Septiembre 1994
Autopistas de información pueblerinas
Lo hemos dicho ya varias veces desde estas páginas y la realidad sigue mostrando que nada cambia sustancialmente en esta vieja (¿obsoleta?) Europa, a pesar de los esfuerzos de la Comisión Europea por hacer de esta serie de países tan diversos una única nación. Quizá quede mal decirlo, porque no es lo que se estila, pero es algo que se constata todos los días.
El trasvase de poder de los Estados a la Unión Europea es lento. Los Estados siguen pensando prioritariamente en nacional: todos los vecinos siguen siendo "extranjeros" y algunos hasta potenciales invasores. Aunque la evidencia racional sugiere que una Europa unida de verdad, no sólo de nombre, sería beneficiosa para todos, los estadistas se aferran a sus áreas de poder y sólo hacen concesiones mínimas. La Comisión, burocratizada e influenciada por los propios Estados, puesto que en definitiva no deja de ser una amalgama de funcionarios procedentes de cada uno de ellos, es aún poco vigorosa y se ve incapaz de tirar más aprisa del carro. Todos unidos, sí, pero cuidado: cada uno en su trinchera. Y dicen que el nuevo presidente Jacques Santer se apañará peor que su predecesor Jacques Delors.
Algunos comentaristas, decepcionados, dicen que el Grupo de trabajo Bangemann, que la Comisión creó para que hiciera un análisis de la situación europea con el fin de intentar emular a los EUA en el tema de la National Information Infrastructure (NII), ha sido sólo para la galería (o para "ondear banderas" o "volar palomas" como hemos leído en otros idiomas).
El Grupo ha hecho las siguientes recomendaciones
generales, para las cuales no ha tenido que poner demasiada
imaginación, puesto que pueden leerse todos los días
en cualquier revista del sector. IWE también se ha referido
otras veces a esas mismas recomendaciones, pregonadas por los
analistas hace años, que preconizan la liberalización
y la uniformización de las telecomunicaciones en toda la
UE:
Tanto los mismos funcionarios de la CE, como los miembros conservadores dentro del Grupo, no quisieron poner fechas a las propuestas, "porque el documento no se hubiera aprobado en la pasada cumbre de Corfú". Así pues, otra declaración de intenciones, y vámonos a casa, no sea que nos quiten el sillón.
En Corfú (Grecia), el Consejo Europeo -integrado por jefes de Estado, o sea, presidentes y primeros ministros-, aceptó, o al menos no rechazó ninguna, todas las recomendaciones ("se debería" tal, "se debería" cual) y se creó un ente formado por un ministro de cada país para coordinar los trabajos hacia "la nueva sociedad de la información".
Experimentos para la infraestructura europea de la información
El Grupo Bangemann también hizo propuestas de
aplicaciones piloto concretas, que ayudarían a tener mejores
criterios para futuros desarrollos a mayor escala:
La clave: mercado libre
Sin embargo, si se quiere que todo esto se desarrolle y los proyectos sean financiados por las empresas privadas, el mercado de las telecomunicaciones debe liberalizarse cuanto antes, como máximo en 1998, incluso el de las infraestructuras (instalaciones y tendidos de líneas). Según dicen los expertos, con la liberalización los precios de las telecomunicaciones se reducirían drásticamente.
Partes de este texto se han tomado de Communications Week Intl., 30 mayo 1994, p. 1
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1994/septiembre/autopistas_de_informacin_pueblerinas.html