El profesional de la información


Febrero 1996

Desde IweTel: Intrusismo o interdisciplinariedad

Uno de los temas más debatidos entre nosotros, el de la preparación académica de los profesionales de la información, fue objeto de discusión, en algunos momentos acalorada, entre los contertulios de IweTel.

La intervención de Rafael Olivares provocó este interesante debateRafael Olivares (Univ. de Granada, E. U. de Ciencias de la Salud, biblioteca, bibenfer ARROBA cartuja.ugr.es) abrió debate acusando a las asociaciones profesionales de impartir cursos que favorecen el intrusismo en la profesión, a lo que Tomàs Baiget (Instituto de Estadística de Cataluña, baiget ARROBA ines.es) responde con un "dejemos que las leyes del mercado determinen la oferta y la demanda, y que sea el prestigio de la titulación el que acabe imponiéndose o no", además de expresar su rechazo por una estructura gremial en las distintas profesiones.

Uniéndose a él alega Pedro Hípola (Univ. de Granada, Biblioteconomía y Documentación, phipola ARROBA ugr.es) que los cursos de las asociaciones permiten crear una competencia que "aumenta la calidad de la oferta", además de ser más específicos y adaptados a unas necesidades concretas, y que el papel de las facultades y escuelas universitarias en Biblioteconomía y Documentación se está consolidando para ser el lugar donde "las nuevas generaciones adquieran sus primeros conocimientos sobre la profesión".

La función de la Universidad

Carlos Castro (Fac. de Biblioteconomía y Documentación, Univ. de Extremadura, carlosca ARROBA ba.unex.es) matiza e interpreta la aportación de Rafael Olivares. Apoya la formación continua por parte de las asociaciones profesionales pero dice: "lo que no deberían, en ningún caso, es asumir la formación básica". Según él, las garantías legales de un título universitario y el poder de la ley del mercado deberían ser sucesivos y no suplantar uno al otro, ya que tanto ha costado conseguir un reconocimiento legal a nuestra profesión.

En este mismo sentido, Patricia Riera Barsallo (pariera ARROBA pop01.ny.us.ibm.net) apunta que "no es justo que tenga la misma valoración a nivel de mercado laboral el esfuerzo de una persona que dedica tres años de su vida (en el mejor de los casos) a terminar unos estudios, que el de aquella que únicamente tiene que dedicar un año escolar haciendo un master", preocupada por "cómo el intrusismo, en cualquier profesión, puede afectar a la calidad de nuestro trabajo, y por ende a la imagen de nuestra profesión".

Según José M. Gutiérrez (Biblioteca Universitaria, Univ. de Cantabria, gutierr ARROBA buc.unican.es), un licenciado o diplomado en cualquier carrera podría ser un "perfecto bibliotecario", mientras que no se presta la misma reversibilidad para los diplomados en Biblioteconomía y Documentación. Añade que "nosotros trabajamos con documentación, general o especializada, lo que significa que debemos conocer las materias sobre las que trabajamos, tanto para clasificar como para recuperar. Por tanto es proporcional a nuestro conocimiento el resultado de nuestro trabajo".

A su frase "desde hace algunos años han comenzado a aparecer escuelas de Biblioteconomía y Documentación en las que se imparten las teorías y las técnicas propias, pero en las que, personalmente, creo que faltan conocimientos" responde Carlos Castro que "habría que indicar sobre qué faltan conocimientos y demostrar la idoneidad de los conocimientos obtenidos en otros centros universitarios, que aparentemente no se obtienen en nuestras Facultades y Escuelas". Apoya a José M. Gutiérrez diciendo que "en este momento, un diplomado en cualquier especialidad (cursando los complementos formativos o pasarelas dentro de sus estudios de diplomatura o al finalizarlos) puede acceder a la licenciatura en Documentación (injustamente esto no es tan reversible para los diplomados en biblioteconomía) con lo cual podemos obtener un documentalista especializado por un proceso natural de combinación de títulos en especialidades distintas".

Según Víctor M. Macías Alemán (Biblioteca de Electrónica y Telecomunicación, Univ. de Las Palmas de Gran Canaria, vmacias ARROBA neumann.teleco.ulpgc.es), "los títulos específicos representan una garantía inequívoca. Pues la diplomatura o licenciatura específica en documentación requiere igual consideración social (que cualquier otra)".

