El profesional de la información


Octubre 1994

Ciberbúsquedas

Los sistemas de teleconferencia, listas de distribución, teledebates, etc., han servido ya muchas veces para poner en contacto a personas que llevaban tiempo sin saber una de la otra.

Desde la teleconferencia IweTel en Spritel, y que nosotros sepamos casualmente, ha habido por los menos dos casos: "-!Dios mío, tú por aquí! Y trabajando en tal sitio! !Qué es de tu vida!" Se dirían probablemente a nivel particular (por correo electrónico personal) después de haber visto los mensajes enviados a la teleconferencia general por las otras respectivas personas.

A través de Ágora, otra de las teleconferencias de Spritel, (en este caso una en la que caben todos los temas) un californiano envío un mensaje con datos incompletos tratando de localizar una persona que conoció hace 5 años en un curso corto organizado por la Universidad de Barcelona. La redacción de IWE en Barcelona, con el mapa de la ciudad en una mano (uno de los datos que el comunicante aportaba era el nombre ─inexacto─ de la estación de metro donde se apeaba para ir a la universidad) y la guía telefónica en la otra, estuvo haciendo pesquisas y envió al californiano el teléfono, fax y dirección de la facultad dónde probablemente podría seguir la búsqueda.

En CompuServe Magazine, marzo 94, p. 13, se relata el caso de John Ratcliff, programador de gráficos de videojuegos de "Electronic Arts", quien en 1992 desenterró de un montón de papeles el retrato de Myriam, su mejor amiga de facultad en la Universidad de Missouri─Rolla. Ratcliff había mantenido frecuente contacto telefónico con ella hasta 1986, cuando su celosa mujer le pidió que no siguiera llamándola. "Corté las llamadas a mi amiga sin tan siquiera darle una explicación, cosa que meses más tarde, pensándolo, me hacía sentir incómodo".

Casado ahora con una segunda esposa, más comprensiva, ésta le animó a que hiciera un experimento por Internet: digitalizó la foto de Myriam y la envió con su descripción personal a varias listas de Internet. Estaba seguro que Myriam habría terminado ya la carrera de informática y que estaría dando clases en algún lugar de los EUA. Posiblemente algún alumno la reconocería.

La cosa fracasó, porque por aquella época muchas de las personas que recibían la descripción no tenían aún el software necesario para visualizar la foto, sólo podían leer el texto, y luego porque atraídos por la recompensa de 500 US$ que Ratcliff ofrecía, muchos estudiantes empezaron a molestar a todas las Myriams que figuraban en su guía telefónica local para preguntar si coincidían los otros datos.

Enterado de los problemas causados, Ratcliff retiró su mensaje de 800 Kbytes sobre Myriam de los gophers y servidores de documentos donde lo tenía almacenado.

"Seguiré rastreando directorios electrónicos X.500, Whois, Findit, etc. de vez en cuando si tengo un rato libre", se resigna Ratcliff. "Igual es ella la que alguna vez inicia mi búsqueda. Al fin y al cabo yo sí figuro en la guía telefónica sin haber cambiado el nombre de soltero. Sólo me gustaría saber qué hace, si tiene niños o cómo está de salud. Creo que es un deseo natural que todos podemos tener".

Ratcliff tiene un fichero llamado Myriam Kaleidosonics disponible a los usuarios de CompuServe, (en go cyberforum) que es una demostración de las posibilidades de los sistemas multimedios para el "arte interactivo y la relajación".

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1994/octubre/ciberbsquedas.html