El profesional de la información


Noviembre 1995

Del online a Internet

Por Alfons Cornella

¿Qué aporta internet a los centros de información de valor añadido? En un momento en que todo el mundo habla de Internet, los profesionales acostumbrados al online se preguntan si Internet les puede servir realmente de algo o si, por el contrario, lo único que pueden esperar de la red de redes es "información basura".

La verdad es que la primera impresión que uno tiene al "entrar" en el mundo de Internet es que hay mucho escaparate y poco producto. Pero la mayor experiencia del navegante (a mayor número de horas de vuelo, más rápido se hace el hiperzapping entre webs) y la ley de la evolución competitiva (sólo los mejores webs evolucionan y subsisten), hace que vayan apareciendo en Internet instrumentos de verdadera utilidad para la búsqueda de información aplicable a las empresas.

Nuevos hábitos de búsqueda

Pero para sacar provecho del web el profesional de la información debe aprender a buscar de otra forma. Los expertos en el online "clásico" buscan de una manera que podríamos denominar lineal: se ponen delante de las fuentes (los distribuidores de bases de datos), identifican sus contenidos (las bases de datos listadas en sus catálogos), escogen una de ellas, y aplican una estrategia de búsqueda precisa, escrita mediante comandos de interrogación.

Este proceso de búsqueda es bastante inflexible. Además, un buen profesional aprende a intuir dónde puede encontrarse la respuesta a su pregunta y, más aún, llega a poder avanzar de antemano si lo que busca puede estar o no en una base de datos concreta.

La búsqueda de información en Internet no sigue el mismo esquema. Un internauta aprende a espigar (browse) los webs, a saltar rápidamente de uno a otro, a explotar los enlaces (links) del hipertexto, hasta encontrar algo que le sea de utilidad. El proceso no es lineal ni inflexible. Puede que la respuesta esté en el lugar más insospechado. Por ejemplo, una estadística sobre la evolución del empleo en las empresas de alta tecnología norteamericanas puede no encontrarse en el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, sino en la homepage de un directorio de empresas de alta tecnología.

Si un profesional de la búsqueda online aprende a deshacerse del hábito de la búsqueda lineal y sistemática, puede sacar mucho provecho de Internet. Este cambio de mentalidad está ligado a otro no menos importante; hay que olvidarse del factor tiempo. Algo anatemático para los veteranos del online, pero absolutamente normal para los nuevos internautas. Para sacar algo de provecho de Internet hay que invertir tiempo. A esto ayuda el hecho de que los proveedores de acceso ofrecen, cada vez más, tarifas planas bastante baratas, que bajarán aún más cuando Telefónica lance Infovía, su pasarela a Internet -ver el artículo de portada de este número de IWE-.

Migración del online al web

Algunos proveedores de información clásicos ya han entendido estos cambios de filosofía de búsqueda. Así, por ejemplo, la empresa Library Corporation ha lanzado ya hace algunos meses su servicio NlightN en el web

http://www.nlightn.com

Una primera pantalla muy simple invita a introducir un término de búsqueda, y al pulsar el botón Find, su sistema de recuperación busca simultáneamente en todos los webs de Internet, en agencias de noticias (newswires), en bases de datos referenciales públicas, y en las mejores bases de datos comerciales. Ofrece, pues, la posibilidad de buscar en lo que ellos denominan un Universal Index (ver también una nota sobre NlightN en la página 1).

La principal innovación de este sistema, con respecto a los distribuidores de bases de datos, consiste en que, aparte de buscar en bibliotecas, webs y conferencias electrónicas además de en las bases de datos tradicionales, no cobra nada por la búsqueda, sino que ofrece la lista de los resultados obtenidos (ordenados en las cuatro categorías citadas), con sus títulos y, generalmente, un pequeño comentario, y sólo cobra cuando uno pulsa los botones adyacentes (get) a uno de los artículos.

Para pagar, uno se debe suscribir mediante la introducción de los datos personales, y se puede escoger la cantidad máxima que se quiere gastar, así como qué cantidad debe disparar la emisión de un cargo de pago. Para los expertos del online, esto es lo más parecido a los distribuidores y bien merece una prueba a conciencia. No me extrañaría nada que el futuro de los grandes distribuidores pase por vender su información de esta nueva forma. Es cierto que no se pueden hacer búsquedas sofisticadas como las que permiten los lenguajes de interrogación de los distribuidores, pero es muy posible que su programa de búsqueda evolucione en esta dirección.

Otro de los recursos de interés para los centros de información empresarial que empiezan a proliferar en el web es el constituido por los directorios de empresas. Muchos de ellos son la versión web de las bases de datos ya conocidas por los profesionales del online. Baste con tres ejemplos:

http://www.thomasregister.com

que es la versión web del conocido directorio Thomas Register de empresas industriales norteamericanas, o

http://www.europages.com

la versión web del directorio Europages de empresas europeas, o

http://www.corptech.com

la versión web del directorio de empresas norteamericanas de alta tecnología Corptech, accesible en Data‑Star.

Hay decenas de directorios en el web. Muchos se encuentran en el correspondiente apartado del localizador Yahoo:

Business Economy/Business Directory/Other business directories/regional.

Así, encontramos desde listas de las empresas de un determinado país que están presentes en el web hasta las páginas amarillas de las telefónicas de algunos países (Holanda, Suiza, Italia, etc.).

Además de éstos, existen directorios de nuevo concepto como

www.industry.net

con empresas industriales norteamericanas. En él se pueden encontrar proveedores de miles de productos mediante un motor de búsqueda muy amigable a la vez que potente. En mi opinión, este web ilustra cómo serán los directorios de empresas del futuro, enormes en cuanto a contenidos y simplísimos en cuanto a su uso.

Estos webs son sólo una muestra de algunos de los recursos tradicionales (online) que van migrando hacia Internet. Conforme uno va navegando por las redes va descubriendo sitios (lo que en el argot de Internet se describe por barrios) de gran interés. Sólo se necesita paciencia para navegar, así como para ordenar todos los webs localizados de una forma más o menos estructurada.

Sirva de ejemplo el que hace unas pocas semanas no tuve otra forma de responder a una pregunta de un cliente que utilizando un web: se trataba de encontrar vendedores de robots industriales de segunda mano en los Estados Unidos. Algo que se me hace muy difícil imaginar dónde lo hubiera podido encontrar online.

Alfons Cornella. Esade. Barcelona.

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