El profesional de la información


Mayo 1997

Revistas electrónicas en Internet

Por Antonio Moreno de la Fuente

IWE ha publicado ya diversas contribuciones sobre este tema refiriéndose, unas veces, al formato interior del documento electrónico: Sgml (1); Z39.50 (2); html (3); otras al formato comercial de edición de la publicación: Acrobat de Adobe, Guidon de Oclc, Command de ICL, RightPages de ATT (4) o bien exponiendo algunos proyectos ya existentes de distribución electrónica de publicaciones periódicas a través de la Red (5).

En este artículo presentamos una somera revisión bibliográfica sobre los problemas que ofrece la edición y distribución de revistas científicas a través de Internet, con especial referencia al campo de la Biomedicina, a todos los agentes que intervienen en el proceso de transferencia de la información: autores, editores, distribuidores, usuarios y bibliotecarios. Dejamos de lado la edición electrónica de periódicos y otras revistas de divulgación.

Revistas científicas en edición electrónica exclusiva

Nos referimos, en primer lugar, a las publicaciones periódicas que se editan de forma exclusivamente electrónica y que posteriormente pueden imprimirse en papel, para distinguirlas de las revistas científicas que primero y ante todo se editan en papel y posteriormente se distribuyen electrónicamente en Internet.

Ya IWE, en el año l994 (6), nos hablaba de las ventajas de la edición electrónica de las revistas, haciendo hincapié en la rapidez en llegar a los lectores, al no tener que pasar por la imprenta. Y efectivamente, muchas son las ventajas que, a priori, ofrece la edición exclusivamente electrónica en Internet de las revistas científicas para el editor, los autores y lectores.

Ante todo, están las ventajas ecológicas para todos nosotros, pues por esta causa existirá menor deforestación de bosques y árboles y menor contaminación por los residuos; pero las ventajas para los editores y distribuidores son también claras: se reducen los costes de papel, de impresión, encuadernación, transporte y correo, ganando rapidez y seguridad en su distribución, sin perder la calidad en el texto ni en las fotográficas, con la posibilidad hoy de incorporar sonido y animación en 3D por medio del formato html.

Luis G. Pareras(7) añade otra razón no menos importante: la independencia que ganan las publicaciones por no tener ninguna relación con la publicidad comercial, tan influyente en su línea editorial.

Para los autores existen también ventajas. A través de la Red podrán establecer un contacto más rápido y directo con otros colegas -participando en grupos de trabajo, en "colegios invisibles", etc- y con los editores, pudiendo enviarles sus trabajos por correo electrónico o por web, acortando el tiempo que transcurren entre la composición, el envío, la aceptación por parte del consejo editorial, las correcciones y su publicación.

Los investigadores, usuarios o lectores ganarán también con la edición exclusivamente electrónica de revistas científicas, pues los precios de suscripción deberán abaratarse al reducirse los costes de publicación, y suscribirse a ellas será también mucho más fácil, bastando con enviar los datos de la cuenta bancaria o tarjeta de crédito, por fax o por la misma Red, cuando se desarrolle el modo de encriptamiento de datos confidenciales; incluso será posible suscribirse no sólo a la revista completa sino también a una serie de artículos, según un perfil previamente acordado con el servicio de DSI de la misma revista. Sin embargo, una de las mayores ventajas que las revistas electrónicas ofrecen a los lectores es su función de consulta hipertextual que incorpora el web y que permite enlazar palabras y descriptores, navegar por temas e ideas del mismo artículo, saltar a las referencias de otros artículos y establecer una red de citas y referencias a través de la telaraña mundial, para ver y contrastar quién depende de quién etc.

Tampoco cabe olvidar otra serie de ventajas, entre las que destaca la desaparición del problema de almacenamiento en casa de la propia revista, así como el de la conservación y clasificación de las muchas fotocopias de artículos que todos los profesionales adquieren para su estudio, ventajas éstas que afectan también, y en mayor grado, a las bibliotecas.

Sin embargo, a pesar de estas innegables ventajas, es aún pequeña la cantidad de publicaciones periódicas científicas, exclusivamente electrónicas, que se encuentran en Internet.

