El profesional de la información


Junio 1997

El panorama editorial en la revolución electrónica

Por Cristina García Testal y José Manuel Barrueco Cruz

ElsevierEn el mundo de los editores de publicaciones seriadas los cambios espectaculares han sido algo poco frecuente, pero en Internet esto ha llegado a ser tan común que se ha convertido en rutina.

Según Ernest Abadal Falgueras, dos son los principales problemas que afectan a las ediciones en papel: "por un lado, constituyen el sector más perjudicado por la piratería de los derechos de autor (i. e. las fotocopias) lo que da lugar a un descenso de las ventas y un aumento de los precios en una espiral interminable, y, por otro lado, el exceso de tiempo transcurrido entre la recepción de originales para la publicación y su distribución entre los lectores provoca un considerable retraso en el acceso a la información. Este segundo obstáculo es especialmente grave en un ámbito, como el científico-técnico, en el que la información caduca con gran celeridad y en el que existe una gran pugna por publicar resultados o descubrimientos antes que los competidores. Ante ambos problemas, los editores han desarrollado nuevas estrategias que intentan aprovechar al máximo las posibilidades tecnológicas actuales".

Edición impresa: demasiado cara

Los investigadores, evidentemente, quieren publicar en las revistas científicas más prestigiosas en su campo; estas revistas están controladas por un pequeño grupo de editores; y las bibliotecas especializadas y las universidades tienen que suscribirse a ellas sea cual sea su coste. Como resultado, los editores pueden aumentar extraordinariamente los precios para estas suscripciones.

Un estudio realizado en 1994 por la Association of Research Libraries (ARL) demostró que aunque desde 1986 las bibliotecas habían reducido sustancialmente el número de sus suscripciones, el coste global se había duplicado debido al aumento de los precios que los editores habían establecido.

Los ordenadores e Internet recortan los costes que gravan la edición tradicional: la composición gráfica, la impresión y distribución de la publicación, y la coordinación del trabajo de autores, revisores y editores.

Interconectados: aumentan las posibilidades

Pero este maremagnum electrónico no es solamente un cambio en el medio; es también una fuerza que transforma la naturaleza de la comunicación científica. No sólo multiplica la velocidad de transmisión de los nuevos descubrimientos de los investigadores, sino que los editores hablan de utilizar las facultades interactivas de Internet para convertir las revistas electrónicas en conferencias electrónicas perpetuas, donde los artículos puedan transformarse en tertulias interconectadas que permitan agrupar líneas de discusión y descubrimientos científicos.

SpringerDe esta forma el avance de la ciencia ya no se vería obstaculizado por la lentitud para llegar a conocer la nueva información que un investigador en un área específica pueda suministrar a otro científico que necesite estos datos para avanzar en una dirección determinada.

Con un simple click de ratón, un suscriptor podría obtener, desde un artículo de una determinada publicación, otros artículos relacionados dentro de la misma o en otras publicaciones, o cualquier otro recurso como el resumen de otro artículo recogido en una base de datos, el acceso a otras bases de datos, obtención de imágenes, sonido o vídeo. Quizá el cambio más revolucionario que ha traído el nuevo medio es la capacidad de publicar recursos suplementarios que son difíciles o imposibles de suministrar en una versión impresa.

Panorama editorial

Sin embargo, los editores se debaten entre el miedo a perder suscriptores de las versiones impresas e importantes trabajos de investigación si se mueven demasiado rápido, y el miedo a perder ingresos si se mueven demasiado despacio.

Las revistas electrónicas no parecen estar consideradas aún en el medio científico como un soporte de peso y prestigio, debido por una parte a la cantidad de publicaciones electrónicas que se producen sin un proceso de revisión y selección, y a que en su mayoría no aparecen todavía recogidas en las bases de datos tradicionales.

Este panorama cambia cuando publicaciones de prestigio ya adquirido se lanzan a producir, junto a su versión impresa, la misma revista en formato electrónico, o cuando nuevas ediciones, avaladas por editores ya introducidos y apreciados en la comunidad científica, crean una nueva publicación respaldada por un comité científico y una rigurosa selección de información relevante.

IdealPor otra parte, los mecanismos fidedignos para controlar el acceso de los suscriptores a una publicación electrónica aún no se han establecido. No es sencillo crear un sistema para suministrar muchos artículos científicos en texto completo semana tras semana. Es necesario crear un proceso real de producción que no requiera una gran intervención humana.

Las suscripciones y el pago

Otro de los problemas a los que se enfrentan los editores en este nuevo medio es la cuestión del pago. Hasta hace poco todos los recursos de este tipo disponibles en la red eran de libre consulta, o bien sólo contenían sumarios de publicaciones prestigiosas con abstracts por artículo, o bien eran una selección de lo publicado en la versión impresa.

