Julio 1996
El valor de la información y el conocimiento
Por Alfons Cornella
En el número de Business Week, 3/3/96, p. 8, el Nobel de economía Gary Becker recuerda que los Estados Unidos están por delante del resto del mundo en cuanto a inversión en capital humano, es decir -permítasenos la argucia- en conocimientos e información.
El artículo empieza con una frase que ya conocemos: "La productividad de las economías modernas depende fuertemente de las inversiones en la adquisición de conocimientos y habilidades". E indica que mientras que la inversión en "activos fijos" (fábricas, instalaciones, etc.) en el país representa sólo el 15% del PIB, todo lo que en el fondo repercute en la calidad del capital humano es del orden de un 25%.
Esto último se desglosa así:
El gasto en educación representa el 7,5%; la formación en la empresa del 3 al 5%; y el gasto en salud el 14%.
El Nobel propone finalmente que las estadísticas nacionales deberían incluir la inversión en capital humano para dar una idea más adecuada del nivel de desarrollo del país.
Por otro lado, Thomas A. Stewart, de quien ya presentamos un artículo sobre un nuevo método de calcular el "valor" de los intangibles en las organizaciones y, en concreto, de los activos informacionales (v. IWE-41, p. 22-23, "Medir el valor de la información en la empresa"), presenta ahora en el Fortune (19/2/96, p. 69) un método debido a Alan Benjamin, del Sema Group, que lleva el nombre de "knowledge bank".
El método pretende llegar a una cifra que indique
cuánto está invirtiendo la organización en la
obtención de conocimientos, a través de ideas
como:
Aunque este método puede ser tan cuestionable como los dos presentados hace unos meses, la verdad es que constituye una aproximación a la nueva contabilidad de activos intangibles a la que nos lleva la economía de la información.
Que los conocimientos constituyan uno de los activos más valorados, aunque no aparezcan en el balance, lo demuestran las empresas muy relacionadas con el fenómeno Internet. ¿Por qué los inversores apuestan por empresas como Netscape, Vocaltec, etc., cuando no tienen verdadero valor en los libros? Pues porque tienen conocimientos, y personas capaces de generarlos, y eso es lo que cuenta.
Será necesario desarrollar nuevos mecanismos de valoración de activos, tangibles e intangibles, si queremos entender los mercados en la economía de la información.
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1996/julio/el_valor_de_la_informacin_y_el_conocimiento.html