El profesional de la información


Julio 1993

Shareware

Por Tomàs Baiget

Forma de vender software. El autor lo distribuye gratuitamente, confiando en que si los usuarios lo prueban y les gusta, se lo paguen enviándole el dinero.

Las formas de distribución más comunes son: por copia entre conocidos y colegas, a través de boletines electrónicos y bibliotecas de programas tanto privados como comerciales en hosts online tipo CompuServe o Prodigy, empresas distribuidoras en disquete y cd-rom, etc.

Esta última forma, en cd-rom, es cada vez más importante. Hay ya una quincena de títulos publicados. El primero lo publicó Walnut Creek en 1991. El negocio lo empezó trabajando fuera de horas Bob Bruce, teledescargando shareware y freeware (software de dominio público entregado con el código fuente para poder modificarlo) de varias fuentes online. La demanda del cd-rom fue tan alta que Bruce se dedicó a tiempo completo y ha tenido que emplear a 4 personas más. Otras empresas son: Public Brand Software y SMC Software Publishers.

Los cd-roms más recientes son:

-"Original Shareware 1992", publicado por PC Componet Inc., Suite 216, 2060 Emery Avenue, La Habra, CA 90631 (EUA). Tel.: +1-310-943 98 78; fax: 947 11 31.

Pensado para el público en general, es una antología de más de 8.000 programas para PC, que descomprimidos ocupan más de un gigabyte. Una base de datos con menús permite seleccionarlos, copiarlos, descomprimirlos y usarlos con facilidad. Están agrupados en 38 categorías: aplicaciones de empresa, utilidades de sistema, juegos, educación, herramientas de programación. gráficos, telecomunicaciones, hojas de cálculo, bases de datos,

Cuesta 99 US$.

-"Gigabyte Shareware Disk" publicado por The Cd-rom Users Group", Fred Bellomy, Santa Bárbara, California. Tel.: +1-805-965 02 65; fax: 965 54 15

Contiene 512 Mbytes de software comprimido, programado en fechas posteriores a 1989. Está dividido en 25 categorías, una de las cuales, Windows, tiene más de 900 programas de todo tipo.

Cuesta 99 US$.

Fuera de los cauces habituales

El shareware tiene una connotación anti-establishment o underground, ya que no utiliza los cauces comerciales, a menudo multinacionales. El autor no puede o no quiere invertir dinero en comercialización, que encarecería quizá varias veces el producto, y lo ofrece fiándose de la ética del público.

Para los usuarios es barato, y no tiene riesgo económico: sólo hay que arriesgar tiempo probándolo, si es que el producto no nos llega ya probado y recomendado por algún conocido.

Hay muchísima más variedad de shareware que de software comercial; hay shareware para cualquier aplicación. Hemos visto dos programas recomendados en la revista Database v. 15, n. 3, p. 90-93: Lookfor, que es un programa auxiliar que facilita la búsqueda de ficheros en el disco duro a partir de una palabra o frase y Bibl, que es un gestor de bdds bibliográficas muy completo.

Peligro de virus no demostrado

Los proveedores de software comercial achacan al shareware ser un medio de introducción de nuevos virus informáticos. Es posible, pero en general se ha comprobado que el riesgo de que esto ocurra es mínimo, especialmente si se dispone de la última versión de software antivirus. Son también numerosos (se cuentan por miles) los casos de contaminación a partir de programas comerciales, comprados bien precintados de fábrica. No pocas veces los virus se han introducido en programas devueltos a la tienda aparentemente intactos por un cliente que había cambiado de idea. La mayoría de los system operators (sysops) de los bulletin boards systems (BBSs) conocen mejor que nadie cómo detectar virus. Además, usualmente hacen controles sistemáticos de los programas que envían sus usuarios.

Algunos periodistas de prensa científica a la hora de escribir historias de virus se han cebado en la "promiscuidad informática" y del shareware como si se tratara del sida, como ideas que venden. Las agencias del gobierno americano han prohibido a sus empleados la compra de shareware, pero se admite que esa limitación representa una gran pérdida de oportunidades.

Sólo para países civilizados

El shareware es legal siempre que se sigan las instrucciones del autor. Está claro que el shareware es para sociedades cívicas, como en líneas generales es la norteamericana, donde la gente vive en paz con su conciencia y paga lo que honestamente tiene que pagar sin que nadie la obligue (como hace también, p. ej., con los copyrights de las fotocopias, y así resulta posible el funcionamiento voluntario de entidades como el Copyright Clearance Center (CCC) ). Dejando a parte el Tercer Mundo, donde unos pocos dólares representan verdaderas fortunas, nos tememos que en otros lugares donde, si no se piratea lisa y llanamente, "se retrasa el pago para más adelante ", los autores de shareware lo tendrían más difícil.

Nota : Esta definición-informe ha sido preparada por la redacción de IWE a partir de artículos publicados en las revistas: Credit Union Management, Computers in Accounting, Computer Technology Review, Link-up, Database, Systems 3X/400, Computing Canada, Association Management, Computerworld, Multimedia & Videodisc Monitor y Newsbytes News Network, después de haber consultado las bases de datos online ABI/Inform y PTS Newsletters

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1993/julio/shareware.html