Octubre 1994
¿Por qué somos invisibles?
Resumimos a continuación un artículo de Marydee Ojala publicado recientemente en Information World Review.
Últimamente tengo la extraña sensación de
que soy invisible. Quizá tenga usted también la misma
impresión. Yo dedico una buena parte de mi tiempo a realizar
búsquedas en las bases de datos de Data‑Star,
Dialog, Nexis, Dow/Jones News Retrieval,
Newsnet, DataTimes y otras similares, todo ello desde
hace diez años. ¿Cómo puede ser que al leer la
prensa, la prensa general y la informática, nunca veo
impresos esos nombres? ¿Por qué tengo todavía
que explicar a todo el mundo lo que es la búsqueda
online?
Los nuevos servicios online
La idea de poder obtener información electrónica de forma inmediata ha cautivado a la prensa de tipo general. Leo artículos sobre las autopistas de la información, y aparece la palabra online. Sin embargo, he comprado hace poco una revista de informática en cuya portada ponía "Servicios online al alcance de su mano", y no se mencionaba Dialog, ni siquiera Knowledge Index, el servicio simplificado de Dialog pensado para el gran público norteamericano. El único servicio de búsqueda booleana que se citaba era Dow/Jones News Retrieval. El resto estaba dedicado a los que se denominaban "los cuatro mayores servicios comerciales": CompuServe, America Online, Prodigy y GEnie.
Fuera del mundo de las bibliotecas y la documentación, Dialog, Data‑Star, Nexis, etc., son entidades completamente desconocidas. Parece que la única ocasión para que nuestros servicios salgan en la prensa es cuando una empresa compra a otra.
¿Qué sucede? ¿Dónde están los 8 millones de suscriptores a servicios online que se han estimado? ¿Por qué los host usados por profesionales de la información nunca sobrepasan la barrera del millón?
Un motivo es el precio. Si la gente puede obtener información gratis por medio de su ordenador se interesa más por ello que si la información es cara. El hecho de que las bases de datos online tradicionales tengan como valor añadido la indización y los abstracts no hace que sea más fácil venderlas.
La complejidad del proceso de búsqueda también dificulta que estos productos tradicionales se difundan ampliamente. Y, por otra parte, ¿ha habido suficiente esfuerzo a la hora de hacer el marketing? Si Mead Data Central hubiera actuado como America Online, ofreciendo horas de conexión gratis, etc., ¿estaría ahora en venta?
Me repulsa pensar que el mundo de la información se reduce a los juegos electrónicos y a los debates online. Si sucede esto, si a los profesionales de la información se nos mete en el mismo saco que a los aficionados, entonces prefiero ser invisible.
Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1994/octubre/por_qu_somos_invisibles.html