Noviembre 1996
Desde IweTel: Certificación profesional. Al rojo vivo
Uno de los debates más largos en el tiempo, y más encendido en sus intervenciones, se desarrolló en IweTel en los últimos meses del curso pasado. Comenzó de la mano de Isaac Valdés Pombo y Maite Ugarte Durana, que exponían así el inicio de una cuestión que, como veremos, contó con muchos participantes de todos los frentes de opinión.
"Tuvimos la oportunidad de asistir a una charla organizada por la Sociedad Española de Documentación e Información Científica (Sedic) donde se trató un tema espinoso: la certificación de los profesionales de la información y documentación por parte de la asociación. Allí se habló de organizar jurados y comisiones para llevar a cabo tal fin..., y, cómo no, de que los franceses llevan varios años haciéndolo y les va estupendamente.
Estos jurados y comisiones
estarían encargados de valorar la experiencia laboral y de formación acumulada
por el candidato a lo largo de los años, verificando de este modo la
cualificación profesional del mismo y con ello dar fe públicamente de su valía
y justificar de ese modo un curriculum. Y nosotros nos preguntamos:
Dejémonos de jurados y comisiones y más burocracia, seamos más eficaces y demos lugar a la aparición de caras nuevas en este cerrado mundo del profesional de la información y documentación.
ivaldes ARROBA impi.es
Sedic presenta su proyecto
Este mensaje de Isaac Valdés Pombo y Maite Ugarte Durana coincidía en el tiempo con otra nota, que informaba sobre el mismo tema, de Miguel Jiménez (Biblioteca del Cindoc, Csic): "El día 24 de junio por la tarde, Sedic clausuró en la Biblioteca Nacional de Madrid su Curso General 1995/96 con una conferencia de Adelaida Román para presentar el proyecto de certificación de Sedic. Según explicó Adelaida, la certificación, que sigue muy de cerca el modelo adoptado por la Adbs francesa, pretende dar fe pública del buen hacer profesional (know how) de los colegas que así lo deseen. La certificación no compite con las titulaciones académicas o con otros procedimientos de formación, ni otorga diploma que acredite conocimiento teórico alguno. Los tribunales de acreditación que en el futuro evalúen las peticiones de los profesionales tendrán en cuenta fundamentalmente la actividad práctica desarrollada por los candidatos (a partir de unos requisitos mínimos).
En las V Jornadas de Cáceres habrá una mesa redonda sobre este tema, por lo que la discusión -que fue viva en el debate- tendrá continuación".
Miguel.Jimenez ARROBA cindoc.csic.es
Voto de confianza a Sedic
Por parte de Tomás Baiget (Inst. Estadística Catalunya) se produce la primera intervención que considera el tema desde un punto de vista positivo y expresa así su apoyo: "Todo lo que sean exámenes, certificaciones y auditorías suena antipático pero creo que cumplen una función necesaria. Algunas intervenciones presuponen gratuitamente que estas comisiones serán feudos cerrados, burocráticas, etc. Sedic es una sociedad democrática y está abierta a todos los que trabajamos en i-doc.
Otras frases dichas aquí podrían cuestionar de igual forma los títulos que expiden las universidades ("son los empresarios los que valorarán el trabajo de sus empleados" o "es la ley de la oferta y la demanda la que hace la criba", todo lo cual es cierto).
Además Sedic será la primera interesada en que su certificación adquiera prestigio. Yo le doy mi voto de confianza.
baiget ARROBA sarenet.es
Directamente implicados
De Paloma Portela (Cnmv), directamente implicada en el tema, es el siguiente y documentado mensaje en defensa de la certificación: "Valdés y Ugarte lanzan unos interesantes comentarios, con cierta dosis de ironía, sobre el proyecto de certificación de Sedic.
Como miembro del Grupo de trabajo sobre certificación de esa asociación y como miembro del comité de certificación de la Adbs francesa, quisiera plantear algunas aclaraciones:
En primer lugar, la certificación es un sistema que permite a una asociación profesional asegurar que un colega es un profesional competente en el área de la información y la documentación, y que está suficientemente preparado para ejercer a satisfacción tareas complejas en esa actividad.
Respondiendo a la primera pregunta / respuesta, los profesionales tienen bastante que ganar con un procedimiento objetivo y público que les avale ante sus empleadores actuales y futuros, porque tenemos muchos y peligrosos competidores (informáticos, economistas, etc.) buscándose un hueco en el ambiguo mundo de la gestión de la información.
Por desgracia, es un hecho que el mundo de la empresa española nos desconoce y tiene más respeto por otros profesionales que les venden su saber-hacer en nuestro terreno con más facilidad y competitividad. Por tanto, la existencia de una garantía oficial y formal de nuestras capacidades permitirá a los empresarios conocer exactamente quiénes somos y para qué valemos.
En todo caso, como Valdés y Ugarte dicen, ¡viva el liberalismo!, y que aquellos que no crean en acciones colectivas se defiendan solos. Es su derecho. La certificación es un procedimiento voluntario del propio interesado, nadie le obliga.
Lo de la burocracia supongo que es una reflexión apresurada. El proceso de certificación se organiza en torno a un dossier que el mismo candidato prepara con todos aquellos elementos de su vida profesional que quiere dar a conocer y en torno a una entrevista que un grupo de colegas por encima de toda sospecha, el jurado, mantiene con el candidato para contrastar de viva voz y conocer detalles de lo que él mismo ha dicho que sabe y hace. O sea que poco papeleo, ventanilla y silencio administrativo va a encontrar.
