El profesional de la información


Julio 1995

Y mañana ¿de qué vamos a vivir?

Por José Pastor

José Pastor, Infopartners, LuxemburgoNo es la primera vez que José Pastor aparece en las páginas de IWE, bien como noticia o bien como colaborador. Primero desde Luxemburgo donde trabajaba después de haber estudiado la carrera de documentalista en Bélgica, luego como promotor inicial de la creación de la Asociación Española de Distribuidores de Información Electrónica (Asedie), más tarde, y durante un par de años, desde varios puestos de trabajo ocupados en Valencia, su tierra, y ahora mismo desde Luxemburgo otra vez, donde la misma empresa Infopartners, adjudicataria de muchas de lastareas del Programa Impact, le ha vuelto a ofrecer una plaza.

Pastor creió que las empresas españolas necesitaban información, como las de otros países y vino ilusionado a montar servicios para dársela. Pero no. Parece que aquí las cosas son distintas y ese producto no interesa. Y él no ha sido el único en sucumbir intentándolo.

Conclusión: Suspenso otra vez para las empresas españolas.

Carta de Luxemburgo

La Redacción de IWE pidió a Pastor algún comentario o nota y esto es lo que nos ha enviado por correo electrónico.

Estimados amigos de la Redacción de IWE:

La verdad es que aún estoy sorprendido de vuestra proposición, ¿cómo voy a escribir un artículo en IWE, a la que tanto aprecio, si yo soy de los que siempre la esperan con impaciencia? Quiero a IWE para leer y reflexionar, no para activarme y crear nueva información.

En mi enfoque del "mundo de la información" intento aplicar la mínima teoría y el máximo sentido común de que dispongo.

Siempre me ha interesado más analizar, para ser un hombre de mi tiempo, que crear información. Para crear hay que estar en primera fila, y eso, como bien sabéis, ya no lo busco. No deseo ser noticia, sino vivir plenamente lo de compartir recursos y vivencias, dentro de las limitaciones de tiempo que me dejan mis otras actividades.

Lo que de verdad me apasiona es que se tenga la libertad de decidir entre varias opciones; yo me confieso abiertamente librepensador -aunque eso ya no se lleva, ni se sabe lo que es-. Para decidir y vivir en libertad no se tiene más remedio que estar mínimamente informado, y ser capaz, no sólo de analizar las noticias, sino de saber extraer de ellas conocimientos para aplicarlos a la vida diaria.

¿Un utópico? Sí, como todos los que creen en el hombre y en su capacidad de evolución, pero resulta que casi todo lo que he pensado que podría ocurrir, luego lo he visto hecho realidad, muchas veces muy a pesar mío. Si creéis que puedo contribuir con algo a nuestra revista y profesión permitidme que diga lo que pienso, y dejemos a otros la libertad de criticar.

Hay una cuestión que nadie se quiere hacer, ya que como sabéis, ésta es una profesión muy funcionarial (dominada por las administraciones públicas) y a la gente le gusta ver el cambio pero bien lejos de su lugar de trabajo. Creo que está claro que cada día va a menos, a pesar de que aún se encuentra algún soñador que cree que los profesionales de la información van a salvar a la humanidad de la incultura. Pero esos se quedan encerrados en sus bibliotecas, centros de documentación, oficinas o archivos.

Hoy la cultura está en la calle y el poder ya no es de los viejos profesionales de la información - ¿lo ha sido alguna vez?- sino de los medios de difusión.

Los que creemos que la información sirve para algo, lo relacionamos con situaciones concretas, en la vida social, cultural y política, y no sólo desde nuestra vitrina de oro.

¿Que dónde vamos en esta profesión?

Desde mi punto de vista tenemos a medio plazo dos alternativas bien definidas, entre otras posibles:

  1. Nos quedamos como estamos, y somos bibliotecarios, archiveros, documentalistas o informáticos, y morimos poco a poco.
  2. Pasamos a ser verdaderos especialistas en información, es decir, nos centramos en la información, pero conociendo las tecnologías de nuestra época.

El mundo de la información es como el del automóvil. Nosotros somos los copilotos que indicamos los mejores caminos para ir en la dirección que se desee: conocimientos, rentabilidad económica, diversión... Lo importante, lo verdaderamente importante es la información, no la tecnología. Ésta, siempre cambiante, se utiliza hasta que llega la siguiente tecnología. Si se conocen las fuentes, su calidad, sus canales y políticas de distribución se está en la línea de los nuevos puestos de trabajo del futuro. El mundo Internet va a hacer muchísimo daño a la creación de empleo a nuestra profesión, porque la formación de los nuevos profesionales está demasiado centrada en el soporte y demasiado poco en los contenidos y en su distribución.

José Pastor. European Commission Host Organisation (Echo). BP 2373. L‑1023 Luxembourg.

Tel.: +352-34 98 14 60; fax: 34 98 12 34

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