¿Qué es el intrusismo?

Intenta Vicenç Meléndez (v.melendez ARROBA ines.es) delimitar el marco en que se realiza el intrusismo. Según él, citando a Nick Moore (1988) "existiría un primer ámbito formado por gestores de servicios bibliotecarios que prestan servicios muy amplios pero con bajo valor añadido para el usuario", "un segundo ámbito de quienes, aprovechando esta base, elaboran y añaden valor añadido a la información" y "un tercer ámbito de aquellos que hacen posibles los entornos tecnológicos en los que lo anterior se desarrolla o que gestionan la incorporación de tecnología".

Y deduce: "si hablamos de gestión intensiva en información, en la que el tratamiento de grandes cantidades de información es obligado, nos encontramos con personas que hacen de documentalista y no lo saben. Ni siquiera saben que pueden ser intrusos. Si hablamos del tercer nivel, ¿no son los propios bibliotecarios/documentalistas los intrusos en el campo informático?"

N. de la R.

La referencia completa del trabajo citado es Information-intensive management and the expanding market for information professionals. Nick Moore. Aslib Proceedings, vol. 40, n. 9, Sept. 88, p. 255-259.

Ha sido localizada en la base de datos Lisa (nº 61 en el host Dialog) por gentileza de Knight-Ridder Information.

José Luis Ramírez (Itesm, Campus de Monterrey, biblioteca, jlramire ARROBA campus.mty.itesm.mx) defiende que "no hay intrusos en el logro de los objetivos de satisfacción al usuario en el ámbito de una biblioteca o centro de información".

Los profesionales van a clase

Isidro F. Aguillo (isidro ARROBA pinar1.csic.es) hace un repaso general del debate apuntando la necesidad, aún no implantada, de exigir estar en posesión del título universitario correspondiente para acceder a la profesión, el reciclaje de los profesionales con experiencia para "legalizar su situación", pero critica que "las universidades no han sido generosas, con exigencias absurdas para los profesionales en ejercicio, que impiden o dificultan el acceso de éstos a un título", entre las cuales señala:

  • la insuficiente oferta de plazas para el segundo ciclo,
  • los inadecuados o inexistentes protocolos para convalidar generosamente experiencia profesional y/o cursos,
  • la imposibilidad de matrícula libre,
  • la no disponibilidad de los currícula docentes de las diversas asignaturas que permitan preparar las pruebas y/o exámenes finales,
  • así como la increíble exigencia en algún caso de la asistencia presencial".

Responde Pedro Hípola que "es natural que la universidad, que forma profesionales, tenga sistemas que favorezcan más a quienes aún no tienen formación" y que el criterio fundamental es el expediente personal. Añade que a los profesionales en ejercicio se les permite hacer las prácticas en su lugar de trabajo y reflexiona diciendo que "en la universidad existen procedimientos de evaluación difíciles de sustituir". Para él "los que no tienen títulos universitarios en Biblioteconomía y Documentación y, sin embargo, ejercen la profesión no son intrusos. Son quienes hasta ahora han sacado la profesión adelante".

Apoyando a Pedro Hípola, Tony Hernández (Biblioteconomía y Documentación, Univ. Carlos III de Madrid, tony ARROBA bib.uc3m.es) añade que "es de justicia que los que estamos ahora en la universidad reconozcamos e incluso agradezcamos no sólo el apoyo sino la pelea que protagonizaron las asociaciones, muchos profesionales a título individual y algunas otras instituciones públicas para impulsar la existencia de estos estudios en la universidad española".

Como solución al tema de los profesionales con experiencia propone la acreditación personal y aprovecha para introducir la posibilidad de acreditar también los programas de estudios, aclarando que "el organismo que acredite ha de tener representación de todos los sectores y la solvencia necesaria para que sus decisiones sean 'legitimadas’ por todos".

Concluye Isidro F. Aguillo repasando las respuestas de Pedro Hípola y Tony Hernández, de acuerdo en las "exigencias" académicas para optar a la licenciatura en Documentación, pero aclara "mi propuesta era favorecer el paso por la universidad de algunos (o muchos) profesionales".

Resumen elaborado para IWE por Cristina García Testal. Fac. de Económicas. Biblioteca. Univ. de Valencia.
testal ARROBA mozart.econom.uv.es

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