Lo del blindaje de los viejos profesionales nos indica que Valdés y Ugarte no lo son, o sea que son jóvenes y seguramente proceden de alguna de las nuevas titulaciones. Por ambas cosas hay que felicitarles. Pero creo que su comentario es también fruto de la falta de experiencia, porque la mayoría de los viejos o tradicionales (Um!) profesionales tiene su vejez asegurada en puestos que se han ido ganando con su trabajo eficaz en sus sucesivos empleos.
Para ellos no existe el problema. A mi juicio, la certificación a quien va a favorecer es justamente a los nuevos titulados que están ahora comenzando su camino profesional. En todo caso, el blindaje de cualquiera de nosotros nos lo dará el prestigio de nuestras obras, que es exclusivamente lo que reflejará la certificación.
El proceso descansa en dos
órganos, la comisión y el jurado. Nuestros jóvenes amigos insinúan
cierta posible falta de objetividad o de capacidad en los miembros de ambas
entidades. Sin embargo, se ha buscado un sistema de selección y nombramiento
que creo borrará cualquier suspicacia, porque:
Finalmente, estoy de acuerdo con Valdés y Ugarte en la homologación europea, ya que por esa vía es por donde va la certificación. Diversas federaciones europeas, varias asociaciones de tanto prestigio como Aslib, están trabajando en esa línea y no en otra. Luego parece que, al menos en eso, somos modernos.
Yo invito a Valdés y Ugarte a ser los primeros en presentarse a ser certificados, con la promesa de una revisión objetiva, transparente y respetuosa de su buen trabajo (no eficaz, que quiere decir hacer algo al menor coste, sino eficiente, que es hacer las cosas excelentemente), y así ganaremos dos nuevas caras jóvenes en un mundo que no es nada cerrado, ya que vive en una sociedad en la que el cambio es la única constante.
El Grupo de trabajo de Sedic se pone a disposición de todos aquellos que queráis saber más del tema, aunque os anuncio que próximamente saldrá un folleto explicativo y que, como dice nuestro presidente Miguel Jiménez, en Cáceres podremos hablarlo despacio.
portela ARROBA cnmv.es
Totalmente en contra
Ampliando información sobre el tema y expresando su opinión en contra, interviene en la discusión Gerardo J. Rodríguez Seoane (Técnicas de Formación S. A.): "Hace unos años en el máster de la Carlos III tuvimos una presentación por los propios franceses de esta certificación. Los que trabajamos también en calidad total conocíamos este tema hace tiempo. La broma salía por 200 o 300 mil pesetas (aunque el problema de fondo no es el dinero).
Pienso que en un mundo (sólo hay que ver las últimas noticias sobre colegios profesionales, etc.) donde la multidisciplina y el trabajo en equipo está a la orden del día, los antiguos gremios, controles, etc., son vestigios prehistóricos para mantener cargos de poder que, como siempre, sólo valen para unos pocos.
Las asociaciones, etc., suelen ser tachadas, no sin falta de razón, de beneficiar siempre a los mismos. El caso de la certificación de profesionales es más de lo mismo.
¿Quién puede certificar a un diplomado en documentación, o licenciado, o a un profesional con años de experiencia y múltiples aprendizajes en la materia? Y, además, si somos informáticos, técnicos en calidad, abogados, filósofos, arqueólogos, o ninguna de estas cosas pero tenemos múltiples cursos sobre las 6 ó 7 ó 10 ramas que nuestro sector necesita, ¿tendrán que certificarnos una docena de asociaciaciones gremiales o corporativas?
En fin, la ley de la oferta y la demanda ya hace esta criba, a veces muy injusta, por nosotros. Además la propia Aenor (Asociación Española de Normalización) se cae del carro con la última sentencia sobre abuso de la competencia. ¿Nadie piensa que esta certificación podría no ser legal? Totalmente en contra. Con mayúsculas.
tecnicasde.formacion ARROBA mad.servicom.es
Hierve la polémica
Y es de nuevo Paloma Portela (Cnmv) quien contesta directamente al mensaje de Gerardo J. Rodríguez Seoane: "¡Parece que vamos a tener polémica! Eso siempre es bueno, aunque pediría un poco menos de radicalismo. El amigo Seoane nos lanza unas enormes mayúsculas, poco relacionadas con la netiquette para rechazar rotundamente la certificación sin más conocimiento del tema que unas notas en IweTel. No le quito el derecho a expresar sus criterios, pero esperaría algo más de conocimientos sobre el asunto antes de ser tan radical.
Dos correcciones a su declaración:
portela ARROBA yago.eunet.es
Indicadores como punto de referencia
Ramón Abad (Instituto Cervantes, biblioteca, New York) opina desde Estados Unidos: "Creo que este debate, en mi opinión, es uno de los más interesantes que se han planteado en este foro electrónico. La idea de la certificación me parece acertada. La nuestra es una profesión mestiza, fruto de variadas aportaciones de multitud de disciplinas y aplicable a muy diversos contextos (de ahí sus posibilidades y su pujanza), y es esta variedad, además de otros factores sociales y educativos, la que hace que sea bienvenida la aparición de indicadores que sirvan de punto de referencia a instituciones, empleadores y otros elementos que configuran el llamado mercado.
Decir el mercado resolverá... es como decir los ordenadores lo harán..., sin tener en cuenta que son las personas las que deciden y programan, y no los entes o las máquinas por sí solos. Y estas personas que toman decisiones en el mercado no creo que rechacen instrumentos de ayuda a la selección de su personal, sino más bien todo lo contrario.
