El profesional de la información


Mayo 1997

El dinero no da la genialidad pero ayuda

Por Borja Marcos

Borja Marcos, un reconocido profesional informático, cuenta e ironiza en este artículo sobre cómo Bill Gates, fundador de Microsoft, se ha hecho uno de los hombres más ricos del mundo gracias a comercializar unos sistemas operativos más bien malos

Estos días estamos asistiendo a unos cuantos fenómenos curiosos. El hombre que quiso acabar con Internet hace dos años montando una red paralela y que intentó forzar a los usuarios de sus sistemas operativos a utilizar su red (ejercicio de agudeza: ¿de quién se trata?) fue invitado al reciente Congreso de Usuarios de Internet de Madrid. Desde luego no deja de ser sorprendente.

No contento con mostrar graves síntomas de doble personalidad (o posesión demoníaca, dado su súbito y radical cambio de actitud), se permite dar consejos paternales a europeos y, sobre todo, españoles, diciendo que estamos atrasados tecnológicamente respecto a los EUA.

¿Quién lo dice? ¿Acaso el propietario y presidente de la empresa de software más grande del mundo, empresa con una tecnología tan avanzada y un I+D tan efectivo que no ha inventado absolutamente nada? Se limita a hacer programas sin ningún tipo de innovación tecnológica, con el único "mérito" de haberlos sabido introducir en el mercado para crear un verdadero monopolio de hecho.

La historia de un multibillonario

Su compañía se dio a conocer con Basic, un pequeño lenguaje de programación que podía funcionar en ordenadores personales. A pesar de lo que han dicho algunos medios de comunicación (porque lo han dicho), Bill Gates no lo inventó: Basic fue desarrollado en una universidad.

Cuando IBM diseñó el PC, encargaron a Microsoft, que en aquella época vendía el sencillo Basic para microordenadores, un intérprete de Basic1.

Como Digital Research se retrasaba con el CP/M 862 le encargaron a Microsoft un sistema operativo, y la solución fue muy sencilla: compraron a una empresa llamada Seattle Computer Products un "sistema operativo" llamado 86‑DOS -que utilizaban principalmente para comprobar tarjetas de memoria- y lo rebautizaron como MS‑DOS. Todavía se ven las consecuencias en forma de incompatibilidades, máquinas con un montón de memoria que se quejan de que "no hay memoria suficiente"... Podría hacerse una lista de "pegas" realmente interminable. Y eso, tristemente, significa muchísimas horas de trabajo perdidas para muchísimos profesionales.

Posteriormente lanzó Windows. Las ventanas invadieron el mundo del PC, pero tampoco eran una novedad en el mercado: formaban parte de Apple Lisa y Apple Macintosh "como equipamiento de serie" ya desde su primera versión. El invento fue de Xerox, aunque fue dado a conocer de forma masiva por Apple.

Con Windows vino la pretendida multitarea3, y Windows pasó a ser posiblemente el peor sistema operativo de la historia de la informática. Esta afirmación puede parecer demasiado categórica, pero sin lugar a dudas, con los conocimientos que hoy día se poseen sobre diseño de sistemas operativos, y siendo una disciplina bien establecida, es sencillamente inadmisible que un sistema operativo sea tan chapucero y nos deje "colgados" tan a menudo.

Los técnicos de Microsoft tuvieron un momento de lucidez cuando desarrollaron OS/2 junto con IBM (por otra parte, ninguna maravilla de sistema operativo, pero al menos algo digno de ese nombre, y sin duda un paso en la dirección correcta), pero repentinamente decidieron romper el acuerdo con IBM, dejar abandonados a los usuarios que habían confiado en OS/2 como producto de Microsoft, y potenciar Windows. Todo eso después de haber proclamado a los cuatro vientos "que OS/2 era su estrategia de futuro".

Sólo se salvan los programas de aplicación

En el terreno de las aplicaciones a Microsoft le ha ido mejor; en tiempos fue el líder en programas de calidad para ordenadores personales, aunque sus pesados mastodontes actuales dejen mucho que desear. Con razón su creador defiende los superordenadores de muchos megas, puesto que esos programas no podrían funcionar de otra manera.

Por cierto, aquí conviene hacer otra puntualización histórica para periodistas despistados, no vayan a atribuirle también este invento: la hoja de cálculo no la inventó Microsoft, sino un par de jóvenes a principios de los 80s que fundaron una compañía llamada VisiCorp, cuya hoja de cálculo VisiCalc fue todo un éxito.

