Diciembre 1996
Conclusiones oficiales
Estas son las conclusiones de estas V Jornadas de
Documentación Automatizada, que fueron leídas en
la sesión de clausura por Juan-Miguel Menéndez
Llana, presidente de la Asociación Asturiana de
Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos
(Aabadom):
* Formación, empleo y organizaciones
profesionales
- Los últimos doce años han representado una
generalización, inimaginable antes de ese período, de
los estudios de Diplomatura en muchas ciudades españolas, y
la primera promoción de licenciados ha terminado sus
estudios, con lo cual el panorama de la formación
universitaria en Biblioteconomía y Documentación ha
quedado ya fijado en su estructura.
- A pesar de la consideración positiva que este hecho
merece, se constata que el mercado de trabajo no absorbe
actualmente la oferta de diplomados en algunas Comunidades
Autónomas y se observan disfunciones que la experiencia, la
cantidad y calidad de la propia inserción laboral de los
titulados deberían encargarse de mejorar en los
próximos años.
- Se recomienda incidir en este proceso de consolidación
de la estructura universitaria en diversos aspectos, tendentes
a:
- la mayor conexión de los cuerpos docentes
universitarios con la actividad profesional en bibliotecas y
centros de documentación a través de las asociaciones
profesionales;
- la adecuación progresiva de los planes de estudio a la
demanda laboral real. Ello debería implicar, por un lado, la
evaluación continua de los mismos en su calidad e idoneidad
con respecto al mercado y, por otro, también la
estimulación de la demanda latente de titulados
universitarios en nuestro ámbito.
- Algunos aspectos del modo de producción de bienes y
servicios que caracteriza a la sociedad post‑industrial o
post‑moderna, están afectando claramente a la
prestación de servicios de información y a la propia
estructura de las profesiones de la información.
- La repercusión, negativa o positiva, que puedan tener
las tecnologías avanzadas depende de la actitud de los
profesionales como mediadores, y de su compromiso moral con una
sociedad más abierta, igualitaria y justa en la
distribución de la información como bien social.
- Los nuevos medios favorecen la utilización de fuentes
de información alternativas, no sometidas a una única
interpretación "oficialista", lo que es
especialmente apreciable en el campo del periodismo impreso y
electrónico, donde se consolida el perfil profesional
integrado del "gestor de información digital"
(documentalista y redactor).
- Los documentalistas españoles estamos haciendo frente
a una auténtica mutación cualitativa: la
adquisición de nuevos conocimientos y habilidades se impone
drástica y aceleradamente, así como la
asunción de papeles y pautas de actuación más
dinámicos. En épocas de crisis (en la
formación, en el empleo, en la consideración social),
es inevitable una visión sombría, pero si logramos un
debate abierto y sin prejuicios, la profesión podrá
mantener la cohesión que permita resolver, dentro de una
pluralidad cada vez más acusada, los retos decisivos que nos
esperan.
- La situación de continuo cambio tecnológico y
la variación del mercado laboral están provocando una
opacidad de la profesión, tanto por el desconocimiento de lo
que puede ofrecer a la sociedad, como lo que ésta puede
exigir en el momento actual, todo ello en una coyuntura de
debilidad del empleo.
- La certificación de profesionales es una de las
alternativas que desde el asociacionismo ha surgido como posible
solución a la presente realidad, sin que hasta el momento
exista unanimidad entre los sectores implicados sobre su virtud o
inconveniencia.
- Existe un claro consenso en considerar la necesidad de la
existencia de una institución como Fesabid como mesa
de encuentro de las distintas asociaciones profesionales y como
plataforma de diálogo e interlocución entre las
instituciones de carácter nacional o internacional.
- El desarrollo de nuestras asociaciones profesionales y el
consiguiente crecimiento de Fesabid plantea cara al futuro
buscar aquellas fórmulas organizativas que permitan a dicha
Federación cumplir sus objetivos sin defraudar las
expectativas y misiones que de ella se esperan.
* Gestión de la innovación
tecnológica
- Cara al futuro previsible, el especialista en
información no podrá perder de vista en su trabajo
los siguientes aspectos, con los que deberá contar
necesariamente:
- los soportes tenderán a ser integrados,
- se deberá prestar atención a los problemas del copyright,
- la información será, cada vez, más segmentada,
- existirá una tendencia a la supresión de la intermediación,
- cada vez tendrá más importancia la valoración de costes y precios de la información.
Por lo tanto, el documentalista tiene que mantener una postura
de inquietud respecto a su futuro y ser consciente de los cambios
de su entorno.
* Políticas y Sistemas de Información
- En una evaluación de estos doce años, se
constata un importante avance de los sistemas de
información, pero con una importantísima carencia: la
de una política nacional de información coordinada.
Se han perdido oportunidades importantes para diseñar y
poner en marcha una política de información global;
ante el cambio político producido, debemos aprovechar el
momento y tomar la iniciativa para crear un plan de
información, para plantearlo a la Administración y
forzarla a su puesta en marcha.
- Analizadas las diversas realidades surgidas en las
Comunidades Autónomas con respecto a la creación y
desarrollo de bibliotecas centrales autonómicas, y ante la
ausencia de mecanismos de relación entre ellas, la
Subdirección General de Coordinación
Bibliotecaria del Ministerio de Educación y
Cultura propone y es ampliamente aceptado, convocar una vez al
año a los representantes de estas instituciones a una
reunión con un calendario de trabajo preciso que permita
debatir sobre las posibles vías de coordinación entre
los interesados. Dichas reuniones tendrían carácter
itinerante.
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