¿Es esto corporativismo? Tal vez, pero existen dos niveles de corporativismo. Uno creo que es bastante sano: que quienes han optado por una determinada profesión y han superado unos determinados requisitos puedan tener la garantía de que, en principio, se va a contar con ellos cuando la sociedad demande ese tipo de servicio. El otro se referiría a los privilegios alcanzados históricamente por algunos colectivos, colocados en posiciones de poder. No creo que este último sea el caso de los bibliotecarios.
Las acreditaciones o certificaciones están bastante generalizadas. Aquí en los Estados Unidos, por ejemplo, las asociaciones profesionales acreditan, entre otras cosas, la suficiencia de los programas de formación de los bibliotecarios. Nadie obliga a ninguna empresa a elegir a una persona formada en una universidad reconocida por la ALA, pero es un dato a tener en cuenta.
El debate sobre la certificación puede ser muy positivo para ayudar a clarificar criterios y situaciones dentro de la profesión en nuestro país. Las asociaciones profesionales tienen ahí una oportunidad óptima para salir del ghetto y tomar parte mucho más activa en la sociedad, con todas las responsabilidades que ello conlleva".
ny ARROBA cervantes.org
Temas colaterales
Miguel
Jiménez (Biblioteca del
Cindoc, Csic), interviene de nuevo acotando algunos temas tratados
en mensajes anteriores: "Sin perjuicio de intervenir en el interesante
debate sobre la certificación, dos palabras sobre unos temas colaterales que
han aparecido en algunos mensajes:
Miguel.Jimenez ARROBA cindoc.csic.es
Una bomba de relojería
Isidro F. Aguillo inicia su andadura en este debate exponiendo "algunas reflexiones en torno al debate de la certificación basadas en cierta experiencia reciente: me sorprendió (agradablemente) la abrumadora presencia de estudiantes durante las pasadas Jornadas Andaluzas de Bibliotecarios en Granada. Es evidente que muchos de ellos, próximos a licenciarse (la primera promoción), están preocupados por su futuro profesional, y me pareció evidente que así lo hicieran notar en varios de los debates celebrados.
Sin embargo, para lo que no estaba preparado es para la extraordinaria virulencia con que alguno de ellos se lanzaba contra los no-titulados que usurpaban puestos de trabajo que pensaban que les pertenecían.
Paloma indicaba que esa exigencia de títulos empozoñaba otras profesiones, y parece que algo similar puede pasar en la nuestra. Cerrada la vía natural universitaria, como ya se vio en un debate anterior, la certificación es una de las salidas posibles para evitar agrios conflictos. No obstante, creo que se deben explorar otras vías, pero sobre todo urgiría a todas las personas involucradas a presentar soluciones ya.
La única pega que veo al comité de certificación es que todavía no esté otorgando idems. Por último, mi apoyo más decidido a las sociedades profesionales, especialmente a Sedic, y confianza en ver próximamente a Anabad en Fesabid, una espina que todos tenemos clavada".
isidro ARROBA cindoc.csic.es
Al rojo vivo
Gerardo J. Rodríguez Seoane (Técnicas de Formación S. A.) contesta a la polémica desatada por su propio mensaje anterior: "Bueno, es verdad. En este caso pretendía no sólo discusión, sino también polémica, pero radicalismo no. Creo que es un término un poco exagerado en una sociedad sobrada de él.
Mis noticias de la certificación de la Adbs provienen de meses antes que dicha asociación presentara en Madrid (hace unos 3 años), en el marco del Máster de Información y Documentación que organiza el Cindoc y la Universidad Carlos III, su plan de certificación de profesionales.
La creación de una mesa de trabajo en Sedic, con Adelaida Román a su cabeza, no me es ajena y tampoco las iniciativas que, con respecto a dicha certificación, mantiene DOC6.
Reconozco que estoy mucho menos informado que Paloma Portela, pero creo que descalificar una opinión (sólo es eso y creo ser libre para expresarla) aludiendo a si estoy informado o no sólo crea una polémica que no añade nada al problema de fondo".
Respecto al comentario de Paloma Portela sobre la norma europea EN 45012, responde: "No me refería a la opinión de Aenor con respecto a este punto. Como ya sabéis muchos, yo también soy responsable de calidad de una importante consultoría, y, como se alude en la nota, miembro del Grupo de calidad de Sedic, y conozco bien a Aenor y sus iniciativas (en estos momentos trabajamos en alguna cosas con ella). Me refería a las últimas sentencias y normativas que por un lado (hay una de hace un par de días en el sector de la construcción en España) ponen en duda (en estos últimos casos con sentencia de un juez de por medio) la capacidad de certificar de Aenor y otros estamentos y, por otro, restringen las competencias, con respecto a sus colegiados, a los colegios profesionales.
Creo que en mi nota se alude, genéricamente (disculpas por ello), a un cariz de parcialidad por parte de las asociaciones que me gustaría aclarar pues, tras releer mi nota, reconozco suena bastante mal, y pido disculpas nuevamente (especialmente a Paloma, pues pienso muy justificado su enfado en este punto después de haber dirigido Sedic durante tantos años con tanto acierto y eficacia).
