El profesional de la información


Junio 1998

Nuevo invento del MIT

Otra vez una revista (de divulgación) vaticina el final de las bibliotecas tal y como las conocemos hoy. La revista Tiempo (23 febrero 98) nos relata la próxima aparición de un nuevo desarrollo del Massachusetts Institute of Technology.

Se trata de un "libro digital". Hace un tiempo Carlos Bellver hablaba de Tinta Digital en un artículo. El término es el idóneo... sólo que no tiene nada que ver con las connotaciones que le atribuía: la lectura aleatoria, la construcción de tu propio conocimiento mediante enlaces hipertextuales o la volatilidad/actualidad de la información. Nada que ver...

En esta ocasión se trata de un "volumen en blanco" en el que, mediante unos cartuchos que almacenan los datos (léase letras) de cada libro, es capaz de "dibujar" su contenido. De esta manera, cuando cambias el cartucho, cambia el libro y, teniendo en cuenta el vertiginoso aumento de la capacidad de almacenamiento, no es difícil imaginar que en breve -al menos según ellos- podremos llevar toda una biblioteca en nuestro bolsillo. Una biblioteca que yo llamaría clásica. No sólo porque, de nuevo, la lectura estará predeterminada por los autores de los libros (a diferencia de la "lectura electrónica"), sino porque supongo que comenzarán por almacenar datos de las obras clásicas que ya no están sujetas a derechos de propiedad intelectual.

La calidad en la definición (según la foto publicada) parece más que aceptable. Con ello eliminamos otro de los problemas de los nuevos soportes: la incomodidad de leer en un monitor.

No obstante, en mi opinión, una de las "verdaderas novedades" del invento es cómo la más moderna tecnología intenta de nuevo imitar el archiconocido soporte librario. Es innegable que haber realizado nuestro aprendizaje básico en un soporte determinado, hace difíciles (cuando no infructuosos) los intentos de desprendernos de él. Como tantas veces se ha dicho, no se trata sólo de la comodidad de leer sin necesidad de un monitor o con una buena definición, es algo más profundo: la familiaridad de nuestra mente con las presentaciones típicas de los formatos en papel.

En definitiva, pues, se vuelve a los formatos antiguos para nuevas cosas y... de nuevo nos amenazan con el fin del papel (¡y las bibliotecas!).

Nota remitida a IWE por M. Fernanda Peset.

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/junio/nuevo_invento_del_mit.html