Y ahora a por Internet

Por la actitud que ahora Bill Gates muestra hacia Internet, parece como si la hubiera inventado la misma Microsoft. Tras haber intentado que los usuarios abandonaran Internet incluyendo un polémico software de red con Windows 95, que sólo era capaz de conectarse a Microsoft Network, ahora Gates se lanza a la "conquista de Internet" por varios frentes.

Desde el punto de vista del software de usuario, ha lanzado Internet Explorer, un cliente WWW que pretende competir con Netscape, aunque no está disponible para tantas plataformas como éste último. En el frente de los servidores, Microsoft intenta imponer su sistema operativo estrella, Windows NT, como servidor en Internet.

¿Ofrece alguna ventaja? Creo que no.

La última versión (4.0) parece ser bastante inestable, y desde luego no hay tantos servicios disponibles para NT como para Unix, líder indiscutible del sector. Servicios que para Unix son triviales de poner en marcha, y para los que existe gran cantidad de software de excelente calidad que incluso es gratuito, para NT o bien no están disponibles, o bien es necesario comprar paquetes caros -y que no por ello funcionan mejor que los de Unix- que además están en su primera versión, con todo lo que esto nos implica de actuar como conejillos de indias.

Como servidor en Internet, de momento NT no ofrece buenas prestaciones, aunque Microsoft dice que está trabajando en ello. Por tanto, ¿qué podemos decir finalmente de NT? Promesas, nada más. Y no olvidemos que las promesas de Microsoft pueden no ser muy creíbles; ya abandonaron a los usuarios de su "buque insignia" una vez, y han abandonado el soporte de Windows NT para un tipo de procesador (mips) recientemente.

Forzando la comercialización

Hasta hace poco Internet funcionaba como una comunidad relativamente reducida en la que el objetivo fundamental era la cooperación. Gran parte del software que mantiene en marcha Internet se ha creado de esa forma; de forma gratuita y desinteresada. La mayoría en centros de investigación y universidades, y con excelentes resultados.

En la actualidad, con la invasión de usuarios comerciales, la red ha cambiado bastante, pero todavía se mantiene algo del viejo espíritu. Hay grupos de personas dispersos por todo el mundo que crean, mantienen y mejoran (por ejemplo) programas de dominio público de gran calidad, desde juegos hasta sistemas operativos completos, gente que pone información disponible al público en la red, también de forma desinteresada, y gente que ha regalado a Internet ideas interesantes.

Si enumeramos estas ideas, ¿podemos encontrar alguna que haya sido de Microsoft? Creo que no.

Algo tan fundamental para hacer Internet accesible a personas que no se dedican a la informática como WWW fue inventado por un grupo de físicos del Cern (Suiza). ¿Qué ha pasado con su idea desde entonces? Casas comerciales luchan creando extensiones incompatibles para forzar a los usuarios a utilizar uno u otro navegador. Cooperación en acción.

La respuesta a Java

La última "genialidad". Java, creado por Sun Microsystems, es un lenguaje de programación diseñado para permitir incluir programas en las páginas WWW (entre otras muchas aplicaciones). ¿Qué ha hecho Microsoft? Con la idea de otro, ha lanzado un competidor funcionalmente equivalente, por supuesto completamente incompatible llamado ActiveX. Pero eso no es nada creativo. Por cierto, por el momento la batalla se inclina favorablemente por el lado de Java.

Estrategia: hacer dinero

Microsoft es una compañía especializada en hacer dinero, pero no se caracteriza por ser creativa. ¿Cómo hace dinero Microsoft? No precisamente con la calidad o avanzada tecnología de sus productos, sino gracias a una posición dominante en el mercado garantizada desde hace años, de forma similar a cómo las compañías petrolíferas tienen garantizado (y cautivo) su mercado. Añádase a esto la ignorancia de usuarios y revistas "especializadas" de informática, y, por supuesto, con sus prácticas monopolísticas que les permiten hacer aplicaciones para sus sistemas operativos en mejores condiciones que sus competidores, hecho por el que han sido investigados al menos dos veces en EUA por violar leyes anti‑monopolio.

En una entrevista en un periódico español, Bill Gates dijo que en su mesa tiene dos ordenadores para poder trabajar en dos cosas a la vez.