Las asociaciones se presentan, para una parte de los estudiantes y jóvenes profesionales, como feudos cerrados. No voy a hablar en nombre de nadie pero creo que es un sentimiento (que los años me han desmentido) que mucha gente tiene cuando se inscribe por primera vez en una de ellas. Poco tendría que defender mi postura a favor de las asociaciones en general y de Sedic, de la que soy miembro hace años, y no precisamente pasivo, en particular. Uno puede, sin pega alguna, trabajar en sus grupos, lo cual es gratificante, obtiene noticias, defensa de la profesión, contactos, formación, etc. Además soy miembro fundador de la Asociación para la Difusión de la Calidad (Adic), y miembro de Anabad-Galicia. En fin, mi defensa del asociacionismo queda claro.
Lo dicho: disculpas en mayúsculas.
Pero pregunto algo más, para que tenga mayor conocimiento sobre el tema (son las mismas preguntas que surgieron en el sector de consultorías ante la nueva certificación de empresas y formación bajo el método Dirfo):
¿Qué obtiene un diplomado, licenciado, doctor, etc., en biblioteconomía y documentación de esta certificación? Muchos de estos titulados sostienen que muchos de nosotros, quizás con más años de profesión y más prestigio, ni siquiera lo somos.
¿Para qué necesitan estas personas (los licenciados, etc., aludidos) u otras (algunos de nosotros estamos reconocidos como especialistas por entidades de certificación e incluso tenemos diplomas de formación de las mismas) que alguien asegure que son buenos o malos profesionales? ¿Qué perjuicio obtendría la persona que no pasara esta certificación o que no se la pudiera costear?
Cuando se habla de procedimiento público y sobre todo objetivo ¿de qué se habla? Y de los competidores. Yo no tengo competidores en informáticos (soy el responsable de Información y Documentación, y en mi empresa se incluye Sistemas de Información) o consultores, pues soy una mezcla de ellos (si no no podría dar respuestas adecuadas en mi sector).
Sí tengo competencia de informáticos, etc., por la falta de formación, para responder a las necesidades y los cambios vertiginosos del sector privado, que muchos tenemos. Y, sobre todo, ¿por qué los empresarios siguen creyendo que somos un bibliotecario a la antigua usanza (como las de un reciente anuncio de televisión o la de la propaganda de una reciente revista de libros)?
De aquí sale el hueco ambiguo. Las asociaciones y universidades (y todos nosotros en nuestro trabajo) deben, y ya lo hacen, redoblar los esfuerzos por dar a conocer nuestra profesión. Lo de por encima de toda sospecha y jurado, de reconocido prestigio, representando a todos los sectores, baremos objetivos, etc., es algo que no pongo en duda, pero me trae a la mente muchos de los puntos de las mesas sindicales que aún no hemos superado y que suponen, solamente, reparto de poder. Y en esto creo no ser radical.
Creo que Valdés y Ugarte, a los que aludes continuamente, son ya dos nuevas caras en la profesión por sólo ser estudiantes de las nuevas titulaciones, mucho más o igual, si son licenciados y mucho más o igual si están trabajando en ella. Les invito a ser de Sedic o Anabad, y yo mismo les enseñaré lo mucho que pueden hacer por ellos, pero sin ser de ninguna asociación y sin tener ninguna certificación (parece que les ponemos una nueva selectividad o MIR para ejercer) son igual de buenos profesionales.
Espero recuperar el respeto que Paloma me quitó en el correo anterior. Yo espero no quitárselo nunca a nadie. A ella, por supuesto, mucho menos".
Y responde así mismo al mensaje de Miguel Jiménez: "Lo dicho, tenéis toda la razón y asumo la barbaridad que podría deducirse de mi nota. Me parece que coincido más con Miguel Jiménez que con Paloma Portela, y, a raíz de lo que digo en mi segundo mensaje, me gustaría que los estudiantes, titulados o asociaciones de alumnos contestaran o dieran su parecer sobre este otro asunto (lo de sólo abrir el paso con el título, etc.).
En fin, no quiero ser el papá ni la mamá de nadie para lavar la boca..., ni tener que aclarar o mirar con lupa cada palabra que digo ante tanta susceptibilidad (parece que habláramos de un asesinato o algo parecido, no sé; creo que si yo he sacado los pies del plato en un par de líneas de un correo no vamos a sacarlos todos; os presumo más sensatos que a mí mismo). Las equivocaciones se reconocen, se piden disculpas y san se acabó, pero creo que, si es culpa mía recibir semejantes contestaciones me autoexcluyo de este debate y aseguro, siempre que me demostréis que mi opinión (aludo a mi nota de hoy) es equivocada, seré el primero en certificarme y propagar sus excelencias".
tecnicasde.formacion ARROBA mad.servicom.es
¿Prestigio a la profesión?
De nuevo intervienen en el debate Isaac Valdés Pombo y Maite Ugarte Durana, los mismos que lo iniciaron, defendiendo la postura de su primer mensaje y también matizando algunos aspectos: "Leído el mensaje que Paloma Portela envía a la lista, su meditada defensa de la certificación y del entorno profesional es lógica, y no me sorprende, ya que ella está involucrada de lleno en ese proceso.
Sigo firme en mi postura de crítica hacia la iniciativa Sedic de la certificación, pienso que la defensa de tu trayectoria personal se ha de hacer en el día a día, y los resultados positivos o no de tu trabajo son los que al final valen.
En un entorno tan competitivo como en el que nos movemos, y con un mercado por ahora bastante cerrado al profesional de la gestión de la información (ya sea economista, abogado, físico o historiador...), lo que cuenta es la impresión causada al ofertante de trabajo, y, debo insistir, la defensa de tus conocimientos, de tu experiencia en el día a día. Lo demás son iniciativas que a la hora de la verdad sirven para tener una gran consideración a nivel teórico y acumular más y más titulaciones, pero eso no es la realidad del mercado laboral.
