El profesional de la información


Enero 1998

Un otoño lleno de congresos

Estos últimos mesesse ha batido el récord de congresos en el país.

Si no nos olvidamos de ninguno (pedimos perdón en ese posible caso), desde octubre hasta ahora han tenido lugar estos eventos:

la Conferencia de Usuarios de Internet (Expo-Internet) (Barcelona), Eusidic (Barcelona), Liber (Madrid), la 3a Conferencia del Grupo Español de Revistas (Granada), las Jornadas Catalanas de Documentación (Barcelona), las IV Jornadas Internacionales de Terminología (Barcelona), el Salón de la Información Electrónica (Madrid), las Jornadas de Documentación en Ciencias de la Salud (Granada), el Congreso Internacional sobre Sistemas de Información Histórica (Álava), las Jornadas Andaluzas de Documentación (Sevilla), las Reuniones Técnicas de RedIris (Zaragoza), Eoconsid (Madrid) y el Mercado de la Información y las Telecomunicaciones (Mite) (Pontevedra).

Y recordemos que poco antes, en septiembre, ya tuvo lugar la Asamblea de profesores universitarios de Documentación (Jarandilla).

Si añadimos la reciente celebración del Online Meeting (Londres) -cita imprescindible para muchos profesionales-, y que en estos días tienen lugar las Jornadas Bibliotecarias de Castilla-La Mancha (Toledo), la agenda ha llegado a estar francamente repleta de reuniones.

Y pronto habrá más: las Jornadas Bibliotecarias de Andalucía (Jerez de la Frontera), Documat (Valencia)...

¿Qué conclusión podemos sacar de esta profusión de congresos? ¿Es algo positivo? ¿Son demasiados? En la redacción de IWE no nos atrevemos a pronunciarnos sobre ello. Un reciente debate en IweTel ha puesto de manifiesto que hay diversidad de opiniones sobre este tema. Algunos piensan que sería preferible concentrar esfuerzos. Otros son partidarios de descentralizar o de fomentar la competitividad entre eventos. Las empresas del sector, en algunos casos exhaustas ante tanta feria, también han manifestado cuál es su postura.

La pregunta sigue en el aire. Parece que nos hemos especializado en la organización de congresos, pues el comentario general es que todos pueden hacer gala de una excelente organización. Ninguno ha cosechado ningún fracaso estrepitoso, ni mucho menos. A muchos han acudido como congresistas un par de cientos de personas. En algunos casos mucho más.

La calidad de las actas también ha sido objeto de debate en IweTel. Sobre este asunto se ha producido así mismo disparidad de opiniones, pero la percepción general es que al menos la mayoría son reflejo de una profesión cada vez con mayor nivel de cualificación.

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/enero/un_otoo_lleno_de_congresos.html