El profesional de la información


Mayo 1997

Librerías y revistas en la era digital

Por Alfons Cornella y José A. Senso

Puede parecer una contradicción, pero uno de los pocos productos que se están vendiendo bien por Internet (bits) son los libros (átomos). Es lógico que las librerías estén preocupadas, especialmente si comprar un libro desde casa directamente a la editorial resulta menos costoso (tanto en dinero como en tiempo) que hacerlo en una tienda debajo de casa. Para luchar contra esta tendencia que parece imparable, se trata de fomentar la imaginación.

Posiblemente, hace años, la idea de vender libros a través de Internet pudiera parecer descabellada. No obstante, y después de los numerosos ejemplos que últimamente han aparecido, suponemos que las dudas de si son o no negocio han quedado completamente disipadas.

Así, por ejemplo, Barnes & Noble ha comenzado a ofrecer sus productos en línea. La conocida cadena de librerías norteamericana presta sus servicios a través de America Online. Gracias a este contrato, Barnes & Noble tendrá, como mínimo, cerca de 8 millones de clientes potenciales, que es el número de usuarios con el que cuenta el mayor proveedor de acceso a Internet del mundo.

Por si esto fuese poco, la oferta es bastante "jugosa", ya que se ofrece más de 1 millón de libros, con unos precios que serán, aproximadamente, un 30% más bajos que los que se pueden encontrar en sus propios locales de venta al público. Para ello ha montado un equipo de 50 personas (Wall Street Journal Europe 29/01/97 p. 4).

Amazon no fue el primero

A pesar de que, al menos en España, Amazon parece la empresa abanderada de la venta online de libros, no fue la primera en ofrecer estos servicios.

Book Stacks Unlimited está considerado como el pionero. Esta compañía, que funciona desde 1991, ofrece un catálogo de casi medio millón de libros. En su base de datos es posible realizar búsquedas de forma sencilla, a través del autor, título, palabras clave, materia o Isbn.

Un dato curioso es que, después de realizar una consulta, y junto a los datos de los libros obtenidos como producto de dicha petición -título, autor, editor, fecha de publicación, tipo de encuadernación, número de edición, Isbn y precio-, aparece el número de Bookmarks que proporciona ese libro. Los Bookmarks son bonos que, sumando una cierta cantidad, permiten obtener libros gratis. Ni que decir tiene que, cuanto más caro sea el libro, más Bookmarks proporcionará. Lo que antes comentábamos: la imaginación al poder.

La mayoría de estos centros de venta de libros se está convirtiendo en foros, donde es posible encontrar cualquier tipo de información sobre el mundo literario. En concreto, Book Stack ofrece la posibilidad de participar en foros de literatura, en conferencias dedicadas a autores, en grupos de discusión sobre obras... Todas estas opciones se encuentran dentro del icono Book Cafe.

http://www.books.com/scripts/news.exe

Dial A Book

Esta empresa, creada en 1994 por Stanley R. Greenfield -después de abandonar la vicepresidencia de Ziff-Davis Publishing-, ha optado por llamar a su web de una forma muy "propia": Chapter One.

A pesar de tener como principal desventaja, con respecto al resto de competidores, un catálogo excesivamente limitado -sólo tiene contrato con 92 editoriales, y no son precisamente de las más grandes de los EUA-, su forma de trabajo nos llamó poderosamente la atención. Una vez comprado el libro, se recibe una copia del ejemplar gratis en formato PDF. De esta forma, siempre se tiene algo que leer mientras se espera la versión en papel.

El rey sigue siendo Amazon

Por muchas ideas brillantes que se tengan, siempre habrá que rendirse ante la evidencia que suponen las cifras. La competencia es internacional. No se trata de quejarse sino de actuar.

Competir con monstruos como Amazon (v. IWE, 6, 1-2, p. 1-2) está difícil, francamente (la facturación de esta empresa crece un 30% cada mes, y sus empleados han pasado de 7 a 200 en menos de 2 años). Su catálogo, que supera los dos millones y medio de títulos -de ellos casi un millón corresponde a las secciones hard-to-find y out-of-print books- no para de crecer. Por si esto fuera poco, ofrecen suculentos descuentos -de hasta el 40%- en bestsellers y en aquellas obras que Amazon "predice" que se convertirán en "bombas editoriales".

http://www.amazon.com

Otras opciones

Borders está a punto de difundir su propio sistema, como el francés Fnac; otros ya lo han lanzado, como WH Smith en Inglaterra, Blackwell o Dillons.

  • http://www.borders.com
  • http://www.fnac.fr
  • http://www.blackwell.co.uk
  • http://www.dillons.co.uk

BookServe permite buscar títulos en inglés, alemán o español dentro de su base de datos formada por 400.000 libros. Esta empresa tiene como objetivo llegar a los dos millones de volúmenes antes de que finalice el año.

http://bookserve.com

WordsWorth Books, por su parte, ha optado por la especialización -posiblemente esa sea la clave del éxito- y ha centrado la mayor parte de sus 125.000 títulos en informática y lectura infantil.

http://www.wordsworth.com

University Book Store, Inc. debe su nombre a que la mayoría de las obras que forman su catálogo -con 150.000 títulos- son las utilizadas por alumnos y profesores de la University of Washington.

http://www.bookstore.washington.com

Page One Bookstore incluye la posibilidad de buscar por libros raros, usados o antiguos.

http://page1book.com

Por cierto, en España tenemos ya tres webs de venta de libros, LibroNet, LibroWeb y Librería Telemática Española:

  • http://www.libronet.es
  • http://www.libroweb.com
  • http://www.globalcom.es/puvill/lite

No es todo tan bonito como parece

Los estados quizá tendrán la tentación de intervenir a través de controles aduaneros, lo que está en contra de la moda globalizadora.

Si bien las librerías en el web van por lo general viento en popa, parece ser que las aventuras editoriales en la Red no van tan bien. Ya lo vimos hace unos meses cuando la revista Slate, lanzada por Microsoft, abandonaba la idea de la suscripción:

http://www.slate.com

Y así lo sugiere también un artículo del Wall Street Journal (15/01/97, p. 1) sobre algunas iniciativas de edición digital que están replegándose. Cuenta, por ejemplo, cómo la revista Spiv -lanzada en enero de 1996 por Turner Broadcasting System- se cerró, y predice que sólo los grandes grupos de comunicación podrán resistir las constantes pérdidas (Pathfinder de Time puede estar perdiendo de 5 a 10 millones de dólares al año): la edición en el web requiere paciencia. El propio Wall Street Journal pasó de los 600.000 usuarios online que se registraron en la época gratuita a los 50.000 que ahora pagan.

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/mayo/libreras_y_revistas_en_la_era_digital.html