Octubre 1997
Internet, el turismo y las neuronas
Por Alfons Cornella
Según algunas fuentes, el turismo es la primera industria mundial, tanto por facturación como por número de empleados. Es, ciertamente, uno de los sectores más importantes de la economía española, si no el principal.
Pues bien, sería precisa una pequeña
reflexión sobre cómo puede utilizarse internet para mejorar nuestra situación
competitiva mundial en este sector.
Ante todo, hay que tener en cuenta que el web parece especialmente pensado para este tema: no hay nada más fácil que utilizarlo para obtener información sobre un destino, buscar la tarifa más baja entre dos puntos, calcular el mejor trayecto o dejarse seducir por ofertas irrenunciables. Acciones todas, o mejor "interacciones", que funcionan muy bien en el web.
No es de extrañar que en algunos de los estudios que se hacen sobre la utilización del web, el turismo aparezca como una de las aplicaciones más usadas. Así, en una encuesta de AC Nielsen del año pasado resultaba que el 51% de los encuestados utilizaban el web como entretenimiento, el 49% como fuente de noticias, el 41% como suministrador de productos informáticos, y el 30% como "fuente" de turismo, entiéndase como se quiera.
La importancia del turismo en nuestra economía requeriría un verdadero plan de acción "virtual", una política de orientación sobre cómo usar el web en el turismo, en la línea de las grandes campañas publicitarias de las décadas pasadas que consiguieron poner a España en la lista de destinos turísticos de los europeos.
No basta con que las distintas cadenas, hoteles y agencias desarrollen sus propias páginas (aunque algunas de ellas, como las de Sol Meliá o Derby Hoteles, están muy bien elaboradas). Se trata de pensar cómo este nuevo medio puede ser explotado a nivel país para atraer más ingresos.
Es muy posible que lo que la gente busque realmente en el web sean soluciones, no promesas. Así, por ejemplo, comentaban hace unos días los responsables de una conocida gran superficie comercial del país que ya era posible comprar en su supermercado a través del web, y cómo el verdadero salto, a nivel de uso de esta posibilidad, se produciría en los próximos meses cuando el usuario pueda ver la lista de la compra que hizo la semana pasada y confirmar aquello de lo que quiera reabastecerse.
La diferencia entre el primer caso (hacer la lista de la compra cada semana partiendo de cero) y el segundo (sólo hay que confirmar lo que se compra habitualmente) puede no ser muy grande a nivel de sistema de información, pero es increíblemente grande para el consumidor. Se trata, en definitiva, de que se proporcione valor añadido que resuelva y ayude.
Pues bien, quien está ofreciendo este tipo de servicios completos o de "ventanilla única" en el web son empresas ágiles y con gran capital detrás, como Expedia de, claro, Microsoft. Un servicio que a larga puede conseguir, por ejemplo, que alguien desde Barcelona contrate un hotel en Sevilla a través de este web en los Estados Unidos, simplemente porque es fácil de utilizar, completo y rápido. Estaríamos entonces en una situación en la que la intermediación en turismo (los agentes en el propio país, básicamente) estaría en grave peligro, en beneficio de estos nuevos "agentes virtuales", situados no se sabe dónde.
Expedia no es el único servicio que se especializa en facilitar reservas, planificación de rutas, etc. Véanse, por ejemplo, los webs de Hotel World, Travelweb, Hotels & Travel On The Net, Travelocity e Internet Travel Network.

Así pues, lo importante no es informar de la oferta turística ("somos un hotel fantástico"), sino de facilitar las reservas, de aportar soluciones, y de "ofrecer experiencias". No debe sorprender que estemos empezando a ver aplicaciones muy creativas del web en turismo: por ejemplo, en algunos servidores del sector se pueden conseguir ofertas de viajes a muy bajo precio (last minute deals), rebajas de última hora que lanzan las compañías aéreas para evitar llevar ni un solo asiento vacío. O los webs en los que se estimulan forums de discusión sobre países, ciudades, etc., con toda aquella información que no se encuentra en una guía oficial.
Finalmente, y para demostrar que todo es cuestión de imaginación, ¿no resulta un trayecto de avión (aburrido por lo general), el lugar ideal para navegar por el web? (de hecho, ya se está navegando físicamente, luego ¿por qué no hacerlo también virtualmente?). Aunque el avión no dispusiera de conexión a internet durante el vuelo, un ordenador a bordo podría contener centenares (o miles) de páginas (bajadas del web cuando se está en tierra), a través de las cuales los pasajeros podrían "navegar".
En esta situación no sería raro que el comandante de la nave se comunicara con los pasajeros por e-mail. Y en lugar de la frase This is your captain speaking nos encontraríamos con la más moderna frase This is your captain e-mailing (como mostraba hace unos meses un divertido cómic en el Wall Street Journal Europe). Tiempo al tiempo...
Las URL de las cadenas Sol Meliá y Derby Hoteles son:
El web de Expedia es:
Las URL de los webs Hotel World, Travelweb, Hotels & Travel On The Net, Travelcity e Internet Travel Network son respectivamente:
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