IWE, en el artículo citado en la nota nº 6, nos habla de un catálogo de 100 revistas de este tipo, muchas de ellas de biblioteconomía y documentación, ofreciéndonos la posibilidad de recibirlas gratuitamente "a vuelta de correo", enviando un mensaje a esta dirección:

listserv ARROBA accadvml.nottawa.ca

Y Edward Huth, editor emérito de la prestigiosa revista Annals of Internal Medicine (8), hace notar que la edición de mayo de l994 del Directory of electronic journals, newsletters and academic discussions, editado por la Association of Research Libraries de Washington, sólo reseña 181 revistas electrónicas, de las que 7 son de matemáticas, 3 de medicina, y 1 de astronomía, biología y de psicología respectivamente. El resto son de divulgación general. Ahora bien, sabiendo que el Ulrich's, en su última edición, nos referencia más de 100.000 títulos de revistas científicas impresas, podemos preguntarnos con este autor: ¿por qué la ciencia está representada por un número tan exiguo de revistas electrónicas? Porque al parecer aún no se dan las condiciones adecuadas para su publicación, tanto para el editor como para los autores y lectores, responden E. Huth y L. G. Pareras, anteriormente citados.

-Los editores y distribuidores no se atreven todavía a invertir en su edición pues, hasta la llegada del web, estas revistas sólo tenían una presentación textual pobre al ser distribuidas por correo electrónico, o haciendo telnet, descargando los ficheros por ftp, o editándolas por gopher, y que no podían competir con la presentación del texto y fotografías a todo color de las revistas impresas. Por otra parte, los artículos de tales revistas no ofrecían garantías de calidad al no estar avalados y respaldados por la autoridad de un consejo editorial conocido, por lo que se consideraban más contribuciones espontáneas que científicas. Incluso, dado el carácter anárquico de Internet, estas revistas electrónicas carecen de Depósito Legal, de copyright o de los derechos de propiedad intelectual (9).

Con la llegada, en cambio, del WWW las revistas electrónicas en la Red pueden competir e incluso superar a las impresas en presentación: color, imágenes, sonido y hasta animación, pero permanece aún el resto de los problemas.

-Los autores tampoco se arriesgan aún a publicar sus artículos en estas revistas exclusivamente electrónicas, porque son poco conocidas, gozan de menor "visibilidad" y carecen del "índice de impacto" de las publicaciones periódicas científicas impresas en papel. Y consideran que si estas revistas no van a ser consultadas ni citadas, los resultados de su investigación serán desconocidos y tampoco podrán tener valor para su currículum.

-Para los lectores, finalmente,las revistas electrónicas no gozan aún de suficientes atractivos para forzar su generalización, posiblemente por las ventajas que aún nos aporta la cultura de la letra impresa: la comodidad de recibirlas y tenerlas encima de la mesa, la facilidad de leerlas en cualquier lugar, de poder subrayar y volver a releer el texto. Y, como señala Pareras (10), el artículo impreso en papel nos proporciona una sensación de algo definitivo y estable, no sólo para la lectura y reflexión, sino también para la crítica.

Por el contrario, el ordenador condiciona aún los lugares, los modos de consulta. Internet es todavía, como sabemos, más un camino vecinal que autopista de la información. Y lo publicado en la Red tiene aún muchos aspectos de provisionalidad, de algo inconcluso, pudiendo cambiar o desaparecer dentro de poco y, consiguientemente, no se puede criticar algo que continuamente cambia.

Por esto mismo, hasta que los sistemas de comunicación no se desarrollen más, y la banda ancha nos traiga la verdadera autopista informativa y mejoren las otras condiciones, no crecerá mucho el número de revistas estrictamente electrónicas.

No obstante, aunque algunas editoriales han comenzado ya a tomar posiciones, como la editorial John Wiley & Sons de Inglaterra que publica desde el año pasado, de forma exclusivamente electrónica, su revista: Electronic Journal of Theoretical Chemistry (Issn 1082‑4928). En su página web en:

http://ejtc.wiley.co.uk

da a conocer su consejo editorial, en el que participa el español Juan J. Pérez, de la ETS de Ingenieros industriales, las normas de publicación para los autores, así como la forma de envío de originales y el modo de suscripción. El pago se hace todavía por cheque o tarjeta de crédito. A la semana de haber recibido el pago, se notifica por e‑mail que la suscripción ha sido aceptada y por correo aparte se le envía el User Name y Password para que pueda imprimir y descargar en su ordenador los artículos de la publicación. Otra revista exclusivamente electrónica para bibliotecarios y profesionales de la información es Ariadne:

http://ukoln.bath.ac.uk/ariadne/

de la que sólo me consta que la edita la biblioteca universitaria de la University of Abertay Dundee, el Ukon (UK Office for Library & Information Networking) y la Bath University. Sin embargo, mientras esto se va generalizando, los editores han optado también por la distribución electrónica de las revistas que ya editan de forma impresa.

