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Noviembre 1997

Cibercultura

Si la raíz Ciber ha penetrado definitivamente en las actividades de ocio, y si están de moda los cibercafés como puntos de encuentro social, no es de extrañar que se hable en general de la cibercultura.

David Silver, un licenciado de la Universidad de Maryland (EUA), ha creado un interesante web sobre el tema:

http://otal.umd.edu/~rccs

Define la cibercultura como "una colección de culturas y productos culturales que existen en internet". Esos productos los engloba en cuatro categorías: la cibercultura en su contexto, las comunidades virtuales, las redes comunitarias y las identidades virtuales.

Accesos

El web de Silver está organizado por actividades concretas dentro de cada tema. De esta manera el usuario puede acceder a una amplia bibliografía comentada agrupada por las categorías establecidas más arriba.

  1. En la cibercultura en su contexto presenta una serie de libros y artículos de los principales estudiosos del tema en la actualidad para introducir al neófito. Así, personajes como Nicholas Negroponte o Michael Benedikt mantienen opiniones muy favorables a la cibercultura; otros, como Howard Besser, Ian A. Boal o Andrew L. Shapiro formulan determinadas críticas en su aplicación; y, por último, Amy Bruckman o Katherine Hayles exponen visiones negativas de la misma.
  2. El ciberespacio es un “espacio social” donde es posible hacer amigos por correo electrónico. Esos “amigos electrónicos” pueden ser esporádicos o de amistad prolongada, llegando a formar “comunidades virtuales”. Quien más parece tratar el tema, a juzgar por la gran cantidad de material escrito, es Howard Rheingold.
  3. Por redes comunitarias se entiende aquellas que comparten un determinado espacio geográfico (pueblo, ciudad, comarca, etc.). Sus componentes quizá no son capaces de encarar los problemas directamente pero sí en cambio discutirlos a través de internet. Las redes comunitarias abren enormes posibilidades, entre otras, a los estudios de sociología, ordenación urbana o arquitectura para acceder a una información de vida social influida por el ordenador. Douglas Schuler, estudioso del tema, ve en esas redes la posibilidad de crear oportunidades de desarrollo económico en áreas desfavorecidas pues permiten conocer de cerca los problemas.
  4. Finalmente, en la categoría de identidades virtuales se recoge el estudio que el concepto de identidad plantea con el uso de internet. Cada usuario puede crear una imagen de sí mismo que no tiene por qué corresponderse con la verdadera. Podemos proyectar una personalidad ideal asumida por el resto de internautas ya que, posiblemente, nunca llegarán a vernos "físicamente". Una de las tiras cómicas de la revista New Yorker lo resumía de manera clara: Un perro tecleando delante de la pantalla comentaba a su compañero: "en internet, nadie sabe que está hablando con un perro" (ver "El ego cibernauta", IWE-24, octubre de 1994, p. 24).

Cursos y actividades

Otra área consultable es la referida a los cursos que sobre cibercultura se han realizado o se realizarán próximamente. La información se agrupa por semestres. Es posible entrar en cada uno de ellos y ver el programa completo de las asignaturas, así como establecer contacto con el profesor responsable.

Por último, una serie de enlaces electrónicos facilitan el contacto con grupos interesados en la cibercultura y las revistas electrónicas que los tratan.

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/noviembre/cibercultura.html