Mayo 1997
La información es un recurso escaso
Por Alfons Cornella
A pesar de la primera impresión y de los muchos titulares en los que se considera a la Red como la
solución a todos nuestros problemas de información,
Internet confirma justamente la idea contraria: que la
información es un recurso escaso.
Me explico:
- Internet está llena (plagada) de datos y textos, de
cifras e imágenes, pero ello no significa que
"nuestras" necesidades de información queden
cubiertas gracias a ese magnífico arsenal. De hecho, podemos
considerarnos muy satisfechos si encontramos en el web algo
ligeramente relacionado con aquello que estamos buscando en un
determinado momento (no me refiero a encontrar información
por casualidad, que "también" puede sernos de
utilidad -por serendipity-, sino a encontrar
"lo" que buscamos).
- La Red está llena de bits, pero esos
bits no son información. A lo sumo son
"información potencial". Sólo se convierten
en "información" cuando nuestro cerebro se decide
a leer, entender, procesar y almacenar esa "información
potencial". En otras palabras, sólo podemos considerar
todo el contenido de la Red como "información" si
hace a alguien más informado. Si de todos esos bits
no salen personas más informadas (cultas, listas,
inteligentes, dígase como se quiera), no dejarán
nunca de ser una "información potencial" pero no
verdaderamente "información".
- Y aquí está la paradoja: estamos rodeados de
más "información potencial" que nunca; pero
nunca como ahora ha resultado más difícil decidir
cuál es la "buena" información que nos
interesa (nos enfrentamos a un grave problema no sólo de
"cantidad de información" sino también de
"calidad de la información"), y tampoco disponemos
del tiempo necesario para que esa "información
potencial" sedimente en nuestras mentes y se transforme en
"información" (¡si ni siquiera tenemos
tiempo para leer!).
En este sentido, tener demasiada "información
potencial" es posiblemente peor que tener poca.
- Conclusión: tenemos que considerarnos afortunados
cuando encontramos una "información potencial" que
puede sernos de utilidad y cuando, además, disponemos de
suficiente tiempo para "rumiar" y digerir sus bits
(el proceso de informarse es bastante propio de rumiantes
cognitivos). Por lo tanto, la "buena" información
es escasa porque resulta difícil localizar la potencialmente
buena en la selva de la Red, y porque cada vez disponemos de menos
tiempo para convertir esos bits en sinopsis en nuestras
neuronas.
Y mi impresión es que vamos a peor: cada vez más
angustiados porque no encontramos la información que
necesitamos, especialmente cuando después de unas cuantas
horas de weblag no hemos sacado nada en claro, o porque lo
que encontramos se acumula en la mesa a la espera de que
"alguien" lo pueda leer.
¡Dichosos aquellos tiempos en que al menos sabías
lo que tenías que leer y podías leerlo!
Este discurso va en una línea paralela de otro ya
más conocido en el ámbito de la gestión de
recursos de información (information resources
management), y aplicado desde hace años por las
administraciones públicas norteamericanas. Idea por la cual
debe considerarse que toda la información que procede del
exterior debe manejarse como un recurso escaso, algo que no puede
pedirse tantas veces como se quiera. Así, por ejemplo, si
una empresa ya es "interrogada" o encuestada por un
determinado departamento público, otro no tiene por
qué volverlo a hacer. La administración tiene la
responsabilidad de manejar ese input de información
de manera adecuada.
De hecho, esta filosofía, tan alejada, por cierto, de
nuestras administraciones, fue resultado de una cierta
presión por parte de las empresas norteamericanas, cansadas
de tener que destinar algunas personas exclusivamente a llenar los
formularios que les enviaban los distintos organismos
públicos. Todo ello derivó en la PaperWork
Reduction Act (actualizada en distintas ocasiones), y en la
filosofía de la gestión de recursos de
información explicitada en la Circular A‑130 de
la Presidencia Norteamericana.
Alfons Cornella. Esade. Av. Pedralbes, 60-62.
08034 Barcelona.
Tel.: +34-3-280 61 62; fax: 204 81
05
cornella ARROBA esade.es
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/mayo/la_informacin_es_un_recurso_escaso.html