Distribución electrónica de revistas impresas

Éste es el modo más general de presencia de las publicaciones periódicas científicas en Internet. Es decir, se publican también a través de la Red de modo electrónico las mismas revistas impresas que tienen ya un prestigio internacional bien ganado. Puede abarcar dos aspectos bien diferenciados.

En primer lugar, los servicios de acceso, obtención o suministro del documento primario (SOD) de las empresas que han ido ocupando el lugar del antiguo servicio de préstamo interbibliotecario de las bibliotecas comienzan a sustituir los modos tradicionales de envío de los artículos por correo, mensajero o fax, por su distribución a través del correo electrónico, haciendo ftp o por web de Internet. Así están ya trabajando los servicios DSC (Document supply centre) de la British Library, el Inist francés, UnCover de Knight Ridder Information (KRI), Oclc, Ebsco y Swets. IWE ofreció ya un amplio informe sobre estos servicios (11).

En segundo lugar está la edición electrónica de las propias revistas científicas realizada simultánea o incluso antes de su edición impresa. Así ocurre con el BMJ‑British Medical Journal

http://www.bmj.com/bmj

Circulation e Hypertension:

http://www.amhrt.org

Nature:

http://www.nature.com

Science:

http://www.aaas.org/science/science.html

Incluso algunas españolas se editan así, como: Revista de Neurología (Barcelona):

http://www.revneurol.es

Wais Research in Surgery:

gopher://gopher.uv.es

Ordinariamente el usuario sólo puede acceder al sumario o a alguna selección de artículos de estas revistas; si desea ver los artículos completos deberá suscribirse o pedir un password.

Un buen directorio de revistas biomédicas electrónicas en Internet, que se actualiza permanentemente, es: MedWeb de la Emory University (Atlanta, Georgia), cuya dirección URL es:

http://www.cc.emory.edu/WHSCL/medweb.ejs.html

El ISI (Institute for Scientific Information) de Philadelphia, por su parte, anuncia que podrá visitarse a partir de septiembre una versión demo de sus famosos Current Contents en la siguiente dirección:

http://www.isinet.com/prodserv/cc/cchp.html

La versión completa no estará disponible hasta mediados del próximo año.

Pero, sin duda, cada día son más numerosas las editoriales que publican sus revistas en Internet al mismo tiempo o antes de editarlas impresas en papel.

Ante todo, las editoriales académicas e institucionales han comenzado ya a ofrecer sus revistas en Internet. El Institute of Physics, de Bristol, Inglaterra,

http://www.iop.org

fue uno de los primeros en poner a disposición de sus lectores, a partir de 1996, las 33 revistas que edita. El acceso al texto completo de los artículos, a los gráficos y fórmulas matemáticas se incluye, para todos los lectores, en el precio de una suscripción institucional impresa. Para ello el bibliotecario -u otra persona autorizada- necesitará completar un formulario, especificando los detalles de su suscripción en papel, el sitio de consulta y su dirección IP. Para la impresión y descarga en el propio ordenador debe usarse Adobe Acrobat PDF y Postscript.

Igualmente la Rockefeller University Press edita ya cuatro de sus revistas, según puede verse en su home page:

http://www.rockefeller.edu/RUPres

LaMCB University Press, de Bradford, Inglaterra:

http://www.mcb.co.uk

Y la American Medical Association, que ofrece el sumario y los resúmenes de todas las revistas que edita:

http://www.ama‑assn.org/

A estapráctica se han sumado ya casi todas las editoriales comerciales, entre ellas Current Biology Ltd.:

http://BioMedNet.com/

Elsevier:

http://www.elsevier.nl

John Wiley & Sons:

http://www.wiley.co.uk

Kluwer:

http://www. wkap.nl

W. B. Saunders, sucursal de Harcourt Brace & Company:

http://www.hbuk.co.uk/wbs

Springer Verlag, de Berlín:

http://science.springer.de

Estas editoriales comerciales son, ciertamente, las que están realizando los proyectos más ambiciosos para distribuir el contenido de las publicaciones periódicas científicas a través de Internet. IWE (nº 41, pp. 1‑3) ya se refirió a tres proyectos de este tipo y cuyo informe nosotros completamos (12).

