El profesional de la información


Marzo 1993

Situación y tendencias de los microordenadores (2ª parte)

Por Lluís Codina

(continúa del número anterior)

Por su parte, las aplicaciones que gestionan información, como los sistemas de gestión de bases de datos están abandonando el corsé del limitado tipo de datos que contemplaban hasta ahora, y se están abriendo a la gestión de tipos de datos complejos, no estructurados y de gran tamaño, es decir, hacia los documentos, el texto completo y las imágenes.

Todo ello significa que el viejo sueño de visionarios como Vannevar Bush o Theodore Nelson , que imaginaron un mundo de informaciones selectivas al alcance de la mano, se va a cumplir, aunque no como ellos imaginaron. En todo caso el resultado será que, en el futuro, podremos intercambiar documentos electrónicos complejos entre ordenadores heterogéneos, cercanos o distantes, sin que pierdan información. Las bases de datos podrán ofrecer documentos completos, no simples archivos de texto ascii , y los usuarios podrán olvidar con qué sistema operativo se creó tal o cual documento.

Los procesos de creación ligados a la industria de la información electrónica contemplarán todo el ciclo de la creación intelectual, edición y distribución de documentos científicos y técnicos sin abandonar el soporte electrónico, y el papel se reservará para géneros y usos especiales, tal vez para la literatura, el ensayo o el libro y la edición de lujo. Pero los manuales técnicos, las obras de consulta, las revistas científicas, etc., cada vez se limitarán más al soporte electrónico, ya sea en los nuevos disquetes para PC de 3 1/2" de muy alta densidad (de casi 3 Mb de capacidad), o en los discos ópticos de 100 a 650 Mb.

Finalmente, parece útil advertir que nada de todo esto tendrá lugar de una forma revolucionaria, sino evolucionaria. Por un lado, todo cuando se ha dicho sucederá mucho más lentamente de lo que suele darse a entender, porque este proceso puede tardar en completarse entre cinco y diez años. Por otro lado, nada de lo indicado supondrá una ruptura cognitiva. El acceso, la selección y la lectura de información electrónica no producirán un hombre nuevo ni una sociedad nueva. Si acaso ésta cambia será por otras causas, respecto a los cuales la nueva era de la información sólo supondrá, en todo caso, una más de ellas.

Una pequeña cuestión de siglas

Conviene aclarar aquí un problema de denominaciones. IBM fue la empresa que convirtió las siglas PC (Personal Computer) en sinónimo de microordenador compatible; sin embargo la propia IBM las abandonó en 1987 al crear la marca comercial PS/2 (Personal System) . Pese a este cambio de siglas, los PSs son compatibles, es decir, son PCs, aunque son PCs con un canal de datos (MC‐Micro Channel) más rápido; y, por tanto, en caso de necesitar alguna tarjeta de adaptación, ésta debe ser de tipo MC. Todas las demás variaciones de los PS, los PS/1 y los PS/Value Point, son también PCs, pero sin MC y con un bus estándar (que es un poco más lento que el MC o el EISA) en su lugar. Aparte de esto, las denominaciones PC/XT y PC/AT corresponden, en rigor, a ordenadores con chips 8086 y 286, respectivamente, pero algunos fabricantes llaman AT a cualquier cosa que no sea un 8086.

Otra denominación que se presta a confusión es la de X Window (atención, sin S final). X Window es una norma para el uso de interfases gráficas en terminales Unix. Pese al parecido en el nombre con el producto comercial Windows de Microsoft, nada tienen que ver entre ellos, salvo el recurso a la metáfora del escritorio en la cual se basan todos los sistemas actuales de ventanas.

Nota: Este informe especial ha sido elaborado por la redacción de IWE, utilizado como fuentes de información principal las revistas españolas de informática: Binary, Datamation, PC Magazine y PC World ; así como las norteamericanas: Byte, PC Magazine, PC Computing, Unix World y PC World . También se ha consultado la base de datos PTS Predicasts Promt en cd-rom.

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