En cuanto a la valía de los viejos profesionales es algo que ni me corresponde a mí el opinar, ni a nadie en concreto. Cada caso será único, y por tanto lejos de mi intención el entrar en materia, no así el círculo cerrado que sí se da en este ámbito.
Por tanto la invitación de la Sra. Portela para acceder a tal certificación es muy amable, pero debemos rechazarla, ya que está en contra de la postura que defendemos en nuestro primer escrito.
Al final cada uno será consecuente con sus principios y optará por someterse a tal proceso o no, pero la vía debe ser supranacional, en la que la Sedic pueda participar, pero no ser el protagonista del evento. ¿Realmente piensa que tal acreditación otorgará prestigio a la profesión, y que servirá para alcanzar un reconocimiento fuera del entorno laboral e institucional en el que nos movemos? ¿Servirá para la apertura de nuevos mercados de trabajo?
De todos modos este tipo de debates son muy constructivos y se puede aprender mucho de ellos".
ivaldes ARROBA impi.es
Visiones desde fuera
Jesús Bustamante (EIS) nos ofrece una visión del debate, que, a diferencia de las expuestas hasta ahora, no se plantea desde la situación actual y propia de nuestro país, sino que pertenece a un punto de vista exterior y basado en experiencias distintas: "Sé que quizá no dispongo de toda la información necesaria sobre el tema de la certificación. Sé también que no vivo ni trabajo en España desde hace algún tiempo. Lo sé porque la gente de aquí habla raro (...).
Como decía, aunque sigo la situación española con todo el interés del mundo (...), no puedo evitar ver la situación desde fuera. Espero que este disclaimer me auto-descalifique lo suficiente como para que no venga luego lo de de dónde ha salido ahora éste que no se le ve el pelo por misa... y tal y cual.
Como tengo dudas, pregunto primero. Ahora bien, pienso que precisamente el ver la situación desde fuera puede contribuir positivamente al debate y por ello no me privo de lanzar también mi reflexión personal.
Me ha parecido entender que la certificación de la que se está hablando es una certificación de individuos. Es decir, la Institución Tal certifica que el Sr. D. Fulano De Cuál está capacitado para ejercer profesionalmente en el campo Zutal. Mi pregunta es: ¿he entendido esto correctamente? Sólo si he entendido esto correctamente viene mi reflexión al caso. Así que si esta premisa es falsa, parad el carro electrónico aquí mismo, ignorad el resto de mi mensaje y sacadme de mi error.
Desde mi perspectiva, veo el panorama profesional actual de la documentación en España (en lo que a certificación se refiere) como una zona pantanosa de bastante (si no mucho) cuidado. Hay diplomaturas, cursos puente, licenciaturas. Hay cursos, cursillos, curseznos. También reponemos masters, remásteres y recontramásteres. A todo esto le ponemos una pizca de pertenencia o no a asociaciones profesionales y creo que nos hemos montado entre todos un cacao muy sabrosón pero en el que no hay quien se aclare.
Llamo a esta zona pantanosa los Pantanos de Taifas porque no veo muchos reyes en medio. Veo una lucha fiera por repartirse el pastelillo medio crudo del mercado de la información en España, pero no llega ni a reinos el asunto y se queda todo en pantano.
La certificación es necesaria. Sin embargo yo creo que es necesario certificar o acreditar el proceso de formación en nuestra profesión. Son las diplomaturas, los cursos (puente y no puente), las licenciaturas y los masters los que necesitan estar certificados. No los individuos. Supongamos que es Sedic quien certifica, y que certifica a individuos. ¿Qué ocurre si el Sr. Mengano Pascual pasa el máster que Sedic organiza, pero decide no certificarse?
Lo que ocurre en mi opinión es que una certificación de este estilo pasa a ser un islote de lodo más en los Pantanos de Taifas y no sirve de mucho más. Añadiremos así a la ya amplia variedad de especies que habitan nuestro pantano un juego más de combinaciones delirantes: el diplomado certificado vs. el máster de bote, el licenciado de toda la vida (que a partir de ahora ya hay) vs. el máster que vino del espacio y se certificó de rebote.
La certificación que yo veo necesaria certificaría que la diplomatura Tal, el curso Cual, la licenciatura Pascual y el máster Mengual cumplen los requisitos necesarios para formar a sus alumnos adecuadamente en el desempeño de esta profesión. En la especialidad o el nivel que sea.
La certificación le garantizaría así al individuo que está recibiendo la formación adecuada y que podrá utilizar esos conocimientos ejerciendo en esta profesión.
Ya de paso y para terminar, desearía que tal certificación fuese a su vez certificada dentro del marco de la Unión Europea, de modo que los profesionales educados en España puedan hacer valer sus títulos y titulillos fuera de nuestras fronteras".
jesus ARROBA tezcat.com
jesus ARROBA webdesigngroup.com
De lista a lista
El mensaje enviado por Juan Fernando Bossio (Itdg) también nos permite comprobar hasta qué punto este debate ha calado en los participantes de IweTel y ha desatado debates paralelos: "No he participado en el debate sobre certificación por mejores motivos que Jesús. Él lleva tiempo fuera de España, yo jamás crucé el charco. He reenviado todo el debate a la lista Biblio de Perú y se ha generado un debate interesante, más que sobre certificación sobre asociación de bibliotecarios.