El primer proyecto fue, sin duda, Ideal, participado por Academic Press subsidiaria de Harcourt Brace, Fujitsu y la Universidad de Bath (Inglaterra). Ideal ofrece por Internet desde 1996, su base de datos gestionada por el software Command y compuesta por más de 200 revistas científicas, con un aumento de 2.000 artículos por mes. Por ahora sólo está disponible para las bibliotecas del Reino Unido al precio de un 10% añadido al precio de la suscripción impresa. En el web se puede hojear los sumarios y los resúmenes de los artículos. Para la impresión y descarga de los artículos completos, con gráficos e imágenes, deberá utilizarse también el formato Adobe Acrobat's Portable Data Format.

http://www.idealibrary.com

Otro proyecto interesante es Muse

http://muse.jhu.edu/

de la Johns Hopkins University Press en unión con la Milton S. Eisenhower Library, que ofrece acceso electrónico por Internet al texto completo de sus 40 revistas. El modelo de suscripción adoptado es el "dominio Internet" que posea la institución. De esta forma sólo los usuarios de ese "dominio" podrán acceder al texto completo de las revistas. El precio del acceso electrónico exclusivo es un 70% del precio de la edición impresa. Si se quiere el acceso electrónico y la edición impresa el coste total es el 130% de la suscripción impresa.

El tercer proyecto a que nos referimos es el EJO (Electronic journals online) de la Oclc:

http://www.oclc.org

Esta organización bibliotecaria cooperativa ofrecía el acceso por Internet al texto completo de 30 revistas científicas, mediante la utilización, en un principio, del interface propietario llamado Guidon, que debía ser cargado en una estación de trabajo local. Últimamente la Oclc ha anunciado que, por un acuerdo realizado con Sun Microsystems utilizará en el web el Netscape Navigator 2.0 con la tecnología Java (13). La Oclc estima que el HotJava es el interface ideal para hojear, imprimir y descargar el texto, las imágenes e incluso el sonido de los artículos de las revistas, tanto en Windows, como Macintosh y Unix.

Finalmente, el artículo que hemos citado nos reseña otros servidores web de revistas electrónicas que podemos consultar, por ej:

  • CIC electronic journal collection
    http://ejournals.cic.net/
  • Colorado Alliance of Research Libraries / EJ access
    http://www.coalliance.org/ejournal
  • Electronic Journals and Newsletters
    http://gort.ucsd.edu/newjour/
  • Virtual Library electronic journals
    http://www.edoc.com/ejournal

Referencias:

(1) Hípola, Pedro. "Edición electrónica: ¿con qué formato?". Information World en Español, 1995, no. 31, pp. 1‑8.

(2) Moya, Félix de. "Biblioteca virtual y redes: situación actual de las normas". Information World en Español, 1994, no. 25, pp. 1‑3; "Z39.50 versión 3". Ibid. 1995‑96, no. 40, pp. 12‑13; "El protocolo Z39.50 e Internet". Ibid. 1996, no. 47, p. 19.

(3) Hípola, Pedro. "World Wide Web: toda la Internet en un solo documento". Information World en Español, 1994, no. 29, pp. 25‑27.

(4) Hípola, Pedro. "Amber: el nuevo estándar de Adobe". Information World en Español, 1996, no. 42, pp. 1‑2.

(5) "Las grandes editoriales publican cada vez más revistas electrónicas". Information World en Español, 1996, no. 41, pp. 1‑3; "STeaMline: más revistas electrónicas a través de la Red". Ibid. 1996, no. 44, pp. 14‑15.

(6) "Revistas electrónicas sobre Biblioteconomía y documentación". Information World en Español, 1994, no. 23, pp. 22‑23.

(7) Pareras, Luis G. Internet y Medicina: Guía de referencia. Barcelona, etc., Masson, 1995, p. 391.

(8) Huth, Edward. "La publicación electrónica en ciencias de la salud". Bol. Oficina San. Panam. 1995, v. 118, no. 6, pp. 529‑36.

(9) García Melero, Luis Ángel. "Desarrollo de colecciones bibliográficas en Internet". Boletín Anabad 1996, v. 46, no. 2, pp. 65‑86.

(10) Véase nota 7.

(11) Bauwens, Michel. "Servicios de obtención de documentos; ¿qué tal suministran?" Information World en Español, 1994, no. 24, pp. 1‑4. Remitimos también al interesante artículo de Peña Sánchez, Cristina de la. "Los servicios electrónicos de información puntual y suministro de documentos: revistas frente a artículos". Rev. Esp. Doc. Cient. 1995, v. 18, no. 2, pp. 188‑204.

(12) Véase: "Electronic Journals: trends in World Wide Web (WWW) Internet access". Online Libraries and Microcomputers 1996, v. 14, no. 4, pp. 1‑6.

(13) "Oclc to enhance electronic journals online (EJO) with hot Java on the WWW". Ibid. 1996; v. 14, no. 2 , pp. 9.

Antonio Moreno de la Fuente

Biblioteca. Facultad de Medicina. Univ. de Sevilla.

Tel.: +34-5-455 98 32; fax: 455 98 33

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/mayo/revistas_electrnicas_en_internet.html