Pues bien, yo, un atrasado celtíbero, la última vez que necesité dos ordenadores para trabajar (excepto cuando he estado probando software de comunicaciones entre varios ordenadores, claro) fue hace ocho años.

Uno de ellos era un vetusto BBC modelo B4 y el otro un IBM PC "arrastrable" (el portátil de la época) con 256 K de RAM y un par de unidades de disquete de 5 1/4'' de 360 K. El primero estaba conectado a un sistema de desarrollo en el que escribía un sistema operativo multitarea (que por cierto, con perdón, funciona muy bien) y en el segundo usaba un pequeño editor de texto para actualizar la documentación conforme iba haciendo cambios.

Hoy día hago cuatro y más cosas a la vez en un 486 y con él estoy escribiendo este artículo, conectándome a Internet, ejecutando un trabajo muy largo que lleva un mes funcionando, y leyendo correo electrónico.

Durante este tiempo, me he conectado a Internet todos los días, he arrancado el procesador de textos, he impreso documentos, etc. El ordenador no se me bloquea ni hace cosas raras. Lo más gracioso de todo es que el sistema operativo que utilizo es realmente antiguo; es una variante de Unix (aunque moderna) que para colmo es gratis, y no da ninguno de los problemas de sistemas como Windows (95 y NT), teniendo además prestaciones avanzadas muy interesantes.

Parece que la prensa necesite justificar el dinero

Muchos periodistas a quienes no les importa crear mitos alegremente, hablan de Bill Gates como un "genio de la informática". Alguien tan rico tiene que ser un superdotado.

Pues bien, creo que eso dista mucho de ser cierto. Podría citar aquí un buen número de nombres de auténticos genios de la informática; tengo libros escritos por ellos. Son gente que investiga, crea, y en la mayoría de los casos incluso transmite conocimientos, contribuyendo al progreso de la ciencia.

Alguien que gana montañas de dinero vendiendo programas informáticos puede ser un genio de los negocios, pero no necesariamente de la informática, de la misma manera que el presidente de una compañía química no tiene por qué ser un Nobel de química.

El ídolo de Bill Gates imagino que debe ser El Gran Hermano, personaje de la novela 1984, de George Orwell. Por ejemplo, el cambio de actitud de Gates hacia Internet, o el asunto del OS/2, son una buena muestra del arte del doblepensar, uno de los pilares de la sociedad descrita en la novela.

Por si fuera poco, los medios de comunicación tienden a atribuirle méritos e invenciones como el Basic, las autopistas de la información, etc, de la misma forma que en la novela, en la cuales atribuyen gran cantidad de inventos al G.H.

Y, como último rasgo, y lo ha dicho públicamente, su objetivo es dominar el mundo de la informática. Por desgracia para él, para parecerse más todavía debería hacerse la cirugía plástica y dejarse crecer bien el bigote, lo que destruiría su imagen de "niño prodigio" tan cuidadosamente conservada, y que tanto cautiva y gusta a la prensa.

Borja Marcos

Con 27 años de edad y 9 de profesión, se dedica al desarrollo de software de integración de teléfonos con ordenadores en Janto SL, una división de Telion SA.

Ocasionalmente trabaja como asesor de seguridad y a localizar problemas en redes.

En 1989 había trabajado en Tekel (empresa de formación y consultoría ahora desaparecida).

Notas

1 Los primeros PCs podían funcionar sin unidades de disquete (los discos duros eran todo un lujo) usando un cassette y llevaban un intérprete de Basic incorporado que se iniciaba si no se podía cargar el sistema operativo.

2 CP/M era un sistema operativo que funcionaba en ordenadores de 8 bits. Hoy día todavía hay gente que utiliza el CP/M 86, el cual funciona en ordenadores PC.

3 Pretendida porque el funcionamiento es realmente patético. Cualquiera que haya visto un sistema operativo de verdad funcionando no da crédito a lo que ve cuando comprueba cómo un Pentium de última generación se comporta como un PC de la primera generación.

4 Diseñado y fabricado en Inglaterra. Un microprocesador de 8 bits (6502) a la "vertiginosa" velocidad de 1 MHz y con 32 KB de RAM. Esta máquina se destinó al mercado educativo, y es un diseño digno de ser recordado por muchos años.

Borja Marcos.

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