Me atrevo a intervenir porque el mensaje de Jesús me salvó de una duda... Desde el principio del debate estuve más de acuerdo con quienes criticaban el sistema de certificación que con quienes lo defendían. Sin embargo, hace unas horas, un mensaje que citaba la certificación de la ALA como referente (y no obligatoria) me hizo dudar... Gracias al mensaje de Jesús Bustamante caigo en la cuenta de la diferencia que no había visto: una cosa es certificar los conocimientos de personas (ya certificados por instituciones académicas y por la práctica cotidiana) y otra certificar la calidad de las instituciones educativas... Bienvenida sea esta segunda certificación y ojalá en ella tengan un papel principal las organizaciones profesionales".
juanf ARROBA itdg.org.pe
¿Qué finalidad tiene la certificación?
Una nueva participante en el debate, Patricia Riera Barsallo, que hasta ahora no había expresado su postura: "He esperado bastante antes de atreverme a dar mi opinión sobre este tema, porque al igual que el fútbol, parece que lo de la certificación levanta pasiones. A partir de la información de la que dispongo (y que es la extraída de los diferentes mensajes enviados a esta lista) me he ido formando una opinión / impresión sobre qué es esto de la certificación de profesionales y qué ventajas puede tener sobre un colectivo profesional.
Tal y como se ha explicado aquí lo de la certificación, a mí me da la sensación que lo que se pretende con este sistema es que en el caso de que el profesional A (que tiene un magnífico curriculum) se presente a una selección para un puesto X, y quede finalista para dicho puesto junto con los profesionales B, C y D (que, por cierto, también tienen un magnífico curriculum), nuestro amigo A tenga un elemento diferenciador: está certificado (y esto, se supone, le dará ventajas evidentes para conseguir tan preciado puesto).
O sea, que me suena un poco a la finalidad que acabaron teniendo, o que daban la impresión de tener los masters, postmasters y remasters...: pagar para poder ponerte una medalla más en el curriculum (ojo, con ello no quiero decir que la formación que se da en un máster no sea útil, necesaria, válida...; habría / hay de todo, como en las mejores familias; pero la esencia formativa de este tipo de formación se ha visto desplazada por una finalidad más próxima al lucimiento de curriculums).
Hubo un comentario en el mensaje de Paloma Portela que me llamó poderosamente la atención, en relación con lo del blindaje de los viejos profesionales: 'creo que su comentario es también fruto de la falta de experiencia, porque la mayoría de los viejos o tradicionales (Um!) profesionales tiene su vejez asegurada en puestos que se han ido ganando con su trabajo eficaz en sus sucesivos empleos. Para ellos no existe el problema. A mi juicio, la certificación a quien va a favorecer es justamente a los nuevos titulados que están ahora comenzando su camino profesional. En todo caso, el blindaje de cualquiera de nosotros nos lo dará el prestigio de nuestras obras, que es exclusivamente lo que reflejará la certificación'.
Estoy de acuerdo con Paloma en que (y salvo honrosas excepciones, que de todo hay en la viña del señor) cuando un profesional llega a un puesto de responsabilidad (y no necesariamente tiene que ser un anciano), es porque se lo ha trabajado; pero si ellos no necesitaron la certificación para llegar donde están (y, por lo que parece, ahora no la necesitan para continuar), ¿por qué los que empiezan / empezamos la necesitamos ahora?, ¿qué diferencia hay?: creo que la diferencia está en el problema que dice Paloma que no tienen los viejos colegas (en el sentido más cariñoso), y que no es otro que la dificultad de encontrar hoy en día un empleo.
Por eso tengo la impresión (que a lo mejor sólo es fruto de una elucubración mental a las 6 de la mañana), que lo que se busca en el fondo con la certificación no es más que intentar dar más peso a un curriculum para que destaque sobre otros en caso de una selección laboral. La garantía de que uno es un buen profesional la tiene que demostrar él mismo día a día, independientemente de lo que pueda decir cualquier asociación; el problema que tenemos los que iniciamos una carrera profesional, e incluso los que ya llevan tiempo en ella es (teniendo en cuenta cómo está el patio laboral hoy en día) encontrar la oportunidad para poder demostrarlo, pero esto es común (desgraciadamente) a otras muchas profesiones.
Si las asociaciones quieren mejorar / aumentar la visión que de nosotros tiene el mundo laboral, deben (en mi opinión) poner el acento en aspectos como la formación (inicial y continua), el contacto entre el colectivo, la participación del colectivo en ámbitos que son de su interés..., cosas que ya están haciendo y por las que deben ser felicitadas (apoyo la opinión de J. Bustamante, sobre certificar formación, más que formados).
¿Y la certificación? Como han dicho por aquí, cada uno es libre de hacerla o no; a mí sólo me queda una dudita (bueno, en realidad me queda un montón), y es el precio que se tendrá que pagar para certificarse (pregunté por ello a P. Portela, y aún no obtuve respuesta; le agradeceré a ella o a cualquier otro miembro de la lista que si tiene idea de lo que puede costar este proceso me informe). Para mí (y aquí repito lo de la elucubración mental...), el precio va a ser un elemento básico a la hora de considerar la certificación: o como un intento de dar garantía a nuestra valía profesional, o como (principalmente) un nuevo negocio (ojo, que no hay connotación despectiva / desprestigiadora alguna en el uso del término negocio)".
pariera ARROBA ibm.net
Aclaraciones y definiciones
Y de nuevo es Paloma Portela (Cnmv) quien analiza el transcurso del debate y los puntos expuestos: "Como parece que algo vamos avanzando en las coincidencias, sobre las diferencias, me gustaría volver sobre dos aspectos que parecen poco claros para algunos.
portela ARROBA yago.eunet.es
El precio
Y también es Paloma Portela quien en otro mensaje contesta a las cuestiones planteadas: "Patricia Riera pregunta si la certificación costará y cuánto. Lo primero, aclarar algo sobre las 200.000 ó 300.000 pts. que alguien, en los comienzos del debate, atribuyó a la certificación de la Adbs. Esa cifra no se acerca para nada a la real, que en estos momentos está en torno a las 70.000 pts. (en economía francesa). Le puedo decir a Patricia que es intención del Grupo de certificación de Sedic proponer a su Junta que el proceso se cobre, porque genera gastos y, sobre todo, porque el candidato debe valorar en términos económicos el servicio que le presta esa organización.
