El profesional de la información


Marzo 1998

Pasado, presente y futuro de las bibliotecas universitarias españolas

Por Lluís Anglada i de Ferrer y Margarita Taladriz Mas

Entre los principales problemas que diversos autores señalaban que padecían las bibliotecas universitarias en 1985, aún no se mencionaba la falta de un buen nivel de automatización; sin embargo éste será un tema estelar a finales de esa década y principios de la siguiente.

A pesar de que hablar de bibliotecas universitarias es enfrentarse a la falta de datos, sí se puede decir que son las que más han avanzado en los últimos 10 años debido a la profunda reorganización de las universidades, que ha arrastrado también a las bibliotecas. La autonomía universitaria y las inyecciones económicas que se reciben para mejorar infraestructuras y servicios se dirigen en primera instancia a la investigación, pero pronto se orientan a servicios horizontales tales como bibliotecas.

De ello nació la necesidad de que las direcciones técnicas se hicieran cargo de los nuevos proyectos, de que planificaran nuevos recursos y de que organizaran la gestión a partir de nuevas bases.

Se empezó pues a disponer las bibliotecas de las universidades dentro un sistema coordinado que compartía políticas e instrumentos.

Durante la década 1985-1995 se crearon los servicios técnicos centrales que ahora viven una cierta tendencia a la descentralización; el personal se ha estabilizado y se han consolidado las plantillas; los fondos se han incrementado casi un 100%. Sin embargo después de los años de relativa bonanza económica para las universidades hay que tener en cuenta que los presupuestos de adquisiciones no están consolidados: buena parte de ellos se han nutrido de partidas extraordinarias, lo que hace temer que los actuales niveles de financiación de compras no puedan mantenerse.

Respecto de los edificios e instalaciones, aunque poco documentado, se ha dado un salto cualitativo.

Liderazgo tecnológico universitario

La automatización es sin duda el aspecto más documentado que viven de forma comprimida entre 1980 y 1995. En 1995 casi el total de las bibliotecas universitarias tiene su catálogo automatizado.

La teledocumentación se introdujo casi al mismo tiempo que aparecen las bases de datos en cd-rom, algunas de las cuales se instalan en red.

Los desarrollos tecnológicos de las bibliotecas universitarias han sido espectaculares, especialmente en los últimos cinco años, pero deberán prestar atención a la enorme movilidad de la oferta de servicios comerciales de información electrónica. A pesar de las grandes posibilidades de las nuevas tecnologías, los costes asociados a ellas quizá no permitirán que las bibliotecas universitarias se mantengan al día de forma fácil.

Servicios

Las bibliotecas se han equipado convenientemente para mejorar los servicios ofrecidos y en horarios ampliados, aunque las ratios espacio por miembro de la comunidad universitaria son muy bajas en relación con los otros países. Los fondos se usan comparativamente poco.

Puntos que precisan más atención:

  • acceso libre a los documentos
  • información bibliográfica, y
  • atención al cliente.

Qué preocupa a las BUs

España es un país muy rico en experiencias de cooperación que han surgido de las propias bibliotecas, pero que han contado con escaso apoyo por parte de la Administración. Hace poco más de diez años que los profesionales de las universidades han empezado a relacionarse entre sí.

Un cuestionario enviado hace unos meses a 52 bibliotecas universitarias permitió obtener una percepción real de la situación a la que se enfrentan. Se desprende que en general se concede más importancia a los retos que a los problemas. El ranking de cuestiones más preocupantes fue:

  • crear servicios de calidad para un público cada vez más exigente y más autónomo;
  • crear una organización adaptable a los cambios y abierta a la reorganización de los servicios;
  • posibilidad de aplicar las nuevas tecnologías;
  • automatización de servicios y fondos;
  • cooperación bibliotecaria;

  • política estatal de bibliotecas;
  • convergencia de servicios informáticos y de información con el servicio de bibliotecas.

En cuanto a los problemas las respuestas fueron:

  • consecución de una posición central en las actividades de la universidad;
  • formación y motivación del personal;
  • inadecuación e insuficiencia de locales e instalaciones;
  • problemas presupuestarios; y
  • recursos bibliográficos, tanto en cantidad como en variedad.

La encuesta evidenció también que las BUs tenían en cuenta más la calidad que la cantidad. La automatización parece ser un tema superado en cierto modo, aunque sigue preocupando la retroconversión.

Como conclusión se observa un avance sustancial en los últimos cinco años y un grado de madurez importante respecto a la conciencia de que las bibliotecas universitarias se mueven en un entorno tremendamente dinámico. Hay apertura al cambio y existe interés por "no perder el tren" y ocupar un lugar central en la institución, que por primera vez toma conciencia de la importancia de los servicios de información.

Lluís Anglada i de Ferrer. Consorci de Biblioteques Universitàries de Catalunya. Barcelona.

langlada@ccuc.upc.es

Margarita Taladriz Más. Biblioteca. Universidad Carlos III de Madrid. Av. Madrid, 126-128. 28903 Getafe (Madrid).

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/marzo/pasado_presente_y_futuro_de_las_bibliotecas_universitarias_espaolas.html