixed pricing? de Business Week (04/05/98, p. 59) explica cómo puede que vayamos inexorablemente hacia una economía en la que desaparezca el concepto de precio fijo para los productos: internet empieza a cambiar sustancialmente la relación comprador-vendedor, y permite al primero aumentar su poder de regateo y al segundo conocer mejor los hábitos de compra.
El efecto se ve ya en nuevas aplicaciones de gran éxito, de las cuales habríamos dudado hace tan sólo un año. P. ej.:
Llega la hora del consumidor
Sistemas y servicios empiezan a modificar la relación entre comprador y vendedor, e incitan a pensar como apunta el artículo, que "el futuro del comercio electrónico es una negociación uno‑a‑uno entre cliente y vendedor". El precio será el que establezcan entre ellos. No es extraño que algún software que trabaja en esa dirección se llame Kashba, ni que aparezcan otros nuevos con nombres como Bazaar o Regateo. En fin, del comercio electrónico no sólo podemos esperar que nos permita comprar desde casa sino que es posible que quizá cambie radicalmente el mismo concepto de comercio al que estamos acostumbrados.
Robert Kuttner, Business Week, 11/05/98, p. 12.
http://yahoo.junglee.com
http://jango.excite.com
http://www.compare.net
http://www.agentsoft.com
Simulaciones llevadas a cabo por el Institute for Advanced Commerce de IBM:
http://www.ibm.com/iac
El artículo de Business Week está en:
http://www.fastparts.com/frames/special.html
Alfons Cornella. Esade. Barcelona.
cornella@esade.es
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/noviembre/internet_aun_mercado_demasiado_informado_para_que_haya_beneficios.html