No puedo contestar sobre la cifra exacta, ya que esa es una decisión de la Junta, que creo va a adoptar ya, pero estoy segura que será muy aceptable en los términos en los que se mueve un profesional medio español. Nadie dejará de certificarse por el coste implícito. Al menos, eso espero".
portela ARROBA yago.eunet.es
Un servicio para los profesionales de la información
Adelaida Román (Cindoc), recién llegada al debate, se sorprende del transcurso del mismo: "He estado una semana en un congreso en Salamanca y cuando esta mañana he vuelto a mi puesto de trabajo, abro el correo y ¡buen debate se ha iniciado! La verdad es que aunque predominan los comentarios recelosos y negativos, y hasta hirientes en algunos aspectos, es bueno debatir en esta sociedad tan atocinada.
Yendo al grano, debo decir que me sorprende el nivel del debate para la poca información que se tiene. Una charla de media hora, con algunas pinceladas, no puede dar pie a análisis muy profundos y muy fundamentados. El Grupo de trabajo que ha realizado la tarea de redactar los diversos documentos que servirán para el proceso de certificación lo ha hecho pensando siempre que sería un servicio para los profesionales de la información, nuevos y viejos, y para la sociedad española en su conjunto, que, en definitiva, es a quien nos debemos.
Sé que el tema es difícil y polémico. ¿Pero no podemos en vez de tirarnos los trastos a la cabeza, por ejemplo, pedir información para pegarnos después de haberla leído? Con mucho gusto enviaremos los documentos a todos los que nos los pidan, y aceptaremos todos los análisis que nos lleguen por escrito, sean críticos o no, para tenerlos en cuenta a la hora de dar forma definitiva a los documentos.
Creo que con esto de la certificación pasa como con todo. Se crean instrumentos que tienen un valor en sí, luego esos instrumentos se utilizan bien o mal, y ahí está la responsabilidad de las comisiones o jurados que los utilicen.
Creo que la certificación puede abrir un proceso de clarificación, de ayuda a la identificación de las tareas que los profesionales de este sector cubren en esta sociedad, puede ayudar a mejorar los programas de enseñanza, puede.
No pretendo convencer a nadie, pero sí invitar a todos a una reflexión serena y a una lectura de los textos que hemos elaborado y que se difundirán en Cáceres, y después... esto es un país libre. Nadie está obligado a nada.
Como dato curioso, os diré que en el día de hoy he recibido dos ofrecimientos de dos colegas para someterse al proceso de certificación experimental que haremos en septiembre con objeto de contrastar la adecuación de baremos, etc. No debe ser la cosa tan fiera como algunos la ponéis.
alatina ARROBA cc.csic.es
La Unión Europea y el ejercicio de la profesión
En defensa de las asociaciones profesionales María Pilar Moreno (Secretaría de Estado para la Comunicación, Ministerio de la Presidencia) expone: "Con gran satisfacción he leído los mensajes relacionados con el proyecto de certificación de la Sedic. El proyecto nos afecta a todos. Ramón Abad considera que el debate es de los más interesantes en IweTel. Naturalmente, comparto la opinión como miembro del Grupo de certificación de la Sedic.
Se han tocado ya muchos e interesantes aspectos. En mi nota de hoy intentaré aportar alguna información que sirva de comentario al de Isaac Valdés y Maite Ugarte que cito textualmente: 'ya que estamos inmersos en un proceso de construcción europea, ¿no será mejor luchar por una homologación del profesional de la información a nivel europeo partiendo de un consenso global administraciones, universidades, asociaciones y profesionales?'
Efectivamente, ése es uno de los puntos claves de la cuestión. La Unión Europea ya había pensado en ello. Os resumo la situación y transcribo párrafos interesantes de la directiva comunitaria de aplicación en este caso.
Es importante señalar que la UE se propone facilitar el ejercicio de las diversas profesiones en todos los estados miembros. Reconoce que profesión no significa necesariamente estar en posesión de un título específico (además varían las profesiones con título ad hoc de un país a otro). Intenta solucionar la posible cuestión sobre si existe una determinada profesión basándose, entre otras cosas, en la existencia de asociaciones y organizaciones profesionales, etc.
No es sólo una cuestión de títulos universitarios (entonces podría discutirse si la homologación es papel de la universidad y de las autoridades educativas), es también / sobre todo una cuestión de experiencia profesional.
Y la pregunta clave es: ¿quién puede evaluar de manera objetiva la experiencia de un profesional? En mi opinión, las asociaciones profesionales. A lo mejor los participantes en este foro prefieren que evalúen nuestra experiencia otros agentes sociales, como pudieran ser la Ceoe, los sindicatos, el Consejo de Universidades... Personalmente me ofrece más garantías que me evalúen otros profesionales de la información.
