El profesional de la información


Diciembre 1997

El Efecto 2000

Como es sabido existe una incertidumbre sobre los problemas informáticos que pueden aparecer con motivo de que, por la precariedad y ahorro de recursos de hace unos años, muchos sistemas de información se programaron dejando solamente 2 cifras para el campo año. Ello dará lugar a que a partir del 1 de enero del año 2000 las ordenaciones y operaciones aritméticas realizadas sobre dicho campo sean erróneas puesto que el año "00" precederá al "99".

The Millenium BombHay quien dice que todo esto es exagerado, pero ello depende del entorno en el que se trabaje. En bancos, compañías de seguros y grandes empresas que tienen sistemas informáticos de elaboración propia, -quizá antiguos pero funcionando bien, gracias a que sus informáticos han ido añadiendo parche sobre parche para adaptar nuevas aplicaciones-, se puede producir un gran caos en el cálculo de hipotecas, amortizaciones, pensiones, etc., y en todo lo que dependa de la variable tiempo.

A algunas instituciones les parece que el año 2.000 está muy lejos, pero deberían saber que si su sistema informático no es estándar, el simple diagnóstico de su problema particular puede durar meses y su resolución más de un año.

Otros que también trabajan en informática (y no digamos ya en la informática del PC) ni se enterarán.

Desde hace unos años, todos los nuevos programas se realizan ya con 4 dígitos para el año, con lo que a éstos ya no les va a afectar el millenium bug, Y2K o the year 2 thousand problem.

He aquí algunas notas al respecto.

Informáticos jubilados

En la portada del Financial Times del 04/06/97 apareció una noticia según la cual el estado de Oregón ha dictado una ley por la que se permite a los informáticos jubilados trabajar y cobrar a la vez su pensión, siempre que su trabajo consista en ayudar a resolver "el problema del año 2000".

Son justamente estos profesionales, hoy retirados, quienes desarrollaron los programas en Cobol o incluso en Assembler que siguen enquistados en las partes más escondidas de los sistemas de información que aún funcionan en la actualidad.

Las autoridades del Estado consideran que la contratación de estos veteranos les representará un ahorro considerable, en particular si se comparan sus costes con lo que piden las consultoras por hacer el mismo trabajo.

Aspectos legales

El Wall Street Journal Europe (16/05/97, p. 4) comentaba que algunas empresas norteamericanas no sólo están actuando en lo técnico, sino también en lo legal (cosa nada extraña si se tiene en cuenta la propensión al pleito que se da en esas latitudes, tanto por parte de empresas como de individuos).

Así, si un aparato eléctrico o electrónico comprado en una tienda deja de funcionar el uno de enero del año 2000 a causa de un pedazo de software que se ha vuelto loco, ¿tiene derecho el consumidor a poner un pleito al fabricante?

¿Y si el fabricante ha tomado las suficientes precauciones en sus equipos pero ha sido engañado por el suministrador de alguno de sus componentes? ¿Quién es el responsable? El caso puede ser grave si el aparato colapsado es, por ejemplo, alguno de los instrumentos de alta tecnología presentes hoy en los quirófanos...

La recomendación del artículo es que todo fabricante requiera a sus proveedores que les den software "2000‑compatible".

Los gobiernos toman medidas

En algunos países existen comités gubernamentales dedicados exclusivamente al tema.

En el Reino Unido está la Task Force 2000, con una sección llamada Millenium Bomb que asesora e informa sobre este problema. Entre otros productos ha realizado una serie de guías para ayudar a las organizaciones a enfrentarse a los posibles cambios informáticos necesarios del año 2000.

¿Hay la misma preocupación por este tema en nuestro país? ¿Se ha constituido un organismo parecido? ¿O es que España, con esta ola de optimismo económico que la invade ("todo va bien") también se va a librar de estos problemas?

La sección Millenium Bomb se puede consultar en:

http://www.open.gov.uk/ccta/mill/mbhome.htm

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/diciembre/el_efecto_2000.html