Ahora comienzan a llegar a las bibliotecas ofertas de suscripción para revistas científicas en edición electrónica que ofrecen una de estas fórmulas: o bien derecho de impresión libre para los usuarios que se registren a través de una institución suscriptora, o bien un poco más de coste para realizar la suscripción en ambos soportes, papel y electrónico, o bien una rebaja a quien realice sólo la suscripción para formato electrónico. Algunas editoriales ofrecen, por ejemplo, la edición en los dos soportes por un incremento de sólo el 10% sobre el precio de la edición en papel.

Pero este tipo de licencia no puede ser una solución duradera. Conforme las ediciones estén más y más interconectadas, los investigadores encontrarán por sí mismos los hot-linking de un artículo citado a otro, sin hacer caso de quién es el editor original.

Si todo lo que buscamos aparece en una sola base de datos de editores, esto podrá abarcarse con una sola suscripción a esa base de datos. Pero si los hot-linking conectan artículos o bases de datos de diferentes editores y el usuario puede pasar de ítem a ítem a través de la red, sólo contratarán una parte de cada editor.

Grandes editoriales y el futuro de las publicaciones científicas

El paso siguiente es evidente: los investigadores acudirán a la versión electrónica para leer un artículo porque es más actual y más fácil su acceso. Y finalmente todos se darán cuenta de que la versión en papel ya es inútil, entre otras cosas por ser demasiado lenta y demasiado cara.

Grandes editores se han lanzado ya a la publicación electrónica y esto es sólo el comienzo.

Elsevier Science tiene un programa llamado Elsevier Electronic Subscriptions que consiste en que las 1.100 revistas de la editorial estén accesibles por vía electrónica para que las instituciones se suscriban a través de sus servidores locales... También planea ofrecer unas cuantas publicaciones nuevas sólo en formato electrónico a través del web, incluyendo sus publicaciones Gene-Combis y New Astronomy. Como servicios suplementarios ofrece a los suscriptores envío de artículos online, servicio de alerta y un foro de discusión.

http://www.elsevier.nl

Springer Verlag tiene ocho revistas accesibles a través del web, de las cuales dos están sólo en formato electrónico, incluyendo Journal of Molecular Modelling. Dentro de un proyecto experimental desarrollado con AT&T Bell Laboratories y la Universidad de California, San Francisco, Springer está desarrollando 24 de sus 350 ediciones en formato online para investigadores de la Ucsf y planea que el resto de sus revistas estén accesibles por vía electrónica en pocos años.

http://www.springer.de

John Wiley & Sons espera desarrollar emplazamientos web para sus 326 publicaciones. Sólo unas pocas aparecerán en texto completo. El resto ofrecerá sumarios, resúmenes y otros servicios adicionales.

http://www.wiley.com

Blackwell Science Limited utiliza un sistema llamado STeaMline (desarrollado por la Bath Univ., e ICL) para que sus publicaciones estén accesibles en texto completo a través del web. Frente a una división por áreas del conocimiento presenta ante cada título un identificador que informa de si corresponde a una publicación electrónica (E), a la edición electrónica de una publicación impresa (EP), o a material electrónico suplementario de una edición impresa (PS).

http://www.blacksci.co.uk

Esta misma es la intención de Academic Press: que todas sus publicaciones estén accesibles a través del web en texto completo en un programa llamado International Digital Electronic Access Library (Ideal). En este momento cuenta con la edición de 175 revistas accesibles online.

http://www.idealibrary.com

Los cambios que la edición electrónica ofrece al mundo editorial están aún en grado de tentativa, y aunque las opciones avanzan, falta conocer qué recursos de los que ofrece el web aprovecharán y cuál será el impacto de éstos sobre la edición tradicional.

Bibliografía

1. Taubes, Gary. "Science journals go wired". Science, 1996, vol. 271, nº 5250, p. 764.

2. Taubes, Gary. "Electronic preprints point the way to 'author empowerment'". Science, 1996, vol. 271, no. 5250, p. 767.

3. Abadal Falgueras, Ernest. "El futuro de la edición ¿es electrónico?" Tecnologías de creación y empleo de la información. 5ª jornades catalanes de documentació: biblioteques, centres de documentació y serveis d'informació. Barcelona: Socadi, Col·legi Oficial de Bibliotecaris—Documentalistes de Catalunya.

4. Le Coadic, Yves F. "Les télérevues: de la revue papier à la revue électronique". Documentaliste. Science de l'information, 1995, vol. 32, no. 3, pp. 135-141.

5. Harnad, Stevan. "Implementing peer review on the net: scientific quality control in scholarly electronic journals". Peek, R., Newby, G. (eds.). "Electronic publishing confronts academia: the agenda for the year 2000". Cambridge MA: MIT Press, 1995.

Cristina García Testal

testal ARROBA mozart.econom.uv.es

José Manuel Barrueco Cruz

J.Barrueco ARROBA surrey.ac.uk

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