La UE abre el camino para que participen las asociaciones muy activamente en muchos aspectos profesionales. Me parece que lo más práctico es aprovechar esta vía y ponerse de acuerdo, los profesionales en cada país y las asociaciones europeas entre sí, en cómo arbitrar estos procesos de certificación.
Certificación equivale a decir: esta persona es un profesional de la información, lo avala esta asociación profesional basándose en la formación y en la experiencia profesional del candidato.
No quiero cansaros con miles de
consideraciones sobre certificación (llevamos tres años trabajando en el
proyecto). Me ciño al tema planteado de la UE.
Consideraciones de la directiva: 'Conviene definir la noción de actividad profesional regulada... Debe considerarse como tal no sólo la actividad cuyo acceso esté sometido en un estado miembro a la posesión de un título, sino también aquella cuyo acceso sea libre, cuando se ejerza gracias a un diploma profesional reservado a quienes reúnan determinadas condiciones de cualificación; (...) las asociaciones u organizaciones que expidan tales diplomas no podrán sustraerse a la aplicación del sistema previsto por la presente directiva'.
'Es igualmente necesario determinar las características de la experiencia profesional o de los períodos de adaptación que el estado miembro de acogida podrá exigir al interesado, además del título de enseñanza superior, cuando sus cualificaciones no corresponden a las determinadas por las disposiciones nacionales'.
Articulado: Se reconoce la función de las asociaciones profesionales!!!:
Artículo 1. d) párrafo segundo. 'Cuando el párrafo primero no sea de aplicación (lo dedica a definir actividad profesional regulada), se equiparará a una actividad profesional regulada una actividad profesional ejercida por los miembros de una asociación u organización cuyo objetivo sea promover y mantener un nivel elevado en el ámbito profesional de que se trate y que, para alcanzar dicho objetivo, goce de un reconocimiento bajo una forma específica otorgada por un estado miembro y que expida un título a sus miembros, dicte normas profesionales a las que habrán de atenerse sus miembros, y confiera a éstos el derecho de ostentar un título, abreviatura o condición que correspondan a tal título' (la directiva contiene un anexo en el que se enumeran las asociaciones y organizaciones que reúnen las condiciones que se contemplan en este párrafo; en la lista se encuentra la Library Association).
Artículo 7. 3. 'Cuando una profesión esté regulada en el estado miembro de acogida a través de una asociación y organización del tipo que se menciona en la letra d) del artículo 1, los nacionales de los estados miembros no estarán autorizados a utilizar el título profesional expedido por dicha organización o asociación, ni la abreviatura del mismo, a menos que acrediten su pertenencia a la misma'.
Cuando la asociación u organización supedite la afiliación a determinados requisitos de cualificación, sólo podrá aplicarlos a nacionales de otros estados miembros que estén en posesión de un título de los expresados en... la presente directiva.
Se reconoce la necesidad de demostrar una experiencia profesional!!!:
Artículo 3. b) (se impide que el estado miembro de acogida alegue insuficiencia de cualificación del solicitante) 'si ha ejercido a tiempo completo dicha profesión durante dos años en el curso de los diez anteriores en otro estado miembro que no regule esta profesión' (en definitiva, ejercer la profesión sin un título específico de esa profesión).
Artículo 4. a) aunque se esté en posesión de un título profesional correspondiente a la profesión que se quiere ejercer, el estado miembro de acogida podrá exigir 'que acredite una experiencia profesional determinada, cuando la duración de la formación en que se basa su solicitud sea inferior al menos en un año a la exigida en el estado miembro de acogida'".
74463.1602 ARROBA compuserve.com
Organización de cursos especializados
Casi al final de este debate,
que la llegada de las vacaciones de verano enfrió, intervino Tomás Saorín (Centro de Documentación de Servicios Sociales, Comunidad Autónoma de
Murcia): "Tras leer la cantidad de opiniones sobre
certificación, cada vez estoy menos seguro de lo que pienso. Tiempos difíciles.
Decisiones a ciegas. Estado general pantanoso. Ya que estamos, sugiero
caldearnos con lo siguiente:
En otros países parece que las
asociaciones funcionan bastante bien, y que el status del profesional de la
información es bastante alto. Podría ser un camino. La verdad es que, leído lo
escrito, no estoy seguro de si me gusta o no lo de la certificación, pero por
si a alguien interesa sugiero:
Puede ser que el mejor modo de certificar sea la organización de cursos especializados, grupos de trabajo, etc. Que se certifique quien quiera, adquiriendo conocimientos y experiencia".
saorin ARROBA mur.hnet.es
Interesante información
El final de este largo y acalorado debate fue la aportación de información sobre el tema por parte de uno de sus miembros más activos, Gerardo J. Rodríguez Seoane (Técnicas de Formación S. A.): "Lejos de polémica alguna, una información interesante de hacia dónde va la Comunidad europea en homologación de titulaciones y conocimientos.
Documento del Consejo: Conclusiones del Consejo de 6 de mayo de 1996 sobre las sinergias entre reconocimiento académico y reconocimiento profesional de los títulos y diplomas en la comunidad. En: Doce C 195 DE 1996".
Y: "Un interesante documento sobre la evaluación educativa se encuentra en la Universitat Oberta de Cataluña. Quizás podría dar criterios de calidad a muchos de nosotros:
http://india.uoc.es:8892/modul/m1c2-01.html
tecnicasde.formacion ARROBA mad.servicom.es
Resumen elaborado para IWE por Cristina García Testal
testal ARROBA mozart.econom.uv.es
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1996/noviembre/desde_iwetel_certificacian_profesional_al_rojo_vivo.html