El profesional de la información


Abril 1998

Ecologia de la informacion

"Information Ecology" de Thomas Davenport (Oxford University Press, 1997) es un libro innovador para todos aquellos interesados en cómo la información debe ser utilizada en las organizaciones.

Si bien se han publicado recientemente otras monografías sobre esta nueva idea de la "Ecología de la información", las cualidades divulgativas de su autor lo hacen especialmente interesante.

El núcleo del mensaje de Davenport es el siguiente: los sistemas de información que no estén pensados teniendo en cuenta la gente no tienen ningún futuro. Esto que parece una obviedad quedó relegado del discurso ortodoxo durante las décadas en que la informática se desarrolló al amparo de inversiones millonarias crecientes.

Como se ha dicho frecuentemente en estas páginas, el "énfasis puro en la tecnología" debe ser sustituido por un "énfasis en la información" que esa tecnología permite manejar. Es como si hasta ahora hubiéramos escrito el término "tecnologías de la información" con las siglas Ti (la T mayúscula) mientras que ahora nos damos cuenta de que deberíamos hacerlo con tI (la I mayúscula). La mejor definición de información que he encontrado -"aquello que informa a alguien es más un proceso que una cosa, y si alguien no sale más informado del mismo no hay tal transmisión de información"- está en el mismo centro del discurso de la "Ecología de la información".

Con este nuevo enfoque hay que tener especial consideración por aquellas informaciones que existen o circulan por las organizaciones, que jamás estarán en formato electrónico, y que son más importantes que todas las bases de datos imaginables. Por ejemplo, todos los conocimientos que constituyen el capital intelectual de la empresa y que están en su mayor parte acumulados en las mentes de las personas y no en las máquinas. Para entender la importancia de esta información "informal" deberían llevarse a cabo auditorías de la información, algo que pocos saben realizar en la actualidad y que todos los profesionales de la información (en su acepción amplia) deberíamos aprender a medio plazo si queremos sobrevivir a la infoxicación.

Por qué "ecología"

La razón del término "Ecología de la información" es evidente: un sistema de información en una organización es un complejo entramado de máquinas, personas y políticas, sujetos todos a unas relaciones de dependencia muy sutiles. Así, por ejemplo, de nada sirve una inversión en un sistema de información cuando la empresa que debe aplicarlo no dispone de una cultura informacional suficientemente desarrollada. Análogamente, en aquellas compañías que son monarquías absolutas informacionales (el jefe lo sabe todo, nadie sabe nada) resulta absolutamente absurdo el desarrollo del más ínfimo sistema de información.

Muchos de los temas que trata Davenport ya han sido desarrollados en otros libros. La novedad reside en que si hasta ahora la necesidad de centrar el diseño de los sistemas en las personas (human‑centered information systems) era obvia para unos cuantos, ahora lo es para todos, lo que implica que la sensibilidad ante los contenidos del texto está más generalizada.

Conceptos tan actuales como las intranets no tienen ningún tipo de impacto en la organización si no se considera que los sistemas no son asépticos, sino que hay gente detrás de ellos. Por eso si quien está encargado de introducir datos en la intranet goza de las antipatías de una parte importante del personal, es muy posible que se produzca un boicot general de la misma, aunque los contenidos sean brillantemente buenos.

En un futuro próximo se deberá profundizar en si la metáfora de la ecología aplicada a los sistemas de información es simplemente eso, o si se puede llegar más lejos, estableciendo una "isomorfía" entre los conocimientos de ambos campos. Si fuera así, podríamos intentar encontrar en los sistemas de información conocimientos "equivalentes" a los que ya disponemos en ecología. Las reglas de la evolución, por ejemplo, ¿son aplicables a los sistemas de información?

Uno de los objetivos de todo profesional de nuestro campo debería ser detectar cuál es el ambiente informacional que se respira en su organización. En algunos casos hablaríamos de infodesiertos, en otros de info-océanos, pero en la mayoría, me temo, hablaríamos de info-caos.

Resumen del libro Information Ecology de Thomas Davenport:

http://www1.oup.co.uk/catalogue

Más información sobre el "capital intelectual" en:

http://www‑acad.esade.es/~cornella/en970121.htm

http://www‑acad.esade.es/~cornella/en970127.htm

Alfons Cornella. Esade. Barcelona.

cornella@esade.es

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/abril/ecologia_de_la_informacion.html